27 julio 2006

Surco Estéril (Segunda entrega de esta novela)

¿Cambio de época o época de cambios?

Finalmente, tal como había anticipado Sergio, al gobierno no le quedó otra salida que firmar, en septiembre de 1997, el vinculante documento de adhesión del país al Convenio de Marrakesh, que dio origen a la Organización Mundial del Comercio (OMC). Y los cambios, por presiones tanto internas como externas, no se hicieron esperar…

La primera acción obligada del gobierno fue, en efecto, el desmantelamiento progresivo del sistema arancelario que, por años, había protegido celosamente la producción nacional. Los países ricos impusieron su ley y, en flagrante y abierto desacato de la normativa de la OMC mantuvieron los megasubsidios a su producción, que representaban la más grande injusticia y distorsión en el escenario del comercio internacional.

Por un lado, los gobiernos no supieron guiar a los productores agropecuarios hacia la verdadera y permanente transformación y modernización de sus sistemas productivos. A lo interno, fue demasiado lento en introducir los cambios y adecuaciones que se imponían en sus servicios de apoyo al comercio de los alimentos, en la adecuación de sus infraestructuras y en la implementación de programas de fomento y apoyo a la transformación agropecuaria hacia cultivos y rubros con mayor potencial de competitividad.

Por otro lado, muchos pequeños y medianos agricultores continuaron ignorando las nuevas reglas del comercio internacional, como queriendo tapar el sol con las manos, sin organizarse en cooperativas o asociaciones de producción, con mayores posibilidades de adaptarse a los cambios del entorno para poder competir. Insistieron en sembrar los mismos cultivos tradicionales, con los cuales ya no podían ser competitivos en el nuevo orden mundial de las economías abiertas, utilizando tecnologías y sistemas de producción insostenibles, por lo anticuados y poco amigables a los agroecosistemas.

- ¿No se los había dicho? Ya el gobierno de turno firmó. Estamos dentro de la OMC. Tenemos que organizarnos e informarnos adecuadamente para implementar los cambios que se requerirán en nuestros sistemas de producción, si es que queremos mantenernos en el mercado. Tenemos que aprovechar las leyes e incentivos que el gobierno ha prometido para prepararnos bien para la dura competencia que se avecina. Dijo Sergio con mucha visión.

- Ojala que cumplan. Siempre prometen muchas cosas para tranquilizarnos y son pocas las que cumplen. Lo único que les interesa de nosotros a los partidos políticos es el voto, cada cinco años. Aseguró Eugenio con una expresión de desilusión en el rostro.

- Esperemos que el gobierno prepare un buen equipo de negociadores para negociar bien el asunto de los techos arancelarios por rubro, como le llaman. La desventaja es que estamos entre los últimos en ingresar a la famosa OMC y ahora nos toca negociar con base en lo que han logrado otros países que se nos adelantaron en el proceso. Manifestó Juan con incredulidad.

- Para qué lamentarse ya. Cuando debimos no lo hicimos y ya es pan comido. Ahora tenemos que ver como nos organizamos y salimos adelante. Espero que el gobierno tome en cuenta a los sectores productivos cuando empiece las negociaciones porque ellos sabrán mucho de leyes, de economía y otras cosas pero de agricultura nada o muy poco. Para que la negociación se encamine bien, o sea, para que podamos sacar el máximo beneficio posible, como país, tienen que tomarnos en cuenta. Señaló Eugenio con escepticismo.

- Yo, por lo pronto, trataré de formar una cooperativa de producción. Espero contar con mis colegas y amigos del sector avícola. Tendremos que aportar algunos recursos monetarios, como capital semilla, para iniciar operaciones y, también, hablar con los del INACOOP para que nos ayuden y capaciten en la filosofía y los procedimientos del cooperativismo. Así seremos sujetos a préstamos mayores para invertir en nuestro proceso de adaptación a los nuevos tiempos. Aconsejó Sergio.

- Y, ¿qué es eso del INACOOP? ¿Con qué se come eso? Dijo Juan.

- Es el Instituto Nacional de Cooperativismo. Con el primer préstamo tendremos que contratar los servicios de algún asesor en producción y comercialización de aves y huevos. Es obvio que necesitaremos ayuda. Requeriremos de un experto que nos ayude a actualizar nuestros sistemas de producción, nos enseñe su funcionamiento, nos acompañe durante nuestros primeros pininos, para asegurar el éxito, y nos enseñe a diseñar y establecer las mejores estrategias comerciales. Amplió Sergio.

- ¿De cuánto sería el aporte para el capital semilla? Estaría dispuesto a dejar la lechería por los pollos pero dependerá de cuanto me cueste la reconversión y de cuánto sea este monto. Indicó Eugenio.

- Yo también. Presiento que esta va a ser una época de muchos y grandes cambios…Dijo Juan.

- Esto dependerá de cuántos colegas agricultores logre interesar en esta iniciativa que tiene una relación directa con nuestra sobrevivencia misma como productores. Mientras más se afilien, más bajo será el aporte para el capital semilla. Es cierto, Juan, lo que viene, además de un cambio de época, es una época de grandes cambios que habrá que enfrentar con inteligencia y buenas estrategias para salir adelante juntos. Concluyó Sergio.

24 julio 2006

Consolidación de la Nación Panameña y de la Panameñidad

Aunque la nación panameña existe como tal desde antes de la llegada de los españoles al istmo, fue su “descubrimiento” (dependiendo del lado del que sea analizado) y conquista que la hizo trascender al resto del mundo conocido. Antes de la llegada de los europeos, el istmo poseía todas las características de una nación: su pequeño y angosto territorio estaba relativamente aislado del resto de los territorios continentales (quizás por haber sido el último eslabón de tierra firme en emerger del fondo del océano) y era cohabitado por un puñado de etnias que tenían muy poco en común entre si (racial y culturalmente) o con aquellas que habitaban los vecinos territorios hacia el norte o el sur del continente. Los indígenas del istmo no guardaban relación -genética, social o cultural- con los de los actuales Canadá o Estados Unidos. Tampoco estaban relacionados o emparentados con los Aztecas ni sus antecesores o con los Mayas de la actual Centroamérica. Mucho menos, con las etnias de los territorios de América del Sur, de las que los separaba una infranqueable barrera selvática natural. Es posible que haya habido comunicaciones y hasta pequeñas migraciones ocasionales entre las etnias de la América Indígena pero, al no existir el caballo en este continente, la capacidad de desplazarse grandes distancias era mínima pues los “amerindios” tampoco dominaban el mar. Tal vez fueron los mismos españoles quienes, por mar, transportaron indígenas del istmo hacia el sur (durante la conquista del Imperio Inca, planeada en Panamá) y viceversa (al transportar indígenas hacia España para mostrarlos a los reyes como novedosa curiosidad del, para ellos, “Nuevo Mundo”).

Desde la conquista y colonización de la Panamá Indígena, pasando por la génesis y desarrollo de la Panamá Mestiza que emergió vigorosa de ese primigenio y fecundo amalgamamiento de razas y culturas (aborígenes sometidos, europeos conquistadores y negros africanos esclavizados), continuando con la posterior y gloriosa independencia de España y la casi inmediata y sumisa unión a la Gran Colombia (siguiendo los sueños del Libertador Bolívar), llegando a la controvertida separación del coloso del sur después de más de ochenta años de indigno vasallaje, hasta los casi cien años de semi coloniaje y mestizaje propiciados por los Estados Unidos de América (entre los mestizos locales, estadounidenses, asiáticos y gentes traídas de todos los confines del mundo para trabajar en la construcción del Canal Interoceánico), la forja de la nación panameña y de la panameñidad (aunque esta palabra no aparece en el diccionario de la Real Academia Española, en el presente artículo se acuña como perteneciente o relativo a lo panameño) ha estado sujeta, por algo más de cuatrocientos cincuenta años, a influencias raciales y socioculturales prolongadas, variadas y -en no pocas ocasiones- contrastantes, que la han ido moldeando, fraguando y templando -a fuego muy lento- de manera tan traumática como dolorosa.

En síntesis, el istmo estuvo bajo dominación española poco más tres siglos, seguidamente bajo la bota militar de la Gran Colombia durante más de tres cuartos de siglo y luego, por casi un siglo, hasta años muy recientes, fue una especie de semicolonia estadounidense. Los habitantes del istmo, sometidos a tan largos períodos de dominación o coloniaje, a tanta inmigración y mezcla genética y a la interacción de tan diversas culturas, jamás tuvieron la oportunidad de consolidar una identidad propia, ni un sentido de unidad, de pertenencia, después de la llegada de los españoles. Con las etnias indígenas diezmadas y en franca minoría, la población istmeña predominante en el transcurso de los primeros siglos de formación de la actual nación panameña y la panameñidad era, sobre todo, un gran crisol de razas carente de todas las características básicas que identifican una nación: cultura, historia, tradiciones e intereses comunes. Era muy difícil integrar una población con estos rasgos y, mucho más aún, lograr que tuviera un espíritu de unión. También se debe recordar que los istmeños nunca tuvieron autoridad o jurisdicción total sobre sus territorios, desde los tiempos de la colonización española, hasta años muy recientes.

Quizás por estas razones, en la psiquis del panameño de los tiempos actuales, subsisten rezagos de los largos períodos de dependencia a que estuvo sometida constantemente la población. El panameño promedio espera que alguien tome las iniciativas y le indique la pauta a seguir (aunque la conoce o la puede deducir perfectamente) y actúa de manera reactiva (a la defensiva o al contragolpe) a pesar de que es un ser increíblemente talentoso, habilidoso, versátil y muy inteligente, por toda esa rica herencia genética de la que es recipiente. Esto no debe confundirse jamás con incapacidad, incompetencia o falta de liderazgo. Es una actitud negativa muy arraigada que debe ser corregida por medio de una campaña bien estructurada, organizada y liderada por el Estado. Por ejemplo, se sabe, desde hace mucho tiempo, que el mercado de consumo local es muy pequeño y que para dinamizar, sostener y desarrollar el Sector Agropecuario Nacional hay que apostar a las exportaciones, desarrollar la infraestructura necesaria, establecer o perfeccionar los debidos procedimientos fito y zoosanitarios (áreas o sitios libres de ciertas plagas, áreas de baja prevalencia, etc., etc.), reglamentar y adecuar las normas, implementar medidas de trazabilidad, rastreabilidad e inocuidad y realizar la prospección e investigación de mercados, entre otros temas. Sin embargo, no hay consenso ni compromiso entre los actores (gobierno, productores, importadores de alimentos, distribuidores), no se toma la iniciativa en firme y el sector productivo nacional está en una terrible encrucijada existencial. Tendrá que venir un gurú de las exportaciones (de Costa Rica, Colombia, Chile, Estados Unidos o Europa) a indicar lo que hay que hacer (que ya se sabe) y a tomar las decisiones por los panameños, para que se inicien los cambios necesarios. Otro ejemplo se observa en el transporte público: desde hace años los ciudadanos han tenido que soportar estoicamente el pésimo sistema existente y ya la red vial de la ciudad de Panamá colapsó debido a que, con todo y los altos costos del petróleo, son cada vez más y más los ciudadanos que prefieren adquirir un vehículo que someterse al peligro y la tortura diaria de los “Diablos Rojos”. En estos momentos ya hay empresas colombianas invirtiendo en este sector y pronto desplazarán a los transportistas nacionales, ofreciendo un servicio mucho mejor y a precios accesibles. La pregunta sería: las autoridades y los transportistas nacionales, ¿dónde están? Un último ejemplo lo constituye el problema de los medicamentos. Tras que las farmacias de Caja del Seguro Social nunca están bien abastecidas, el costo de los medicamentos en las farmacias privadas es prohibitivo y uno de los más altos o el más alto en Latinoamérica, al extremo que los pobres en Panamá no pueden adquirirlos para proteger o cuidar su salud. ¿Habrá una conexión entre estas dos situaciones? ¿Cómo es posible que las autoridades nacionales en la materia aún no hayan asumido de manera muy activa y enérgica su rol más importante de proteger la salud de todos los panameños, estableciendo y administrando un sistema regulatorio adecuado, en conjunto con las empresas abastecedoras y distribuidoras, para que los ciudadanos de este país -en especial los pobres- puedan adquirir los medicamentos a precios razonables? Este es un tema de Estado que debería atenderse con altísima prioridad, sin esperar a que haga crisis, pues incide directamente tanto en la salud como en el bolsillo del pueblo. Hay muchísimos otros ejemplos que son preocupantes (la mora judicial, entre ellos) y que dejan mucho que desear de esta deplorable actitud del panameño que debe ser erradicada cuanto antes si se quiere impulsar el país hacia su desarrollo (el desarrollo económico tiene que ir de la mano con el desarrollo de todos los sectores y estamentos de la sociedad, para que sea sostenible). Por este mecanismo mental es que hay tantos paros y huelgas en Panamá. Por esta razón, los distintos gremios de trabajadores se la pasan midiendo fuerzas con los gobiernos de turno, causando un gran desgaste social y enormes perjuicios económicos a la economía del país. Es la misma razón por la que los partidos políticos de oposición trabajan a la defensiva y al contragolpe oponiéndose a todas las propuestas del gobierno de turno, en vez de alcanzar consensos por el bien del país.

La actual República de Panamá está experimentando un desconocido sentimiento de verdadera independencia y consolidación territorial y nacional desde el 31 de diciembre de 1999 (hacen casi siete años), gracias al Tratado Torrijos - Carter, firmado veintidós años atrás, en 1977. Este tratado puso fin a un enclave colonialista de gran importancia estratégica, desde las ópticas geopolítica, militar y comercial y derogó el entreguista y nefasto Tratado Hay - Buneau Varilla, de 1903 (el que ningún panameño firmó), que otorgó a perpetuidad la jurisdicción de los territorios de la Zona del Canal a los Estados Unidos. También puso fin a los más de cuatro siglos y medio de dependencias y de condicionamientos a las decisiones nacionales. El Panamá de hoy está atravesando por un momento cúspide como nación al controlar -completamente y por primera vez en su historia- los hilos de su propio destino...

En el último lustro, el panameño moderno ha estado exhibiendo un despertar, cada vez más intenso, de su propia realidad como individuo y como nación, tomando plena conciencia de su rica herencia histórica, multicultural, multiétnica, social y natural. La tan largamente anhelada restauración de la unidad territorial del país ha contribuido, significativamente, a llenar un profundo y crónico vacío de identidad, logrando una maravillosa comunión de intereses y un -hasta ahora ausente- espíritu de unión que en este momento histórico trascendental de la vida nacional ha venido a rescatar el orgullo, la autoestima y la dignidad de todos los panameños. Se ha consolidado, finalmente, la nación panameña y la panameñidad.

Sin embargo, hay nubes espesas sobre el cielo panameño que no permiten ver con claridad el horizonte. La sociedad panameña y todos sus estamentos (civiles, políticos, privados y públicos) tienen que hacer un alto total y efectuar un ejercicio de recapitulación (un FODA nacional, una Asamblea Constituyente) para reorientar el derrotero de la nación, desde la célula más básica de la sociedad, la familia, hasta los administradores de justicia, los poderes del Estado, la clase política, los sectores empresariales y los asalariados. El tiempo y el mundo siguen su curso y no se detienen ni perdonan. Ahora que el panameño puede tomar sus propias decisiones sin tener que consultar a nadie, debe hacerlo sin temores, sin timidez, apuntando a lo infinito, pensando en el presente y futuro del país, fijando objetivos, metas, propósitos y fines elevados.

Por ejemplo, hay temas de urgencia notoria que atender como la erradicación de la pobreza, la reforma de la educación y la cultura a todos los niveles en función de las demandas del entorno global, la salud pública, la erradicación del desempleo, la inseguridad ciudadana, la inseguridad jurídica, la erradicación de la corrupción y la ampliación del canal interoceánico, entre otros, que deben ser meditados con profundidad por todos los estamentos de la sociedad y cuyo abordaje requiere de una acción integral inmediata y decidida para lograr el avance y desarrollo sostenible del país, a niveles nunca antes alcanzados ni sospechados y con el enfoque de hacerlo cada vez mejor...por Panamá y todos los panameños.

03 julio 2006

Surco Estéril (Primera entrega)

Primera entrega de esta novela sobre los impactos socioeconómicos del modelo económico neoliberal que ha sido impuesto a los países en desarrollo o en vías de desarrollo y del drama que viven los miles de pequeños productores de estos países en su lucha por sobrevivir, en medio de una realidad nacional que los asfixia.


El Paraíso Terrenal

Porvenir era uno de esos pueblos prósperos del interior de la república en los que se notaba una febril actividad día y noche. La fuente de toda esta prosperidad radicaba en la fuerte producción agropecuaria y en la agroindustria. Durante el día, los hombres trabajaban afanosamente en las labores agrícolas, ganaderas o de la floreciente agroindustria. Las mujeres se dedicaban a las duras labores domésticas y al cuidado de los niños, que asistían a la Escuela Primaria de Porvenir, único centro educativo de la comunidad.

En las tardes, se formaban grupos de tertulia en distintos puntos de la comunidad en los que se comentaban los últimos acontecimientos del pueblo. Los niños retozaban por los alrededores llenando el ambiente con sus gritos y risas alegres y diáfanas. Entre trago y trago o entre cerveza y cerveza, los hombres jugaban al tablero, al dominó o a las cartas, discutiendo sobre temas del deporte y la política. Las mujeres comentaban sobre el desarrollo de las telenovelas, la moda y muchas otras frivolidades.

Los fines de semana, luego de la media jornada de trabajo del sábado, los hombres se reunían en los jardines y jorones del pueblo para pasar unas horas de esparcimiento disfrutando de las frías cervezas y los tragos, mientras jugaban al billar y discutían sobre temas variados. Las mujeres aprovechaban para lavar la ropa, limpiar las casas y obligar a los niños a estudiar y a chapear los patios, antes de permitirles salir a jugar con sus amigos. El domingo era para estar en familia viendo la tele, remando los números de la lotería dominical, para visitar o recibir visitas, ir al río, pasear a caballo y para asistir a una de las dos misas que ofrecía el padre Francisco en la blanca y hermosa capilla lugareña, dedicada a San Antonio, pues casi todos los pobladores de Porvenir eran católicos y muy creyentes, como en la mayoría de los pueblos de las zonas rurales de América Latina. Al concluir el día, el astro rey iluminaba en lontananza las empinadas montañas del poniente resaltando su perfil mágico y majestuoso y tiñendo con intensos celajes rojizos el atardecer. Los sonidos de la noche se acrecentaban y los sabrosos olores de las cocinas torturaban los hambrientos estómagos luego de un agitado día festivo. Los jóvenes se acicalaban para ir al parque Los Guayacanes, ubicado en el centro del pueblo, a caminar por sus veredas, conversar en sus bancas, darse un furtivo y fugaz beso en un recodo solitario los enamorados y cantar hermosas y evocadoras canciones románticas, en el pabellón central, al son de melodiosas guitarras.

Los agricultores, grandes y pequeños, tenían asegurada la venta de sus productos agropecuarios. Por un lado, la compañía transnacional procesadora asignaba cuotas de producción a cada agricultor y compraba toda la producción de tomate industrial garantizando el precio acordado de antemano. Los excedentes de la producción de este cultivo eran vendidos a intermediarios que, a su vez, los vendían a las grandes cadenas de distribución de alimentos -los supermercados- y a las miles de abarroterías o tiendas detallistas ubicadas en todos los rincones de los distritos y corregimientos del país. Las lecherías de Porvenir, en su gran mayoría productoras de leche grado C, la de menor calidad para consumo fresco, también tenían asegurada la venta de su producto a grandes empresas nacionales que la industrializaban para producir quesos blancos, leche agria y otros derivados, exclusivamente para el mercado nacional. Todavía quedaba suficiente margen para la existencia de muchas pequeñas procesadoras artesanales o queserías que, dedicadas a este negocio en menor escala, adquirían todos los excedentes de leche haciendo de este ineficiente y obsoleto sistema de producción y comercialización, un negocio lucrativo. Por su parte, los ganaderos dedicados a la producción de carne bovina, los porcinocultores y los avicultores no se quejaban pues, en un mercado cerrado, protegido de las importaciones por los altos aranceles que el gobierno imponía a los productos extranjeros, su negocio siempre sería excelente.

Era tan alta la demanda de mano de obra permanente y temporal requerida por la compañía transnacional y los productores agropecuarios, que había necesidad de contratar trabajadores de las pequeñas comunidades aledañas que, también, se beneficiaban de la prosperidad de Porvenir. Los índices de desempleo, de desnutrición, de analfabetismo y de delincuencia eran prácticamente nulos, por lo que vivir en Porvenir era casi como estar en el propio Paraíso terrenal…

- ¡Eugenio!, ¡Eugenio!...Espera, hombre, que necesito hablar contigo algo importante sobre un comentario que escuché a un ingeniero del Ministerio de Agricultura.

- ¿De qué se trata, Sergio? ¿Por qué tan preocupado?

- Bueno, parece que, finalmente, el gobierno va a firmar la entrada a la OMC. Te lo había dicho, amigo. Te lo había dicho. Esto de la mentada globalización de las economías nos va a traer muchos dolores de cabeza. Dijo a Eugenio, en tono de lamentación.

- Hay mucha presión de las IFIS y de los países ricos del norte, según he oído. Yo no entiendo mucho de estos enredos pero presiento que vienen grandes cambios para nosotros, los productores, y que la cosa se va a poner bien dura, color de hormiga, compadre… Continuó Sergio con semblante contrito.

- Y ¿por qué no nos quedamos fuera y ya? ¿Cuál es el apuro de entrar en la tal OMC, si estamos bien como estamos? ¿Qué ventajas obtendrá el país de esto? No sé, pero todo esto me huele a podrido. Añadió Eugenio con desánimo.

- A mi me dijeron que la presión no es solo de afuera. También hay presión de parte de los importadores de alimentos que quieren autorización para importar productos frescos, de los mismos que ya estamos produciendo en todo el país. ¿Qué irá a pasar con nosotros, los productores, si esto es permitido? La cosa está fea, amigos. Terció pensativamente Juan, que se había unido al grupo.

- Miren, amigos, parece ser que la presión que tiene el gobierno es tan grande que es casi seguro que firmarán la entrada a la OMC. Nos podemos quedar fuera, hasta donde conozco, pero el país quedaría aislado de los demás, sin posibilidades de préstamos y donaciones por parte de las IFIS y los países ricos, sin ninguna posibilidad de exportar sus productos, sean o no agropecuarios. Dijo Sergio, en tono clarividente y con mucha autoridad.

- Esto me suena a un vulgar chantaje. ¿Donde está la Justicia? ¡Con razón dicen que es ciega! Dijo Eugenio con aire de rebeldía.

- Bueno, gústenos o no, ellos tienen el sartén caliente agarrado por el mango. Los expertos nacionales dicen que la cosa es buena pues nuestro consumidor dizque será beneficiado con productos más variados y de mejor calidad y precio. También dicen que los productores nacionales tendremos que modernizar nuestros sistemas productivos si queremos que nuestros productos puedan competir, de tú a tú, con los importados y poder, incluso, mantenernos en nuestro propio mercado. ¡Que Dios nos agarre confesados! Continuó Sergio.

- Y ¿cómo piensan nuestras autoridades que vamos a lograrlo? Esta llamada modernización de la agricultura va a requerir de grandes inversiones de dinero y los bancos no creen en nuestros productores, o sea, en los pequeños, que somos gran mayoría. Preguntó Juan, con escepticismo.

- Según dicen, el gobierno nos apoyará a través de unas leyes especiales y, también, una de estas Entidades Financieras financiará un enorme proyecto de modernización del sector agropecuario, tanto privado como oficial. Sentenció Sergio.

- Y, después de la entrada a la famosa OMC, ¿qué vendrá? Preguntó Juan, con gran duda en su semblante.

- Dicen que la eliminación sistemática, progresiva y total de los aranceles a los productos importados, que son, justamente, los que protegen la producción nacional. La OMC nos dará un plazo de diez o más años, creo. Habrá que negociar primero los “techos” arancelarios para cada rubro, incluyendo los productos frescos, así como los desgravámenes progresivos a los que serán sometidos hasta llegar a cero arancel, en el período de moratoria estipulado o antes. Afirmó Sergio, mostrando un amplio dominio del tema.

- Oye, Sergio, tú que eres Ingeniero Agrónomo, los países ricos, ¿eliminarán también los enormes subsidios a su producción? Si es así, la competencia sería más pareja aunque, todavía, a favor de ellos, por ser países con mercados mucho más grandes y mayores volúmenes para comprar o vender, lo que les da muchas ventajas para imponer las reglas del juego, ¿no? ¿Qué dicen de esto las IFIS y la OMC? Supongo que le siguen el juego a los países ricos, en detrimento de los pobres. Si es así, ¡son una partida de hipócritas, por decir lo mínimo! Irrumpió Juan.

- ¿Eliminar sus subsidios? ¡No me hagas reir, Juan! Por supuesto que la competencia no va a ser nada justa. ¡Será como una pelea de tigre suelto con burro amarrado! Las IFIS se harán de la vista gorda, como siempre, pues ellas responden a los intereses de los ricos, ¿no lo sabías, muchacho? Por supuesto, los países ricos se las arreglarán para hacer lo que les venga en gana y utilizar las ventajas de sus economías de escala, que es a lo que te referías hace un momento. Bueno, creo que ya esta conversación se ha complicando demasiado, muchachos. Mejor vamos a dormir porque mañana es lunes y hay que madrugar para cuidar las finquitas…Sentenció Sergio.

26 junio 2006

Palabras al Viento

(Relato que se inspira en el Evangelio de San Juan, Capítulo 8)
Jesús había permanecido en Galilea un largo período pues era riesgoso ir a Judea, donde los judíos lo esperaban para matarlo, por afirmar que Él era el Mesías, el Hijo de Dios, y porque sus acciones -según ellos- se apartaban de la Ley de Moisés. Transcurría el mes de Tischri (septiembre - octubre) y la Fiesta de los Tabernáculos (de siete días de duración, del 15 al 21), estaba por iniciarse. En esta fiesta todos los varones adultos debían participar, en recordación del peregrinaje del pueblo judío por el desierto, con Moisés como guía. Jesús tomó la decisión de ir a Jerusalén pues, por ser una ciudad tan importante, allí se congregarían, por motivo de la fiesta, miles de peregrinos judíos de todo Israel e, incluso, gran cantidad de paganos que llegarían atraídos por el esplendor de las festividades. Aprovecharía la oportunidad para predicar y enseñar la Palabra de Dios y lograr la conversión de muchos. El Maestro llegó a Jerusalén, de incógnito. No deseaba ser reconocido durante los primeros días de la fiesta, que había reservado para reunirse en secreto con los discípulos que residían en la ciudad, para ayudarles a perfeccionar su conocimiento de la palabra de Dios, afianzando su fe. Al dar inicio las festividades, los judíos lo buscaban acuciosamente en todos los rincones y preguntaban por Él, para atraparlo. El origen de Jesús era el tema cotidiano obligado en todo Jerusalén. Unos decían que era un profeta y algunos, incluso, que era el Cristo. Otros, aún, lo acusaban de engañar al pueblo con Su doctrina. La confusión era grande entre la población pues muchos creían que Él era galileo de nacimiento ya que había vivido y predicado por largo tiempo en esa región, donde había realizado muchísimos y fantásticos milagros. <<Este, decían, no puede ser el Mesías pues los profetas señalaron que será del linaje de David y nacerá en su ciudad, Belén de Judea. Seguro que es otro gran profeta.>> A mediados de la semana, desde horas muy tempranas, Jesús había regresado del Monte de los Olivos y predicaba en el Templo, a todo pulmón, enseñando Su doctrina, rodeado de una gran multitud. Su imponente presencia, por si sola, atraía la atención de los presentes, como un potente imán. Su larga túnica blanca sin costuras, su impresionante talla de armónica y felina corpulencia (poco común entre los judíos de la época), su largo cabello castaño de abundantes bucles dorados, su tupida y oscura barba, su fino y largo rostro bronceado de estrecha nariz recta, su boca de labios finos bien delineados y blanquísimos dientes, su potente mentón cuadrado y su cálida y vibrante voz, producían, en conjunto, un efecto subyugante que cautivaba e hipnotizaba la masa humana que lo rodeaba. Algo en Él lo hacía, particularmente, irresistible: era su indescriptible mirada, capaz de penetrar hasta los más recónditos rincones del alma y derretir o traspasar el más duro acero, todo al mismo tiempo. Provenía de unos grandes ojos dorados incrustados en unas cuencas hondas y alargadas y enmarcados por oscuras y largas pestañas, al abrigo de unas cejas largas y espesas. Pero, lo más extraordinario de este ser excepcional era Su Palabra, Su Doctrina, Su Filosofía. El poder de Su Palabra era tal que todos -al escucharlo- quedaban en trance y anonadados ante la magnitud de su alcance que, en no pocas ocasiones, hacía temblar los cimientos de la religión judía... Los policías del Templo tenían órdenes de prenderlo pero no se atrevían porque el pueblo lo escuchaba con gran vehemencia. Secretamente, muchos de ellos habían sucumbido a sus palabras maravillosas…al igual que algunos Maestros de la Ley, algunos escribas y fariseos y muchos judíos, lo mismo que gran cantidad de paganos residentes o que visitaban Jerusalén por esos días. Interrumpiendo a Jesús, un grupo numeroso de Maestros de la Ley y fariseos empujaron al centro del ruedo a una mujer joven y hermosa, sorprendida en flagrante adulterio. Con el oculto propósito de hacerlo cometer un error y acusarlo para poder prenderlo, lo tentaron diciéndole: - Maestro, esta mujer ha sido sorprendida cometiendo adulterio. La Ley de Moisés indica, claramente, que debe morir apedreada. Tú, ¿qué dices al respecto? Jesús, conociendo sus verdaderas intenciones, se agachó recogiéndose la túnica con ambas manos y, de cuclillas, callado y con displicencia, se puso a escribir sobre el suelo suelto del pavimento, con su dedo índice derecho. Al ver que los ignoraba, los integrantes de la comitiva insistieron, presionando a Jesús. - ¿Qué dices, Maestro? Sabemos que eres un profundo conocedor de la Ley Mosaica. ¿Cuál es tu respuesta? ¿Debemos cumplir la Ley de Moisés o perdonarle la vida a esta pecadora dando un mal ejemplo a la comunidad? Jesús, dejando de escribir, levantó el rostro iluminado y lanzó a los judíos una intensa y dura mirada cargada de crítica, que no pudieron sostener. - El que, de ustedes, esté libre de pecado, que lance la primera piedra - sentenció el divino Maestro, continuando, cabizbajo, con su escritura. Su respuesta no violaba, en lo más mínimo, la Ley de Moisés; más bien, la complementaba y daba un aldabonazo a la conciencia de aquellos hombres miserables que pretendían aplicarla sin tener autoridad moral ni espiritual…Ninguno de los presentes intentó hacer cumplir la Ley. Las piedras fueron cayendo de sus manos, una tras otra…Poco a poco, los miembros de la comitiva se fueron dispersando, avergonzados, comenzando por los más viejos. Jesús, absorto, quedó solo con la mujer, que lloraba en silencio, con la cabeza baja, sin poder moverse de donde la habían colocado. - Mujer, ¿dónde están los que te acusan? - inquirió Jesús, traspasándola con Su áurea mirada. - Se han marchado, Señor - contestó la mujer, en una voz temblorosa, casi inaudible, sin atreverse a mirar a Jesús. - ¿Ninguno te ha condenado, mujer? - preguntó Jesús como asombrándose del hecho. - No, mi Señor, no me han condenado - dijo la mujer rompiendo a llorar desconsoladamente y cubriéndose el rostro con las manos. - Pues,…Yo tampoco te condeno. Vete en paz, hija mía, y no vuelvas a pecar… El Maestro se incorporó, abandonando lentamente el solitario lugar, dejando tras Él, un alma renovada y agradecida. Un viento gélido soplaba y las palabras que había escrito en el suelo, comenzaron a desvanecerse: Hipócritas, no solo esta pobre mujer cometió adulterio…Yo fui enviado por Mi Padre Celestial para el perdón de los pecados y para perfeccionar la Ley de Moisés mediante una alianza nueva con todos los hombres y mujeres que crean en Mi como Hijo del Altísimo...

18 junio 2006

Paradigmas de la Sociedad Panameña

Hace unos tres y medio millones de años surgió, del fondo del mar, el istmo de Panamá. Este hecho tan notorio, además de cambiar la geografía y la climatología de todo el planeta, tuvo impactos significativos en la biodiversidad del Continente Americano, al permitir el intercambio de especies animales y vegetales entre el norte y el sur y al crear los océanos Atlántico y Pacífico, promoviendo la especiación en estas dos enormes masas marinas, por efecto de su separación... Pero la emergencia del istmo de Panamá no solo propició el intercambio de especies de los dos Reinos: Animal y Vegetal. Sin duda, también hizo posible la migración de grupos humanos, de norte a sur y viceversa, así como el intercambio cultural...

Por estas y otras razones, Panamá es un país maravilloso y muy especial…Cuenta con una posición geográfica estratégica, en la cintura de América, siendo el punto más angosto de este Continente. No existía un sitio mejor dotado por la naturaleza para que Vasco Núñez de Balboa, guiado por los indígenas panameños, descubriera el Mar del Sur (océano Pacífico). Por su posición geográfica y su angostura, fue el punto de concentración de las tropas españolas en la conquista del Nuevo Mundo. De aquí partió Francisco Pizarro, en el primer tercio del siglo XVI, para iniciar la campaña que culminaría con la conquista del Imperio Inca (actual Perú), en el Pacífico suramericano. Durante y después de la conquista, el codiciado oro del Imperio del Tihuantisuyo (Perú, Ecuador y Bolivia) recorría el camino a la inversa: desde el sur, era transportado por barco hasta la ciudad de Panamá; desde este punto, a lomo de mulas, hasta la ciudad atlántica de Nombre de Dios (fundada por los españoles en 1509) y de ahí a España (años después, en 1597, se utilizó la ciudad de Portobelo para este propósito). Fueron, los Hispanos, los primeros en tomar conciencia del inmenso potencial estratégico -desde los puntos de vista geopolítico, militar y comercial- de este angosto territorio rodeado por dos inmensos océanos y que unía el norte con el sur de América… A partir de entonces, quedó sellado su destino como “…Puente del Mundo y Corazón del Universo”. El libertador Bolívar escribió, en la Convocatoria al Congreso de Panamá, el 7 de diciembre de 1824: "...Parece que si el mundo hubiese de elegir su capital, el Istmo de Panamá sería señalado para este augusto destino, colocado, como está, en el centro del globo..."

En la actualidad, la República de Panamá se ha convertido en un país de oportunidades y en el sitio preferido de gentes de muchos países para vivir, invertir, hacer negocios o, simplemente, visitar para admirar las múltiples e incomparables bellezas naturales con que Dios la ha bendecido… Muchas empresas y Bancos -nacionales e internacionales- han abierto sus puertas en el país, aprovechando sus ventajas comparativas (el canal interoceánico, el ferrocarril transístmico, la zona libre de Colón, los grandes puertos, las facilidades bancarias, etc.) y su economía dolarizada desde hace muchos años.

La inversión y el crecimiento económico de la nación se han catapultado al consolidarse el sistema democrático, luego de casi veinte años de la caída, en 1989, del que se espera haya sido el último gobierno dictatorial de la república y la eliminación del ejército. La reversión de la Zona del Canal (incluyendo el Canal Interoceánico), el 31 de diciembre del año 1999, marcó un hito en la historia de esta pequeña nación, al llegar a su fin un oprobioso enclave colonial de más de 90 años, ya que la República de Panamá pasó a ser la dueña absoluta y única responsable de la operación, mantenimiento, modernización y administración del pujante emporio canalero -principal empresa del país- y lo ha hecho extremadamente bien. El “secreto” de este éxito ha sido que la vía canalera se ha administrado y operado, hasta este momento, como una empresa privada, independiente de la política criolla...

El área metropolitana de la ciudad de Panamá, capital de la república, es una de las urbes más modernas y cosmopolitas de América Latina. Cuenta con todas las facilidades y comodidades de las grandes ciudades de los países desarrollados y con un perfil urbano que tiene una de las mayores concentraciones de rascacielos por kilómetro cuadrado, entre los países de Hispanoamérica y El Caribe, que está en permanente crecimiento (próximamente se iniciará la construcción de varias decenas de edificios que superan los ochenta pisos y algunos de ellos los cien). Sus puntos débiles son: la poco desarrollada red vial (saturada de cuellos de botella y de semáforos tontos que hacen necesaria la presencia de muchos policías dirigiendo el tránsito), la falta de un sistema de transporte masivo de pasajeros moderno y eficiente (el actual -dominado por los llamados Diablos Rojos- es arcaico, brutal, ineficiente, peligroso e indigno de una población y ciudad que, hoy por hoy, se merecen otro trato), la carencia de educación vial de conductores y transeúntes y la falta de funcionarios especializados en las técnicas modernas de organización, operación, administración y fiscalización del tránsito y los flujos vehiculares.

Sin embargo, no todo es color de rosa. Uno de los grandes atractivos de Panamá, como destino turístico y comercial, siempre ha sido su seguridad social. Todavía se puede decir que el país es seguro. Pero esta seguridad está siendo fuerte y peligrosamente socavada por un significativo incremento de la criminalidad -como nunca antes en la historia del istmo- y está a punto de colapsar. Ya son cosa del diario vivir las guerras urbanas y los tiroteos entre pandillas, los frecuentes ajusticiamientos en el sombrío mundo del narcotráfico y el lavado de dinero, el aumento de los crímenes pasionales y los asaltos a bancos, empresas y ciudadanos. Las abarroterías de los inmigrantes asiáticos son constantemente asaltadas y los dependientes heridos o asesinados por malhechores menores de edad. Pareciera que la Policía Nacional no se da abasto para combatir eficientemente la escalada criminal. Sin embargo, todavía se está a tiempo de frenar, antes de que la situación sea incontrolable y los ciudadanos comiencen a tomarse la justicia por sus propias manos, como ocurre en varios países latinoamericanos, al ver que los estamentos encargados de aplicar la justicia y el orden muestran total ineptitud e inoperancia… El gobierno de turno tiene que asignarle una alta prioridad a la solución integral de este problema que, sin duda, tendría repercusiones muy negativas en los planes y acciones que se están llevando a cabo para convertir a Panamá en uno de los principales destinos turísticos y comerciales de la región…

Un síntoma de la preocupante descomposición social que se apodera del país es el cambio en los valores sociales tradicionales hacia un modelo que exacerba el hedonismo y lo material. Los medios de comunicación masiva (especialmente los periódicos y la televisión) son, en parte, responsables de esta situación. Por ejemplo, un elevado porcentaje de las propagandas de la televisión comercial tienen alto contenido sensual. Además, se ha incrementado la oferta de telenovelas y programas de abierto contenido sexual e inmoral que promueven antivalores altamente nocivos a la sociedad en su conjunto (y que son, por desgracia, los que tienen mayor sintonía y más patrocinadores). Las Autoridades civiles tienen parte de la culpa, también, al eliminar la antigua Junta de Censura y hacerse de la vista gorda, en aras de un mal entendido fomento a la actividad comercial y a costa de los más altos valores morales y sociales del país. Como se escucha en los corrillos más populares, ya no hay hombres feos sino limpios (sin dinero), en fuerte alusión a la poca importancia que se asigna a los sentimientos y la exagerada valoración de lo material. Ya son frecuentes las denuncias de hombres en edad adulta (incluyendo “educadores”) que abusan sexualmente de niñas y adolescentes menores de edad. En contraposición, hay niñas y adolescentes que se están prostituyendo desde temprana edad para obtener atención, placer, dinero y cosas materiales. ¿Dónde están los padres de estas pobres criaturas? ¿Acaso algunos instan a sus hijas a prostituirse para obtener ventajas económicas? ¿Qué pasa con la familia en Panamá y con las instituciones encargadas de protegerla y consolidarla? Los casos de incesto son, también, cada vez más comunes, indicando que esta grave descomposición social tiene raíces muy profundas que hay que combatir con inmediatez y energía, antes que ocurra un desbordamiento social, con graves secuelas para la sociedad panameña.

La corrupción a todos los niveles (públicos y privados) y la falta de seguridad jurídica son otros de los grandes flagelos de la sociedad panameña. El "juega vivo" está, inconscientemente, en la mente de muchos panameños... El sonado caso de la sustracción millonaria de dineros del Banco Nacional en la que participó una amplia red de funcionarios de todos los niveles, es aún recordado tristemente. En los últimos años se han revelado a la luz pública diversos casos de títulos universitarios falsificados, tanto de universidades extranjeras como locales, en los que obviamente, han participado funcionarios del sistema educativo nacional. El escándalo más reciente es el de un ciudadano que durante muchos años ejerció como abogado con un título falso de una universidad extranjera y que aún tuvo la osadía de aspirar al cargo de Magistrado de la República y -para asombro tardío de toda la ciudadanía- lograrlo. ¿Cómo es posible que estas cosas ocurran? Solo con la aceptación de funcionarios corruptos que se prestan a estas ilegalidades e inmoralidades por el vil dinero u otra forma de pago. En este momento, hay varios casos de personajes notorios de la sociedad panameña que se creen que están por encima de la Ley y, por lo tanto, actúan como si gozaran de total impunidad, al punto de no aceptar sus responsabilidades legales y los errores cometidos en ciertos hechos acaecidos hace muy poco, en completa oposición a las leyes de la República. Famoso es también el reciente caso de jóvenes abogadas que se prostituyeron, durante los períodos de visita a sus clientes, reclusos del sistema penitenciario panameño vinculados al narcotráfico, por dinero y costosos regalos. ¿Cómo pudieron consumar estos actos libidinosos -tan bochornosos como inmorales- que no tienen parangón en los anales de la justicia panameña, sin contar con la colaboración de autoridades del sistema penitenciario? ¿Qué está pasando con el hombre y la mujer panameños? ¿Es tan fuerte el deseo de tener dinero y posesiones, para proveerse placer, que ya no se miden las consecuencias? Hay muchos otros casos que sería penoso citar. Lo peor de todo es que, raramente, alguien es castigado ejemplarmente para enviar un claro mensaje a la ciudadanía de que el crimen no paga.

Cada vez hay más casos de suicidios, muchos de los cuales son indicios de una población hastiada y frustrada por la falta de justicia, el alto nivel de desempleo, los salarios bajos que no aumentan jamás, el alto costo de la vida, los privilegios y la impunidad de los ciudadanos ricos o con poder político y el tráfico de influencia, entre muchos otros abusos. El país se está polarizando cada vez más. Paraciera que existen dos Panamá en dimensiones distintas pero paralelas: el Panamá de los ricos o con influencia y el de los demás. La sociedad panameña está en una triste encrucijada de la que solo podrá salir bien librada con el aporte de todos sus estamentos, principalmente la clase política que detenta el poder, para lograr los cambios que se requieren. No es tarde aún pero hay que iniciar acciones conjuntas inmediatamente y con energía para salvar el país del un desastre social y económico de grandes magnitudes y repercusiones. ¡Hagámoslo por Panamá!

13 junio 2006

Algunos Milagros de Jesús

Este pequeño extracto de la vida de Jesús, el Mesías, basado en los Evangelios Canónicos de la Sagrada Biblia, está dirigido a aquellos que dudan o no creen en el Hijo de Dios y -mucho menos- en sus milagros. Se presenta en la forma de un relato corto sin desviarse grandemente de los textos Bíblicos.

Jesús resucita a la hija de Jairo:

Al desembarcar en las cercanías de Gadara, ciudad gentil de los gadarenos considerada parte de la región de la Decápolis, Jesús enfrentó a un endemoniado que, hacía mucho tiempo, vagaba desnudo por los alrededores del cementerio, hostigando a todos los que se aventuraban por aquellos parajes solitarios. A la orden del Maestro, los espíritus malignos salieron de aquel pobre hombre, entrando en una piara de cerdos cercana que, al despeñarse, cayó al lago y se ahogó. El hombre recobró la conciencia y la cordura al instante y regresó mansamente a su casa, ante el asombro de los habitantes de la ciudad que -maravillados y asustados, al mismo tiempo- pidieron a Jesús que abandonara el lugar inmediatamente.

Embarcó nuevamente con sus discípulos y, atravesando el lago Tiberíades, regresó a Galilea, de donde había salido temprano. Lo esperaba una enorme multitud. Al dejar la embarcación, rodeado por sus discípulos y la masa humana que se agolpaba en torno suyo, Jesús casi no podía caminar ni respirar por el apretujamiento. En eso, se le presentó Jairo, el jefe de la sinagoga, jadeante por el esfuerzo realizado para llegar hasta Él y con el rostro compungido y desencajado.

- ¡Maestro, Maestro, ten piedad de mi y de mi familia, nuestra única hija se muere! Ven a casa y sálvala – dijo Jairo, postrándose a sus pies...

- Vamos… contestó Jesús, mirándolo con piedad, con sus ojos grandes, luminosos y profundos, llenos de una paz infinita.

- Sígueme, Maestro, antes que sea tarde y muera mi hija. Solo tiene doce años y es nuestra alegría…

La muchedumbre seguía de cerca a Jairo y a Jesús, pendiente de todo cuanto Él hacía o decía. Una mujer, que padecía de flujo de sangre desde hacía muchos años, se esforzaba por acercarse al Maestro. Pensaba que con solo tocar, aunque fuera su túnica, sería sanada. Lo creía firmemente pues había escuchado Su palabra divina y sido testigo de algunos de sus fantásticos milagros, sabiendo que Jesús era el Mesías por tanto tiempo esperado. Al aproximarse, le fue imposible tocar al Maestro, rodeado como estaba por sus discípulos, que lo protegían de los apretones y del acoso de la multitud. Perdiendo el equilibrio, la mujer se precipitó al suelo en medio de la turba y en el último momento logró asir, brevemente, la basta de la túnica de Jesús, en un esfuerzo supremo, cargado de fe. Al instante, quedó curada de su mal.

Jesús se detuvo, en seco, al sentir que de su cuerpo fluía una emanación de su Divina energía. Sabiendo perfectamente quién lo había tocado y con qué propósito, quiso señalar el incidente para demostrar que quienes creen en Él con fe ciega y siguen sus preceptos, siempre logran lo que piden, si sus fines son honestos.

- ¿Quién me ha tocado intencionalmente? He sentido una emanación de energía de mi cuerpo. ¿Quién fue?

- No fue ninguno de nosotros, Maestro. Seguramente, ha sido alguien de la multitud. Ellos creen que sus males serán curados con solo tocarte- dijo Pedro aborchornado.

- Y no se equivocan, si lo hacen con fe - contestó Jesús.

- Maestro, perdóname. Fui yo quien tocó la basta de tu túnica. Quería sanarme de un flujo sanguíneo que padecía desde hace doce años. Sabía que lo lograría pues tu eres el Mesías tan esperado por nosotros. De inmediato quedé sanada. Gracias, Jesús... - terció la mujer incorporándose lenta y tímidamente.

- Vete en paz hija mía, tu fe te ha sanado.

La muchedumbre quedó pasmada por el gran milagro. Conocían a esta mujer del pueblo y sabían de su padecimiento pues había utilizado gran parte de sus bienes para cubrir los gastos médicos, sin ningún resultado. Ella, con solo tocar la túnica de este carismático gigante de mirada serena e insondable, espesa barba y largo cabello castaño, había sido sanada al momento.

Jesús prosiguió su camino siguiendo a Jairo. En un recodo de la vía encontraron un pariente de Jairo que, con mirada triste, los esperaba.

- Jairo, tu hija ha muerto hace poco. No tiene caso que incomodes más al Maestro. Hay que hacer los arreglos para el funeral.

- ¡Oh, no! Mi hija querida. Maestro, si hubieras estado en mi casa, ella estaría aún con vida.

- Solo duerme, Jairo. Si tienes fe en mi, la despertaré. Prosigamos... - dijo Jesús con una mirada larga y dulce.

- No, Maestro, ha muerto. Yo la vi, al igual que todos en la casa - afirmó el recién llegado.

Jairo, lleno de dolor, apretó el paso, pues deseaba ver a su hija y consolar a su esposa. Al llegar, la casa estaba rodeada de parientes y amigos de la familia que se habían reunido para acompañar a los deudos y darles consuelo. Todos se aproximaron a Jairo para presentarle sus condolencias. Este abrazaba a su esposa que lloraba desconsoladamente.

- La niña solo duerme, entremos donde la tienen para que Yo la despierte. Solo los padres y mis discípulos Pedro, Juan y Santiago- pronunció Jesús con delicadeza y autoridad.

Los visitantes se le quedaron mirando, unos asombrados, otros indignados y otros incrédulos, pues habían ido junto a la niña muerta a orar por su alma. Incluso, ya estaba fría, con la frialdad de la muerte.

Entraron en el recinto donde la niña yacía acostada y cerraron la puerta para que nadie pudiera mirar. El cuerpo exánime, sin respiración, y el rostro pálido hacían parecer a la niña una estatua de mármol, en la penumbra de la habitación...Jesús, levantando su rostro, oró a Dios Padre, al tiempo que tomaba las manos frías de la niña muerta entre las suyas. El aire mortecino del habitáculo se estremeció súbitamente y un breve destello de luz iluminó las manos del divino Maestro...

- Niña...despierta, levántate, por la gracia y la gloria de Dios Padre... - dijo Jesús en una voz baja, cargada de intensidad.

La niña abrió sus ojos claros y sonrió al Maestro que la miraba con dulzura. Luego, bajando de la cama corrió hacia sus felices progenitores que la abrazaron tiernamente. Jesús dió gracias a Dios mientras contemplaba la escena con una leve sonrisa en los labios.

- Denle de comer y beber a la niña y que descanse un poco antes de permitirle salir a jugar - instruyó Jesús.

- Eres el Mesías, el Hijo de Dios - clamó Jairo, llorando de emoción. Tanto él como su esposa se postraron ante Él...

Jesús y sus discípulos se despidieron. Todos los que estaban presentes, incluyendo la turba que lo siguió desde el pueblo, quedaron de rodillas alabando al Señor...

07 junio 2006

Combate a la pobreza y el hambre

Durante muchos años, se ha escrito y hablado profusamente sobre estos temas pero la pobreza sigue rampante e incrementándose y los países en vías de desarrollo o en desarrollo continúan estancados en sus problemas socioeconómicos, sin esperanza de resolverlos y dar ese tan deseado salto a la autosuficiencia económica. ¿A qué se debe este fenómeno?


Préstamos, donaciones y condonaciones de deudas externas (¿o eternas?), por sumas astronómicas de dinero, han sido concedidos por los países ricos para apoyar el desarrollo de los países pobres. Sin embargo, estos últimos países son cada vez más pobres, sus pobladores se sumergen, cada vez más, en la ignorancia y los problemas socioeconómicos son, cada vez, más críticos. Por increíble que parezca, estos países invierten grandes sumas de dinero o asumen deudas enormes para comprar sofisticados armamentos y equipos bélicos (a los mismos países ricos con los que ya tienen empeñado su futuro) para protegerse de o agredir a sus vecinos por diferencias que, con buena voluntad, podrían resolver mediante el diálogo. De este modo, sus deudas externas continúan in crescendo, a niveles impagables, quedando a merced de los acreedores (países ricos y/o entidades financieras internacionales) que imponen, entonces, todo tipo de condiciones. Es triste y desesperante observar este círculo vicioso, este desarrollo insostenible, desequilibrado, que está llevando al mundo al despeñadero, a una crisis global de la que no será fácil salir.


Por un lado, la clase política de la mayoría de los países pobres es la responsable principal de esta situación, por muchas razones que no se discutirán en este escrito, pero que se relacionan, en términos generales, con una terrible falta de compromiso con el bienestar de sus países y sus conciudadanos. Solo se desea escalar a los más altos cargos políticos para tener acceso al poder y al dinero de las arcas públicas y amasar fortunas. Los partidos políticos, en muchos de estos países, se han convertido en un medio para lograr esto, al igual que los golpes de estado perpetrados por grupos que alegan fines nacionalistas pero que, en el fondo, desean lo mismo: dinero y poder. Hay una carencia absoluta de verdaderos y profundos ideales nacionalistas en la inmensa mayoría de estas agrupaciones políticas. Se escuchan los mismos y desgastados discursos, campaña tras campaña electoral, con la misma verborrea populista y demagógica. Los pueblos, en su falta de madurez política y muchos, también, en su ignorancia, caen en las redes una y otra vez, arrastrando pesadamente el fardo indigno y ominoso de la pobreza y el hambre. No hay un asomo de esperanza para cambiar esta situación.



Por otro lado, los países ricos tampoco cambian sus discursos, su estrategia (dividir, corromper, coaccionar, explotar) y su política exterior hegemónica. Si su objetivo verdadero hubiera sido acabar con la pobreza y el hambre en el mundo, ya lo habrían logrado hace mucho tiempo. Los préstamos, donaciones y condonaciones de deudas están todos condicionados al mantenimiento de sus intereses hegemónicos. Por eso se hacen de la vista gorda cuando los dineros son mal utilizados por los gobernantes de turno de esos pobres países pobres. ¿Cuándo abrirán los ojos para darse cuenta que esta política es el caldo nutritivo ideal para muchas formas de terrorismo y de guerrillas en contra de ellos mismos y sus intereses a escala mundial?



La erradicación de la pobreza y el hambre solo podrá lograrse cuando exista verdadero interés y decisión conjunta de los líderes políticos de los países ricos y de los pobres. Como causas principales de estos males están el analfabetismo, la ignorancia, la falta de preparación y la falta de oportunidades de trabajo, entre otras. Cada una de ellas tiene que ser abordada de forma sistémica, integrada y sostenida en el tiempo (sin importar los cambios políticos). Los programas y proyectos de combate a la pobreza y el hambre no pueden estar orientados a propósitos y fines meramente coyunturales pues, con seguridad, no se lograrán los objetivos y terminarán en un fracaso rotundo. Eso es, precisamente, lo que ha estado ocurriendo desde hace varios siglos...



Afortunadamente, algunos países pobres ya están despertando y madurando. Está surgiendo una nueva clase política (joven, muy preparada y con ideales) verdaderamente comprometida con el destino de sus pueblos y naciones. Estas naciones tienen que unirse en un bloque monolítico que permita su verdadera liberación y desarrollo sostenible, así como poder resistir, pacíficamente y con inteligencia, las agresiones de los poderosos. Para eso necesitarán de sus mejores mujeres y hombres, sin importar su afinidad o filiación política...

04 junio 2006

Panamá, un pedacito del Edén...

La palabra Panamá es de origen indígena y significa abundancia de peces y mariposas. Y es que este pequeño país de apenas 75,517 kilómetros cuadrados, que se asemeja a la letra S acostada, tiene 2,490 kilómetros lineales de costas, en ambos océanos, que equivale a la sorprendente cifra de 30.32 kilómetros lineales de costa por cada kilómetro cuadrado de superficie. Pocos países en el mundo alcanzan un índice de costas tan elevado y esto se debe a su conformación geográfica/geológica y a lo extremadamente angosto del territorio de este pequeño y hermoso istmo (otra de las bendiciones que le ha regalado la madre naturaleza). Esta asombrosa cantidad de costas es aún mayor si se consideran los territorios insulares que pueblan abundantemente las costas y aguas territoriales panameñas, en ambos océanos. Son cientos las islas e islotes que posee este istmo... Solo para ilustrar, en el paradisíaco Archipiélago de San Blas, en el Océano Atlántico (Mar Caribe), hay 365 islas e islotes, una por cada día del año. De aquí la abundancia y la diversidad de la biota marina de este pequeño pero extraordinario país y su especial vocación marina... En una de esas islas, Coiba (493 kilómetros cuadrados), se localiza uno de los arrecifes coralinos más grandes del Pacífico americano y del mundo, con 135 hectáreas de superficie. Es la isla más grande del Parque Nacional Coiba (en el Golfo de Montijo, frente a las costas de la provincia de Veraguas), considerado un santuario ecológico por biólogos marinos expertos y uno de los sitios más maravillosos del mundo para el avistamiento de ballenas jorobadas, orcas, delfines, rayas, merlines, tiburones, tortugas marinas y otras especies. Este ecosistema marino -tan importante como especial- será declarado, algún día, patrimonio de la humanidad y debe ser conservado y protegido, a toda costa, para el disfrute y estudio por las generaciones futuras de Panamá y del mundo (visite http://www.coibapanama.com).


¿A qué se deben estas características tan excepcionales del istmo de Panamá? Durante muchos millones de años, el norte y el sur del actual Continente Americano se mantuvieron aislados por el mar al no existir un territorio que los uniera. Los mares estaban unidos e intercambiaban sus especies pero, en tierra firme, ocurría cierto grado de especiación entre los territorios del norte y los del sur. Entonces surgió el Istmo de Panamá, de las profundidades del mar, hace poco más o menos 3.5 millones de años, uniendo los territorios del norte y los del sur -culminando la formación del Continente Americano en la llamada "cintura de América"- y permitiendo el intercambio de especies animales y vegetales de tierra firme entre estas dos enormes masas terrestres que habían permanecido y evolucionado aisladamente. Por otro lado, los mares -antes unidos- fueron separados por el istmo, formando las dos grandes masas marinas conocidas hoy como los Océanos Atlántico y Pacífico, promoviéndose la especiación y contribuyendo a un incremento de la biodiversidad marina. La aparición de este puente biológico llamado Panamá resultó, entonces, de un impacto altamente significativo en la biodiversidad y la climatología de América y de todo el planeta.


El Panamá de hoy cuenta con un ferrocarril transístmico para pasajeros y carga contenerizada (inaugurado en 1855), que fué el primer ferrocarril interoceánico del mundo. El istmo ofreció sus entrañas para la construcción del Canal Interoceánico (inaugurado en 1914), considerado una de las maravillas de la ingeniería moderna y uno de los íconos que identifican mundialmente la República de Panamá. El pequeño país también cuenta con un oleoducto, además de grandes puertos de contenedores y una de las principales zonas de libre comercio de América y del mundo (la Zona Libre de Colón, en el litoral atlántico), creados para fomentar el comercio mundial en torno al movimiento de carga que transita por el Canal Interoceánico.



La rica biodiversidad de Panamá ha sido motivo para que, durante muchos años, universidades de todo el mundo e instituciones internacionales de investigación, de gran prestigio mundial, hayan convertido el territorio istmeño en un inmenso campo experimental para el estudio de la flora, la fauna, las plantas medicinales, etc.. La Ciudad del Saber (www.cdspanama.org), un conglomerado de universidades, centros de investigación y empresas que opera en Panamá, enmarcado en la filosofía de la gestión del desarrollo sostenible, está tomando cada vez mayor impulso internacional. Como prueba de ello, la ONU apoyó la propuesta panameña (lanzada en el año 2002 en la Cumbre Mundial para el Desarrollo Sostenible, en Johannesburgo, África del Sur), para la creación del Centro Internacional para el Desarrollo Sostenible (CIDES), con sede en este conglomerado.


El país cuenta, además, con numerosas y hermosas playas en ambas costas, diversas zonas ecológicas y una excelente infraestructura de apoyo al turismo, en todas sus facetas, que está en constante y vigoroso crecimiento (resorts, hoteles, una variada gastronomía, la mayor banca de América Latina, la presencia del dólar, entre muchas otras facilidades). La capital del país, la ciudad de Panamá, es una metrópolis moderna y cosmopolita en donde los gustos más exóticos, exigentes o refinados pueden ser satisfechos...


En fin, el país tiene mucho que ofrecer. Es un pedacito del Edén...¡compruébelo!

02 junio 2006

La Sociedad del Conocimiento

La descomposición social que impera en la actualidad es una evidencia palpable de que algo no anda bien en el mundo. Vivimos en una época tan conflictiva y tan confusa en la que nadie sabe a qué atenerse...



Las razones y las dimensiones de esta triste realidad varían de país en país, de región en región, de continente en continente. En algunos países es por la pobreza, la ignorancia y la falta de oportunidades; en otros, porque todavía domina el imperio de la inequidad y la injusticia por la falta de evolución social; hay países donde el problema radica en el fanatismo y la intolerancia religiosa; otros quieren mantener su dominancia económica y/o militar sin importarles a quién tengan que pisotear o destruir para lograrlo. En fin, el mundo está desquiciado y no es, precisamente, debido a los tiempos "modernos". Lo ha estado desde tiempos inmemoriales pues el ser humano siempre ha girado en torno al poder y la riqueza, condición que es imperante cambiar...



En el tiempo actual (y, con mayor intensidad, desde el siglo 20), el estado caótico del mundo está siendo monitoreado y documentado minuto a minuto a través de los medios masivos de comunicación, principalmente la radio, la telefonía, la televisión por satélite y el Internet. El hombre y la mujer de hoy pueden observar y ser testigos de los acontecimientos mundiales, casi en tiempo real, desde los asientos de sus casas, en sus oficinas o en sus sitios de reunión preferidos, gracias a la magia de la televisión. Por otro lado, el Internet también ha contribuido a la eliminación de las fronteras y a poner a disposición del usuario toneladas de información, histórica o actualizada, sobre los hechos de mayor relevancia mundial.



Por ejemplo, al sintonizar un canal noticioso de la televisión por cable o satélite, el televidente tiene la impresión de que el mundo entero está por estallar, por colapsar. Guerras, guerrilla, terrorismo, secuestros, pobreza extrema, hambrunas, enfermedades emergentes, terremotos, tsunamis, huracanes, inundaciones, escándalos políticos y sociales, colapsos económicos, corrupción. Éstas son las informaciones que predominan en los medios noticiosos. Todo parece estar en estado de caos o de coma, como si no hubieran noticias alentadoras e inspiradoras que informar.



Antes de la invención del telégrafo, la telefonía, la navegación aérea y la radio, cuando aún estaban lejos la televisión, los satélites y el Internet, las noticias se difundían muy lentamente. Las personas se enteraban de los sucesos importantes, meses o días después de haber ocurrido los hechos. La capacidad de reacción y de respuesta eran muy bajas, por el factor sorpresa o por extemporáneas. Hoy día es posible predecir y seguir la ruta de un huracán y prevenir a los poblados o ciudades que estén a lo largo de su trayectoria, para salvar vidas. También es posible que personas ubicadas en distintas partes del mundo puedan realizar una conferencia electrónica simultánea, con sonido e imágenes, en tiempo real. Es posible ver, en el mismo momento en que ocurre, la erupción de un volcán que está activo en algún alejado rincón del planeta. Un educador podría alfabetizar o instruir a educandos (niños o adultos) que vivan en áreas remotas de difícil acceso, ubicadas a miles de kilómetros, por medio de la televisión satelital. Con el Google Earth podemos observar, analizar y guardar imágenes digitalizadas de cualquier lugar del mundo, de alta resolución y en tiempo real, desde cualquier PC conectada al Internet. Incluso, podemos ver imágenes en tiempo casi real (con una diferencia de pocos minutos) de la superficie de Marte o Júpiter, enviadas a la Tierra por las sondas espaciales. Ya no existen las fronteras ni las distancias...



Que el lector piense por un momento: en la batalla por Kadesh, ¿habría derrotado el gran faraón egipcio Ramsés II a sus aguerridos enemigos los Hunos, de haber existido esta tecnología? ¿Qué habría sucedido si en tiempos de las conquistas de Alejandro Magno o Napoleón Bonaparte se hubiera contado con esta avanzada tecnología? ¿Cuál habría sido el desenlace final de aplicar esta tecnología en el tiempo de las Cruzadas? ¿Habría arrivado Cristóbal Colón a las costas de Asia en lugar de América? Quizás la historia de la humanidad y los tiempos actuales no serían los que ahora conocemos...



Las tecnologías de la comunicación, la informática y el ciberespacio han cambiado al mundo dramáticamente. Le han dado más brillo, más intensidad, más dinamismo, más profundidad y, al mismo tiempo, más transparencia. Entre los avances científicos y tecnológicos de mayor impacto en toda la historia de la humanidad, estos se cuentan entre los primeros...



El hombre y la mujer de hoy todavía no han logrado asimilar los grandes y veloces cambios que, a todos los niveles de la actividad humana, han provocado estas tecnologías en la sociedad moderna. De ahí su enorme confusión y desasociego. ¿Cómo almacenar, organizar, utilizar, difundir y aprovechar esta ingente cantidad de información, dándole sentido, para beneficio de toda la raza humana? ¿Qué debemos hacer para que el ser humano no se convierta en víctima de su propio desarrollo tecnológico? La sociedad del conocimiento que está en vigencia necesita hacer un alto para encontrar las respuestas a estas y otras preguntas...

26 mayo 2006

Nueva y Novedosa Universidad en la Ciudad del Saber en Panamá

Si todo sale bien y el gobierno panameño acepta y contribuye con una pequeña -y ridícula- suma de dinero, Panamá tendrá la primera opción para la instalación de una nueva universidad, única en su clase a nivel mundial. Se trata de la Universidad Mundial del Ambiente y el Desarrollo Sostenible o World University for Environment and Sustainable Development (WUESD).

Existe una interesantísima propuesta escrita del destacado empresario canadiense/norteamericano Maurice Strong, principal asesor del Secretario General de la ONU, Kofi Annan y, anteriormente, del Presidente del Banco Mundial (1995). El lector podrá pensar qué tan importante es la propuesta de este personaje poco conocido o poco publicitado. Sin embargo, es una de las personas más influyentes, en el planeta. Visite el siguiente enlace por si desea saber un poco más sobre quién es este enigmático señor y conocerlo mejor... (http://en.wikipedia.org/wiki/Maurice_Strong)

Para mayor información, comunicarse con el Dr. Rodrigo Tarté (rtarte@cdspanama.org), Director Académico de la Ciudad del Saber.

23 mayo 2006

Ocaso del Modelo Económico Neoliberal

El nacimiento:
El moderno Neoliberalismo o Fundamentalismo de Mercado tomó un fuerte impulso a partir de la ponencia de John Williamson, What Washington Means by Policy Reform, preparada como documento base de la conferencia internacional Latin American Adjustment: How Much Has Happened?, organizada por el Institute for Internacional Economics, en noviembre de 1989, para discutir las políticas y el desarrollo económico de América Latina. Incluida en su ponencia, Williamson presentó una lista de diez políticas económicas que él consideraba que todos en Washington (FMI, BM, el Congreso de los Estados Unidos, la Reserva Federal, los altos funcionarios de la Administración y los institutos de expertos económicos o think tanks) aceptarían como necesarias de implementar en esos países. Denominó a la lista Washington Consensus (Consenso de Washington). La lista incluía las siguientes políticas: 1) Disciplina fiscal, 2) Reordenamiento de las prioridades del gasto público, 3) Reforma Impositiva, 4) Liberalización de las tasas de interés, 5) Tasa de cambio competitiva, 6) Liberalización del comercio internacional, 7) Liberalización de la entrada de inversiones extranjeras directas, 8) Privatización, 9) Desregulación y 10) Derechos de propiedad. Pocos años después, la lista original fue revisada, ajustada y ampliada por las entidades financieras y los centros de estudios económicos con sede en Washington y, posteriormente, adoptada por las entidades financieras y los países desarrollados (o, debería decirse, impuesta), como el modelo económico a seguir por todos los países en vías de desarrollo, a nivel global.

La implementación a escala mundial:

La Organización Mundial del Comercio (OMC) y el Fondo Monetario Internacional (FMI) son los principales impulsores y ejecutores de este modelo económico mundial. A grandes rasgos, el modelo requiere, para poder funcionar con eficiencia, de una serie de cambios y reformas económicas y fiscales de larga, dolorosa y difícil implementación en los países meta. Entre las más importantes están: la compresión del Estado al rol normativo y regulatorio (implica la privatización de las empresas públicas, consideradas ineficientes, para reducir la planilla y el gasto estatales y fomentar la inversión privada), la total apertura comercial de esos países (que implica la desregulación o eliminación de las barreras arancelarias que protegían los productos nacionales de los productos extranjeros subsidiados y de la mala práctica del ‘dumping’), la eliminación de los obstáculos técnicos al comercio de los alimentos frescos a través de las barreras fito y zoosanitarias (que implica la adhesión e implementación de las normas y regulaciones de la Convención Internacional de Protección Fitosanitaria y la Organización Internacional de Epizootias) y la total apertura del mercado laboral (que implica la posibilidad de contratar mano de obra de cualquier origen, compitiendo con la nacional), entre otras. Todas estas reformas tenían como objetivo el desarrollo económico mediante el incremento significativo de la capacidad competitiva de estos países a través de la inversión en educación, en fortalecimiento y apoyo a los procesos de investigación/innovación, en la modernización del Sector Agropecuario e Industrial y otros sectores de la economía y en la modernización de la infraestructura de comunicaciones, red vial, transporte y servicios básicos, para citar solo algunos. Se daría un tiempo definido para que todos los ajustes se efectuaran y surtieran el efecto esperado para preparar el terreno para el desarrollo económico de los países meta, el escenario para la globalización de la economía y los Tratados de Libre Comercio.

Los resultados:

La compresión del Estado al rol normativo y regulador nunca ocurrió. La razón principal es que, en estos países, el clientelismo político es un modus vivendi y la clase política (la partidocracia) no tiene la suficiente madurez para acabar con su principal modo de sustento. Más bien se reportan incrementos de la planilla estatal en la gran mayoría de los países meta. En segundo lugar, la privatización trajo consigo la transnacionalización de las empresas estatales (las empresas transnacionales eran las únicas con capacidad para las mega inversiones requeridas) y el incremento significativo de los costos de los productos y servicios que antes brindaba el Estado, a costos más bajos, como un subsidio social.



La apertura comercial total no dio los resultados esperados de incrementar el intercambio de productos agropecuarios frescos y reducir los costos de la canasta básica a los consumidores de esos países, forzando a los productores nacionales a elevar sus niveles de productividad y competitividad, adoptando tecnologías apropiadas a través de los entes encargados de su generación y transferencia. Aunque los productores de los países meta lograron incrementos significativos en los índices de productividad, calidad y competitividad, logrando mantenerse exitosamente en los mercados locales y penetrar en ciertos nichos internacionales, a la larga no pudieron competir con los productos de los países desarrollados -tanto los destinados a sus mercados locales como los destinados a la exportación- ya que los mismos están altamente subsidiados. Esta distorsión provocada por los países desarrollados -que no se creen parte del “experimento” del modelo económico neoliberal- es una de las principales causas del fracaso del mismo. Por otro lado, los importadores y distribuidores de alimentos de los países en vías de desarrollo no transfirieron al consumidor local -aunque fuera parcialmente- los ahorros logrados al importar productos subsidiados a precios más bajos.



Por otro lado, las políticas y disposiciones para la eliminación de los obstáculos técnicos al comercio de los alimentos frescos (barreras fito y zoosanitarias) no ha logrado otra cosa que fortalecerlos y hacer más difíciles los intercambios comerciales. El Análisis de Riesgo de Plagas (ARP), además de un procedimiento técnico, se ha convertido en un arte para manipular y justificar -elegante y científicamente- una barrera técnica. Las autoridades sanitarias de los países desarrollados presionan a las de los países en vías de desarrollo, a que flexibilicen las medidas fito y zoosanitarias y certifiquen el estatus fito y zoosanitario de sus plantas exportadoras (para facilitar el ingreso y penetración de sus productos), so pena de imponer restricciones a las agroexportaciones de estos países pobres (reduciéndoles las cuotas de exportación o amenazando con interrumpir las negociaciones de los TLC’s bilaterales).


Por último, la liberación del mercado laboral puso a competir entre si a los países en vías de desarrollo, por las plazas de trabajo, creando gran incertidumbre e inestabilidad social. Los países desarrollados esperaban que esta política redujera la inmigración (legal o ilegal) a sus países, de manera importante. Sin embargo, ha ocurrido lo contrario y se han visto en la necesidad de incrementar las medidas de control, con costos muy elevados (por ejemplo, las barreras que instalan los Estados Unidos en su frontera sur y el acantonamiento de tropas, en esta frontera, para el control de la inmigración ilegal desde México).

Las lecciones:

En fin, habría que preguntarse si el neoliberalismo tiene los días contados y si su reino se extinguirá prematuramente. Las distorsiones introducidas a este modelo por los países desarrollados que lo impulsan han sido la causa principal de que los resultados esperados no se hayan obtenido. Quizás las hipótesis económicas que se plantearon los estrategas del Washington Consensus no contemplaron la idiosincrasia de estos países (por desconocerla), lo que no les permitió el enfoque más adecuado. Tal vez los supuestos importantes no ocurrieron según lo planificado, al estar mal diseñados. Queda demostrado, claramente, que la intención de los países desarrollados y las instituciones financieras internacionales no era tan altruista como parecía ser. Deformaron un proyecto cuyas intenciones iniciales eran buenas y honestas y cuyos resultados pudieron alcanzar los objetivos originales planteados que eran propiciar el desarrollo socioeconómico de los países meta.


Ya se echó a rodar la rueda... Los países pobres claman por una verdadera justicia y equidad. La vuelta a la nacionalización de las antiguas empresas estatales está a la vuelta de la esquina, creándose un clima de inseguridad jurídica que frenará las inversiones de capital. En parte, por la mala política administrativa de esas empresas, centrada en objetivos y metas netamente economicistas y exentos de contenidos y beneficios socioeconómicos para los trabajadores. Ha comenzado en Bolivia y el ejemplo de este hermano país puede ser seguido, prontamente, por muchos otros países en vías de desarrollo, a escala mundial… El modelo neoliberal está a punto de colapsar por su falta de sostenibilidad…

El futuro:



Todavía hay tiempo para detener la rueda que está a punto de aplastar este modelo económico desgastado. La única solución es que los países desarrollados, las instituciones financieras internacionales y los organismos internacionales vinculados a la regulación mundial del comercio hagan un alto y corrijan los errores y distorsiones que han afectado el desempeño del modelo neoliberal. Amanecerá y veremos…Lo contrario, implicaría que el mundo está al borde de un cambio hacia un modelo económico más solidario y menos impositivo…

22 mayo 2006

El Evangelio de Judas

El ahora famoso Evangelio de Judas (apócrifo), ha sido difundido, mundialmente, por el National Geografic Magazine y el Instituto Waitt (de Ted Waitt, el dueño y Chief Executive Officer de las computadoras GATE), entre otros. No hay que ser erudito o experto en temas religiosos, basta con ser católico (o cristiano) convencido y creyente (con fe) en la figura de Jesús, su origen divino y su palabra (tal y como la atestiguan los cuatro Evangelios Canónicos de Mateo, Marcos, Lucas y Juan, los Hechos de los Apóstoles y todo el Nuevo Testamento), para darse cuenta de la estrategia que hay detrás de todo este montaje.



En los últimos meses, el mundo ha estado experimentando un ataque frontal a la figura de Jesús. Primero fue la aparición de la novela El Código de Da Vinci, en la que se plantea (con base en suposiciones y datos no confirmados y faltos de seriedad) que Jesús era un hombre ordinario, que no tenía nada de divino, que tuvo -al menos- una hija con María Magdalena y que esta dejó descendientes en Francia que, en los tiempos actuales, están siendo protegidos del Opus Dei (prelado católico que los busca para asesinarlos) por la organización secreta Priorato de Sión, fundada por los Templarios en la época de las Cruzadas, en la Edad Media. En segundo lugar, justo para los días previos a la Semana Mayor o Semana Santa de este año, apareció el Evangelio de Judas, traducido al Copto egipcio hacia el año 300 DC, de un original que nunca ha aparecido y que se supone estaba escrito en griego. Nadie pone en duda la autenticidad de esta traducción cuyo original fue escrito por gnósticos de la secta de los "Cainitas", que creían en la figura de Caín (si, el mismo que señala la Sagrada Biblia como asesino de su propio hermano, Abel). Ni siquiera fue escrito por el propio y traidor Judas Iscariote...


Parece que estos dos documentos -y todos los reportajes periodísticos y televisivos que han originado y desencadenado- han producido muchos billones de dólares para los bolsillos de quienes están detrás de todo este teatro. Y es que en nuestros días de puro materialismo, el poder y la riqueza se han constituído en nuevos dioses (recuerden, poderoso caballero es don dinero). Y, ¿qué mejor tema y negocio que atacar la figura de Jesús? Por lo menos Mel Gibson, con su impactante y verídico largometraje La Pasión de Cristo (que, por cierto, nadie quiso financiar por considerarlo, erróneamente, un tema de poco interés para la audiencia mundial y, mucho menos, comercial) exaltó la figura, las palabras, los hechos milagrosos e históricos y la dimensión divina del Maestro Jesús, a quien tanto necesita la humanidad, en estos precisos momentos en que vivimos en un mundo sin paz, atribulado por la intolerancia (en todas sus manifestaciones), las guerras y guerrillas fratricidas, el terrorismo (en todas sus manifestaciones: económico, religioso, ideológico, etc.), el hambre y la ignorancia (patrocinados por los más ricos y poderosos). En fin, un mundo que está al borde de una tercera conflagración mundial (posiblemente atómica) originada, en el Medio Oriente, por una mezcla de intereses económicos, poder, fanatismo e intolerancia religiosa. ¿Habrá algún otro poder maléfico detrás de estos escenarios actuales?


Lo que menos necesita este mundo enfermo, en estos precisos instantes, en esta encrucijada, es adorar la figura de un traidor y tomar en serio esta información tendenciosa de los consorcios económicos y la prensa amarillista que lo que buscan es hacer dinero. Este objetivo lo lograrán, no hay duda, pero es responsabilidad de cada quién analizar cuidadosamente esta avalancha de información manipulada. ¡Atención, cristianos y gente sensata!

Nueva Propuesta Sobre la ruta utilizada por Balboa en el descubrimiento del Mar del Sur


Hay un nuevo y pequeño libro póstumo en el mercado -del conocido y distinguido profesor y político darienita Teodoro E. Méndez Morales, que muy pocos panameños e historiadores conocen. Se titula "La Ruta de Balboa" y describe, con minucioso detalle, la verdadera ruta que siguió Vasco Núñez de Balboa en su famoso descubrimiento del Mar del Sur (Océano Pacífico). El intrépido descubridor español fué guiado, obviamente, por los indígenas que habitaban el istmo de Panamá que, desde tiempos inmemoriales, conocían la existencia de este grandioso mar.

El autor recorrió, palmo a palmo y en innumerables oportunidades, cada rincón de la geografía darienita, donde se crió, en sus múltiples funciones de maestro provincial, profesor de matemáticas, topógrafo y político (fue dos veces Gobernador de la provincia y candidato a Diputado). Quienes conocieron al maestro Lolo, como lo apodaban con cariño y respeto sus coterráneos, saben que él era una de las personas en Panamá con mayor autoridad para opinar sobre el Darién, su gente, sus tradiciones, su historia, su geografía, su topografía y su orografía. Esta joya de la literatura histórica panameña se derivó de su obra previa 'Darién, imágenes y proyecciones', que fue distinguida por el Gobierno Panameño, entre las obras de producción nacional, para una Edición Especial en conmemoración del Centenario de la República de Panamá y es considerada la obra de referencia obligada y más importante sobre el Darién.

"La Ruta de Balboa" es el producto de una profunda investigación que incluye citaciones de los Archivos Reales de España. Se recomienda su lectura pues hace un aporte histórico muy importante que merece, por lo menos, ser investigado por los historiadores y eruditos. El libro tiene 56 páginas y se presenta en un formato de 13.75 cm ancho X 21.30 cm alto. Puede obtenerse a un precio de B/. 20.00 (= U. S. $ 20.00), incluyendo los costos de envío a cualquier país (B/. 15.00 en el territorio de la República de Panamá). Para mayor información sobre pedidos enviar un correo electrónico a través de este Blog, Palabra Justa o, directamente, a Eric M. Candanedo Lay (emcandanedo@gmail.com). Los pagos pueden efectuarse a través de los iconos o botones de EPAY, EGOLD o BULLION en este mismo Blog.

Sobre 'El Código Da Vinci'

Esta novela de Dan Brown es muy interesante y está bien escrita pero el tema central, que señala que Jesús de Nazareth y María Magdalena fueron pareja y tuvieron una hija (Sara), es muy sensacionalista, se basa en muchas suposiciones y errores y carece totalmente de evidencia histórica. Es un ataque frontal al catolicismo (y al cristianismo, en general) y denigra el origen divino de Cristo, su mensaje y su obra. La Iglesia Católica no acepta esta posición como tampoco aquella de que, la siempre Virgen María, la madre del Hijo de Dios, concibió otros hijos (después de Jesús) en su vientre sagrado, que fue receptáculo de nuestro Redentor, por obra y gracia del Espíritu Santo... Está ampliamente documentado que, entre los judíos de la época, existía la costumbre de tratar a los primos como hermanos y Jesús tenía varios, hijos de la hermana de su madre y de Cleofás. Con frecuencia, incluso, Él prodigaba este trato fraternal a sus discípulos. Muchos han sido los autores que han hecho señalamientos similares al respecto, incluido el reconocido escritor colombiano de finales del Siglo 18, José María Vargas Vila, que en su novela María Magdalena (1917) califica a esta santa mujer (de la que Jesús expulsó siete demonios) de prostituta y amante de Judas Iscariote y del Hijo de Dios. Sin embargo, el Divino Maestro lleva más de 2000 años de estar siendo sometido a estos vejámenes pero Su obra salvífica prevalecerá y continuará creciendo y consolidándose por siempre...



La National Geographic Magazine también ha publicitado este tema en su conocido programa de la televisión por cable, incluyendo entrevistas al autor Dan Brown. ¿Por casualidad, habrá detrás de todo esto algún interés comercial? Se acaba de estrenar, mundialmente, la película de Hollywood sobre esta novela y, en su primera semana, rompió todos los récords históricos de recaudación. Luego vendrá 'El Evangelio de Judas' (apócrifo), que ya han comenzado a publicitar mundialmente, y quién sabe que otras fábulas producto de estrategias comerciales. Es la danza del dinero, el poderoso caballero de nuestra época.



Los cristianos tenemos que mantenernos firmes en nuestras creencias, que son las verdaderas, y hacer un frente común en defensa de la verdad, sin llegar a los extremismos de otros... En el mundo de hoy, todas las personas tienen el derecho de expresar sus opiniones, creencias o teorías...

21 mayo 2006

El Amor....

Son muchas las definiciones que se han dado a este término. Es mucho lo que se ha hablado y escrito de él y son muchas las confusiones que, de su interpretación, han surgido. Incluso, actos increíbles han sido realizados, a lo largo del devenir de la historia humana, en su nombre… Podría decirse, sin temor a equivocación, que es uno de los términos humanos más controversiales y peor entendidos…a pesar de la cotidianidad de su presencia y manifestación.


Muchos confunden las palabras amor y querer, asignándoles un significado equivalente. El querer se relaciona más con lo físico, con lo material, con los deseos, con lo sensorial. Está condicionado al interés particular del que quiere, del que desea poseer algo o a alguien. Cuando lo alcanza, tiembla de placer y, quizás, al poco tiempo, deje de querer. Si no lo alcanza, sobreviene la decepción, la frustración, el estrés, el desasosiego, que son la causa de muchos problemas y traumas sociales…


El amor, por el contrario, es un sentimiento puro, espiritual, que trasciende lo humano, lo físico, lo material, lo sensorial. Es una manifestación espiritual que eleva al ser humano por encima de sus pequeñeces, de sus debilidades, de sus mediocridades, de sus limitaciones y lo acerca al Dios Único y Universal, Creador de todas las cosas… Por el verdadero amor es que el hombre y la mujer han vencido obstáculos que parecían insalvables o se han sacrificado en pos de un ideal… El amor, más que vincularse al placer, está íntimamente ligado al sacrificio, al dolor, al altruismo, a la tolerancia, a la comprensión...


Muchos dicen amar a Dios pero, en Su Santo Nombre, cometen toda clase de crímenes y atropellos al querer imponer sus creencias religiosas, políticas o filosóficas. Otros dicen amar la Patria pero lo que quieren, en realidad, es el poder y, cuando acceden al mismo a través de un partido político, se olvidan de la Nación y de sus conciudadanos y se dedican a la politiquería barata y a la corrupción. Muchos dicen amar un trabajo pero, cuando lo obtienen, demuestran que lo único que querían era el salario. Millones de hombres y mujeres dicen amar a sus parejas pero lo que quieren es su cuerpo, su dinero, sus posesiones, su poder… ¿Es todo esto amor puro y verdadero? Nos encantaría tener la opinión de los lectores de este Blog Palabra Justa



El mundo está en una terrible encrucijada…Hay una enorme brecha entre aquellos que lo tienen todo y aquellos que no tienen nada… Hay países en que el analfabetismo y la ignorancia son endémicos y otros en que la gente se muere, literalmente, de hambre…Los amos del petróleo a nivel mundial se la pasan cabildeando entre ellos sobre las estrategias a seguir para continuar elevando los precios del crudo. No les importa que hay millones de personas en los países más pobres del planeta que viven paupérrimamente y sufren, en carne propia, los designios de esta absurda explotación del hombre por el hombre… ¿Es esto amor por la humanidad? ¿Cómo pueden algunos dormir tranquilos sabiendo que sus acciones, su falta de compromiso o su desidia son la causa de que, según las estadísticas, CADA CINCO SEGUNDOS MUERA UN NIÑO DE HAMBRE en algún país pobre del mundo? ¿Existe alguna explicación para esta atrocidad?

20 mayo 2006

Reflexiones sobre el Sistema Fitosanitario Panameño

El sistema sanitario panameño está atravesando su más serio cuestionamiento en la historia reciente. Por un lado, la mayoría de los importadores de alimentos (no todos) se queja de la forma en que el MIDA adjudica las Licencias de Importación que, aseguran, es discrecional y antojadiza. También afirman que, una vez que los productos frescos importados llegan a nuestros puertos, el diagnóstico fitosanitario (para detección de plagas y enfermedades) es muy lento y las decisiones que se toman con base en sus resultados (retener, devolver, aplicar tratamiento fitosanitario o destruir la mercancía) son, con frecuencia, discrecionales. Esto último, también, lo aseveran algunos importadores de semilla.


Otro tema muy sensible en nuestro sistema fitosanitario es el de los Requisitos Fitosanitarios. Estos documentos muestran la situación de las plagas y enfermedades que son de importancia cuarentenaria para el país, desde el punto de vista fitosanitario, ya sea porque están ausentes de nuestro territorio (y no queremos que ingresen por el daño económico potencial que podrían causar en los cultivos y/o porque su presencia pondría en peligro las exportaciones de algunos cultivos por el cambio en el estatus fitosanitario que provocarían) o porque su presencia es de baja prevalencia y/o distribución (y queremos erradicarlas o mantenerlas de este modo mediante regulaciones para, por ejemplo, declarar áreas libres aptas para cultivos de exportación). También establecen ciertas condiciones que debe cumplir el exportador de la mercancía para su ingreso a Panamá (tipo de embalaje, tratamientos fitosanitarios, etc.). Estos requisitos tienen que ser enviados por el importador (de alimentos frescos, plantas o semillas) o su corredor de aduanas al suplidor en el país exportador (antes de embarcar la mercancía para su envío al país de destino) para que este último certifique, por medio de un Certificado Fitosanitario expedido por su autoridad fitosanitaria respectiva, que la mercancía, en efecto, satisface todas las cláusulas de nuestro Requisito Fitosanitario y está libre de las plagas y enfermedades que señala como cuarentenarias para Panamá. De no cumplirse con este Requisito, el MIDA puede decidir, amparado por las leyes nacionales e internacionales (Ley 47 de Sanidad Vegetal y normativa de la Convención Internacional de Protección Fitosanitaria, CIPF, de la FAO, de la que Panamá es signataria), manejar el riesgo aplicando un tratamiento para controlar la plaga y autorizar el ingreso de la mercancía, devolver la mercancía a su país de procedencia o destruirla si se amerita, con el fin de proteger el patrimonio fitosanitario panameño. Algunos importadores de alimentos frescos y de semillas, así como las empresas de ciertos países exportadores acusan al MIDA de falta de transparencia, de improvisación y de utilizar estos importantes documentos como obstáculos técnicos al comercio.


En el otro extremo de las cadenas agroalimentarias de los cultivos están los agroexportadores (muchos de los cuales producen lo que exportan), los productores que abastecen el mercado nacional y los consumidores. Los primeros dependen de la eficacia del sistema fitosanitario del MIDA en dos vías: 1) que se impida la entrada de plagas y enfermedades cuarentenarias (exóticas o no), que puedan ingresar al territorio nacional usando como vehículos los productos alimenticios frescos, plantas o semillas importados, constituyéndose en riesgos para la producción y la exportación (al ser incluidas en los Requisitos Fitosanitarios de los países que importan nuestros productos) y 2) que el sistema de inspección fitosanitaria (en campos de producción y en plantas de empaque) y la emisión de los Certificados Fitosanitarios, sean confiables y expeditos, para evitar intercepciones de plagas o enfermedades en los productos frescos panameños de exportación, en los puntos de ingreso a los países de destino. Del mismo modo, los productores que abastecen exclusivamente el mercado nacional también dependen del sistema fitosanitario del MIDA pues, para el éxito de sus cultivos, requieren de semillas viables y sanas y de que se impida el ingreso de nuevas plagas y enfermedades que tendrían que combatir, con el consecuente incremento de sus costos de producción y la pérdida de competitividad frente a los productos importados, muchos de los cuales son altamente subsidiados en sus países de origen. Finalmente, pero no menos importantes, los consumidores nacionales, último eslabón de las cadenas agroalimentarias que, diariamente, ven reducida su capacidad de adquisición de alimentos por el alto costo de los mismos. Ellos exigen que los productos que consumen (nacionales e importados) cumplan, al menos, con los estándares que aseguren su calidad e inocuidad. Son ellos los que mantienen vivo y pujante el negocio de la producción, la importación y la comercialización de los alimentos e insumos agropecuarios.


Algunos medios de divulgación nacionales, usuarios o clientes del sistema fitosanitario panameño (importadores de alimentos frescos, plantas y semillas, principalmente) y grandes consorcios o empresas extranjeras que lucran exportando sus productos al mercado nacional solo destacan o ponen en alto relieve las fallas o problemas que encuentran en el sistema fitosanitario del MIDA. Ciertamente que existen, por muchas y variadas razones que sería muy largo enumerar en este espacio. Entre estas: 1) la necesidad urgente de unificar la gestión normativa de la Dirección Nacional de Sanidad Vegetal y la ejecutora de la Dirección Ejecutiva de Cuarentena Agropecuaria, bajo una sola línea de mando, para lograr consistencia en la toma y ejecución de las decisiones; 2) modernizar y completar la reglamentación de la Ley 47 de Sanidad Vegetal para asegurar su total armonización con la normativa de la CIPF; y 3) elaborar e implementar los manuales de procedimiento que se requieren para asegurar consistencia, efectividad y transparencia en todas las gestiones. Por otro lado, las fallas son fácilmente corregibles, a lo interno de este Ministerio, con decisiones inteligentes y mucho sentido de patria. Sin embargo, es menester aclarar que no todas las fallas son atribuibles al sistema oficial. También hay usuarios (importadores, corredores de aduana) responsables de algunos de los problemas y distorsiones que se presentan cuyas causas son conocidas, podrían señalarse y deben ser corregidas. Afortunadamente, no todo es negativo. La gran mayoría de los servicios y trámites fitosanitarios que ejecuta el MIDA son eficientes y culminan en beneficio para los usuarios y la fitosanidad del país. Incluso, algunas decisiones de tipo fitosanitario que ha tomado el MIDA en salvaguarda del patrimonio fitosanitario nacional, de los mismos importadores y de los consumidores han sido del todo incomprendidas (por personas que no manejan los complejos temas fitosanitarios) y hasta utilizadas, por otros, con fines que nada tienen que ver con el interés del sector, el bienestar de los consumidores o el patriotismo. En los medios se afirma que el sistema fito y zoosanitario de Panamá es uno de los diez mejores del mundo. Por lo menos, puede asegurarse que la fito y zoosanidad panameñas han protegido al país, por muchos años, de una amplia gama de plagas y enfermedades que serían devastadoras para la agricultura y la salud pública si llegaran a ingresar en nuestro territorio (hay muchos ejemplos tanto en la parte vegetal como en la animal).


En cuanto al tema de la expedición de Licencias de Importación, el MIDA siempre ha tratado de cuidar la producción nacional, manteniéndose dentro de las normas internacionales vigentes. Este es, sin duda, uno de los temas más delicados y controversiales que han motivado la actual crisis del sistema agrosanitario nacional. Hay quienes afirman (con o sin conocimiento profundo del tema y con muy variados propósitos), que el MIDA maneja a discreción y manipula la adjudicación y expedición de este importante documento, centro neurálgico vital de todo el negocio de la importación de alimentos frescos. Cuidar la producción nacional significa programar, ajustar o autorizar las importaciones de alimentos o productos frescos sensitivos (arroz, maíz, hortalizas de altura y algunos granos básicos, entre otros) dentro de las épocas del año en que la oferta nacional es nula o no cubre la demanda de consumo. Este es un procedimiento normal en todos los países productores (que requiere del establecimiento de un mecanismo de coordinación y concertación entre importadores, distribuidores y autoridades) y es un derecho inalienable que tenemos como panameños. Es durante estos períodos que se abren ventanas u oportunidades para los importadores a través de los contingentes ordinarios pactados ante la OMC, que ocurren todos los años en las épocas normales de desabastecimiento de los distintos cultivos. También existen los contingentes extraordinarios, que se presentan de tiempo en tiempo, por problemas que afectan la producción nacional programada y estimada en el seno de las distintas Comisiones por Rubro del MIDA (con participación activa de todos los actores clave, principalmente los productores), como sequías prolongadas, exceso de lluvias, ataques severos de enfermedades y plagas y otras contingencias. Este proceder es perfectamente legal y patriótico, a diferencia de la doble moral que exhiben algunos países exportadores que, en abierto y flagrante desacato de las normas del comercio internacional pactadas en el marco de la OMC, asignan mega subsidios a su producción y, encima de eso, pretenden que las autoridades nacionales competentes se crucen de brazos y no respalden a nuestros productores, de quienes depende el sustento -directa o indirectamente- de miles de hogares panameños.



Otros señalan que la corriente aperturista de los mercados (que, a nivel mundial, impulsan ciertas entidades financieras internacionales y que, por cierto, está plagada de distorsiones de las que los países en vías de desarrollo no son los mayores responsables pero si los más perjudicados) nos obliga a navegar en este mar borrascoso (la suscripción de tratados de libre comercio, TLC’s) para poder llegar a puerto seguro. Esto es, en cierto modo, verdad, porque, simplemente, nuestros países quedarían al margen de algunos beneficios importantes que canalizan estas instituciones internacionales, incluyendo préstamos y otras ayudas al desarrollo. También se dificultarían nuestras exportaciones hacia los megamercados, que darían prioridad a los productos de países con los que tengan vigentes TLC´s o algún tipo de afinidad o relación. En otras palabras, quedaríamos aislados del resto de la comunidad internacional. Por estas y otras razones, Panamá se adhirió a la OMC, en 1997, siendo uno de los últimos países del Continente Americano en firmar este acuerdo comercial vinculante. Sin embargo, la estrategia de los desgravámenes pactados y programados para desmantelar nuestros sistemas arancelarios (considerados barreras, obstáculos o distorsiones al comercio que impedían la entrada, principalmente, de productos frescos importados) con el objetivo de fomentar el libre comercio a través de la importación de productos más baratos y de buena calidad para los consumidores (y, al mismo tiempo, forzar a los productores a ser más competitivos), ha resultado en la más grande falacia (no se analizará aquí la razón). Los enormes ahorros que se logran, producto de este intercambio comercial, jamás han sido trasladados -ni siquiera parcialmente- al consumidor panameño (en su mayoría, personas de escasos recursos). Por el contrario, se han convertido en una seria amenaza para la producción nacional, generadora directa e indirecta de miles de puestos de trabajo. Al tener Panamá uno de los jornales mejor pagados de Centroamérica (de lo cuál, incluso, debemos sentirnos orgullosos) y ante la imposibilidad de subsidiar la producción nacional, la tan cacareada palabra competitividad suena a burla macabra. Con todo, podemos ingeniarnos y salir adelante con estrategias coordinadas a todos los niveles y entre todos los actores del sector, en vez de dividirnos o dejar que nos dividan. El alto costo de los alimentos en Panamá no es responsabilidad de nuestros productores, de su ineficiencia o baja competitividad. No son ellos los que se están llevando la mayor parte de las ganancias a manos llenas. Ellos son, de hecho, los que más arriesgan y los que menos reciben en el negocio de la producción, importación y comercialización de alimentos.


Es cierto que hay productores que todavía se aferran a sus prácticas tradicionales de producción (incluyendo cultivos para los cuales ya no son competitivos y tecnologías obsoletas o desfasadas) que, con no poca frecuencia, riñen con la filosofía del desarrollo sostenible. También es cierto que se requiere de un mayor grado de organización de los productores para facilitar la introducción e implementación de tecnologías de punta y las buenas prácticas agrícolas en sus sistemas de producción, así como adentrarse en el mundo de la inteligencia de mercados, para poder competir con mejores posibilidades de éxito en el entorno mundial actual. Es en estos temas, precisamente, en que los programas de organización y soporte a la producción deben concentrar sus esfuerzos coordinados para lograr los cambios e impactos deseados en la verdadera, sistematizada y constante modernización de nuestra agricultura. Por otro lado, también hay muchos productores nacionales de avanzada, progresistas, competitivos y abiertos a los cambios del entorno, receptivos y con visión empresarial, dispuestos a enfrentar los nuevos retos que plantea la globalización y la apertura de los mercados, que tienen fe en el futuro de nuestro país y en las oportunidades que se presentan en el sector agropecuario panameño, que merecen todo nuestro reconocimiento, respeto y apoyo solidario.


La reciente propuesta de crear una nueva autoridad o institución en materia fito y zoosanitaria, con plena autonomía administrativa y normativa, deja sumido al MIDA en una encrucijada sin precedentes. Algunos aducen que el “problema” estriba en que este Ministerio ha estado actuando como “juez y parte” ya que, por un lado, ejerce el rol de autoridad fito y zoosanitaria del país (papel de juez) y, por el otro, es el guardián o protector de la producción nacional en materias, por ejemplo, de fomento y de negociaciones comerciales (papel de parte), entre otras. Pero, ¿cómo defender y preservar eficazmente los mejores intereses del país (la salvaguarda del patrimonio fito y zoosanitario y la sostenibilidad de nuestra pequeña pero muy importante producción nacional) del asedio de sectores económicos, nacionales y extranjeros, regidos por criterios netamente economicistas y mercantilistas (que no están obligados, ciertamente, a velar por el desarrollo socioeconómico de los panameños), provocando la separación de estas funciones del MIDA que causaría, indefectiblemente, una brecha en la autoridad y en la capacidad de negociación y de toma de decisiones? Si, como se ha propuesto, se llega a crear la citada autoridad o institución fitosanitaria autónoma, esta deberá contar con una Junta Directiva, como máximo organismo rector. Si en esta Junta Directiva, por ejemplo, se permitieran representantes y/o simpatizantes de estos poderosos sectores económicos, ¿no se estaría vulnerando la autonomía y la verdadera independencia de criterio que se requiere en los temas fito y zoosanitarios, dejándola a la merced de estos grupos? ¿No sería esto, verdaderamente, ser juez y parte? La seguridad alimentaria de una nación, dentro de la cuál están inmersos la regulación de la producción agropecuaria y la protección del patrimonio fito y zoosanitario, son temas de Estado estratégicos que deben mantenerse bajo el control oficial absoluto. Esto no quiere decir, por supuesto, que no se interactúe y consulte la opinión de estos importantes sectores económicos, que tienen mucho que decir y que aportar al desarrollo de la Nación.



El sector agropecuario panameño, en su conjunto, enfrenta la mayor crisis existencial de su historia. Hay que navegar, para no naufragar en el agitado mar neoliberal (que, luego de sus buenos propósitos originales ha degenerado en un hipercanibalismo comercial), pero hay que hacerlo con pericia, inteligencia y elegancia, analizando a profundidad todos los escenarios posibles. Las reglas del “juego” nos son impuestas por quienes detentan el poder económico mundial. Si la competencia fuese justa (es decir, si los países ricos no subsidiaran sus productos agropecuarios, no manipularan las exportaciones agropecuarias de nuestros países imponiendo cuotas a su gusto y antojo, no se aprovecharan -con alevosía- de sus economías de escala, etc.), no habrían excusas. Pero, mientras esto se logra (ahora resulta que los países en vías de desarrollo tienen que dar una moratoria a los ricos para que desarmen su andamiaje de megasubsidios a sus producciones agropecuarias y elaboren nuevas estrategias), ¿tenemos que dejar de cuidar la producción nacional de cultivos sensitivos (tal como se ha planteado en este artículo) en aras de un “libre comercio” que solo existe en los textos de los convenios comerciales? ¿Acaso no existen muchos otros productos agrícolas no sensitivos en los que la apertura comercial ya es total? Existen algunas alternativas viables que nos permitirían mantenernos a flote y con viento propicio, a salvo de los tsunamis neoliberales que azotan nuestras economías pero que requieren de una visión integral, sistémica, así como de una acción intersectorial coordinada.