14 agosto 2007

Los Ancianos de Panamá: olvidados por el Estado

Agosto es el mes dedicado internacionalmente a los ancianos, esos seres angelicales olvidados por todos -con pocas excepciones, entre estas la Iglesia Católica- que lo único que piden es un poquito de amor y comprensión... Los ancianos son seres venerables, dignos de reverencia. En su época como ciudadanos económicamente activos aportaron, con patriotismo y sin egoísmos, toda su juventud, talentos, esfuerzos y energía -en sus lugares de trabajo, como jefes de familia, como padres y como ciudadanos- al engrandecimiento del país. La mayoría de ellos trajeron al mundo y educaron, según sus posibilidades, a los ciudadanos económicamente activos de hoy, desde los más humildes hasta los más encopetados.


Por lo anterior, resulta una acción verdaderamente irreverente, mezquina y barbárica, que deja mucho que desear del cumplimiento del Estado Panameño con el compromiso inalienable de solidaridad hacia todos los ciudadanos, regatear a estos maravillosos compatriotas -que merecen todo el respeto y consideración posibles de la sociedad en su conjunto- hasta las mínimas atenciones, facilidades, reconocimientos y ventajas que ellos, en su frágil y dependiente ancianidad, necesitan para poder vivir con calidad y tranquilidad. Partiendo de la jubilación, hasta la llegada inexorable de la ancianidad, la vida se les torna progresivamente difícil, hasta poco menos que imposible, a estos ciudadanos panameños. Todo se debe al inevitable proceso natural del envejecimiento, que trae consigo crecientes achaques y la disminución significativa de las capacidades físicas, mentales e intelectuales. Aquellos ancianos que tienen la dicha de contar con hijos, familiares o amigos nobles, conscientes y agradecidos, son atendidos con respeto, consideración y cariño. A los que no tienen esta suerte o no tuvieron hijos, la vida se les convierte en una horrenda pesadilla…


Al jubilarse, todos los panameños entran en una especie de categoría ciudadana que es percibida como de rango inferior. Ya no son jóvenes, ya no están “activos” (aunque continúan cotizando en el Seguro Social), ya no son sujetos a la mayoría de los créditos y préstamos y el monto de la pensión que reciben es de, apenas, poco más del 60 % del salario que recibían antes de la jubilación. Como si fuera poco, los incrementos a sus -ya de por sí- escuálidas pensiones de jubilación quedan congelados por el resto de sus días de existencia, sin importar las constantes alzas en los costos de la canasta básica y de la vida en general, que se aplican, por igual, a todos los ciudadanos. Realmente, un futuro que la gran mayoría de los panameños teme y espera con mucha aprensión…


Pocos años después del retiro, cuando ya el jubilado es un anciano y, en la mayoría de los casos, ya no puede valerse por si mismo en muchos aspectos, la sociedad y, en ocasiones, hasta su familia más cercana, les da la espalda del todo. El anciano queda a merced de la “buena voluntad” de las personas y no existe un lugar, un espacio o una instancia para él o ella en la sociedad. Quedan en la más absoluta soledad, en completo abandono, aislados del resto del mundo (por sus cada vez más diversas e intensas discapacidades), completamente vulnerables y con el sentimiento de que son un estorbo para todos. Los invade una terrible sensación de impotencia, al no poder hacer algo para cambiar o mejorar su situación. Son presa de la depresión y la desesperación y, por primera vez, desean partir de este mundo cruel que los hostiga.


¿No es este un cuadro muy triste y doloroso que debería llegar hasta las fibras más profundas de todos los panameños? Esto, lamentablemente, está sucediendo en nuestro país y todos los ciudadanos tienen la obligación espiritual, humanitaria y moral de contribuir para lograr la erradicación de esta ignominiosa realidad a través del establecimiento de mecanismos, instancias y leyes que valoren y reconozcan los méritos y derechos especiales de los ancianos panameños, resuelvan su problema existencial y les devuelvan su dignidad, autoestima y deseos de vivir. En último lugar, todos tenemos o hemos tenido padres y madres y todos, sin excepción, tenemos la posibilidad de alcanzar esta última etapa de la vida, la Venerable Ancianidad. Los ciudadanos económicamente activos de hoy deben verse reflejados en este mismo espejo, para poder comprender el drama de nuestros queridos ancianos, cuyo lugar ocuparán tarde o temprano…

Es increíble que, en pleno siglo 21, todavía existan en Panamá muchos rezagos sociales que, hace buen tiempo, han sido superados en algunos países de América Latina, con mayor conciencia y madurez social. Uno de los más tristes es la falta de reconocimiento, por parte del Estado, a las serias limitaciones físicas, fisiológicas, mentales e intelectuales de los ancianos, que se incrementan con gran rapidez, omisión que lleva a la situación de indiferencia a la que están sometidos estos panameños, por ejemplo, a nivel de la realización de distintos trámites en el sistema estatal entre los cuales se citan únicamente dos, para ilustrar.


La Fe de Vida y el cambio de los cheques de jubilación


Fe de vida:


Cada seis meses, los ancianos panameños tienen que apersonarse a las oficinas del Seguro Social para dar constancia de vida. No importa que llueva, truene o relampaguee, el anciano tiene que cumplir con este indigno y primitivo procedimiento legal para poder recibir sus pobres pensiones por los subsiguientes seis meses. Solo hay que imaginar los humillantes predicamentos por los que tienen que pasar los Venerables Ancianos panameños en estas atestadas e incómodas oficinas, especialmente si sus funciones motoras, visuales y/o auditivas están seriamente disminuidas o ya no existen y, peor aún, si no cuentan con familiares o personas que los acompañen, luego de gestionar los obligatorios permisos en sus respectivos lugares de trabajo.

En los Estados verdaderamente solidarios con sus ciudadanos, los Venerables Ancianos ocupan un lugar muy especial y están exentos de la mayoría de los engorrosos trámites que, incluso, los ciudadanos en pleno goce y disfrute de todas sus facultades, detestan. En estos países, los Trabajadores Sociales del Estado visitan periódicamente (cada 3 o 6 meses) las residencias de los ancianos con el fin de comprobar y certificar que están vivos. En los más avanzados, los registros de las defunciones son captados digitalmente y aparecen En Línea en Bases de Datos Relacionadas. Esto permite la actualización instantánea de las Fichas Electrónicas de cada Asegurado (jubilado, pensionado o activo), de tal modo que los Servidores Públicos encargados de confirmar la Fe de Vida de los Venerables Ancianos en los Sistemas de Seguridad Social solo tienen que digitar el Número de Asegurado del ciudadano en la computadora para obtener la información de manera inmediata. Si se implementaran sistemas similares en Panamá, estos datos serían igualmente útiles, por ejemplo, para el Tribunal Electoral y la Banca Estatal o privada, entre otros. ¿No es esta una de las aplicaciones inteligentes de las computadoras y las redes electrónicas? Esto se llama servicio eficiente y considerado para el ciudadano, que se traduce en mejor calidad de vida. Existen muchas otras alternativas viables que podrían ponerse en práctica para facilitar y mejorar la calidad de vida de los ancianos panameños.

Cambio de los cheques de jubilación:

Quincenalmente, los Venerables Ancianos panameños, sin importar su condición física, mental o intelectual, tienen que apersonarse al Banco de su preferencia para que los vean y, así, dar constancia de vida y poder hacer efectivos sus cheques de jubilación o pensión. ¿No es esta una grave falta de consideración y un flagrante irrespeto para con estos seres que contribuyeron al progreso y engrandecimiento del país con sus esfuerzos? Tienen que haber alternativas modernas que eviten este sufrimiento innecesario a nuestros queridos ancianos. Entre estas, la que se citó anteriormente, relacionada con los registros de las defunciones En Línea en bases de datos relacionadas u otras tecnologías informáticas más recientes. Lo que falta, realmente, es tomar conciencia de esta injusticia social, el deseo de mejorar la calidad de vida de estos meritorios ciudadanos, investigar cómo se hace en países socialmente más avanzados y un poco de imaginación para implementar un sistema sui generis o a la medida, en el menor tiempo posible. Panamá lo necesita, además, para mejorar su bajo Índice de Desarrollo Humano, dar un paso importante hacia una verdadera e integral justicia social y cambiar la imagen que tiene de país socialmente atrasado.

Reflexiones:

El gobierno actual ha dado muestras fehacientes de querer modernizar el Estado Panameño, en el verdadero sentido de la palabra. El programa del Gobierno Virtual lanzado por el Ministerio de la Presidencia, desde la etapa inicial del mandato del Presidente Martín Torrijos Espino -que incluye los novedosos y funcionales sistemas En Línea de Panamá Tramita (http://www.panamatramita.gob.pa/), Panamá Compras (http://www.panamacompras.gob.pa/), Panamá Emprende (http://www.panamaemprende.gob.pa/) y los diversos servicios del Tribunal Electoral (http://www.tribunal-electoral.gob.pa/), entre otros- es la mejor evidencia de esto. Con este programa, el país dio un enorme salto cualitativo y cuantitativo que lo acerca más al mundo desarrollado. También debe incluirse a nuestros Venerables Ancianos en este programa para imprimirle un enfoque socio-humanístico. Se espera que el próximo gobierno, sin importar el partido político que lo represente, continúe esta importante línea de acción que catapultará el país hacia el desarrollo.

Pero no hay verdadero desarrollo sin equidad social, con inclusión de todos los estratos sociales de clases, razas, religiones, sexo, edades, etc. Esto incluye a los Venerables Ancianos panameños cuya calidad de vida tiene que ser mejorada significativamente para que todos los ciudadanos puedan sentirse satisfechos y orgullosos de vivir en un país con políticas y leyes en las que se reconoce, valora y premia a los seres que, antes que las generaciones actuales, sentaron las bases del Panamá de hoy…No hay nada más dulce y gratificante que ver dibujada, en el rostro sereno de un anciano, la sonrisa de agradecimiento, a Dios y a la Patria, por un servicio recibido en reconocimiento a su venerable ancianidad. Como bien señala el conocido dicho popular, “honrar, honra”.

14 mayo 2007

¿Qué queremos los panameños para Panamá?

El pasado

Antes de la llegada de los españoles (lamentablemente, la historia de América Latina y parte del Caribe se califica en estos términos) convivían en el Istmo diversas etnias y culturas que conocían la existencia de los dos grandes y ricos mares, actuales océanos Pacífico y Atlántico, de los que extraían parte de su sustento. Estos pueblos indígenas interactuaban entre sí, desarrollando su patrón evolutivo y forjando su propio destino, sin influencias alienantes. Tenían culturas y tradiciones que los caracterizaba, identificaba y unía, otorgándoles un sentido de pertenencia, intrínsecamente ligado a su entorno natural.

La colonización del istmo trajo para Panamá, principalmente, la depredación de los recursos minerales (principalmente oro y plata) y el nacimiento de una nueva sociedad basada en el intenso mestizaje (entre indígenas, esclavos africanos y españoles), la imposición de un nuevo orden socioeconómico y político, de nuevas tradiciones, la introducción de nuevas enfermedades y del cristianismo, dejando a las generaciones mestizas subsiguientes sin un referente histórico del pasado (incluso, en algunos países colonizados, como los pertenecientes al sorprendente Imperio Inca, se empleó la política de borrar toda huella del glorioso e ilustre pasado de los pueblos andinos y su rica herencia cultural, parte del cual es conocido ya que, afortunadamente, los conquistadores no pudieron destruirlo todo). La naciente sociedad panameña partió, prácticamente, de cero. Quedó en un limbo cultural que era la agregación de retazos culturales de las razas que se mezclaron en ese fecundo crisol del que emergió una sociedad sin referentes culturales, sin tradiciones propias, sin un pasado común que la respaldara y le diera un sentido de unidad, de dirección.

La guerra hipanoamericana, que puso fin al coloniaje español en América, fue un acontecimiento que tenía que ocurrir, tarde o temprano, como siempre ocurre en el devenir histórico de todos los pueblos del mundo. Panamá, que no tenía fuertes lazos históricos ni culturales con los países que otrora integraron el Imperio Maya, optó por anexarse voluntariamente a la Gran Colombia, siguiendo el sueño del Gran Libertador Simón Bolivar, de unificar Hispanoamérica en un solo y poderoso país, sueño que fue truncado por los intereses económicos de propios y extraños.

Fueron los tiempos del nacimiento de la política expansionista de los Estados Unidos. Panamá pasó de un degradante vasallaje y atraso socioeconómico producto de su unión a Colombia, a un protectorado del país anglosajón del norte que ampliaba su poder hegemónico en todo el continente y se convertía en uno de los países más ricos y poderosos del planeta.

Estos choques de diferentes culturas e imposiciones fueron fraguando, por más de ciento ochenta años, desde la independencia de España, el 28 de noviembre de 1821, hasta el 31 de diciembre de 1999 (en que se completó la consolidación de la soberanía nacional con la transferencia del canal y los territorios canaleros a la jurisdicción panameña), el tiempo presente de esta pequeña e increíble nación…

El presente

Ya no hay tiempo para lamentaciones, complejos o amarguras. Culpar de los traumas del pasado a las generaciones actuales de españoles o colombianos no tiene sentido. Lo que si es necesario es que TODOS los panameños conozcan y estén conscientes de los hechos históricos acontecidos a partir de la llegada de los españoles pues, conociendo y entendiendo el pasado, podemos mejorar el presente y planificar, con luces largas, el futuro de la nación. El país estuvo, durante mucho tiempo, sometido a las orientaciones y decisiones de los intereses foráneos o de la dictadura militar criolla, que nunca fueron los mejores para Panamá. Sin embargo, es justo reconocer que todo el esfuerzo y la estrategia desplegados por el Gobierno Nacional de finales de la década de los 70 y la firma, en septiembre de 1977, del Tratado Torrijos - Carter es lo que, finalmente, devolvió a Panamá su consolidación territorial, su orgullo de Nación Soberana y todas las expectativas de desarrollo socioeconómico que hoy giran en torno a la ya aprobada e inminente ampliación del canal interoceánico.

El tiempo actual se percibe como de mucha inestabilidad socioeconómica, pandillerismo, narcotráfico, lavado de dinero, aumento en el costo de la canasta básica, desempleo, frecuentes incrementos en el costo del combustible y sus derivados (y todas sus implicaciones negativas en la economía en general), crisis en el sector transporte y colapso en los sistemas de salud y seguridad social. Hay serios problemas estructurales (morales, éticos y espirituales), que es urgente atender y resolver, a nivel de la unidad básica de toda sociedad: la familia. Son, precisamente, los menores de edad, los asesinos más despiadados, por un complejo de razones que hay que abordar con presteza y pertinencia, antes que sea muy tarde. Hay que enderezar la institución familiar y extirpar, de raíz, todos los cánceres que envenenan la juventud panameña -el recurso más preciado del país- y que todos ciudadanos conocen. ¡Hay que hacer algo y pronto!

Durante varios lustros, la sociedad panameña ha venido polarizándose entre los pobres o extremadamente pobres y los ricos, con una clase media profesional estancada y con muy pocas expectativas de progreso (salarios eternamente congelados que apenas cubren las necesidades básicas y altos niveles de endeudamiento, que son el sustrato ideal para la frustración y la corrupción). La clase social pobre se ha incrementado rápidamente a tales niveles que ha provocado el colapso de los servicios de salud y seguridad social que ya no pueden cumplir ni con el mínimo de sus objetivos y funciones. Las leyes (incluyendo las penales) y todo el andamiaje legislativo y judicial se han quedado anacrónicos e inoperantes. Todo pareciera indicar que el país está muy cerca del umbral de la ingobernabilidad y del colapso total.

Por otro lado, el crecimiento económico que ha experimentado Panamá durante los últimos años se debe, en gran medida, al enorme incremento de la inversión extranjera y local en el sector de la construcción y el turismo en general. Hay una proliferación descontrolada y sin orden de enormes rascacielos, grandes centros comerciales, restaurantes, hoteles y resorts de lujo, así como de urbanizaciones exclusivas con mansiones que, obviamente, son solo para gente muy adinerada, la mayoría de los cuales no son panameños. La inversión está perfecta, pues trae empleomanía en este sector y progreso general, pero debe hacerse con apego estricto a las reglas del urbanismo y de la planificación urbana para evitar el colapso de la ciudad de Panamá y un caos de proporciones y resultados impredecibles. Pareciera que los intereses privados continúan prevaleciendo sobre los intereses y el ordenamiento nacionales. ¿Dónde están los famosos arquitectos urbanistas de Panamá que hablan muy bonito y con mucha sapiencia de la ciencia del Urbanismo y sus aplicaciones en diversos programas de la televisión local? ¿Cómo es posible, por ejemplo, que el Municipio de Panamá autorice la construcción de un restaurante de una famosa cadena en toda una esquina de la Vía Ricardo J. Alfaro, en el cruce de un semáforo? Sería interesante conocer qué funcionario dio esta autorización tan descabellada. ¿Qué va a pasar dentro de poco con el abastecimiento de electricidad y agua potable ante la creciente demanda por estos servicios? Hay que implementar alternativas efectivas, a corto, mediano y largo plazos, que no frenen el desarrollo y que no incrementen el costo de vida a los ya sufridos ciudadanos panameños -que son la mayoría- que ya no soportan los malos servicios y los constantes incrementos en las tarifas de los mismos. Si existiera una Ley General de Salarios e Incentivos Salariales no habrían tantos problemas pues se harían los ajustes automáticos a los salarios y todo el mundo quedaría contento (ver: Perfeccionamiento de la equidad en Panamá: La Carrera Administrativa y la Ley General de Salarios, publicado en este Blog en agosto de 2006).

Continuando la misma línea de análisis, el servicio de recolección de las aguas servidas ya colapsó. En diferentes partes de la ciudad de Panamá, cuya modernidad y belleza se citan con bastante frecuencia en los medios, se observan las alcantarillas saturadas descargando su pestilente contenido de aguas negras y basura en mitad de las calles. ¡Qué falta de elegancia y qué vergüenza! Es el precio que se está pagando por el crecimiento desordenado, el desarrollo insostenible y la falta de planificación que se han venido aplicando por décadas. Con frecuencia, también, por la anuencia de funcionarios mediocres y corruptos que autorizan lo que sea si reciben una buena coima. El gobierno de turno ha incluido en su agenda el abordaje de estos difíciles temas pero estas adecuaciones y actualizaciones de la infraestructura civil hay que enfrentarlas de inmediato para que la ciudad de Panamá pueda mantener su ritmo de crecimiento y progreso, conservando la viabilidad. Si no existe, debe crearse un mecanismo para que el próximo gobierno esté obligado a dar seguimiento a la implementación y culminación de todas estas obras y proyectos civiles, que son de interés Estatal. ¡Cuánto duele crecer y madurar!

Sin embargo, el futuro de Panamá es, todavía, muy halagüeño y se puede rescatar al país del desastre total. Esto puede parecer pesimista pero Panamá se debate en una dura encrucijada que ha venido tomando fuerza desde hace unos lustros aprovechando la miopía, la politiquería y el laissez-faire de quienes han tenido en sus manos las riendas de la Nación y no han sabido cumplir a cabalidad con su deber. El Gobierno actual y los próximos gobiernos tienen que actuar con mentalidad de Estado y dejar la política al nivel que le corresponde, si se desea que el país avance con paso firme hacia el desarrollo socioeconómico sostenible, con inclusión de los panameños de todos los sectores y estratos sociales. Hay que atacar frontal e integralmente la pobreza pues en Panamá no se justifica que haya muchos panameños que solo coman -y mal- una sola vez al día y no puedan mantener decorosamente sus familias. En este país, con poco más de tres millones de habitantes, es una vergüenza y una falta de sensibilidad social que haya personas en esta condición mientras que pequeños grupos se dedican a criticar y boicotear, irresponsablemente, la ejecución de excelentes proyectos que apoya el gobierno y que darían empleos a muchos panameños y traerían progreso al país. Un ejemplo reciente de la falta conceptos claros y proporciones justas en estos grupos es el proyecto de la empresa estadounidense Ocean Embassy que construirá un resort con un delfinario y un centro de investigaciones y de reproducción para los delfines de la conocida especie Tursiops truncatus (se espera que el Gobierno actúe en términos de Estado y mantenga su apoyo decidido a este proyecto de gran beneficio para Panamá y no se deje influenciar por personas tan confundidas o que quieren sembrar confusión donde no la hay). Ya salieron a la calle grupos de protesta en supuesta defensa de los delfines (como si no hubiera en este país otras prioridades, entre estas darle empleo y mejores condiciones de vida a los panameños) que, dicho sea de paso, serán utilizados tanto con fines comerciales como investigativos, de conservación y terapéuticos. Ya la empresa ha asegurado, en repetidas ocasiones, que los delfines no serán capturados para la venta ni para maltratarlos o asesinarlos, ¡qué locura sin sentido sería esa! Muy por el contrario, para estudiarlos y conocerlos mejor en pro de su cuido y conservación (ver: Ocean Embassy Panamá: parque marino para entretenimiento, investigación, protección y conservación del delfín (Tursiops truncatus), publicado en este Blog en abril de 2007). Ahora resulta que los delfines sufren, lloran y son muy infelices en cautiverio. Los grupos que protestan, con pleno derecho, han buscado toda clase de argumentos e informaciones sin base, así como el apoyo de científicos de renombre a los que -por supuesto- les importan más los delfines que los panameños o su futuro y que, jamás, han conocido el hambre ni la desesperación y frustración que genera el no poder dar a sus hijos ni las condiciones mínimas (de alimentación, vivienda decorosa, educación y salud) para su desarrollo óptimo como seres humanos. El ambiente y la naturaleza en general hay que cuidarlos y conservarlos para las generaciones futuras y la estabilidad del equilibrio ecológico pero el ser humano, centro de la Creación, tiene todo el derecho de hacer un uso racional y SOSTENIBLE, en el tiempo, de todos los recursos a su disposición.

El gobierno de turno -y los que lo sucedan- tiene el deber de pararse firme y asumir posiciones de Estado, en defensa de los más altos intereses de la Nación y de todos los panameños, sin distingo de partidos políticos, raza o credo religioso. Por las razones del pasado, ya citadas, y por la falta de evolución social, tenemos un rezago de muchos años en sectores claves del desarrollo como la educación, la salud, la dotación de servicios básicos, la red vial, el transporte, el ordenamiento urbano, las condiciones laborales y salariales de los servidores públicos y la inequidad social (o pésima distribución de la riqueza), entre otras. El bajo índice de desarrollo humano que presenta el país demuestra este triste hecho y querer ignorarlo es lo peor que puede hacerse ya que no resuelve ni contribuye a resolver esta ignominiosa realidad. La política del avestruz es fatal. No se debe dilatar más la solución a estos problemas que desdicen de este país tan maravilloso y con tan inmenso potencial para un futuro promisorio para todos los panameños.

El futuro

El futuro es hoy. Hay que comenzar a construirlo con verdadero sentido de Patria. Tenemos que aprender a ubicar las cosas en su lugar y en el orden correcto: Dios (no el poder y el dinero que muchos parecen adorar), la Patria (su territorio, sus símbolos, sus tradiciones, todos sus ciudadanos y familias), el trabajo, la salud, la educación, la política de altura...Cuando se practique esto en Panamá, se habrá dado un verdadero paso hacia el desarrollo. Dios quiera que sea pronto y no se espere a que el presente, cual hoyo negro devorador, se trague el futuro, los sueños y esperanzas más caros de toda una Nación…

27 abril 2007

Ocean Embassy Panamá: parque marino para entretenimiento, investigación, protección y conservación del delfín (Tursiops truncatus)

La República de Panamá será, próximamente, una de las pocas en América Latina en poseer un parque marino para entretenimiento y estudios científicos. Una empresa estadounidense, conocida internacionalmente, ha seleccionado este país para la construcción del citado parque marino, con una inversión multimillonaria que traerá atractivo turístico y progreso al sitio de la ubicación física y al país entero. La escogencia de Panamá para esta excelente inversión no es casual. Este pequeño país, de poco más de 3 millones de habitantes, no es conocido solamente por el famoso Canal de Panamá, como la cuna de grandes campeones del boxeo profesional, como el país de los mejores jinetes de caballos de carrera del mundo o el país de origen de grandes jugadores del beisbol de Grandes Ligas; también, es conocido mundialmente por su rica biodiversidad de especies marinas y terrestres que hacen que su territorio sea un sitio muy hermoso y especial.

Recientemente, la empresa Ocean Embassy, con sede en el estado de Florida, Estados Unidos, adquirió unas 600 hectáreas de terrenos en el litoral pacífico, en la playa conocida como Playa Corona, en San Carlos. La empresa planea la construcción, en esta magnífica playa, de un parque marino, oceanario, delfinario, o como quiera llamársele, con una inversión de unos 300 millones de Balboas en un período de siete a diez años. Las proyecciones indican que, en este período de tiempo, se generarán alrededor de 400 empleos que favorecerán a panameños de San Carlos y áreas aledañas, panameños que quizás, en la actualidad, están desempleados o ganando salarios que no les permiten sostener adecuadamente a sus familias ni vestir o comprar los útiles escolares a sus hijos, sin que a nadie le importe un pepino.

Al visitar la página electrónica de la empresa Ocean Embassy (http://www.oceanembassy.com) el lector se percatará que este es un grupo científico - empresarial muy serio y de gran trayectoria en la oceanografía, que se dedica al negocio del entretenimiento a través de la construcción y administración de parques marinos. Pero no solo se dedican al entretenimiento con delfines y otras especies marinas pues también realizan investigaciones serias, trabajos de conservación y trabajos de reproducción, en beneficio de las especies en las cuales están interesados.

El único modo de lograr avances en el conocimiento y el desarrollo de la humanidad es mediante la investigación. El proyecto de Ocean Embassy Panamá (OEP) incluye, durante sus dos fases de ejecución programadas, la creación de un instituto de investigaciones sin fines de lucro, así como de un centro de rescate y rehabilitación para delfines y otras especies marinas en peligro de muerte por enfermedades o accidentes, todo bajo una estricta óptica conservacionista. Esto le daría a Panamá nombre y prestigio en la oceanografía mundial. Además, ¿cómo entender y aprender de estas increíbles y bellas criaturas que son los delfines si no es a través de la investigación? ¿Cómo poder conocer el tratamiento y cura de las enfermedades que aquejan a estos maravillosos e inteligentes mamíferos marinos? ¿Cómo dilucidar las claves de su inteligencia, de su capacidad de aprendizaje y de sus mecanismos de comunicación, que podrían significar grandes avances para la raza humana? ¿Cómo se podría decodificar el genoma de estas sorprendentes criaturas, lo que ayudaría a su cuido y conservación? ¿Cómo entender los mecanismos de su reproducción para salvaguardar la especie de la depredación y extinción? ¿Cómo entender la atracción y simpatía que sienten los encantadores delfines por los seres humanos y los beneficios que esto representa en el tratamiento de distintas patologías psico somáticas que nos afectan? La generación de todo este acervo de conocimientos no puede ser inventada y, tampoco, caerá del cielo. Requiere del estudio, de la investigación y de la inversión de grandes sumas de dinero en este proceso.

Para todos estos fines, OEP requerirá la captura de unos 16 delfines por año, durante unos 5 años, para un total de 80, según el reportaje de la periodista Carmen Arias, en su artículo del 4 de abril de 2007, en el diario Panamá América. Supóngase que el número de especímenes requeridos sea aún mayor, significativamente mayor. ¿Cuál es el problema? El objetivo de las capturas no es el asesinato, es el estudio, la comprensión y la conservación de estas criaturas -por su propio bien, el del equilibrio de la cadena alimenticia a la que pertenecen y su futuro en el planeta- así como para el entretenimiento y sano esparcimiento de turistas y pacientes locales y extranjeros. Con el fin de autorizar, regular y fiscalizar estas capturas, y luego de una consulta que incluyó expertos en el tema, fueron elaboradas las Resoluciones No. 1 y 2, que norman, respectivamente, el avistamiento y la captura de mamíferos marinos para cautiverio, en la República de Panamá, promulgadas en la Gaceta Oficial No. 25, 731, de 29 de enero de 2007 (http://www.gacetaoficial.gob.pa). De este modo, se dispone de un instrumento legal que garantiza la protección y conservación de las especies marinas involucradas y regula su uso para los fines estrictamente prescritos.

Sería muy interesante echar un vistazo a las estadísticas internacionales relacionadas con la captura y muerte accidental e intencional (caza comercial legal) de delfines. Las cifras son apabullantes y desgarradoras, por el orden de un millón de delfines muertos en los últimos 21 años (un promedio anual de casi 48 mil). Se sugiere al lector que visite el portal de Ocean Embassy o, si se piensa que la información puede haber sido manipulada, que navegue en la Internet donde, en cuestión de pocos minutos, encontrará miles de citaciones que documentan esta tragedia.

Etimológicamente, se acepta que el vocablo indígena Panamá significa abundancia de peces y mariposas. Sin embargo, el ciudadano panameño promedio carece de una cultura marina, a pesar de vivir rodeado de inmensos y ricos mares, en términos de su diversidad biológica. Solo conoce los delfines y otros mamíferos marinos por referencia, ya sea porque los ha visto muy ocasionalmente en el mar y/o a través de la televisión o el cine. Panamá posee una vocación marina natural de características excepcionales, con cerca de 30.32 kilómetros de costas y playas por kilómetro cuadrado de superficie (incluyendo una respetable cantidad de territorios insulares, entre islas e islotes), en los principales océanos del planeta: Atlántico y Pacífico (ver Panamá, un pedacito del Edén, publicado en este Blog el 4 de junio de 2006).

Este proyecto viene a llenar un inmenso vacío en un país como Panamá, dotado de estas singularidades, dignas de ser puestas a disposición para su uso racional y para ser compartidas y disfrutadas por las actuales y futuras generaciones del mundo. Si esta actividad representa un negocio o un modus vivendi para la empresa Ocean Embassy, esto no debe preocuparnos, siempre que se cumplan las leyes vigentes que la regulan y garantizan un uso sostenible de los recursos marinos. No cualquier empresa, nacional o extranjera, tiene la capacidad económica y el know how para realizar un proyecto de esta envergadura y alcance. Lo más importante son los beneficios (científicos, económicos, sociales y el conocimiento, protección y conservación de los mamíferos marinos) que se derivan de su ejecución. Hay que respaldar moralmente esta iniciativa privada y felicitar al gobierno de turno por apoyar este tipo de proyectos que fortalecen el presente y amplían los horizontes futuros del país, desde el ángulo que se analicen.

Y, como ocurre siempre en todas las sociedades y actividades del ser humano, hay personas a favor y en contra de este proyecto. Los dos bandos tienen todo el derecho de asumir sus posiciones pues Panamá, gracias a Dios, es un país libre, democrático y civilizado. Entre los detractores se distinguen dos tipos: aquellos con y aquellos sin malas intenciones. Los detractores insinceros o con malas intenciones tienen intereses ajenos o contrarios al bienestar de Panamá. Esperan, con ansias, que el proyecto sea clausurado, por razones de índole diversa: politiquera (malos panameños y panameñas), por intereses comerciales (de otros desarrollos turísticos de la vertiente pacífica, por ejemplo) o porque desean que el proyecto se traslade y favorezca a otro país (no sería la primera vez que esto sucede en Panamá pues, con frecuencia, no leemos entre líneas), más que por razones de peso (hasta el momento no se ha esgrimido ninguna). Entre los detractores sinceros, que no están animados por razones aviesas, están los ecólogos fundamentalistas, por disciplina o afición, que defienden, a ultranza, la vuelta al estado natural, aún en contra del bienestar y el progreso que puedan generarse mediante el uso racional de los recursos naturales, a través de la concienciación, la educación, la planificación y la creación e implementación de leyes apropiadas para su seguimiento y fiscalización. Esta posición representa la negación al progreso de la humanidad y, en este caso particular, de Panamá y los panameños. Plantea el retorno al primitivismo puro, en un mundo tan dinámico y competitivo como el actual, en que la ciencia, la tecnología y la innovación han permitido que el hombre y la naturaleza puedan convivir en perfecta armonía sin llegar a esos extremos aberrantes. Panamá quedaría aislada e irremediablemente rezagada con tan obscura y retrógrada filosofía. Desde ya habría que comenzar por prohibir los animales y mascotas domésticos, las carreras de caballos, el ordeño de los bovinos y caprinos lecheros, la crianza de aves y ganado, y un bien largo etcétera.

¡Repudiemos el mal uso y el abuso pero seamos consecuentes con el bienestar y progreso de Panamá y sus habitantes a través del uso racional y sostenible de los recursos naturales! Demos un rotundo si al progreso basado en el desarrollo científico - técnico que se logra sin comprometer la base de recursos de la biosfera. Este es el caso del proyecto de Ocean Embassy Panamá.

02 marzo 2007

Nuevos ataques contra el Cristianismo

(See the english version at the end)

Continúan los ataques planificados en contra del cristianismo. Ahora resulta que, según un cineasta canadiense (James Cameron) y un documentalista israelita (Simcha Jacobovici) ha sido descubierta la sepultura de Jesús y de María Magdalena, en una oscura cueva del barrio de Talpiot, cinco kilómetros al sur de la ciudad de Jerusalén. La información señala que en la cueva, descubierta en 1980, había un total de diez osarios hechos de la piedra caliza típica de la Ciudad Santa (por cierto, en perfecto estado de conservación después de dos mil largos años), dos de los cuales contienen los restos de Jesús y de María Magdalena (su supuesta cónyuge). Otro de los osarios, afirman los estudios arqueológicos y forenses practicados, contiene los restos de Yehuda bar Yeshua que, en arameo antiguo significa Judas, hijo de Jesús.

Si los análisis de ADN han revelado una conexión genética entre los restos del supuesto Jesús y ocho de los otros restos pero no así con los de la llamada María Magdalena, ¿qué prueba este hecho? Que nueve de los restos corresponden a individuos que tenían algún grado de consanguinidad o parentesco y uno no. Entonces, si se afirma que los restos no relacionados genéticamente son los de María Magdalena, la prueba del ADN debería mostrar, forzosamente, una vinculación genética estrecha entre ella y el tal Yehuda bar Yeshua, su presunto hijo, así como entre este último y el llamado Jesús (el padre biológico). Esta sería una evidencia irrefutable de que la supuesta María Magdalena y el supuesto Jesús eran los padres biológicos de Yehuda. Así quedaría demostrada claramente la paternidad, más no la autenticidad de los personajes…

Pero, ¿qué pruebas existen de que los restos del que llaman Jesús son, en efecto, los del Divino Maestro, el Mesías que bajó del cielo y, por obra del Espíritu Santo, se encarnó de María, la virgen, y se hizo hombre? Igualmente, ¿qué evidencia hay de la autenticidad de los restos de la que llaman María Magdalena? Lo único cierto es que hay diez osarios de piedra caliza con nombres grabados sobre ellos, lo que no se constituye en prueba concluyente de autenticidad de que los restos que contienen son los del Jesús histórico (el Mesías), su familia (incluyendo un “hijo”) y María Magdalena. La única manera de probarlo sería con muestras del ADN legítimo de Jesús y de María Magdalena, que sirvieran de patrones para comparar con el ADN de los restos encontrados en la cueva de Talpiot. Hasta donde se conoce, no existen tales muestras, a menos que -en el caso de Jesús- se pudiera analizar el ADN (si es que no lo han hecho todavía) de la sangre encontrada en la Sábana Santa, que permanece en Turín, Italia (el autor no conoce la posición de la Iglesia Católica Romana en relación a la autenticidad de esta venerada prenda).

Según el novelista Dan Brown, autor de ”El Código Da Vinci”, Jesús tuvo una hija (Sara) -no un hijo- con María Magdalena (ver: ”Sobre El Código Da Vinci”, publicado en este Blog el 22 de mayo de 2006), que nació y se crió en lo que hoy es Francia y de la que, de acuerdo a esta novela de pura ficción, descienden los príncipes Merovingios, famosos en este país europeo. Es de suponer que al Sr. Brown ya poco le importa si está o no equivocado pues debe haber obtenido enormes sumas de dinero con su elaborada fantasía.

En fin, ¿cuál de las dos versiones es correcta? ¡Ninguna! Las dos son fruto de la imaginación y de una estrategia publicitaria para hacer dinero, muchísimo dinero, a costa de la curiosidad y del morbo del ser humano.

Pronto se presentará en la televisión rentada (Discovery Channel) el documental titulado ”El Sepulcro Olvidado de Jesús”, realizado por los señores Cameron y Jacobovici, en respuesta a los famosos documentales de la National Geographic “El Código Da Vinci” y “El Evangelio de Judas”. Sin duda, también hará mucho dinero. No debe extrañar que en este documental se anuncie que los otros cuerpos que se encontraron pertenecen a José, María y algunos “hermanos” y “hermanas” del Maestro (otros “hijos” que, según algunos, tuvieron María y José, después de Jesús). ¡Pura maniobra propagandística para promocionar esta falacia y atraer la atención general!

Sería muy interesante conocer quién o quienes están moviendo, tras bambalinas, los hilos de esta gigantesca patraña publicitaria mundial. De que es lucrativa es lucrativa pero esta campaña orquestada tiene propósitos más profundos y oscuros o, más claramente descritos, diabólicos…

Jesús, el hijo de Dios, el Mesías, prevalecerá nuevamente irguiendo Su talla divina sobre la miseria humana. Jamás triunfarán aquellos que quieren reducirlo exclusivamente a la dimensión del hombre, aparentando o queriendo desconocer su origen divino. Destruir la fe cristiana, especialmente la divinidad y la resurrección de Jesús, siempre ha sido el objetivo primordial de sectores que desean desestabilizar el mundo para "pescar en río revuelto". Jamás lo lograrán...

New attacks against Christianity

Planned attacks against Christianity continue. Now it comes out that, according to a Canadian filmmaker (James Cameron) and an Israeli documentalist (Simcha Jacobovici), Jesus and Mary Magdalene burial site was discovered within a dark cave of Talpiot neighborhood, five kilometers south of the city of Jerusalem. The information indicates that, in 1980, ten ossuaries were found within the cave, made of the typical limestone of the Holy City (certainly, in perfect conservation state after two thousand long years), two of them containing the remains of Jesus and of Mary Magdalene (supposedly His spouse). One of the ossuaries, according to archaeological and forensic studies, contain the remains of Yehuda bar Yeshua which in ancient Aramaic mean Judas, son of Jesus.

If DNA analysis has revealed a genetic connection between the remains of the supposed Jesus and eight of the other remains but not with those of the so called Mary Magdalene, what do this fact proves? That nine of the remains belonged to individuals with some degree of consanguinity or blood relationship and one no. Then, if it is said that the non related remains are those of Mary Magdalene, the DNA test should show, forcefully, a narrow genetic link between her and the named Yehuda bar Yeshua, her presumed son, as well as between the latter and the so called Jesus (the biological father). This would be irrefutable evidence that the supposed Mary Magdalene and the supposed Jesus were the biological parents of Yehuda. In this way the paternity would clearly be demonstrated, but not the authenticity of the personages…

But, is there any evidence that the remains of the so called Jesus are, in fact, those of the Divine Lord, the Messiah who came from Heaven and, by the power of the Holly Spirit, was set on Mary, the Virgin, and was born as a man? Similarly, is there any evidence of the authenticity of the so called Mary Magdalene’s remains? The only truth is that there are ten limestone ossuaries with names on them, fact that do not constitute a conclusive proof of authenticity that the remains they contain are those of the historic Jesus (the Messiah), his family (including a “son”), and of Mary Magdalene. The only way to prove it is to have legitimate DNA samples of Jesus and Mary Magdalene to use them to compare with DNA samples of the remains found in Talpiot caves. As far as is known, these samples don´t exist, unless -in Jesus case- DNA analysis could be run (if it hasn´t been done yet) to blood found on the Holly Shroud, which is in Turin, Italy (the author doesn´t know the position of the Roman Catholic Church in relation to the authenticity of this venerate piece of linen).

Following novelist Dan Brown, author of “The Da Vinci Code”, Jesus had one daughter (Sara) -not a son- with Mary Magdalene (see: “Sobre El Código Da Vinci”, published in this Blog on May 22, 2006), which was born and raised in France and from whom, according to this pure fiction novel, all Merovingian princes, famous in this European country, descend. It may be supposed that Mr. Brown doesn’t care anymore if he is wrong or not in view of the huge amounts of money he should have done with his elaborate fantasy.

In fact, which of the two versions is right? None of them, because both are the product of imagination and a sales promotion strategy to make money, lots of money, taking advantage of mankind curiosity and morbid thinking!

The documental “The Lost Tomb of Jesus” will soon be presented globally through the rented television (Discovery Channel), produced by Mr. Cameron and Mr. Jacobovici, in response to the famous National Geographic documental series “The Da Vinci Code” and “The Lost Gospel of Judas”. With no doubt, it will also produce lots of money. It should not be a surprise to anyone that in this documental it will be announced to the world that the rest of the remains in Talpiot cave are those of Joseph, Mary, and some “brothers” and “sisters” of the Master Jesus (“children” of Mary and Joseph that they had, according to some people, after Jesus). Pure propagandistic maneuvering to promote this fallacy and to draw general attention!

It should be very interesting to know who, behind the scene, is moving the treads of this gigantic marketing global hoax. That this is lucrative is lucrative but this orchestrated campaign has more profound and obscure purposes or, more clearly described, diabolic…

Jesus, the Son of God, the Messiah, will prevail again lifting up His divine stature over the human misery. Those who exclusively want to reduce Him to the human dimension, apparently ignoring or ignoring at all His divine origin, will never succeed. To destroy the Christian’s faith, especially the divinity and the resurrection of Jesus, have always been the main objectives of some sectors who wish to make the world unstable in order to obtain advantages. They will never accomplish this...

24 febrero 2007

‘Pájaro Jai’, velero sin igual

(See the english version at the end)

En el dialecto de los Emberá, etnia que habita en la región del Darién panameño mucho antes de la llegada de los colonizadores españoles, el término jai significa algo así como ‘brujo’, de acuerdo a Damián Bacorizo, un indígena consultado hoy, vía telefónica, en casa de la Ex Gobernadora del Darién, Prof. Lesbia Alarcón, en La Palma, Darién. La literatura indica que este vocablo también es utilizado por los emberá para señalar los espíritus o jais. El Jaibaná es, por otro lado, uno de los personajes más importantes de la sociedad emberá, descrito como ‘brujo de la noche’ pues emprende sus acciones, principalmente, durante este período del día. Es un híbrido entre un curandero y un brujo o hechicero que utiliza el poder de los jais con propósitos muy diversos. Mientras más jais logre dominar, más poderoso será el Jaibaná, así como sus conjuros y remedios.

Jai es, también, parte del nombre que le dieron a un hermoso velero de dos mástiles, construido a inicios de la década del 90, con finas maderas de la selva darienita (cocobolo, níspero, María y Nazareno, entre otras), en el taller de los hermanos José De Jesús Alvarado Moreno (alias Pájaro) y Rufino Gómez Moreno, en la playa La Puntita de Arriba, poco más allá del longo donde el popular ‘Pinguilla’ (q. e. p. d.) pescaba zardas, en La Palma, cabecera de la maravillosa y exótica provincia darienita (el autor recuerda claramente la extensa colección de fotografías tomadas por su finado tío, Prof. Reinaldo A. Lay López, que atestiguan cada etapa de la construcción). A este fantástico velero, único en su clase en el mundo entero, le pusieron por nombre ‘Pájaro Jai’, tal vez en honor a ‘Pájaro’ -su constructor principal- quién falleció poco antes de terminar la obra, que fue culminada, magistralmente, por su hermano Rufino. La nave se hizo muy famosa pues su propietario la exhibió en importantes ciudades portuarias alrededor del mundo y transportó, por la Bahía de Panamá, a todas las candidatas del concurso internacional de belleza Miss Universe, celebrado en la ciudad de Panamá en el año 2003. Poco después, el magnífico velero sufrió graves daños en una terrible tempestad.

La construcción del ‘Pájaro Jai II’, como se le podría llamar -por mero convencionalismo- al actual velero ‘Pájaro Jai’, fue ordenada por su propietario, el estadounidense Sr. James Brunton, de larga trayectoria en Panamá, y construido por el experto darienita Rufino Gómez Moreno que, al igual que su difunto hermano Pájaro, aprendió la profesión de su tío José de la Antigua Moreno (q. e. p. d.), en Río Congo, Darién. Una extraordinaria, noble e importante tradición de familia que, ojalá, no se pierda, para orgullo de todos los panameños. Aún queda la esperanza que uno o más de los varones descendientes de estos dos talentosos y recios darienitas de raigambre hagan el relevo y continúen la muy especial tradición familiar…

Los conocedores de la verdadera historia quedaron sorprendidos cuando en el suplemento dominical Mosaico, del diario La Prensa (4 de febrero de 2007) se publicó el artículo “Del Darién al Mundo” (que fue el tema de la portada), en el que se desprende que los constructores del famoso velero fueron indígenas de la etnia Emberá. Los Emberá/Wounan son diestros artesanos de la madera del cocobolo y de la semilla de la Tagua o marfil vegetal, las cuales tallan o esculpen transformándolas en fieles y magníficas reproducciones de la diversa flora y fauna darienitas (tal vez son dos de las artesanías más finas y conocidas de Panamá). También producen las incomparables cestas de la palma ‘Naguala’ que pueden alcanzar precios de cinco mil Balboas o más (dependiendo del tamaño y la calidad) en los distintos mercados artesanales del país (especialmente en El Valle de Antón, provincia central de Coclé), cifra que podría parecer exagerada a quienes no conocen de arte. Hoy, las cestas son -más que un utensilio doméstico- una obra de arte considerada parte del acervo cultural de los pueblos indígenas, como ocurrió con las mundialmente conocidas Molas de la notoria etnia panameña Kuna. Además, los Emberá son excelentes constructores de piragüas (una embarcación estrecha un tanto parecida a una canoa) y botes, más no construyen barcos ni veleros. Son nuestros hermanos y son admirables pero la verdad es la verdad y siempre hay que defenderla. Al pan, pan y al vino, vino…

‘Pájaro Jai’, a sailing ship with no rival

In Embera’s dialect, ethnic group which inhabits the Panamanian Darien region long before the arrival of the Spaniards conquerors, the term jai means something like sorcerer, according to Damián Bacorizo, an indigenous that was interviewed today, via telephone, while in the house of former Darien’s Governor, Prof. Lesbia Alarcón, in La Palma, Darién. The literature indicates that this term is also used by Embera people to refer to the spirits or ‘jais’. The Jaibaná is, on the other hand, one of the main figures in the Embera society, described as a ‘night sorcerer’ because most of his actions occur during this part of the day. He is sort of a hybrid between a quack and a sorcerer or magician who uses the power of jais for very diverse purposes. The more the jais he dominates, the more powerful the Jaibaná will be.

Jai is, also, part of the name that was given to a beautiful two masts sailing ship that was totally built, at the beginning of the 90’s, with Darien’s jungle fine woods (cocobolo, níspero, María, and Nazareno, among others), at brothers José De Jesús Alvarado Moreno (alias Pájaro) and Rufino Gómez Moreno carpenter shop, located at La Puntita de Arriba beach, not further away from the “longo” where the very well known ‘Pinguilla’ (r. i. p.) used to catch zardas (a shark species) with a thick fishing line, in La Palma, capital city of marvelous and exotic Darien province (clearly remembered is the vast collection of pictures taken by the late uncle of the author, Prof. Reinaldo A. Lay López, in testimony of each step of the building of the vessel). A name was given to this fantastic sailing ship, number one in its class in the whole world: ‘Pájaro Jai’, maybe in memory of the late ‘Pájaro’ -its main builder- who passed away short before the completion his work, which was brilliantly finished by his brother Rufino. The vessel gained notoriety because the owner exhibit it in very important port cities around the world and, also, due to the fact that it was used to transport, across the Panama Bay, all contestants to the international beauty contest Miss Universe, held in Panama City, in 2003. Not long after this, the magnificent sailing ship was seriously damaged by a terrible sea storm.

The making of ‘Pájaro Jai II’, as it may be named -by mere conventionalism- the actual ‘Pájaro Jai’, was ordered by its owner, the United States citizen Mr. James Brunton, of long trajectory in Panama, and built by Mr. Rufino Gómez Moreno who, as his late brother ‘Pájaro’, learned the profession from his uncle, José de la Antigua Moreno (r. i. p.), at Río Congo, Darién. An extraordinary, noble, and important family tradition that, hopefully, will not be lost, for the pride of all Panamanians. Still, there is hope that one or more of the descendant males of these two talented and sturdy deep-rooted Darien men will follow this very special family tradition…


Those who know the true story were amazed when in the article “Del Darién al Mundo”/“From Darien to the World” (which was the front cover theme), published within the Sunday supplement Mosaico (February 4, 2007), appeared that the Embera were those who built the famous sailing ship. The Embera/Wounan ethnic groups are very skilful artisans of cocobolo wood and Tagua or vegetable ivory seeds, which they carve or sculpt to transform them into accurate and magnificent reproductions of the diverse flora and fauna of Darien region (perhaps these are two of Panama’s finest and well known handicrafts). They also produce the incomparable cestas (a kind of round baskets) from the “Naguala” palm reaching prices of five thousand Balboas (1 Balboa = 1 American Dollar) or more (depending on size and quality) at the different local handicraft markets (especially at the Valle de Antón, in the Coclé central province), an amount that may seems to be exaggerate to those who don’t know about art. Today, the cestas are -more than a domestic utensil- an art work considered to be part of the indigenous people cultural heritage, as occurred with the globally known Molas of the notorious Panamanian Kuna ethnic group. Furthermore, the Embera are excellent piragüa builders (a narrow boat close to a canoe) and small boats, but they do not built vessels or big sailing ships. They are our brothers and are admirable but the truth is the truth and always has to be defended. Bread has to be called bread and wine has to be called wine…

01 febrero 2007

Concienciación Ciudadana

En la ruta hacia el desarrollo socioeconómico y cultural (siempre deben ir unidos), los gobiernos y los ciudadanos deben mejorar muchas cosas que, simplemente, dejan mucho que desear de los panameños y muy mal paradas la cultura y la educación nacionales. Es muy evidente la debilidad de las autoridades llamadas a imponer la ley y el orden, aunada a una cultura de impunidad basada en el amiguismo, el tráfico de influencias y la corrupción. A continuación se citan algunos ejemplos de actitudes y comportamientos del diario vivir que hay que corregir cuanto antes, para hacer de Panamá un país con verdadera elegancia y clase.

Derrames de hormigón en las calles

Las empresas que se dedican al abastecimiento y bombeo de mezcla de hormigón para los sitios de construcción nunca tienen la política de instruir a los conductores y operadores de sus camiones mezcladores/dispensadores de este material para que no derramen mezcla sobre las calles causando imperfecciones sobre la superficie de rodaje. Los derrames solidificados pueden apreciarse en todas las carreteras del país -especialmente en la ciudad de Panamá, Capital de la República- y representan un grave problema pues dañan los neumáticos y son causa frecuente de accidentes, en ocasiones fatales. ¿Cuándo será que las autoridades nacionales (Tránsito y Transporte Terrestre, Ministerio de Obras Públicas y demás) exigirán a estas empresas que tomen las previsiones necesarias para evitar este perjuicio al país y a la ciudadanía?


Calles y ríos de la república: mega basureros

La basura se ha convertido en un serio problema en Panamá. Esto se debe, en parte, a la falta de educación del ciudadano panameño: ni los padres ni los educadores educan a sus hijos o estudiantes sobre la importancia de no ensuciar, de mantener limpios los alrededores y el medio ambiente, convirtiéndose esto en un círculo vicioso. Los ciudadanos están formados para mantener limpia su vivienda y el entorno inmediato de la misma pero no más allá. Por ejemplo, sacan los perros a hacer sus necesidades en los sitios públicos, pues piensan que así no tienen que limpiar en sus aposentos o predios; es más cómodo y económico tirar la basura al río (incluyendo desechos industriales sin tratamiento o desperdicios domésticos como estufas, lavadoras, refrigeradoras, colchones y cualquier otro objeto inservible) que llevarla o pagar para que la lleven a los vertederos municipales, provocando su contaminación y desborde en las épocas de lluvias; al conducir por las calles y avenidas de Panamá es muy desagradable y triste ver como la gente, de cualquier estrato socioeconómico, de forma despreocupada e inconsciente, tira la basura en las calles (papeles, latas, bolsas de basura, etc.) desde los autos particulares y los transportes públicos (taxis y buses) ya que existe el criterio de que para eso están los recolectores/vendedores de latas de aluminio y las “damas de amarillo” del Departamento de Aseo, que recogen la basura de las calles. El resultado de este comportamiento retrógrado, antisocial y falto de calidad ciudadana son las alcantarillas obstruidas y la inundación de las calles con el más leve aguacero. Las autoridades gubernamentales en general, los Ministerios de Educación y de Salud, los clubes cívicos, las ONG’s, la empresa privada y los ciudadanos conscientes y educados del país tienen que hacer algo al respecto y pronto. Faltan campañas de educación a la ciudadanía en general que estén orientadas a crear conciencia en el ciudadano común sobre la importancia de este tema. El gobierno tiene que implementar y perfeccionar las leyes existentes al respecto o crear nuevas leyes con el apoyo de la Asamblea Nacional de Diputados para lograr la educación de la ciudadanía. Los gobiernos municipales o locales no pueden hacer mucho sin la colaboración de la ciudadanía, para lograr este magnífico objetivo.

¡Que distinto y bonito sería recorrer este hermoso país por caminos, calles y avenidas limpias, en lugar de encontrar a cada paso el bochornoso espectáculo de la basura y la pestilencia generalizadas!¡Que maravilloso sería que los ríos, tanto de las áreas rurales como de las urbanas, pudieran mantenerse limpios, sin contaminación, para poder disfrutar de ellos plenamente!

Manejo agresivo

Las cifras de muertes por accidentes de tránsito en Panamá son preocupantes. Prácticamente a diario se escucha en las noticias los horribles accidentes de tránsito que ocurren y las causas más comunes son: manejar en estado de ebriedad, alta velocidad y agresividad al conducir (imprudencia). Las dos primeras causas de accidentes son bastante comunes en todas partes del mundo pudiendo disminuirse con mucha vigilancia, severas penalizaciones y multas altas. La agresividad al conducir es característica en toda la república, especialmente en la ciudad capital, Panamá. Es una actitud equivocada y temeraria muy acendrada en los ciudadanos, causante, con seguridad, de la gran mayoría de los accidentes. Probablemente no aparece en las estadísticas de la Dirección de Tránsito y Transporte Terrestre pues es denominada de mil y una formas (mal manejo, manejo desordenado, rebasar con doble línea amarilla, rebasar en curva, etc.), pero la verdadera causa, si se analiza con profundidad, es el manejo agresivo.


Pero, ¿qué es el manejo agresivo? Pueden haber varias causas que lo originan. Las principales son la vida acelerada en que se vive, que es causa de mucho estrés (por ejemplo, en la ciudad de Panamá) y una disfunción psicológica que, quizás, tiene parte de sus raíces en el juega vivo, hartamente conocido en Panamá. Para ilustrar, se presentan los siguientes ejemplos: 1) si un conductor que tiene la preferencia de vía observa que un auto va a ingresar a la vía principal, acelera su vehículo para no darle chance o impedirlo, aunque el otro tenga suficiente holgura para hacerlo (también arma un gran escándalo con la bocina); 2) cuando la luz del semáforo cambia a amarilla, los conductores siguen pasando e, incluso, en el instante en que se enciende la luz roja, uno o dos conductores aún se aventuran a pasar sin pensar que los conductores que acaban de recibir la luz verde se lanzan al cruce sin pensarlo, para evitar que otro auto adicional cruce (así ocurren muchos accidentes, por comerse la luz roja); 3) si un conductor va apurado no le importa rebasar en un tramo prohibido aunque ponga en peligro su vida y las de los demás.


Robo de las tapas de los alcantarillados y los cables telefónicos

Cuando se conduce por las calles de la ciudad de Panamá es usual encontrarse, de pronto, con que alguien sin entrañas (generalmente un "piedrero" o un maleante común) ha retirado la tapa de uno de los alcantarillados que están en medio de la calle. Si es de día se puede tener la suerte de ver la peligrosa abertura a tiempo de esquivarla. Si es de noche, las probabilidades de caer en estas trampas de muerte aumentan grandemente. Cuando es un auto el que cae, lo mínimo que puede suceder es que se rompan los muelles o los amortiguadores del vehículo y/o se dañe el aro y la llanta (como ya le ocurrió al Blogmaster de Palabra Justa), con un gran perjuicio económico para el conductor. Si cae una motocicleta o una bicicleta, además de la destrucción del vehículo, el conductor puede recibir serias lesiones corporales, incluyendo la muerte.

Los piedreros y los maleantes comunes no están solos en esto, obviamente. Si no existieran compradores y procesadores sin escrúpulos -personas que no le temen ni a la Ley ni a Dios- que anteponen sus mezquinos y sucios intereses al bien social, el robo de las tapas de los alcantarillados no sería un negocio y no ocurriría. Las autoridades saben quienes son pero no hacen nada para terminar con esta barbarie que deja muy mal a los panameños.

Igual sucede con el robo de los costosos cables telefónicos. Los miserables y cobardes criminales que perpetran estos actos dejan aisladas conmunidades enteras pues la empresa telefónica está, cada vez, más reacia a reestablecer la comunicación, no sin cierta razón, pues son las autoridades nacionales las que tienen que poner fin a este vandalismo sin precedentes en la historia de Panamá (se sabe quienes compran, procesan y venden el cobre).

Estos tipos de delitos contra la ciudadanía y la libre empresa son crímenes deleznables que están siendo tratados con mano muy suave por las autoridades competentes que no han realizado ninguna o poca investigación al respecto y, mucho menos, han implementado alguna medida para poner fin a esta abominación. Al igual que con el incendio del bus que costó la vida de dieciocho panameños, tendrá que ocurrir una tragedia para que las autoridades, finalmente, tomen cartas en el asunto y corran a apagar el "fuego", es decir, la crítica y el repudio de la sociedad. Quiera Dios que esto no suceda y se tomen las decisiones que tienen que tomarse a los más altos niveles gubernamentales y se aplique todo el rigor de la ley a los criminales y sus cómplices que son, igualmente, criminales.

Hace poco se robaron la tapa de la alcantarilla que está frente a la iglesia católica La Santísima Trinidad, muy cerca del cruce con la avenida Ricardo J. Alfaro. También se robaron una que está ubicada en una de las calles que conducen a la Vía de la Amistad, cerca del Colegio Chino-Panameño. Son vías muy transitadas. Se espera que el Ministerio de Obras Públicas las reemplace pronto y no se demoren una eternidad, como usualmente ocurre, para evitar una desgracia.

Soluciones

Para el problema de los derrames de mezcla de hormigón, la solución es muy sencilla: reunir a las empresas que se dedican a esta actividad, instruirlas sobre lo que tienen que hacer para ponerle fin a esto, vigilar el cumplimiento de las disposiciones e imponer sanciones a los infractores (reparación de las calles afectadas, multas, etc.). Es algo tan lógico y tan sencillo que indica que las autoridades competentes se hacen de la vista gorda o ni siquiera se han percatado del problema.

Los problemas de la basura y el manejo agresivo requieren de campañas de concienciación permanentes (de parte de los gobiernos, ONG's, empresas privadas, clubes cívicos, etc.) dirigidas a la educación de la ciudadanía, bien coordinadas interinstitucionalmente. Lograr un cambio en la actitud y el comportamiento de las personas no es cosa de uno o dos meses, requiere de un esfuerzo continuado. También se puede regular la deposición de la basura para incluir penalizaciones y multas o hacer cumplir las normas vigentes con rigor.



El robo de las tapas de los alcantarillados y el de los cables telefónicos son muy fáciles de acabar. Es increíble que aún no se haya tomado la decisión de hacerlo. Hay que investigar, fiscalizar y dar seguimiento a quienes se dedican al negocio de la compra, venta y procesamiento de estos materiales. Si es necesario debe regularse, de manera muy estricta, estos negocios. Los que sean honestos, pues los hay, que colaboren con las autoridades a poner fin a este desastre y a adecentar el país ya que el silencio los haría, también, cómplices...

21 enero 2007

The Middle East Tragedy: Reply to a Reader

An e-mail was received from Mr. Eugene Gershin, who monitor blogs, concerning a post (Terrorismo, Flagelo de la Humanidad) published in this blog ‘Palabra Justa’(May 19, 2006). Following is the Webmaster’s reply.

Mr. Eugene Gershin:

After reading some of the articles published in the blog 'Samson Blinded' (http://www.samsonblinded.com/blog ) I would prefer to call Mr. O. Shoher (or whichever his real name is) a radical, instead of what you called him to be an extremely controversial politician/writer about Israel, Middle East politics, and terrorism.

I went to Israel in 1993 and stayed there for about 6 weeks. As a Roman Catholic it was really a unique opportunity for me to be able to walk and to see all the sacred places where Jesus (a Jew by blood and in all other aspects) spoke (to all people)about His doctrine. Israel is, simply, a marvelous country, and I would like to see someday Jews, Muslims, Roman Catholics, and Orthodoxes to be able to live and practice their own religious believes in peace. That would be beautiful and I don´t think it is an impossible dream to accomplish.

I like Israeli culture and traditions a lot. I must say that -always- I have admire Israeli people for their courage to maintain it's integrity and right to exist as a nation in its own territory. But I also respect any other culture. For example, I believe that Palestinians have the same rights as Jews: they also deserved to have their own territory and to live in peace the way they want but WITHOUT affecting others. I don´t agree with ANY kind of extremism (all forms of discrimination or terrorism). I believe in respect, in dialogue, concerted decisions, and in a nice future full of love, peace, and pacific coexistence FOR ALL human beings (no matter religion, race or political differences). As a matter of fact, Palestinians live now in a constituted nation (the Palestinian National Authority of Cisjordania and Gaza Strip), with its own territory, but the Jews/Palestinians pacific coexistence is still not accepted (by none of the parties) because of irrationality, hatred, the obvious existence of ancient cultures of violence, old (I should say very ancient) resentments, political leaders with wrong attitudes or occult interests, and lack of concern about world's fate (the real possibility of a third -and last- world war). I must say that some "DEVELOPED" nations are also guilty of the Middle East tragedy (for different reasons like: the business of military equipment production and sales, any kind of "affinities", geopolitical and/or economic reasons, hypocrisy, terror, etc.).

I may continue writing about this important and vital issue for mankind but I'll tell you this: I don't want my Blog to be banned or be used to support any extremist, distorted or apocalyptic vision of life on this planet, because 'Palabra Justa' represents a way to express my own ideas and to try to contribute to bring some sense to this poor world.

Sincerely,

Eric Candanedo
Blog 'Palabra Justa'

14 enero 2007

Actualidades Panameñas

Retomando el tema del artículo El Proyecto de Ampliación del Canal Interoceánico de Panamá (publicado en este Blog el 20 de mayo de 2006), hay que reconocer que el Pueblo Panameño eligió la mejor opción: darle un voto de confianza al gobierno del Presidente Martín Torrijos para permitir la ampliación de la vía interoceánica a través de la construcción de un tercer carril en las exclusas con capacidad de tránsito para los colosos barcos Post Panamax u otros de mayor envergadura que puedan surgir en los próximos lustros. Felicitaciones al Pueblo Panameño, por tan acertada decisión. Ahora hay que mantenerse vigilantes en torno a la implementación de este mega proyecto, para asegurar que todo (licitaciones, contrataciones, compras, levantamiento de obras, etc.) se efectúe con verdadera transparencia y eficiencia. El gobierno, al mismo tiempo, debe continuar con los planes de modernización de los servicios que ofrece Panamá en torno a las operaciones del canal (construcción y administración eficiente de mega puertos, promoción y ampliación de la Zona Libre de Colón, adecuación y ampliación del abanderamiento de naves, desarrollo del turismo, etc.), para obtener la mayor ventaja y desarrollo posibles de la principal empresa nacional.

Dos temas de dolorosa actualidad en Panamá son el del transporte y el de la salud: 1) el incendio del bus que cobró la vida de dieciocho ciudadanos y 2) las más de cincuenta víctimas mortales (cifra que podría incrementarse como resultado de investigaciones que están en curso) ocurridas por consumo de varios tipos de “medicamentos” (el término venenos sería más correcto) producidos en el Laboratorio de la Caja del Seguro Social que contenían una sustancia tóxica (dietilenglicol) suministrada (¿criminalmente o por ignorancia?) por una empresa privada abastecedora de materias primas y recibida y utilizada negligentemente por los administradores y técnicos del tristemente célebre laboratorio. Estos dos casos son consecuencia de la mentalidad reactiva del panameño (citada en el artículo Consolidación de la Nación Panameña y de la Panameñidad, publicado en este Blog el 24 de julio de 2006): han tenido que ocurrir estas tragedias -que se veían venir en cualquier momento- para que el Gobierno y las Autoridades Nacionales respectivas reaccionaran con decisión y energía, en respuesta a la presión de la ciudadanía en general. Por un lado, se está estudiando la introducción de cambios sustanciales (que todos los ciudadanos esperaban con desesperación) para tener un Sistema de Salud unificado y verdaderamente orientado al servicio de la ciudadanía, abastecido constante y permanentemente con un amplio cuadro de medicamentos de primera calidad y con un sistema moderno que evite que, diariamente, los usuarios del sistema (generalmente los ciudadanos más humildes de Panamá, que son la inmensa mayoría) tengan que someterse a la indignidad de soportar largas esperas en filas kilométricas desde las cuatro de la mañana para tratar de obtener una simple cita médica o que les tomen muestras para análisis de laboratorio. ¿Es esto desidia o falta de capacidad para diseñar un sistema inteligente y justo (aún falta hacer justicia social en relación al alto costo de los medicamentos que los hace inaccesibles a los pobres)? Por otro lado, se están evaluando varias alternativas para establecer un servicio de transporte público eficiente, económico y decoroso para los usuarios de la urbe metropolitana y áreas aledañas para, de una vez por todas, eliminar el pésimo y peligroso sistema actual, ya colapsado desde hace mucho tiempo. Ojalá se logren estos cambios ya que el gobierno tiene todo el apoyo de la ciudadanía. Ojalá que no se trate de otra bravuconada de las Autoridades y que -cuando las cosas se “enfríen”- todo siga igual. Se le haría un grave daño al país.

Panamá está atravesando por un difícil e inestable período de transición entre el subdesarrollo y el desarrollo socioeconómico. Este salto cualicuantitativo requiere que el gobierno de turno y los dos o tres que le sigan planifiquen con luces largas y tomen las decisiones apropiadas de manera oportuna (minimizar el desempleo, lograr una buena distribución de las riquezas, reformar el sistema educativo para formar jóvenes y profesionales con la actitud, visión y preparación necesarias para intervenir con éxito en el competitivo mundo globalizado de hoy, lograr la estabilidad del Servidor Público mediante la implementación de la Carrera Administrativa y la Ley General de Salarios e Incentivos Salariales, lograr la modernización y verdadera socialización del Sistema de Salud Pública, desarrollar el turismo y sus sistemas de apoyo, adecuar la Constitución y las leyes, etc.). Hay mucho por hacer y puede lograrse si existe un genuino interés por el progreso del país, la valentía y voluntad política necesarias para afrontar estos retos y un verdadero amor por la Patria…

23 agosto 2006

Surco Estéril (Tercera entrega de esta novela)

Apertura de mercados: ¿bendición o maldición?

Habían transcurrido ya los diez años de moratoria y los aranceles de los productos frescos sensitivos, entre los cuales se hallaban todos los producidos en Porvenir y otros, habían sido eliminados, quedando sin protección el mercado nacional.

Los importadores nacionales de alimentos frescos iniciaron una ofensiva a gran escala, tendiente a hacer valer sus derechos en el marco de la nueva corriente aperturista administrada por la OMC y las IFIS. Se aliaron con grandes consorcios internacionales para dominar el mercado nacional de los productos frescos a través de la importación.

La compañía procesadora transnacional de tomate industrial instalada en Porvenir, calculando que podía importar materia prima mas barata, bajo las leyes de la estricta oferta y demanda, optó por fijar un precio de compra mucho mas bajo que el ofrecido tradicionalmente a los productores locales por su tomate, con base en el precio de referencia del mercado internacional. Muchos productores de tomate industrial, pequeños y medianos, tuvieron que abandonar el mercado, despidiendo a sus trabajadores, al terminar la zafra con costos de producción muy superiores a los ingresos obtenidos por la venta de su producto a los nuevos precios de compra impuestos por la compañía transnacional, amparada, legalmente, en las normas del comercio internacional. Simplemente, no pudieron subsistir. El gobierno, garante de la paz social, consciente del enorme problema socioeconómico que se le venía encima, subsidió durante varias zafras subsiguientes a los productores de tomate, aportando el monto faltante para completar el antiguo precio de compra pagado por la transnacional. La esperanza era que los productores se organizaran y optimizaran la producción del cultivo a través de la implementación de tecnologías de punta y de la adopción de sistemas de producción más eficientes, que les permitieran mantenerse en el mercado con los nuevos precios y seguir generando divisas y puestos de trabajo. Sin embargo, los productores, al no existir un programa estatal de transformación bien fundamentado, no reaccionaron y el gobierno no pudo mantener por mucho tiempo el subsidio, colapsando completamente la producción nacional de tomate industrial. La transnacional, al no tener oferta de producto nacional, importó su materia prima semi procesada y, a su vez, liquidó un gran número de trabajadores, la mayoría pobladores de Porvenir, que se ocupaban de estas labores en la planta procesadora para producción de ketchup, salsas y pastas de tomate.

Los propietarios de las lecherías productoras de leche grado C, que predominaban en Porvenir, también tuvieron que cerrar sus puertas ya que a las grandes empresas procesadoras les era mas rentable importar materia prima de mejor calidad y a precios mucho más bajos de los que ellos podían sostener. Se vieron forzados a despedir a todos sus trabajadores, creando un gran desasosiego entre la población. Al mismo tiempo, gran número de queserías artesanales, con predominancia de mano de obra familiar, tuvieron que cesar operaciones ya que los importadores traían quesos más baratos que los que ellos producían. Unas pocas se unieron, se organizaron y diversificaron sus productos, logrando subsistir e, incluso, mejorar.

Los productores de ganado bovino para carne, que se contaban entre los más tecnificados de la región, lograron capear el temporal pero pasaron momentos angustiosos. Los salvó el hecho de que la carne de bovino era muy cara en el mercado internacional y los cortes que se importaban, a precios prohibitivos para la mayor parte de la población nacional, eran para abastecer los restaurantes o cadenas de restaurantes más exclusivos o los congeladores de la gente rica. También los ayudó que los Requisitos Zoosanitarios para importación y las Licencias o Permisos de Importación, que emitía el Ministerio de Agricultura, tenían controles muy estrictos debido a la existencia de algunas enfermedades cuarentenarias o exóticas de alto riesgo para la ganadería nacional, como la fiebre aftosa. Incluso, algunas enfermedades emergentes de naturaleza zoonótica, como “las vacas locas”, mortales tanto para el ganado como para los humanos que llegaran a consumir carnes infectadas, hicieron más estrictos los controles, en general. Sin embargo, los ganaderos, mejor organizados que los productores agrícolas, no se durmieron en sus laureles y buscaron la manera de ser más eficientes a través de sus cooperativas y asociaciones, a las que casi todos estaban agremiados. Empezaron a introducir mejores pastos y razas bovinas, a utilizar avanzadas técnicas de mejoramiento genético de los hatos, como el implante de embriones, para mejor rendimiento y terneza de carne, así como a cambiar los sistemas de producción de pastoreo extensivo hacia los sistemas más intensivos como la semi estabulación y el confinamiento total. Como grupos organizados, lograron exportar su producto a mercados asiáticos muy selectos y exigentes a los cuales era muy difícil ingresar por la gran cantidad de requisitos sanitarios y de calidad que imponían. Una parte de los ganaderos no agremiados de Porvenir, viendo las ventajas de la agremiación, terminaron por afiliarse a algún grupo organizado y se beneficiaron de las facilidades, créditos y capacitación, así como de la implementación de paquetes tecnológicos que tenían que adoptar como requisito de la membresía. Aquellos ganaderos que se resistieron a los cambios tuvieron que abandonar la actividad al no poder competir.

Los porcinocultores tuvieron que luchar duramente pues, aunque tecnificados y relativamente eficientes, les era muy difícil exportar su producto a los megamercados de Estados Unidos y Europa, con altos subsidios para los productos de consumo interno. Además, en esos mercados no se consumían ni cabezas ni patas de cerdo, que eran exportados, a precios muy bajos y con subsidios adicionales, hacia mercados de países donde se consumieran estas partes, como el de Porvenir. Aunque suplían el grueso de la demanda nacional, el margen de ganancia para los porcinocultores de Porvenir y, en general, de todo el país, era mínimo y dificultaba la inversión en mejoras a las porquerizas y los mataderos. A pesar de estar libres de la “fiebre porcina clásica”, endémica en los países vecinos, tampoco podían exportar a esos mercados por sus altos costos de producción. Con el fin de incrementar su competitividad y el margen de ganancia, decidieron invertir en tecnologías de vanguardia y tuvieron que despedir a muchos trabajadores.

Los avicultores, altamente tecnificados, con un alto nivel de eficiencia en la producción y un alto estándar sanitario, abastecían la demanda nacional y tenían capacidad para exportar grandes tonelajes de carne de pollo y huevos a cualquier mercado internacional. Sin embargo, les era muy difícil incrementar su producción para incursionar en los mercados de Estados Unidos y Europa, altamente protegidos por subsidios internos y otros adicionales para los productos destinados a la exportación. Sus costos de producción eran muy elevados, principalmente por el costo de la energía eléctrica en el país de Porvenir, uno de los más altos del continente americano, especialmente para la producción primaria y la industria. Y era paradójico, ya que el país de Porvenir tenía muchos y muy caudalosos ríos para producir energía hidroeléctrica abundante y barata, en lugar de depender de la producción por centrales termoeléctricas, que utilizan bunker, un derivado del cada vez más costoso petróleo, del que no se habían descubierto yacimientos en el país. Sin embargo, un incidente circunstancial y triste cambió todo el panorama. Gracias a su excelente sistema zoosanitario, incluida la vigilancia epidemiológica, el país de Porvenir estaba libre del virus causante de la “gripe aviar”, terrible y mortal enfermedad contagiosa que diezmaba la producción de aves en Asia, causando pérdidas multimillonarias. El virus se había mantenido por años dentro de esta región del mundo, en distintas especies de aves de corral. De forma inesperada, en la provincia de Cantón, en China Continental, apareció una cepa del virus que logró replicarse en los humanos y algunas aves silvestres, provocando algunas muertes entre los trabajadores de las granjas y luego entre la población civil de los centros urbanos. Una mutación del virus, conocida como la variante “H5N1”, había convertido la “gripe aviar” en una enfermedad zoonótica de muy alta peligrosidad. La peste se fue expandiendo a muchos países de esa región, creando una crisis de grandes proporciones socioeconómicas y de gran impacto en la salud pública mundial. Una vez que el hombre se convirtió en víctima y vehículo de la cepa mutante del virus, esta se difundió hacia varios países de África y Europa, con gran rapidez. En el Viejo Continente apareció primero en Francia, Alemania, Holanda y Suiza, quedando Europa desabastecida de carne de pollos, al igual que Asia, al sacrificar masivamente todas las aves de corral en sus granjas, en un desesperado intento por erradicar la cepa mutante del virus. La enfermedad estaba a punto de convertirse en una pandemia. Entonces –maldición para unos, bendición para otros- se abrió un enorme y lucrativo mercado de exportación de carne de aves para los países productores libres de la enfermedad, entre estos el país de Porvenir.

- Oye, Eugenio, escuché que a Juan le ha ido muy mal en la producción de tomate. ¡Pobre! Le estuve aconsejando que se reconvirtiera a otros cultivos que pudiera exportar o a algunas especies menores que podrían tener muy buena aceptación entre nuestros consumidores, pero no escuchó. Incluso, le hablé de unos planes del gobierno de introducir la plasticultura en el país, que abre grandes posibilidades para el tomate de exportación, especialmente el de mesa. Dijo Sergio con tristeza.

- Si, hombre. Por fortuna ya había terminado de educar a sus tres hijos. Los tres se graduaron en la universidad y los dos mayores, la Nidia y el Gabriel, ya están trabajando en la capital. Tu sabes que aquí hay poco atractivo para la juventud y no hay trabajo para ellos. Nada más le queda el más chico, Benjamín, en casa, porque acaba de graduarse. Pero ya está buscando trabajo y creo que pronto se va a vivir con los hermanos que ya compraron un apartamento en la capital. Ahora mismo se quedan Juan y la vieja solos. Está sin hacer nada y muy deprimido. Hay que conversar con él y ayudarlo a pensar en algunas posibilidades. Afirmó Eugenio.

- Y a ti, ¿cómo te ha ido? Ya se que vendiste la finca, con todo, a unos colombianos. ¿Qué harán con esas ochenta hectáreas que tenías? Y, ¿cuáles son tus planes? Preguntó Sergio a viva voz.

- Mi hermano, yo ya estoy viejo y cansado. Mis cuatro hijos ya hace rato que se fueron para la capital y están bien establecidos allá. Tuve la dicha, igual que Juan, que todos salieron estudiosos, son buenos profesionales y están en la empresa privada haciendo sus carreras. Por lo menos para eso me sirvió la lechería. La Mirna y la Esperanza ya se casaron por allá y tiene, cada una, un nietecito. Hasta ahora no he podido disfrutar de ellos. La vieja y yo estamos pensando seriamente en mudarnos cerca de los hijos, comprar un apartamentito y vivir de las rentas, como se dice. Por suerte yo pagué mi seguro social y ahora me van a jubilar en un par de meses. Quiero pasar tranquilo mis últimos años con mi fiel compañera de toda la vida y ver crecer a los nietos. De vez en cuando nos iremos a dar un paseito por algún lado, ¿no? Nunca hemos salido. Si que voy a extrañar esta vida que dejo atrás…los caballos, las vaquitas, los ordeños en la madrugada, mis ex empleados que ya son como de mi familia, la leche cuajada, las torrejas de maíz nuevo, el quesito blanco prensado…Mejor no sigo. Dijo Eugenio con una melancólica sonrisa en los labios, con un nudo en la garganta y con la mirada lejana, como evocando tiempos mejores.

- Y, ¿qué hay de los colombianos? Insistió Sergio.

- Lo único que sé es que traen mucho dinero y quieren comprar cuantas fincas puedan por los alrededores. Aprovecha antes que te quedes solo y limpio porque la cosa se va a poner arrecha, socio. Están pagando lo que les pidas. Parece que, con sus millones, van a lanzar una agricultura de primera línea, agrícola, pecuaria y agroindustrial, con miras al mercado local y a la exportación. Quizá esto le de una nueva oportunidad y vida al pueblo. Siento a veces que la mayoría de los nacionales miramos muy de cerca, solo el presente. Vivimos en nuestro pequeño y estrecho mundo esperando que el gobierno decida todo por nosotros, nos resuelva todo y nos tire la toalla cuando las cosas se ponen feas. Es cultural, yo creo. Nadie nunca nos enseñó a trabajar unidos hacia un mismo fin, a calcular, a planificar, a proyectarnos hacia el futuro, a soñar en cosas grandes y bonitas. Nadie nunca nos enseñó que el mundo es inmenso y está lleno de posibilidades, de oportunidades, a la vuelta de cada esquina y a la espera de que las aprovechemos. Sentenció Eugenio, saliendo de su estado retrospectivo.

- Así es, amigo mío. Opino como tú. Además, pienso que, desde el nacimiento de la república, se nos acostumbró al clientelismo político y a que el gobierno de turno haga todo por nosotros. Lo que hace un rato decías. Esta actitud, tan mediocre, como que nos ha cortado la iniciativa, el empuje, el temple. Son los partidos políticos y los gobiernos los que deciden todo en este país nuestro y, como vemos, con sus excepciones, la población está sumida en una inercia total. Casi todos los gobiernos que hemos tenido han contribuido un poco a esto, sabiendo el enorme daño que causaban. Promesas de trabajo y de progreso para todos durante las campañas políticas de cada cuatro o cinco años, oferta de grandes programas para el desarrollo de los sectores primarios como el nuestro, más salud, más educación, menos criminalidad, menos corrupción…¡Puras falsas promesas! Cuando llegan al poder, comienzan las botaderas masivas que se extienden hasta los dos primeros años de gobierno; comienza la robadera, cuando aún se oyen los ecos de las promesas electorales de guerra contra la corrupción. Reaparece el dañino tráfico de influencias, la burocracia asfixiante se intensifica y, como respuesta, se afianza y se acepta la coimería como un mal necesario para que las cosas caminen…Es muy triste…La educación -a todos los niveles- es cada vez más mediocre y deficiente y no responde ni a los cambios ni a las necesidades del entorno, la administración de la salud pública está estancada y con muy pocas inversiones, el Seguro Social está a punto de colapsar, los medicamentos están entre los más caros del continente…En fin, un desastre…Es un círculo vicioso de nunca acabarse. Es insostenible. Lo peor es que, en cierto modo, todos somos cómplices pues estamos acostumbrados a esta mediocridad y la toleramos, la aguantamos, nos resignamos a ella. Dijo Sergio en un tono entre airado y decepcionado.

- Así es…Y tú, ¿cómo ves las cosas?, ¿qué harás? Alcanzó a decir Eugenio, meditativo.

- Bueno, tu sabes que el negocio de los pollos y los huevos va más o menos bien. Hay mucha competencia interna así que estamos acostumbrados a manejarnos en este ambiente. Nuestro problema inmediato, hasta hace poco, era que no podíamos incrementar la producción para exportar, principalmente, por dos razones. Primero, la historia de toda la vida, que los gringos y los europeos subsidian su producción haciendo imposible la penetración de nuestros productos, que nada tienen que envidiarle a los de ellos, en sus mercados. Encima, nuestros costos de producción son elevados, no por ineficiencia en el manejo de los pollos de engorde o las gallinas ponedoras, uso de tecnologías de producción atrasadas, ni nada por el estilo. Todo lo contrario, tenemos la mejor tecnología disponible a nivel mundial para el manejo de las parvadas y la actualizamos permanentemente. Lo demuestra nuestra tasa de conversión alimenticia, al nivel de las mejores del mundo. Más bien, es por el alto costo de uno de los insumos que más se utiliza en este negocio: la electricidad. Manifestó Sergio, cavilosamente.

- Antes, -interrumpió Eugenio- cuando el Estado poseía la ENE, Empresa Nacional de Electrificación, el costo de la electricidad era muchísimo más bajo, en especial para las empresas y las clases sociales de menos recursos. Las clases medias eran las que pagaban el pato de esta medida populista para ganar adeptos pues les aplicaban altas tarifas, según el área geográfica de residencia, que nada tenían que ver con la lectura de los medidores de consumo. Tu sabes, de algún bolsillo tenían que sacar los costos, menos de las arcas estatales. ¡Las clases medias eran las que pagaban el subsidio eléctrico! ¡Qué abuso! Con todo, muchas empresas acumulaban morosidades multimillonarias en los pagos del servicio, dando jugosas coimas a gerentes y funcionarios corruptos de esta empresa estatal, especialmente cuando los dueños tenían buenas palancas políticas. Por supuesto, esta información no era de dominio público. La palabra transparencia no existía en el argot estatal, en esos tiempos.

- He aquí, precisamente, uno de los mayores fallos de la implementación, en este país, del llamado neoliberalismo imperante que nos fue impuesto por los países ricos y las famosas Instituciones Financieras Internacionales o IFIS. Esta corriente mundial, no sé si llamarla mejor “conjura del Hemisferio Norte”, se sustenta en la apertura total de los mercados, la eliminación de todas las distorsiones que obstaculizan el libre comercio mundial (no solo las de los países pobres del Hemisferio Sur) y persigue una gestión de los Estados Miembro centrada en su rol normativo y regulador. Justamente, una de las consecuencias esperadas, era la disminución drástica de las planillas estatales, que nunca ocurrió en nuestro país por una aberración del sistema político partidista criollo: el decadente clientelismo político, que hace que el Estado sea el mayor empleador. En fin, se planteaba un enfoque reduccionista del papel del Estado, incluyendo su participación como empresario, dizque con el fin de incentivar las inversiones, nacionales e internacionales, en el país. Esto último, como sabes, terminó en la privatización de empresas estatales, como la ENE y la ENTEL o Empresa Nacional de Telecomunicaciones, entre otras cuantas. Lamentablemente, el Estado nunca cumplió con su papel normativo y regulador, dejando al país a merced de estas empresas. Y, ¿quiénes crees que son los dueños o mayores accionistas de estas nuevas empresas? ¡Poderosos consorcios o empresas de los países ricos del norte, por supuesto, que son las únicas con capacidad para invertir a estos niveles! Pasamos de un ineficiente monopolio estatal a un asfixiante oligopolio de capital privado extranjero que mantiene altísimos niveles de rentabilidad ofreciendo servicios costosos y de baja calidad, a costa del pueblo, y con enormes fugas de divisas para el país. Por un lado, controlan las antiguas empresas estatales proveedoras de los servicios básicos y, por el otro, invaden nuestro mercado local con sus productos agropecuarios frescos subsidiados, en detrimento de la producción nacional. Negocio redondo, ¿no? Afirmó Sergio.

- Lo que dices es preocupante -dijo Eugenio, cabizbajo, apurando el último trago de su pinta de cerveza- pues siento como que nos están acorralando y no sabemos a dónde nos quieren llevar. A veces pienso que este cerco económico que nos están tendiendo es otra forma de vasallaje.

- Bueno, si nos cruzamos de brazos, eso mismo es lo que va a pasar -terció Juan que, junto a Pastor, se había sumado al grupo. Y tendremos que buscar nuevas alternativas y plantear nuevas estrategias, nosotros mismos, pues de otra forma nos comerá el tigre. Lo primero es hacer causa común pues la unión hace la fuerza. Luego, examinar, de manera objetiva, distintas opciones, para estudiar a fondo aquellas con mayores posibilidades. Tendremos que estudiar, detalladamente, la forma de poner en práctica las que elijamos: equipamiento, infraestructura, financiamiento, capacitación, mercado, etcétera. También tendremos que conversar con el gobierno para explorar de qué manera, en su rol de facilitador, podrá ayudarnos a hacer nuestro sueño realidad. ¡Oiga, mesero, una ronda a mi cuenta y bien frías, por favor! ¡Quiero brindar porque hoy, sábado 4 de marzo, he vuelto a nacer!

- Este hombre está que vibra de energía por una buena noticia que hemos recibido hoy. De verdad que hemos vuelto a nacer pues ya nuestra forma de vivir, de tantos años, había terminado. Pero ahora tenemos una excelente oportunidad, gracias a una idea brillante de Juan. ¡Salud, amigos -dijo Pastor, chocando su botella contra las de los demás y tomando un largo trago del frío y dorado líquido. ¡Por el éxito de nuestra futura operación!

La tarde sabatina era fresca y el fuerte viento del norte mecía las ramas y hojas del imponente almendro que estaba a la entrada del jorón “Orgullo de Porvenir”, ubicado frente al parque central, por su lado sur.