21 enero 2007

The Middle East Tragedy: Reply to a Reader

An e-mail was received from Mr. Eugene Gershin, who monitor blogs, concerning a post (Terrorismo, Flagelo de la Humanidad) published in this blog ‘Palabra Justa’(May 19, 2006). Following is the Webmaster’s reply.

Mr. Eugene Gershin:

After reading some of the articles published in the blog 'Samson Blinded' (http://www.samsonblinded.com/blog ) I would prefer to call Mr. O. Shoher (or whichever his real name is) a radical, instead of what you called him to be an extremely controversial politician/writer about Israel, Middle East politics, and terrorism.

I went to Israel in 1993 and stayed there for about 6 weeks. As a Roman Catholic it was really a unique opportunity for me to be able to walk and to see all the sacred places where Jesus (a Jew by blood and in all other aspects) spoke (to all people)about His doctrine. Israel is, simply, a marvelous country, and I would like to see someday Jews, Muslims, Roman Catholics, and Orthodoxes to be able to live and practice their own religious believes in peace. That would be beautiful and I don´t think it is an impossible dream to accomplish.

I like Israeli culture and traditions a lot. I must say that -always- I have admire Israeli people for their courage to maintain it's integrity and right to exist as a nation in its own territory. But I also respect any other culture. For example, I believe that Palestinians have the same rights as Jews: they also deserved to have their own territory and to live in peace the way they want but WITHOUT affecting others. I don´t agree with ANY kind of extremism (all forms of discrimination or terrorism). I believe in respect, in dialogue, concerted decisions, and in a nice future full of love, peace, and pacific coexistence FOR ALL human beings (no matter religion, race or political differences). As a matter of fact, Palestinians live now in a constituted nation (the Palestinian National Authority of Cisjordania and Gaza Strip), with its own territory, but the Jews/Palestinians pacific coexistence is still not accepted (by none of the parties) because of irrationality, hatred, the obvious existence of ancient cultures of violence, old (I should say very ancient) resentments, political leaders with wrong attitudes or occult interests, and lack of concern about world's fate (the real possibility of a third -and last- world war). I must say that some "DEVELOPED" nations are also guilty of the Middle East tragedy (for different reasons like: the business of military equipment production and sales, any kind of "affinities", geopolitical and/or economic reasons, hypocrisy, terror, etc.).

I may continue writing about this important and vital issue for mankind but I'll tell you this: I don't want my Blog to be banned or be used to support any extremist, distorted or apocalyptic vision of life on this planet, because 'Palabra Justa' represents a way to express my own ideas and to try to contribute to bring some sense to this poor world.

Sincerely,

Eric Candanedo
Blog 'Palabra Justa'

14 enero 2007

Actualidades Panameñas

Retomando el tema del artículo El Proyecto de Ampliación del Canal Interoceánico de Panamá (publicado en este Blog el 20 de mayo de 2006), hay que reconocer que el Pueblo Panameño eligió la mejor opción: darle un voto de confianza al gobierno del Presidente Martín Torrijos para permitir la ampliación de la vía interoceánica a través de la construcción de un tercer carril en las exclusas con capacidad de tránsito para los colosos barcos Post Panamax u otros de mayor envergadura que puedan surgir en los próximos lustros. Felicitaciones al Pueblo Panameño, por tan acertada decisión. Ahora hay que mantenerse vigilantes en torno a la implementación de este mega proyecto, para asegurar que todo (licitaciones, contrataciones, compras, levantamiento de obras, etc.) se efectúe con verdadera transparencia y eficiencia. El gobierno, al mismo tiempo, debe continuar con los planes de modernización de los servicios que ofrece Panamá en torno a las operaciones del canal (construcción y administración eficiente de mega puertos, promoción y ampliación de la Zona Libre de Colón, adecuación y ampliación del abanderamiento de naves, desarrollo del turismo, etc.), para obtener la mayor ventaja y desarrollo posibles de la principal empresa nacional.

Dos temas de dolorosa actualidad en Panamá son el del transporte y el de la salud: 1) el incendio del bus que cobró la vida de dieciocho ciudadanos y 2) las más de cincuenta víctimas mortales (cifra que podría incrementarse como resultado de investigaciones que están en curso) ocurridas por consumo de varios tipos de “medicamentos” (el término venenos sería más correcto) producidos en el Laboratorio de la Caja del Seguro Social que contenían una sustancia tóxica (dietilenglicol) suministrada (¿criminalmente o por ignorancia?) por una empresa privada abastecedora de materias primas y recibida y utilizada negligentemente por los administradores y técnicos del tristemente célebre laboratorio. Estos dos casos son consecuencia de la mentalidad reactiva del panameño (citada en el artículo Consolidación de la Nación Panameña y de la Panameñidad, publicado en este Blog el 24 de julio de 2006): han tenido que ocurrir estas tragedias -que se veían venir en cualquier momento- para que el Gobierno y las Autoridades Nacionales respectivas reaccionaran con decisión y energía, en respuesta a la presión de la ciudadanía en general. Por un lado, se está estudiando la introducción de cambios sustanciales (que todos los ciudadanos esperaban con desesperación) para tener un Sistema de Salud unificado y verdaderamente orientado al servicio de la ciudadanía, abastecido constante y permanentemente con un amplio cuadro de medicamentos de primera calidad y con un sistema moderno que evite que, diariamente, los usuarios del sistema (generalmente los ciudadanos más humildes de Panamá, que son la inmensa mayoría) tengan que someterse a la indignidad de soportar largas esperas en filas kilométricas desde las cuatro de la mañana para tratar de obtener una simple cita médica o que les tomen muestras para análisis de laboratorio. ¿Es esto desidia o falta de capacidad para diseñar un sistema inteligente y justo (aún falta hacer justicia social en relación al alto costo de los medicamentos que los hace inaccesibles a los pobres)? Por otro lado, se están evaluando varias alternativas para establecer un servicio de transporte público eficiente, económico y decoroso para los usuarios de la urbe metropolitana y áreas aledañas para, de una vez por todas, eliminar el pésimo y peligroso sistema actual, ya colapsado desde hace mucho tiempo. Ojalá se logren estos cambios ya que el gobierno tiene todo el apoyo de la ciudadanía. Ojalá que no se trate de otra bravuconada de las Autoridades y que -cuando las cosas se “enfríen”- todo siga igual. Se le haría un grave daño al país.

Panamá está atravesando por un difícil e inestable período de transición entre el subdesarrollo y el desarrollo socioeconómico. Este salto cualicuantitativo requiere que el gobierno de turno y los dos o tres que le sigan planifiquen con luces largas y tomen las decisiones apropiadas de manera oportuna (minimizar el desempleo, lograr una buena distribución de las riquezas, reformar el sistema educativo para formar jóvenes y profesionales con la actitud, visión y preparación necesarias para intervenir con éxito en el competitivo mundo globalizado de hoy, lograr la estabilidad del Servidor Público mediante la implementación de la Carrera Administrativa y la Ley General de Salarios e Incentivos Salariales, lograr la modernización y verdadera socialización del Sistema de Salud Pública, desarrollar el turismo y sus sistemas de apoyo, adecuar la Constitución y las leyes, etc.). Hay mucho por hacer y puede lograrse si existe un genuino interés por el progreso del país, la valentía y voluntad política necesarias para afrontar estos retos y un verdadero amor por la Patria…

23 agosto 2006

Surco Estéril (Tercera entrega de esta novela)

Apertura de mercados: ¿bendición o maldición?

Habían transcurrido ya los diez años de moratoria y los aranceles de los productos frescos sensitivos, entre los cuales se hallaban todos los producidos en Porvenir y otros, habían sido eliminados, quedando sin protección el mercado nacional.

Los importadores nacionales de alimentos frescos iniciaron una ofensiva a gran escala, tendiente a hacer valer sus derechos en el marco de la nueva corriente aperturista administrada por la OMC y las IFIS. Se aliaron con grandes consorcios internacionales para dominar el mercado nacional de los productos frescos a través de la importación.

La compañía procesadora transnacional de tomate industrial instalada en Porvenir, calculando que podía importar materia prima mas barata, bajo las leyes de la estricta oferta y demanda, optó por fijar un precio de compra mucho mas bajo que el ofrecido tradicionalmente a los productores locales por su tomate, con base en el precio de referencia del mercado internacional. Muchos productores de tomate industrial, pequeños y medianos, tuvieron que abandonar el mercado, despidiendo a sus trabajadores, al terminar la zafra con costos de producción muy superiores a los ingresos obtenidos por la venta de su producto a los nuevos precios de compra impuestos por la compañía transnacional, amparada, legalmente, en las normas del comercio internacional. Simplemente, no pudieron subsistir. El gobierno, garante de la paz social, consciente del enorme problema socioeconómico que se le venía encima, subsidió durante varias zafras subsiguientes a los productores de tomate, aportando el monto faltante para completar el antiguo precio de compra pagado por la transnacional. La esperanza era que los productores se organizaran y optimizaran la producción del cultivo a través de la implementación de tecnologías de punta y de la adopción de sistemas de producción más eficientes, que les permitieran mantenerse en el mercado con los nuevos precios y seguir generando divisas y puestos de trabajo. Sin embargo, los productores, al no existir un programa estatal de transformación bien fundamentado, no reaccionaron y el gobierno no pudo mantener por mucho tiempo el subsidio, colapsando completamente la producción nacional de tomate industrial. La transnacional, al no tener oferta de producto nacional, importó su materia prima semi procesada y, a su vez, liquidó un gran número de trabajadores, la mayoría pobladores de Porvenir, que se ocupaban de estas labores en la planta procesadora para producción de ketchup, salsas y pastas de tomate.

Los propietarios de las lecherías productoras de leche grado C, que predominaban en Porvenir, también tuvieron que cerrar sus puertas ya que a las grandes empresas procesadoras les era mas rentable importar materia prima de mejor calidad y a precios mucho más bajos de los que ellos podían sostener. Se vieron forzados a despedir a todos sus trabajadores, creando un gran desasosiego entre la población. Al mismo tiempo, gran número de queserías artesanales, con predominancia de mano de obra familiar, tuvieron que cesar operaciones ya que los importadores traían quesos más baratos que los que ellos producían. Unas pocas se unieron, se organizaron y diversificaron sus productos, logrando subsistir e, incluso, mejorar.

Los productores de ganado bovino para carne, que se contaban entre los más tecnificados de la región, lograron capear el temporal pero pasaron momentos angustiosos. Los salvó el hecho de que la carne de bovino era muy cara en el mercado internacional y los cortes que se importaban, a precios prohibitivos para la mayor parte de la población nacional, eran para abastecer los restaurantes o cadenas de restaurantes más exclusivos o los congeladores de la gente rica. También los ayudó que los Requisitos Zoosanitarios para importación y las Licencias o Permisos de Importación, que emitía el Ministerio de Agricultura, tenían controles muy estrictos debido a la existencia de algunas enfermedades cuarentenarias o exóticas de alto riesgo para la ganadería nacional, como la fiebre aftosa. Incluso, algunas enfermedades emergentes de naturaleza zoonótica, como “las vacas locas”, mortales tanto para el ganado como para los humanos que llegaran a consumir carnes infectadas, hicieron más estrictos los controles, en general. Sin embargo, los ganaderos, mejor organizados que los productores agrícolas, no se durmieron en sus laureles y buscaron la manera de ser más eficientes a través de sus cooperativas y asociaciones, a las que casi todos estaban agremiados. Empezaron a introducir mejores pastos y razas bovinas, a utilizar avanzadas técnicas de mejoramiento genético de los hatos, como el implante de embriones, para mejor rendimiento y terneza de carne, así como a cambiar los sistemas de producción de pastoreo extensivo hacia los sistemas más intensivos como la semi estabulación y el confinamiento total. Como grupos organizados, lograron exportar su producto a mercados asiáticos muy selectos y exigentes a los cuales era muy difícil ingresar por la gran cantidad de requisitos sanitarios y de calidad que imponían. Una parte de los ganaderos no agremiados de Porvenir, viendo las ventajas de la agremiación, terminaron por afiliarse a algún grupo organizado y se beneficiaron de las facilidades, créditos y capacitación, así como de la implementación de paquetes tecnológicos que tenían que adoptar como requisito de la membresía. Aquellos ganaderos que se resistieron a los cambios tuvieron que abandonar la actividad al no poder competir.

Los porcinocultores tuvieron que luchar duramente pues, aunque tecnificados y relativamente eficientes, les era muy difícil exportar su producto a los megamercados de Estados Unidos y Europa, con altos subsidios para los productos de consumo interno. Además, en esos mercados no se consumían ni cabezas ni patas de cerdo, que eran exportados, a precios muy bajos y con subsidios adicionales, hacia mercados de países donde se consumieran estas partes, como el de Porvenir. Aunque suplían el grueso de la demanda nacional, el margen de ganancia para los porcinocultores de Porvenir y, en general, de todo el país, era mínimo y dificultaba la inversión en mejoras a las porquerizas y los mataderos. A pesar de estar libres de la “fiebre porcina clásica”, endémica en los países vecinos, tampoco podían exportar a esos mercados por sus altos costos de producción. Con el fin de incrementar su competitividad y el margen de ganancia, decidieron invertir en tecnologías de vanguardia y tuvieron que despedir a muchos trabajadores.

Los avicultores, altamente tecnificados, con un alto nivel de eficiencia en la producción y un alto estándar sanitario, abastecían la demanda nacional y tenían capacidad para exportar grandes tonelajes de carne de pollo y huevos a cualquier mercado internacional. Sin embargo, les era muy difícil incrementar su producción para incursionar en los mercados de Estados Unidos y Europa, altamente protegidos por subsidios internos y otros adicionales para los productos destinados a la exportación. Sus costos de producción eran muy elevados, principalmente por el costo de la energía eléctrica en el país de Porvenir, uno de los más altos del continente americano, especialmente para la producción primaria y la industria. Y era paradójico, ya que el país de Porvenir tenía muchos y muy caudalosos ríos para producir energía hidroeléctrica abundante y barata, en lugar de depender de la producción por centrales termoeléctricas, que utilizan bunker, un derivado del cada vez más costoso petróleo, del que no se habían descubierto yacimientos en el país. Sin embargo, un incidente circunstancial y triste cambió todo el panorama. Gracias a su excelente sistema zoosanitario, incluida la vigilancia epidemiológica, el país de Porvenir estaba libre del virus causante de la “gripe aviar”, terrible y mortal enfermedad contagiosa que diezmaba la producción de aves en Asia, causando pérdidas multimillonarias. El virus se había mantenido por años dentro de esta región del mundo, en distintas especies de aves de corral. De forma inesperada, en la provincia de Cantón, en China Continental, apareció una cepa del virus que logró replicarse en los humanos y algunas aves silvestres, provocando algunas muertes entre los trabajadores de las granjas y luego entre la población civil de los centros urbanos. Una mutación del virus, conocida como la variante “H5N1”, había convertido la “gripe aviar” en una enfermedad zoonótica de muy alta peligrosidad. La peste se fue expandiendo a muchos países de esa región, creando una crisis de grandes proporciones socioeconómicas y de gran impacto en la salud pública mundial. Una vez que el hombre se convirtió en víctima y vehículo de la cepa mutante del virus, esta se difundió hacia varios países de África y Europa, con gran rapidez. En el Viejo Continente apareció primero en Francia, Alemania, Holanda y Suiza, quedando Europa desabastecida de carne de pollos, al igual que Asia, al sacrificar masivamente todas las aves de corral en sus granjas, en un desesperado intento por erradicar la cepa mutante del virus. La enfermedad estaba a punto de convertirse en una pandemia. Entonces –maldición para unos, bendición para otros- se abrió un enorme y lucrativo mercado de exportación de carne de aves para los países productores libres de la enfermedad, entre estos el país de Porvenir.

- Oye, Eugenio, escuché que a Juan le ha ido muy mal en la producción de tomate. ¡Pobre! Le estuve aconsejando que se reconvirtiera a otros cultivos que pudiera exportar o a algunas especies menores que podrían tener muy buena aceptación entre nuestros consumidores, pero no escuchó. Incluso, le hablé de unos planes del gobierno de introducir la plasticultura en el país, que abre grandes posibilidades para el tomate de exportación, especialmente el de mesa. Dijo Sergio con tristeza.

- Si, hombre. Por fortuna ya había terminado de educar a sus tres hijos. Los tres se graduaron en la universidad y los dos mayores, la Nidia y el Gabriel, ya están trabajando en la capital. Tu sabes que aquí hay poco atractivo para la juventud y no hay trabajo para ellos. Nada más le queda el más chico, Benjamín, en casa, porque acaba de graduarse. Pero ya está buscando trabajo y creo que pronto se va a vivir con los hermanos que ya compraron un apartamento en la capital. Ahora mismo se quedan Juan y la vieja solos. Está sin hacer nada y muy deprimido. Hay que conversar con él y ayudarlo a pensar en algunas posibilidades. Afirmó Eugenio.

- Y a ti, ¿cómo te ha ido? Ya se que vendiste la finca, con todo, a unos colombianos. ¿Qué harán con esas ochenta hectáreas que tenías? Y, ¿cuáles son tus planes? Preguntó Sergio a viva voz.

- Mi hermano, yo ya estoy viejo y cansado. Mis cuatro hijos ya hace rato que se fueron para la capital y están bien establecidos allá. Tuve la dicha, igual que Juan, que todos salieron estudiosos, son buenos profesionales y están en la empresa privada haciendo sus carreras. Por lo menos para eso me sirvió la lechería. La Mirna y la Esperanza ya se casaron por allá y tiene, cada una, un nietecito. Hasta ahora no he podido disfrutar de ellos. La vieja y yo estamos pensando seriamente en mudarnos cerca de los hijos, comprar un apartamentito y vivir de las rentas, como se dice. Por suerte yo pagué mi seguro social y ahora me van a jubilar en un par de meses. Quiero pasar tranquilo mis últimos años con mi fiel compañera de toda la vida y ver crecer a los nietos. De vez en cuando nos iremos a dar un paseito por algún lado, ¿no? Nunca hemos salido. Si que voy a extrañar esta vida que dejo atrás…los caballos, las vaquitas, los ordeños en la madrugada, mis ex empleados que ya son como de mi familia, la leche cuajada, las torrejas de maíz nuevo, el quesito blanco prensado…Mejor no sigo. Dijo Eugenio con una melancólica sonrisa en los labios, con un nudo en la garganta y con la mirada lejana, como evocando tiempos mejores.

- Y, ¿qué hay de los colombianos? Insistió Sergio.

- Lo único que sé es que traen mucho dinero y quieren comprar cuantas fincas puedan por los alrededores. Aprovecha antes que te quedes solo y limpio porque la cosa se va a poner arrecha, socio. Están pagando lo que les pidas. Parece que, con sus millones, van a lanzar una agricultura de primera línea, agrícola, pecuaria y agroindustrial, con miras al mercado local y a la exportación. Quizá esto le de una nueva oportunidad y vida al pueblo. Siento a veces que la mayoría de los nacionales miramos muy de cerca, solo el presente. Vivimos en nuestro pequeño y estrecho mundo esperando que el gobierno decida todo por nosotros, nos resuelva todo y nos tire la toalla cuando las cosas se ponen feas. Es cultural, yo creo. Nadie nunca nos enseñó a trabajar unidos hacia un mismo fin, a calcular, a planificar, a proyectarnos hacia el futuro, a soñar en cosas grandes y bonitas. Nadie nunca nos enseñó que el mundo es inmenso y está lleno de posibilidades, de oportunidades, a la vuelta de cada esquina y a la espera de que las aprovechemos. Sentenció Eugenio, saliendo de su estado retrospectivo.

- Así es, amigo mío. Opino como tú. Además, pienso que, desde el nacimiento de la república, se nos acostumbró al clientelismo político y a que el gobierno de turno haga todo por nosotros. Lo que hace un rato decías. Esta actitud, tan mediocre, como que nos ha cortado la iniciativa, el empuje, el temple. Son los partidos políticos y los gobiernos los que deciden todo en este país nuestro y, como vemos, con sus excepciones, la población está sumida en una inercia total. Casi todos los gobiernos que hemos tenido han contribuido un poco a esto, sabiendo el enorme daño que causaban. Promesas de trabajo y de progreso para todos durante las campañas políticas de cada cuatro o cinco años, oferta de grandes programas para el desarrollo de los sectores primarios como el nuestro, más salud, más educación, menos criminalidad, menos corrupción…¡Puras falsas promesas! Cuando llegan al poder, comienzan las botaderas masivas que se extienden hasta los dos primeros años de gobierno; comienza la robadera, cuando aún se oyen los ecos de las promesas electorales de guerra contra la corrupción. Reaparece el dañino tráfico de influencias, la burocracia asfixiante se intensifica y, como respuesta, se afianza y se acepta la coimería como un mal necesario para que las cosas caminen…Es muy triste…La educación -a todos los niveles- es cada vez más mediocre y deficiente y no responde ni a los cambios ni a las necesidades del entorno, la administración de la salud pública está estancada y con muy pocas inversiones, el Seguro Social está a punto de colapsar, los medicamentos están entre los más caros del continente…En fin, un desastre…Es un círculo vicioso de nunca acabarse. Es insostenible. Lo peor es que, en cierto modo, todos somos cómplices pues estamos acostumbrados a esta mediocridad y la toleramos, la aguantamos, nos resignamos a ella. Dijo Sergio en un tono entre airado y decepcionado.

- Así es…Y tú, ¿cómo ves las cosas?, ¿qué harás? Alcanzó a decir Eugenio, meditativo.

- Bueno, tu sabes que el negocio de los pollos y los huevos va más o menos bien. Hay mucha competencia interna así que estamos acostumbrados a manejarnos en este ambiente. Nuestro problema inmediato, hasta hace poco, era que no podíamos incrementar la producción para exportar, principalmente, por dos razones. Primero, la historia de toda la vida, que los gringos y los europeos subsidian su producción haciendo imposible la penetración de nuestros productos, que nada tienen que envidiarle a los de ellos, en sus mercados. Encima, nuestros costos de producción son elevados, no por ineficiencia en el manejo de los pollos de engorde o las gallinas ponedoras, uso de tecnologías de producción atrasadas, ni nada por el estilo. Todo lo contrario, tenemos la mejor tecnología disponible a nivel mundial para el manejo de las parvadas y la actualizamos permanentemente. Lo demuestra nuestra tasa de conversión alimenticia, al nivel de las mejores del mundo. Más bien, es por el alto costo de uno de los insumos que más se utiliza en este negocio: la electricidad. Manifestó Sergio, cavilosamente.

- Antes, -interrumpió Eugenio- cuando el Estado poseía la ENE, Empresa Nacional de Electrificación, el costo de la electricidad era muchísimo más bajo, en especial para las empresas y las clases sociales de menos recursos. Las clases medias eran las que pagaban el pato de esta medida populista para ganar adeptos pues les aplicaban altas tarifas, según el área geográfica de residencia, que nada tenían que ver con la lectura de los medidores de consumo. Tu sabes, de algún bolsillo tenían que sacar los costos, menos de las arcas estatales. ¡Las clases medias eran las que pagaban el subsidio eléctrico! ¡Qué abuso! Con todo, muchas empresas acumulaban morosidades multimillonarias en los pagos del servicio, dando jugosas coimas a gerentes y funcionarios corruptos de esta empresa estatal, especialmente cuando los dueños tenían buenas palancas políticas. Por supuesto, esta información no era de dominio público. La palabra transparencia no existía en el argot estatal, en esos tiempos.

- He aquí, precisamente, uno de los mayores fallos de la implementación, en este país, del llamado neoliberalismo imperante que nos fue impuesto por los países ricos y las famosas Instituciones Financieras Internacionales o IFIS. Esta corriente mundial, no sé si llamarla mejor “conjura del Hemisferio Norte”, se sustenta en la apertura total de los mercados, la eliminación de todas las distorsiones que obstaculizan el libre comercio mundial (no solo las de los países pobres del Hemisferio Sur) y persigue una gestión de los Estados Miembro centrada en su rol normativo y regulador. Justamente, una de las consecuencias esperadas, era la disminución drástica de las planillas estatales, que nunca ocurrió en nuestro país por una aberración del sistema político partidista criollo: el decadente clientelismo político, que hace que el Estado sea el mayor empleador. En fin, se planteaba un enfoque reduccionista del papel del Estado, incluyendo su participación como empresario, dizque con el fin de incentivar las inversiones, nacionales e internacionales, en el país. Esto último, como sabes, terminó en la privatización de empresas estatales, como la ENE y la ENTEL o Empresa Nacional de Telecomunicaciones, entre otras cuantas. Lamentablemente, el Estado nunca cumplió con su papel normativo y regulador, dejando al país a merced de estas empresas. Y, ¿quiénes crees que son los dueños o mayores accionistas de estas nuevas empresas? ¡Poderosos consorcios o empresas de los países ricos del norte, por supuesto, que son las únicas con capacidad para invertir a estos niveles! Pasamos de un ineficiente monopolio estatal a un asfixiante oligopolio de capital privado extranjero que mantiene altísimos niveles de rentabilidad ofreciendo servicios costosos y de baja calidad, a costa del pueblo, y con enormes fugas de divisas para el país. Por un lado, controlan las antiguas empresas estatales proveedoras de los servicios básicos y, por el otro, invaden nuestro mercado local con sus productos agropecuarios frescos subsidiados, en detrimento de la producción nacional. Negocio redondo, ¿no? Afirmó Sergio.

- Lo que dices es preocupante -dijo Eugenio, cabizbajo, apurando el último trago de su pinta de cerveza- pues siento como que nos están acorralando y no sabemos a dónde nos quieren llevar. A veces pienso que este cerco económico que nos están tendiendo es otra forma de vasallaje.

- Bueno, si nos cruzamos de brazos, eso mismo es lo que va a pasar -terció Juan que, junto a Pastor, se había sumado al grupo. Y tendremos que buscar nuevas alternativas y plantear nuevas estrategias, nosotros mismos, pues de otra forma nos comerá el tigre. Lo primero es hacer causa común pues la unión hace la fuerza. Luego, examinar, de manera objetiva, distintas opciones, para estudiar a fondo aquellas con mayores posibilidades. Tendremos que estudiar, detalladamente, la forma de poner en práctica las que elijamos: equipamiento, infraestructura, financiamiento, capacitación, mercado, etcétera. También tendremos que conversar con el gobierno para explorar de qué manera, en su rol de facilitador, podrá ayudarnos a hacer nuestro sueño realidad. ¡Oiga, mesero, una ronda a mi cuenta y bien frías, por favor! ¡Quiero brindar porque hoy, sábado 4 de marzo, he vuelto a nacer!

- Este hombre está que vibra de energía por una buena noticia que hemos recibido hoy. De verdad que hemos vuelto a nacer pues ya nuestra forma de vivir, de tantos años, había terminado. Pero ahora tenemos una excelente oportunidad, gracias a una idea brillante de Juan. ¡Salud, amigos -dijo Pastor, chocando su botella contra las de los demás y tomando un largo trago del frío y dorado líquido. ¡Por el éxito de nuestra futura operación!

La tarde sabatina era fresca y el fuerte viento del norte mecía las ramas y hojas del imponente almendro que estaba a la entrada del jorón “Orgullo de Porvenir”, ubicado frente al parque central, por su lado sur.

13 agosto 2006

Perfeccionamiento de la equidad en Panamá: La Carrera Administrativa y la Ley General de Salarios

La República de Panamá es muy joven y está atravesando por una serie de graves crisis socioeconómicas por las que tienen que transitar todos los países faltos de evolución social, en la ruta hacia su desarrollo socioeconómico. En Panamá esto se agrava pues los panameños han estado sometidos a prolongadas influencias foráneas -desde antes del inicio de la república hasta hace poco más de un lustro (ver Consolidación de la Nación Panameña y de la Panameñidad, en este blog)- lo que ha impedido que tomen plena conciencia de su identidad como Nación y que no hayan desarrollado un esprit de corps o espíritu de grupo (o de unión). Esto los hace actuar de forma reactiva (a la defensiva o al contragolpe), anárquica y disociativa (en distintas direcciones o en direcciones opuestas), haciendo que el país no avance al ritmo que debería, al no hacer un uso óptimo de las abundantes bendiciones que la Madre Naturaleza (Dios) les otorgó.

El desgaste social que se ha generado por años, producto de esta errónea y perjudicial actitud, es muy grande. Es por esta razón que los “pases de factura” y el “juega vivo” están muy arraigados en la psiquis del panameño y constituyen los motores principales que controlan su modo de pensar y actuar. Los pases de factura traen consigo la crisis social, política e institucional por la que atraviesa el país; el juega vivo es símbolo de la doble moral y la corrupción.

La actual crisis del sector educativo panameño es un claro ejemplo de lo que trata de ilustrarse en este escrito sobre la falta de equidad y la psicología del panameño. Sabiendo que se avecina el referéndum por la ampliación del canal interoceánico, los educadores panameños han utilizado el momento preciso para exigir al gobierno de turno un incremento salarial. El razonamiento, a la luz del equivocado comportamiento reactivo que se ha señalado, es: "somos miles de educadores, nuestro voto (y el de nuestras familias) tiene un peso específico muy grande que podría inclinar la balanza y el gobierno -que necesita del voto del educador en esta coyuntura nacional- tendrá que acceder a nuestras demandas salariales o, de lo contrario, castigaremos con los votos al proyecto de ampliación del canal, que morirá en su cuna". Esto es independiente de si los educadores merecen un incremento salarial (en efecto, lo merecen, igual que muchos otros panameños agremiados o no agremiados), de si el aumento exigido rebasa las posibilidades financieras reales de la Nación (ya que, siguiendo la lógica del razonamiento central de este artículo, si se aprueba el incremento a los educadores otros gremios poderosos también pedirían el suyo, por lo que el gobierno tratará de dilatar la negociación, hasta el último momento, para evitar una catástrofe económica nacional), de si el sistema educativo nacional requiere de una reforma profunda e integral (empezando por la formación académica, ética y moral de los educadores, la supervisión y los programas de actualización y perfeccionamiento), de si los padres de familia no están cumpliendo con la importante misión de formar adecuadamente a sus hijos (¿cómo podrían si gran parte de los hogares están formados por madres solteras muy jóvenes o parejas muy jóvenes con una formación de hogar incompleta, sin preparación académica y, por ende, incapaces de enfrentar sus propios problemas del diario vivir y, mucho menos, de orientar y apoyar apropiadamente sus hijos?) o de si es verdaderamente necesario el tercer juego de esclusas para la sostenibilidad del canal (ver El Proyecto de Ampliación del Canal Interoceánico de Panamá, en este Blog). El asunto podría empeorar si otros gremios, para pescar en río revuelto, se sumaran al movimiento de los educadores, creando un efecto de dominó que desestabilizaría completamente el país y acarrearía funestas consecuencias socioeconómicas para Panamá. Da pena y causa dolor que quienes están llamados a ser modelos e instruir la juventud panameña en los altos valores patrióticos, civiles, éticos, morales y espirituales sean los primeros en dar la espalda a estos sagrados principios, así como al presente y futuro de este país, por un fin tan mediocre como egoísta (ya el gobierno entregó una propuesta de incremento salarial razonable que se ajusta a la capacidad actual del Tesoro Nacional y considerando muchos otros compromisos pendientes con otros sectores). Afortunadamente, todavía quedan muchos educadores conscientes que piensan como panameños y que se oponen vigorosamente a la actitud extremista de ciertos líderes magisteriales y educadores que han antepuesto sus intereses mezquinos a los de la Patria. Estos educadores, de verdadera vocación y patriotismo, han asumido una actitud pro activa y están dispuestos al diálogo sensato y civilizado con las autoridades educativas nacionales por el logro de sus justas aspiraciones gremialistas, por el retorno a clases (para nutrir con su conocimiento y discernimiento a los educandos) y por la paz, el progreso y la estabilidad nacionales.

La mayoría de los gremios y ciudadanos reaccionarían de manera idéntica. Ciertamente, este no es un comportamiento exclusivo de los educadores. Esta destructiva y conflictiva actitud representa un escollo enorme para el desarrollo integral del país pues lo limita grandemente. Es un asunto de urgencia notoria para el Estado y todos los gobiernos implementar las acciones correctivas que sean necesarias (capacitación, concienciación, promoción, etc.). Los que, de verdad, sienten amor por este país maravilloso deben hacer causa común y, en el entorno en que viven o se desempeñan, hacer lo que esté a su alcance para tratar de revertir esta situación.

Panamá, a pesar de ser un país extraordinario, desde muchos puntos de vista (incluyendo la riqueza genética de su población, su ubicación geográfica y su rica biodiversidad natural), adolece de muchas inequidades socioeconómicas que tienen que ser corregidas, lo antes posible, para que el país pueda avanzar, firmemente, hacia un desarrollo integral sostenido y equilibrado. Habría que comenzar por una profunda reestructuración de todo el Sector Público, sistémica y sistemática, para erradicar la burocracia y el tortuguismo crónico que lo asfixian (agilizando los trámites y procedimientos legales), adecuando las leyes a las exigencias que demandan los entornos nacional y mundial, incentivando las inversiones locales y extranjeras y promoviendo la lealtad, la dedicación, la eficiencia, la honestidad y las actitudes correctas en los Servidores Públicos.

Un buen comienzo sería establecer, finalmente, la tan largamente esperada Carrera Administrativa para el Servidor Público. Desde el principio, tiene que hacerse bien, transparentemente, sin subterfugios, pensando solo en el bienestar y la estabilidad del país y de todos los panameños. Esta Ley garantizaría la estabilidad del Servidor Público (sin importar su filiación política) y su desempeño laboral (mediante un sistema de evaluación objetivo e independiente). Para muchos, hoy día, esta sería una decisión política descabellada, pero es la única manera de rescatar la dignidad de los servidores públicos que se ven en la necesidad de negociarla para lograr una frágil estabilidad laboral o, simplemente, un puesto de trabajo temporal (para agravar la situación, el desempleo es alto y las ofertas de trabajo en el sector privado no suplen la demanda, por falta de incentivos y leyes adecuadas para el fomento de la inversión). El gobierno actual está dando pasos muy firmes para que, en pleno siglo 21, el Servidor Público de la República de Panamá cuente, por primera vez, con una estabilidad laboral que solo dependa de su dedicación y responsabilidad laboral y que lo haga sentirse orgulloso de servir al Estado panameño.

Una buena ley de Carrera Administrativa necesita de un complemento importante que contribuiría al establecimiento de un sistema verdaderamente equitativo de la gestión pública: una Ley General de Salarios e Incentivos Salariales. Esta Ley establecería un sistema salarial uniforme para todos los servidores públicos, sujeto a revisión periódica, basado en los méritos alcanzados (escolaridad, nivel académico, actualizaciones, antigüedad, logros, etc.) y en un sistema de incentivos salariales adicionales, vinculado al desempeño laboral. Ya no serían necesarias las Leyes Especiales existentes en la actualidad que se lograron a base de luchas gremialistas y que, en su momento, fueron una solución parcial a la falta de expectativas salariales decorosas para el Servidor Público. Estas Leyes Especiales han contribuido, sin ser ese su fin, a profundizar aún más la situación de inequidad imperante. También simbolizan el alto grado de individualismo y disociación social del panameño. Una Ley General de Salario contribuiría a unir, aún más, al pueblo panameño y a hacerlo sentirse orgulloso de ser parte de esta Nación.


Con estas dos leyes, el Sector Público panameño ganaría grandemente en estabilidad laboral y salarial. El país daría un gran salto en lo que a equidad respecta, poniéndose a la par de los países desarrollados. Ya no habría necesidad de que los distintos gremios o agrupaciones de servidores públicos estén cabildeando o midiendo fuerzas con los gobiernos de turno, comportándose como una oposición política. Tampoco sería necesario que estuvieran a la caza de eventos coyunturales, como es el caso actual con los educadores y el referendum por la ampliación del canal, que -a todas luces- es un vulgar chantaje que denota falta de calidad y deslealtad con la Nación pues a los temas de Estado no se les pone condición (la ciudadanía podría preguntarse cuál habría sido la intención de voto de los educadores, si el gobierno hubiera aprobado el incremento salarial que exigen). Los gremios o agrupaciones de servidores públicos concentrarían su acción en temas trascendentales como, en este caso, la mejora del sistema educativo, la formación de los docentes y la calidad de la educación. Los educadores estarían dedicados a la adecuación del sistema educativo panameño -de la mano con las autoridades del MEDUC- a las exigencias del entorno y muchos otros temas de importancia estratégica para la educación del país que desde hace mucho tiempo no se abordan.


Estas leyes son estratégicas para la institucionalidad, la paz social y el desarrollo de Panamá. Ojalá que el gobierno de turno y el que siga incluyan ambos temas como prioritarios en sus agendas de trabajo. Harían un gran servicio a la patria...

10 agosto 2006

Voluntarios para Apoyar al Hogar Divino Niño en Labor Humanitaria

Este anuncio va directo al corazón de personas caritativas que deseen regalar amor, ternura, atención, soporte espiritual y tiempo de calidad a bebés y niños pequeños del HOGAR DIVINO NIÑO (de la Fundación Ofrecer un Hogar, fundada por Monseñor Rómulo Emiliani), localizado en “Los Ríos”, en el área revertida de la Ciudad de Panamá. Se trata de niños y niñas sin hogar o sin una figura materna adecuada y, por ende, carentes de amor y ternura, dos elementos esenciales en la formación anímica, espiritual e intelectual del ser humano, así como de su futuro desempeño en la sociedad.

Devolvamos, con entusiasmo, algo de las muchas bendiciones con que Dios nos ha colmado durante nuestro paso por el mundo. Ayudemos al desarrollo espiritual y humanístico y a la educación de estos pequeñines que, en el futuro, serán ciudadanos modelo de las generaciones venideras. Hagamos de este un mundo más acogedor, solidario y sostenible y demos gracias al Señor por la oportunidad que nos brinda de contribuir a esta noble causa. Sentirá la enorme satisfacción del deber cumplido.

MÁS INFORMACIÓN:

Búsquela en el Sitio Web de la Fundación Ofrece un Hogar: http://www.fundacionofreceunhogar.org.

Para recibir el Formulario de Inscripción o información más detallada, comunicarse con:

Lizi Rodríguez, Coordinadora de Voluntarios del Hogar Divino Niño (lizirod@cableonda.net o lizirod@gmail.com).

Yolanda Carrasco, Directora del Hogar Divino Niño, Teléfono (507) 317 – 9054.

27 julio 2006

Surco Estéril (Segunda entrega de esta novela)

¿Cambio de época o época de cambios?

Finalmente, tal como había anticipado Sergio, al gobierno no le quedó otra salida que firmar, en septiembre de 1997, el vinculante documento de adhesión del país al Convenio de Marrakesh, que dio origen a la Organización Mundial del Comercio (OMC). Y los cambios, por presiones tanto internas como externas, no se hicieron esperar…

La primera acción obligada del gobierno fue, en efecto, el desmantelamiento progresivo del sistema arancelario que, por años, había protegido celosamente la producción nacional. Los países ricos impusieron su ley y, en flagrante y abierto desacato de la normativa de la OMC mantuvieron los megasubsidios a su producción, que representaban la más grande injusticia y distorsión en el escenario del comercio internacional.

Por un lado, los gobiernos no supieron guiar a los productores agropecuarios hacia la verdadera y permanente transformación y modernización de sus sistemas productivos. A lo interno, fue demasiado lento en introducir los cambios y adecuaciones que se imponían en sus servicios de apoyo al comercio de los alimentos, en la adecuación de sus infraestructuras y en la implementación de programas de fomento y apoyo a la transformación agropecuaria hacia cultivos y rubros con mayor potencial de competitividad.

Por otro lado, muchos pequeños y medianos agricultores continuaron ignorando las nuevas reglas del comercio internacional, como queriendo tapar el sol con las manos, sin organizarse en cooperativas o asociaciones de producción, con mayores posibilidades de adaptarse a los cambios del entorno para poder competir. Insistieron en sembrar los mismos cultivos tradicionales, con los cuales ya no podían ser competitivos en el nuevo orden mundial de las economías abiertas, utilizando tecnologías y sistemas de producción insostenibles, por lo anticuados y poco amigables a los agroecosistemas.

- ¿No se los había dicho? Ya el gobierno de turno firmó. Estamos dentro de la OMC. Tenemos que organizarnos e informarnos adecuadamente para implementar los cambios que se requerirán en nuestros sistemas de producción, si es que queremos mantenernos en el mercado. Tenemos que aprovechar las leyes e incentivos que el gobierno ha prometido para prepararnos bien para la dura competencia que se avecina. Dijo Sergio con mucha visión.

- Ojala que cumplan. Siempre prometen muchas cosas para tranquilizarnos y son pocas las que cumplen. Lo único que les interesa de nosotros a los partidos políticos es el voto, cada cinco años. Aseguró Eugenio con una expresión de desilusión en el rostro.

- Esperemos que el gobierno prepare un buen equipo de negociadores para negociar bien el asunto de los techos arancelarios por rubro, como le llaman. La desventaja es que estamos entre los últimos en ingresar a la famosa OMC y ahora nos toca negociar con base en lo que han logrado otros países que se nos adelantaron en el proceso. Manifestó Juan con incredulidad.

- Para qué lamentarse ya. Cuando debimos no lo hicimos y ya es pan comido. Ahora tenemos que ver como nos organizamos y salimos adelante. Espero que el gobierno tome en cuenta a los sectores productivos cuando empiece las negociaciones porque ellos sabrán mucho de leyes, de economía y otras cosas pero de agricultura nada o muy poco. Para que la negociación se encamine bien, o sea, para que podamos sacar el máximo beneficio posible, como país, tienen que tomarnos en cuenta. Señaló Eugenio con escepticismo.

- Yo, por lo pronto, trataré de formar una cooperativa de producción. Espero contar con mis colegas y amigos del sector avícola. Tendremos que aportar algunos recursos monetarios, como capital semilla, para iniciar operaciones y, también, hablar con los del INACOOP para que nos ayuden y capaciten en la filosofía y los procedimientos del cooperativismo. Así seremos sujetos a préstamos mayores para invertir en nuestro proceso de adaptación a los nuevos tiempos. Aconsejó Sergio.

- Y, ¿qué es eso del INACOOP? ¿Con qué se come eso? Dijo Juan.

- Es el Instituto Nacional de Cooperativismo. Con el primer préstamo tendremos que contratar los servicios de algún asesor en producción y comercialización de aves y huevos. Es obvio que necesitaremos ayuda. Requeriremos de un experto que nos ayude a actualizar nuestros sistemas de producción, nos enseñe su funcionamiento, nos acompañe durante nuestros primeros pininos, para asegurar el éxito, y nos enseñe a diseñar y establecer las mejores estrategias comerciales. Amplió Sergio.

- ¿De cuánto sería el aporte para el capital semilla? Estaría dispuesto a dejar la lechería por los pollos pero dependerá de cuanto me cueste la reconversión y de cuánto sea este monto. Indicó Eugenio.

- Yo también. Presiento que esta va a ser una época de muchos y grandes cambios…Dijo Juan.

- Esto dependerá de cuántos colegas agricultores logre interesar en esta iniciativa que tiene una relación directa con nuestra sobrevivencia misma como productores. Mientras más se afilien, más bajo será el aporte para el capital semilla. Es cierto, Juan, lo que viene, además de un cambio de época, es una época de grandes cambios que habrá que enfrentar con inteligencia y buenas estrategias para salir adelante juntos. Concluyó Sergio.

24 julio 2006

Consolidación de la Nación Panameña y de la Panameñidad

Aunque la nación panameña existe como tal desde antes de la llegada de los españoles al istmo, fue su “descubrimiento” (dependiendo del lado del que sea analizado) y conquista que la hizo trascender al resto del mundo conocido. Antes de la llegada de los europeos, el istmo poseía todas las características de una nación: su pequeño y angosto territorio estaba relativamente aislado del resto de los territorios continentales (quizás por haber sido el último eslabón de tierra firme en emerger del fondo del océano) y era cohabitado por un puñado de etnias que tenían muy poco en común entre si (racial y culturalmente) o con aquellas que habitaban los vecinos territorios hacia el norte o el sur del continente. Los indígenas del istmo no guardaban relación -genética, social o cultural- con los de los actuales Canadá o Estados Unidos. Tampoco estaban relacionados o emparentados con los Aztecas ni sus antecesores o con los Mayas de la actual Centroamérica. Mucho menos, con las etnias de los territorios de América del Sur, de las que los separaba una infranqueable barrera selvática natural. Es posible que haya habido comunicaciones y hasta pequeñas migraciones ocasionales entre las etnias de la América Indígena pero, al no existir el caballo en este continente, la capacidad de desplazarse grandes distancias era mínima pues los “amerindios” tampoco dominaban el mar. Tal vez fueron los mismos españoles quienes, por mar, transportaron indígenas del istmo hacia el sur (durante la conquista del Imperio Inca, planeada en Panamá) y viceversa (al transportar indígenas hacia España para mostrarlos a los reyes como novedosa curiosidad del, para ellos, “Nuevo Mundo”).

Desde la conquista y colonización de la Panamá Indígena, pasando por la génesis y desarrollo de la Panamá Mestiza que emergió vigorosa de ese primigenio y fecundo amalgamamiento de razas y culturas (aborígenes sometidos, europeos conquistadores y negros africanos esclavizados), continuando con la posterior y gloriosa independencia de España y la casi inmediata y sumisa unión a la Gran Colombia (siguiendo los sueños del Libertador Bolívar), llegando a la controvertida separación del coloso del sur después de más de ochenta años de indigno vasallaje, hasta los casi cien años de semi coloniaje y mestizaje propiciados por los Estados Unidos de América (entre los mestizos locales, estadounidenses, asiáticos y gentes traídas de todos los confines del mundo para trabajar en la construcción del Canal Interoceánico), la forja de la nación panameña y de la panameñidad (aunque esta palabra no aparece en el diccionario de la Real Academia Española, en el presente artículo se acuña como perteneciente o relativo a lo panameño) ha estado sujeta, por algo más de cuatrocientos cincuenta años, a influencias raciales y socioculturales prolongadas, variadas y -en no pocas ocasiones- contrastantes, que la han ido moldeando, fraguando y templando -a fuego muy lento- de manera tan traumática como dolorosa.

En síntesis, el istmo estuvo bajo dominación española poco más tres siglos, seguidamente bajo la bota militar de la Gran Colombia durante más de tres cuartos de siglo y luego, por casi un siglo, hasta años muy recientes, fue una especie de semicolonia estadounidense. Los habitantes del istmo, sometidos a tan largos períodos de dominación o coloniaje, a tanta inmigración y mezcla genética y a la interacción de tan diversas culturas, jamás tuvieron la oportunidad de consolidar una identidad propia, ni un sentido de unidad, de pertenencia, después de la llegada de los españoles. Con las etnias indígenas diezmadas y en franca minoría, la población istmeña predominante en el transcurso de los primeros siglos de formación de la actual nación panameña y la panameñidad era, sobre todo, un gran crisol de razas carente de todas las características básicas que identifican una nación: cultura, historia, tradiciones e intereses comunes. Era muy difícil integrar una población con estos rasgos y, mucho más aún, lograr que tuviera un espíritu de unión. También se debe recordar que los istmeños nunca tuvieron autoridad o jurisdicción total sobre sus territorios, desde los tiempos de la colonización española, hasta años muy recientes.

Quizás por estas razones, en la psiquis del panameño de los tiempos actuales, subsisten rezagos de los largos períodos de dependencia a que estuvo sometida constantemente la población. El panameño promedio espera que alguien tome las iniciativas y le indique la pauta a seguir (aunque la conoce o la puede deducir perfectamente) y actúa de manera reactiva (a la defensiva o al contragolpe) a pesar de que es un ser increíblemente talentoso, habilidoso, versátil y muy inteligente, por toda esa rica herencia genética de la que es recipiente. Esto no debe confundirse jamás con incapacidad, incompetencia o falta de liderazgo. Es una actitud negativa muy arraigada que debe ser corregida por medio de una campaña bien estructurada, organizada y liderada por el Estado. Por ejemplo, se sabe, desde hace mucho tiempo, que el mercado de consumo local es muy pequeño y que para dinamizar, sostener y desarrollar el Sector Agropecuario Nacional hay que apostar a las exportaciones, desarrollar la infraestructura necesaria, establecer o perfeccionar los debidos procedimientos fito y zoosanitarios (áreas o sitios libres de ciertas plagas, áreas de baja prevalencia, etc., etc.), reglamentar y adecuar las normas, implementar medidas de trazabilidad, rastreabilidad e inocuidad y realizar la prospección e investigación de mercados, entre otros temas. Sin embargo, no hay consenso ni compromiso entre los actores (gobierno, productores, importadores de alimentos, distribuidores), no se toma la iniciativa en firme y el sector productivo nacional está en una terrible encrucijada existencial. Tendrá que venir un gurú de las exportaciones (de Costa Rica, Colombia, Chile, Estados Unidos o Europa) a indicar lo que hay que hacer (que ya se sabe) y a tomar las decisiones por los panameños, para que se inicien los cambios necesarios. Otro ejemplo se observa en el transporte público: desde hace años los ciudadanos han tenido que soportar estoicamente el pésimo sistema existente y ya la red vial de la ciudad de Panamá colapsó debido a que, con todo y los altos costos del petróleo, son cada vez más y más los ciudadanos que prefieren adquirir un vehículo que someterse al peligro y la tortura diaria de los “Diablos Rojos”. En estos momentos ya hay empresas colombianas invirtiendo en este sector y pronto desplazarán a los transportistas nacionales, ofreciendo un servicio mucho mejor y a precios accesibles. La pregunta sería: las autoridades y los transportistas nacionales, ¿dónde están? Un último ejemplo lo constituye el problema de los medicamentos. Tras que las farmacias de Caja del Seguro Social nunca están bien abastecidas, el costo de los medicamentos en las farmacias privadas es prohibitivo y uno de los más altos o el más alto en Latinoamérica, al extremo que los pobres en Panamá no pueden adquirirlos para proteger o cuidar su salud. ¿Habrá una conexión entre estas dos situaciones? ¿Cómo es posible que las autoridades nacionales en la materia aún no hayan asumido de manera muy activa y enérgica su rol más importante de proteger la salud de todos los panameños, estableciendo y administrando un sistema regulatorio adecuado, en conjunto con las empresas abastecedoras y distribuidoras, para que los ciudadanos de este país -en especial los pobres- puedan adquirir los medicamentos a precios razonables? Este es un tema de Estado que debería atenderse con altísima prioridad, sin esperar a que haga crisis, pues incide directamente tanto en la salud como en el bolsillo del pueblo. Hay muchísimos otros ejemplos que son preocupantes (la mora judicial, entre ellos) y que dejan mucho que desear de esta deplorable actitud del panameño que debe ser erradicada cuanto antes si se quiere impulsar el país hacia su desarrollo (el desarrollo económico tiene que ir de la mano con el desarrollo de todos los sectores y estamentos de la sociedad, para que sea sostenible). Por este mecanismo mental es que hay tantos paros y huelgas en Panamá. Por esta razón, los distintos gremios de trabajadores se la pasan midiendo fuerzas con los gobiernos de turno, causando un gran desgaste social y enormes perjuicios económicos a la economía del país. Es la misma razón por la que los partidos políticos de oposición trabajan a la defensiva y al contragolpe oponiéndose a todas las propuestas del gobierno de turno, en vez de alcanzar consensos por el bien del país.

La actual República de Panamá está experimentando un desconocido sentimiento de verdadera independencia y consolidación territorial y nacional desde el 31 de diciembre de 1999 (hacen casi siete años), gracias al Tratado Torrijos - Carter, firmado veintidós años atrás, en 1977. Este tratado puso fin a un enclave colonialista de gran importancia estratégica, desde las ópticas geopolítica, militar y comercial y derogó el entreguista y nefasto Tratado Hay - Buneau Varilla, de 1903 (el que ningún panameño firmó), que otorgó a perpetuidad la jurisdicción de los territorios de la Zona del Canal a los Estados Unidos. También puso fin a los más de cuatro siglos y medio de dependencias y de condicionamientos a las decisiones nacionales. El Panamá de hoy está atravesando por un momento cúspide como nación al controlar -completamente y por primera vez en su historia- los hilos de su propio destino...

En el último lustro, el panameño moderno ha estado exhibiendo un despertar, cada vez más intenso, de su propia realidad como individuo y como nación, tomando plena conciencia de su rica herencia histórica, multicultural, multiétnica, social y natural. La tan largamente anhelada restauración de la unidad territorial del país ha contribuido, significativamente, a llenar un profundo y crónico vacío de identidad, logrando una maravillosa comunión de intereses y un -hasta ahora ausente- espíritu de unión que en este momento histórico trascendental de la vida nacional ha venido a rescatar el orgullo, la autoestima y la dignidad de todos los panameños. Se ha consolidado, finalmente, la nación panameña y la panameñidad.

Sin embargo, hay nubes espesas sobre el cielo panameño que no permiten ver con claridad el horizonte. La sociedad panameña y todos sus estamentos (civiles, políticos, privados y públicos) tienen que hacer un alto total y efectuar un ejercicio de recapitulación (un FODA nacional, una Asamblea Constituyente) para reorientar el derrotero de la nación, desde la célula más básica de la sociedad, la familia, hasta los administradores de justicia, los poderes del Estado, la clase política, los sectores empresariales y los asalariados. El tiempo y el mundo siguen su curso y no se detienen ni perdonan. Ahora que el panameño puede tomar sus propias decisiones sin tener que consultar a nadie, debe hacerlo sin temores, sin timidez, apuntando a lo infinito, pensando en el presente y futuro del país, fijando objetivos, metas, propósitos y fines elevados.

Por ejemplo, hay temas de urgencia notoria que atender como la erradicación de la pobreza, la reforma de la educación y la cultura a todos los niveles en función de las demandas del entorno global, la salud pública, la erradicación del desempleo, la inseguridad ciudadana, la inseguridad jurídica, la erradicación de la corrupción y la ampliación del canal interoceánico, entre otros, que deben ser meditados con profundidad por todos los estamentos de la sociedad y cuyo abordaje requiere de una acción integral inmediata y decidida para lograr el avance y desarrollo sostenible del país, a niveles nunca antes alcanzados ni sospechados y con el enfoque de hacerlo cada vez mejor...por Panamá y todos los panameños.

03 julio 2006

Surco Estéril (Primera entrega)

Primera entrega de esta novela sobre los impactos socioeconómicos del modelo económico neoliberal que ha sido impuesto a los países en desarrollo o en vías de desarrollo y del drama que viven los miles de pequeños productores de estos países en su lucha por sobrevivir, en medio de una realidad nacional que los asfixia.


El Paraíso Terrenal

Porvenir era uno de esos pueblos prósperos del interior de la república en los que se notaba una febril actividad día y noche. La fuente de toda esta prosperidad radicaba en la fuerte producción agropecuaria y en la agroindustria. Durante el día, los hombres trabajaban afanosamente en las labores agrícolas, ganaderas o de la floreciente agroindustria. Las mujeres se dedicaban a las duras labores domésticas y al cuidado de los niños, que asistían a la Escuela Primaria de Porvenir, único centro educativo de la comunidad.

En las tardes, se formaban grupos de tertulia en distintos puntos de la comunidad en los que se comentaban los últimos acontecimientos del pueblo. Los niños retozaban por los alrededores llenando el ambiente con sus gritos y risas alegres y diáfanas. Entre trago y trago o entre cerveza y cerveza, los hombres jugaban al tablero, al dominó o a las cartas, discutiendo sobre temas del deporte y la política. Las mujeres comentaban sobre el desarrollo de las telenovelas, la moda y muchas otras frivolidades.

Los fines de semana, luego de la media jornada de trabajo del sábado, los hombres se reunían en los jardines y jorones del pueblo para pasar unas horas de esparcimiento disfrutando de las frías cervezas y los tragos, mientras jugaban al billar y discutían sobre temas variados. Las mujeres aprovechaban para lavar la ropa, limpiar las casas y obligar a los niños a estudiar y a chapear los patios, antes de permitirles salir a jugar con sus amigos. El domingo era para estar en familia viendo la tele, remando los números de la lotería dominical, para visitar o recibir visitas, ir al río, pasear a caballo y para asistir a una de las dos misas que ofrecía el padre Francisco en la blanca y hermosa capilla lugareña, dedicada a San Antonio, pues casi todos los pobladores de Porvenir eran católicos y muy creyentes, como en la mayoría de los pueblos de las zonas rurales de América Latina. Al concluir el día, el astro rey iluminaba en lontananza las empinadas montañas del poniente resaltando su perfil mágico y majestuoso y tiñendo con intensos celajes rojizos el atardecer. Los sonidos de la noche se acrecentaban y los sabrosos olores de las cocinas torturaban los hambrientos estómagos luego de un agitado día festivo. Los jóvenes se acicalaban para ir al parque Los Guayacanes, ubicado en el centro del pueblo, a caminar por sus veredas, conversar en sus bancas, darse un furtivo y fugaz beso en un recodo solitario los enamorados y cantar hermosas y evocadoras canciones románticas, en el pabellón central, al son de melodiosas guitarras.

Los agricultores, grandes y pequeños, tenían asegurada la venta de sus productos agropecuarios. Por un lado, la compañía transnacional procesadora asignaba cuotas de producción a cada agricultor y compraba toda la producción de tomate industrial garantizando el precio acordado de antemano. Los excedentes de la producción de este cultivo eran vendidos a intermediarios que, a su vez, los vendían a las grandes cadenas de distribución de alimentos -los supermercados- y a las miles de abarroterías o tiendas detallistas ubicadas en todos los rincones de los distritos y corregimientos del país. Las lecherías de Porvenir, en su gran mayoría productoras de leche grado C, la de menor calidad para consumo fresco, también tenían asegurada la venta de su producto a grandes empresas nacionales que la industrializaban para producir quesos blancos, leche agria y otros derivados, exclusivamente para el mercado nacional. Todavía quedaba suficiente margen para la existencia de muchas pequeñas procesadoras artesanales o queserías que, dedicadas a este negocio en menor escala, adquirían todos los excedentes de leche haciendo de este ineficiente y obsoleto sistema de producción y comercialización, un negocio lucrativo. Por su parte, los ganaderos dedicados a la producción de carne bovina, los porcinocultores y los avicultores no se quejaban pues, en un mercado cerrado, protegido de las importaciones por los altos aranceles que el gobierno imponía a los productos extranjeros, su negocio siempre sería excelente.

Era tan alta la demanda de mano de obra permanente y temporal requerida por la compañía transnacional y los productores agropecuarios, que había necesidad de contratar trabajadores de las pequeñas comunidades aledañas que, también, se beneficiaban de la prosperidad de Porvenir. Los índices de desempleo, de desnutrición, de analfabetismo y de delincuencia eran prácticamente nulos, por lo que vivir en Porvenir era casi como estar en el propio Paraíso terrenal…

- ¡Eugenio!, ¡Eugenio!...Espera, hombre, que necesito hablar contigo algo importante sobre un comentario que escuché a un ingeniero del Ministerio de Agricultura.

- ¿De qué se trata, Sergio? ¿Por qué tan preocupado?

- Bueno, parece que, finalmente, el gobierno va a firmar la entrada a la OMC. Te lo había dicho, amigo. Te lo había dicho. Esto de la mentada globalización de las economías nos va a traer muchos dolores de cabeza. Dijo a Eugenio, en tono de lamentación.

- Hay mucha presión de las IFIS y de los países ricos del norte, según he oído. Yo no entiendo mucho de estos enredos pero presiento que vienen grandes cambios para nosotros, los productores, y que la cosa se va a poner bien dura, color de hormiga, compadre… Continuó Sergio con semblante contrito.

- Y ¿por qué no nos quedamos fuera y ya? ¿Cuál es el apuro de entrar en la tal OMC, si estamos bien como estamos? ¿Qué ventajas obtendrá el país de esto? No sé, pero todo esto me huele a podrido. Añadió Eugenio con desánimo.

- A mi me dijeron que la presión no es solo de afuera. También hay presión de parte de los importadores de alimentos que quieren autorización para importar productos frescos, de los mismos que ya estamos produciendo en todo el país. ¿Qué irá a pasar con nosotros, los productores, si esto es permitido? La cosa está fea, amigos. Terció pensativamente Juan, que se había unido al grupo.

- Miren, amigos, parece ser que la presión que tiene el gobierno es tan grande que es casi seguro que firmarán la entrada a la OMC. Nos podemos quedar fuera, hasta donde conozco, pero el país quedaría aislado de los demás, sin posibilidades de préstamos y donaciones por parte de las IFIS y los países ricos, sin ninguna posibilidad de exportar sus productos, sean o no agropecuarios. Dijo Sergio, en tono clarividente y con mucha autoridad.

- Esto me suena a un vulgar chantaje. ¿Donde está la Justicia? ¡Con razón dicen que es ciega! Dijo Eugenio con aire de rebeldía.

- Bueno, gústenos o no, ellos tienen el sartén caliente agarrado por el mango. Los expertos nacionales dicen que la cosa es buena pues nuestro consumidor dizque será beneficiado con productos más variados y de mejor calidad y precio. También dicen que los productores nacionales tendremos que modernizar nuestros sistemas productivos si queremos que nuestros productos puedan competir, de tú a tú, con los importados y poder, incluso, mantenernos en nuestro propio mercado. ¡Que Dios nos agarre confesados! Continuó Sergio.

- Y ¿cómo piensan nuestras autoridades que vamos a lograrlo? Esta llamada modernización de la agricultura va a requerir de grandes inversiones de dinero y los bancos no creen en nuestros productores, o sea, en los pequeños, que somos gran mayoría. Preguntó Juan, con escepticismo.

- Según dicen, el gobierno nos apoyará a través de unas leyes especiales y, también, una de estas Entidades Financieras financiará un enorme proyecto de modernización del sector agropecuario, tanto privado como oficial. Sentenció Sergio.

- Y, después de la entrada a la famosa OMC, ¿qué vendrá? Preguntó Juan, con gran duda en su semblante.

- Dicen que la eliminación sistemática, progresiva y total de los aranceles a los productos importados, que son, justamente, los que protegen la producción nacional. La OMC nos dará un plazo de diez o más años, creo. Habrá que negociar primero los “techos” arancelarios para cada rubro, incluyendo los productos frescos, así como los desgravámenes progresivos a los que serán sometidos hasta llegar a cero arancel, en el período de moratoria estipulado o antes. Afirmó Sergio, mostrando un amplio dominio del tema.

- Oye, Sergio, tú que eres Ingeniero Agrónomo, los países ricos, ¿eliminarán también los enormes subsidios a su producción? Si es así, la competencia sería más pareja aunque, todavía, a favor de ellos, por ser países con mercados mucho más grandes y mayores volúmenes para comprar o vender, lo que les da muchas ventajas para imponer las reglas del juego, ¿no? ¿Qué dicen de esto las IFIS y la OMC? Supongo que le siguen el juego a los países ricos, en detrimento de los pobres. Si es así, ¡son una partida de hipócritas, por decir lo mínimo! Irrumpió Juan.

- ¿Eliminar sus subsidios? ¡No me hagas reir, Juan! Por supuesto que la competencia no va a ser nada justa. ¡Será como una pelea de tigre suelto con burro amarrado! Las IFIS se harán de la vista gorda, como siempre, pues ellas responden a los intereses de los ricos, ¿no lo sabías, muchacho? Por supuesto, los países ricos se las arreglarán para hacer lo que les venga en gana y utilizar las ventajas de sus economías de escala, que es a lo que te referías hace un momento. Bueno, creo que ya esta conversación se ha complicando demasiado, muchachos. Mejor vamos a dormir porque mañana es lunes y hay que madrugar para cuidar las finquitas…Sentenció Sergio.

26 junio 2006

Palabras al Viento

(Relato que se inspira en el Evangelio de San Juan, Capítulo 8)
Jesús había permanecido en Galilea un largo período pues era riesgoso ir a Judea, donde los judíos lo esperaban para matarlo, por afirmar que Él era el Mesías, el Hijo de Dios, y porque sus acciones -según ellos- se apartaban de la Ley de Moisés. Transcurría el mes de Tischri (septiembre - octubre) y la Fiesta de los Tabernáculos (de siete días de duración, del 15 al 21), estaba por iniciarse. En esta fiesta todos los varones adultos debían participar, en recordación del peregrinaje del pueblo judío por el desierto, con Moisés como guía. Jesús tomó la decisión de ir a Jerusalén pues, por ser una ciudad tan importante, allí se congregarían, por motivo de la fiesta, miles de peregrinos judíos de todo Israel e, incluso, gran cantidad de paganos que llegarían atraídos por el esplendor de las festividades. Aprovecharía la oportunidad para predicar y enseñar la Palabra de Dios y lograr la conversión de muchos. El Maestro llegó a Jerusalén, de incógnito. No deseaba ser reconocido durante los primeros días de la fiesta, que había reservado para reunirse en secreto con los discípulos que residían en la ciudad, para ayudarles a perfeccionar su conocimiento de la palabra de Dios, afianzando su fe. Al dar inicio las festividades, los judíos lo buscaban acuciosamente en todos los rincones y preguntaban por Él, para atraparlo. El origen de Jesús era el tema cotidiano obligado en todo Jerusalén. Unos decían que era un profeta y algunos, incluso, que era el Cristo. Otros, aún, lo acusaban de engañar al pueblo con Su doctrina. La confusión era grande entre la población pues muchos creían que Él era galileo de nacimiento ya que había vivido y predicado por largo tiempo en esa región, donde había realizado muchísimos y fantásticos milagros. <<Este, decían, no puede ser el Mesías pues los profetas señalaron que será del linaje de David y nacerá en su ciudad, Belén de Judea. Seguro que es otro gran profeta.>> A mediados de la semana, desde horas muy tempranas, Jesús había regresado del Monte de los Olivos y predicaba en el Templo, a todo pulmón, enseñando Su doctrina, rodeado de una gran multitud. Su imponente presencia, por si sola, atraía la atención de los presentes, como un potente imán. Su larga túnica blanca sin costuras, su impresionante talla de armónica y felina corpulencia (poco común entre los judíos de la época), su largo cabello castaño de abundantes bucles dorados, su tupida y oscura barba, su fino y largo rostro bronceado de estrecha nariz recta, su boca de labios finos bien delineados y blanquísimos dientes, su potente mentón cuadrado y su cálida y vibrante voz, producían, en conjunto, un efecto subyugante que cautivaba e hipnotizaba la masa humana que lo rodeaba. Algo en Él lo hacía, particularmente, irresistible: era su indescriptible mirada, capaz de penetrar hasta los más recónditos rincones del alma y derretir o traspasar el más duro acero, todo al mismo tiempo. Provenía de unos grandes ojos dorados incrustados en unas cuencas hondas y alargadas y enmarcados por oscuras y largas pestañas, al abrigo de unas cejas largas y espesas. Pero, lo más extraordinario de este ser excepcional era Su Palabra, Su Doctrina, Su Filosofía. El poder de Su Palabra era tal que todos -al escucharlo- quedaban en trance y anonadados ante la magnitud de su alcance que, en no pocas ocasiones, hacía temblar los cimientos de la religión judía... Los policías del Templo tenían órdenes de prenderlo pero no se atrevían porque el pueblo lo escuchaba con gran vehemencia. Secretamente, muchos de ellos habían sucumbido a sus palabras maravillosas…al igual que algunos Maestros de la Ley, algunos escribas y fariseos y muchos judíos, lo mismo que gran cantidad de paganos residentes o que visitaban Jerusalén por esos días. Interrumpiendo a Jesús, un grupo numeroso de Maestros de la Ley y fariseos empujaron al centro del ruedo a una mujer joven y hermosa, sorprendida en flagrante adulterio. Con el oculto propósito de hacerlo cometer un error y acusarlo para poder prenderlo, lo tentaron diciéndole: - Maestro, esta mujer ha sido sorprendida cometiendo adulterio. La Ley de Moisés indica, claramente, que debe morir apedreada. Tú, ¿qué dices al respecto? Jesús, conociendo sus verdaderas intenciones, se agachó recogiéndose la túnica con ambas manos y, de cuclillas, callado y con displicencia, se puso a escribir sobre el suelo suelto del pavimento, con su dedo índice derecho. Al ver que los ignoraba, los integrantes de la comitiva insistieron, presionando a Jesús. - ¿Qué dices, Maestro? Sabemos que eres un profundo conocedor de la Ley Mosaica. ¿Cuál es tu respuesta? ¿Debemos cumplir la Ley de Moisés o perdonarle la vida a esta pecadora dando un mal ejemplo a la comunidad? Jesús, dejando de escribir, levantó el rostro iluminado y lanzó a los judíos una intensa y dura mirada cargada de crítica, que no pudieron sostener. - El que, de ustedes, esté libre de pecado, que lance la primera piedra - sentenció el divino Maestro, continuando, cabizbajo, con su escritura. Su respuesta no violaba, en lo más mínimo, la Ley de Moisés; más bien, la complementaba y daba un aldabonazo a la conciencia de aquellos hombres miserables que pretendían aplicarla sin tener autoridad moral ni espiritual…Ninguno de los presentes intentó hacer cumplir la Ley. Las piedras fueron cayendo de sus manos, una tras otra…Poco a poco, los miembros de la comitiva se fueron dispersando, avergonzados, comenzando por los más viejos. Jesús, absorto, quedó solo con la mujer, que lloraba en silencio, con la cabeza baja, sin poder moverse de donde la habían colocado. - Mujer, ¿dónde están los que te acusan? - inquirió Jesús, traspasándola con Su áurea mirada. - Se han marchado, Señor - contestó la mujer, en una voz temblorosa, casi inaudible, sin atreverse a mirar a Jesús. - ¿Ninguno te ha condenado, mujer? - preguntó Jesús como asombrándose del hecho. - No, mi Señor, no me han condenado - dijo la mujer rompiendo a llorar desconsoladamente y cubriéndose el rostro con las manos. - Pues,…Yo tampoco te condeno. Vete en paz, hija mía, y no vuelvas a pecar… El Maestro se incorporó, abandonando lentamente el solitario lugar, dejando tras Él, un alma renovada y agradecida. Un viento gélido soplaba y las palabras que había escrito en el suelo, comenzaron a desvanecerse: Hipócritas, no solo esta pobre mujer cometió adulterio…Yo fui enviado por Mi Padre Celestial para el perdón de los pecados y para perfeccionar la Ley de Moisés mediante una alianza nueva con todos los hombres y mujeres que crean en Mi como Hijo del Altísimo...

18 junio 2006

Paradigmas de la Sociedad Panameña

Hace unos tres y medio millones de años surgió, del fondo del mar, el istmo de Panamá. Este hecho tan notorio, además de cambiar la geografía y la climatología de todo el planeta, tuvo impactos significativos en la biodiversidad del Continente Americano, al permitir el intercambio de especies animales y vegetales entre el norte y el sur y al crear los océanos Atlántico y Pacífico, promoviendo la especiación en estas dos enormes masas marinas, por efecto de su separación... Pero la emergencia del istmo de Panamá no solo propició el intercambio de especies de los dos Reinos: Animal y Vegetal. Sin duda, también hizo posible la migración de grupos humanos, de norte a sur y viceversa, así como el intercambio cultural...

Por estas y otras razones, Panamá es un país maravilloso y muy especial…Cuenta con una posición geográfica estratégica, en la cintura de América, siendo el punto más angosto de este Continente. No existía un sitio mejor dotado por la naturaleza para que Vasco Núñez de Balboa, guiado por los indígenas panameños, descubriera el Mar del Sur (océano Pacífico). Por su posición geográfica y su angostura, fue el punto de concentración de las tropas españolas en la conquista del Nuevo Mundo. De aquí partió Francisco Pizarro, en el primer tercio del siglo XVI, para iniciar la campaña que culminaría con la conquista del Imperio Inca (actual Perú), en el Pacífico suramericano. Durante y después de la conquista, el codiciado oro del Imperio del Tihuantisuyo (Perú, Ecuador y Bolivia) recorría el camino a la inversa: desde el sur, era transportado por barco hasta la ciudad de Panamá; desde este punto, a lomo de mulas, hasta la ciudad atlántica de Nombre de Dios (fundada por los españoles en 1509) y de ahí a España (años después, en 1597, se utilizó la ciudad de Portobelo para este propósito). Fueron, los Hispanos, los primeros en tomar conciencia del inmenso potencial estratégico -desde los puntos de vista geopolítico, militar y comercial- de este angosto territorio rodeado por dos inmensos océanos y que unía el norte con el sur de América… A partir de entonces, quedó sellado su destino como “…Puente del Mundo y Corazón del Universo”. El libertador Bolívar escribió, en la Convocatoria al Congreso de Panamá, el 7 de diciembre de 1824: "...Parece que si el mundo hubiese de elegir su capital, el Istmo de Panamá sería señalado para este augusto destino, colocado, como está, en el centro del globo..."

En la actualidad, la República de Panamá se ha convertido en un país de oportunidades y en el sitio preferido de gentes de muchos países para vivir, invertir, hacer negocios o, simplemente, visitar para admirar las múltiples e incomparables bellezas naturales con que Dios la ha bendecido… Muchas empresas y Bancos -nacionales e internacionales- han abierto sus puertas en el país, aprovechando sus ventajas comparativas (el canal interoceánico, el ferrocarril transístmico, la zona libre de Colón, los grandes puertos, las facilidades bancarias, etc.) y su economía dolarizada desde hace muchos años.

La inversión y el crecimiento económico de la nación se han catapultado al consolidarse el sistema democrático, luego de casi veinte años de la caída, en 1989, del que se espera haya sido el último gobierno dictatorial de la república y la eliminación del ejército. La reversión de la Zona del Canal (incluyendo el Canal Interoceánico), el 31 de diciembre del año 1999, marcó un hito en la historia de esta pequeña nación, al llegar a su fin un oprobioso enclave colonial de más de 90 años, ya que la República de Panamá pasó a ser la dueña absoluta y única responsable de la operación, mantenimiento, modernización y administración del pujante emporio canalero -principal empresa del país- y lo ha hecho extremadamente bien. El “secreto” de este éxito ha sido que la vía canalera se ha administrado y operado, hasta este momento, como una empresa privada, independiente de la política criolla...

El área metropolitana de la ciudad de Panamá, capital de la república, es una de las urbes más modernas y cosmopolitas de América Latina. Cuenta con todas las facilidades y comodidades de las grandes ciudades de los países desarrollados y con un perfil urbano que tiene una de las mayores concentraciones de rascacielos por kilómetro cuadrado, entre los países de Hispanoamérica y El Caribe, que está en permanente crecimiento (próximamente se iniciará la construcción de varias decenas de edificios que superan los ochenta pisos y algunos de ellos los cien). Sus puntos débiles son: la poco desarrollada red vial (saturada de cuellos de botella y de semáforos tontos que hacen necesaria la presencia de muchos policías dirigiendo el tránsito), la falta de un sistema de transporte masivo de pasajeros moderno y eficiente (el actual -dominado por los llamados Diablos Rojos- es arcaico, brutal, ineficiente, peligroso e indigno de una población y ciudad que, hoy por hoy, se merecen otro trato), la carencia de educación vial de conductores y transeúntes y la falta de funcionarios especializados en las técnicas modernas de organización, operación, administración y fiscalización del tránsito y los flujos vehiculares.

Sin embargo, no todo es color de rosa. Uno de los grandes atractivos de Panamá, como destino turístico y comercial, siempre ha sido su seguridad social. Todavía se puede decir que el país es seguro. Pero esta seguridad está siendo fuerte y peligrosamente socavada por un significativo incremento de la criminalidad -como nunca antes en la historia del istmo- y está a punto de colapsar. Ya son cosa del diario vivir las guerras urbanas y los tiroteos entre pandillas, los frecuentes ajusticiamientos en el sombrío mundo del narcotráfico y el lavado de dinero, el aumento de los crímenes pasionales y los asaltos a bancos, empresas y ciudadanos. Las abarroterías de los inmigrantes asiáticos son constantemente asaltadas y los dependientes heridos o asesinados por malhechores menores de edad. Pareciera que la Policía Nacional no se da abasto para combatir eficientemente la escalada criminal. Sin embargo, todavía se está a tiempo de frenar, antes de que la situación sea incontrolable y los ciudadanos comiencen a tomarse la justicia por sus propias manos, como ocurre en varios países latinoamericanos, al ver que los estamentos encargados de aplicar la justicia y el orden muestran total ineptitud e inoperancia… El gobierno de turno tiene que asignarle una alta prioridad a la solución integral de este problema que, sin duda, tendría repercusiones muy negativas en los planes y acciones que se están llevando a cabo para convertir a Panamá en uno de los principales destinos turísticos y comerciales de la región…

Un síntoma de la preocupante descomposición social que se apodera del país es el cambio en los valores sociales tradicionales hacia un modelo que exacerba el hedonismo y lo material. Los medios de comunicación masiva (especialmente los periódicos y la televisión) son, en parte, responsables de esta situación. Por ejemplo, un elevado porcentaje de las propagandas de la televisión comercial tienen alto contenido sensual. Además, se ha incrementado la oferta de telenovelas y programas de abierto contenido sexual e inmoral que promueven antivalores altamente nocivos a la sociedad en su conjunto (y que son, por desgracia, los que tienen mayor sintonía y más patrocinadores). Las Autoridades civiles tienen parte de la culpa, también, al eliminar la antigua Junta de Censura y hacerse de la vista gorda, en aras de un mal entendido fomento a la actividad comercial y a costa de los más altos valores morales y sociales del país. Como se escucha en los corrillos más populares, ya no hay hombres feos sino limpios (sin dinero), en fuerte alusión a la poca importancia que se asigna a los sentimientos y la exagerada valoración de lo material. Ya son frecuentes las denuncias de hombres en edad adulta (incluyendo “educadores”) que abusan sexualmente de niñas y adolescentes menores de edad. En contraposición, hay niñas y adolescentes que se están prostituyendo desde temprana edad para obtener atención, placer, dinero y cosas materiales. ¿Dónde están los padres de estas pobres criaturas? ¿Acaso algunos instan a sus hijas a prostituirse para obtener ventajas económicas? ¿Qué pasa con la familia en Panamá y con las instituciones encargadas de protegerla y consolidarla? Los casos de incesto son, también, cada vez más comunes, indicando que esta grave descomposición social tiene raíces muy profundas que hay que combatir con inmediatez y energía, antes que ocurra un desbordamiento social, con graves secuelas para la sociedad panameña.

La corrupción a todos los niveles (públicos y privados) y la falta de seguridad jurídica son otros de los grandes flagelos de la sociedad panameña. El "juega vivo" está, inconscientemente, en la mente de muchos panameños... El sonado caso de la sustracción millonaria de dineros del Banco Nacional en la que participó una amplia red de funcionarios de todos los niveles, es aún recordado tristemente. En los últimos años se han revelado a la luz pública diversos casos de títulos universitarios falsificados, tanto de universidades extranjeras como locales, en los que obviamente, han participado funcionarios del sistema educativo nacional. El escándalo más reciente es el de un ciudadano que durante muchos años ejerció como abogado con un título falso de una universidad extranjera y que aún tuvo la osadía de aspirar al cargo de Magistrado de la República y -para asombro tardío de toda la ciudadanía- lograrlo. ¿Cómo es posible que estas cosas ocurran? Solo con la aceptación de funcionarios corruptos que se prestan a estas ilegalidades e inmoralidades por el vil dinero u otra forma de pago. En este momento, hay varios casos de personajes notorios de la sociedad panameña que se creen que están por encima de la Ley y, por lo tanto, actúan como si gozaran de total impunidad, al punto de no aceptar sus responsabilidades legales y los errores cometidos en ciertos hechos acaecidos hace muy poco, en completa oposición a las leyes de la República. Famoso es también el reciente caso de jóvenes abogadas que se prostituyeron, durante los períodos de visita a sus clientes, reclusos del sistema penitenciario panameño vinculados al narcotráfico, por dinero y costosos regalos. ¿Cómo pudieron consumar estos actos libidinosos -tan bochornosos como inmorales- que no tienen parangón en los anales de la justicia panameña, sin contar con la colaboración de autoridades del sistema penitenciario? ¿Qué está pasando con el hombre y la mujer panameños? ¿Es tan fuerte el deseo de tener dinero y posesiones, para proveerse placer, que ya no se miden las consecuencias? Hay muchos otros casos que sería penoso citar. Lo peor de todo es que, raramente, alguien es castigado ejemplarmente para enviar un claro mensaje a la ciudadanía de que el crimen no paga.

Cada vez hay más casos de suicidios, muchos de los cuales son indicios de una población hastiada y frustrada por la falta de justicia, el alto nivel de desempleo, los salarios bajos que no aumentan jamás, el alto costo de la vida, los privilegios y la impunidad de los ciudadanos ricos o con poder político y el tráfico de influencia, entre muchos otros abusos. El país se está polarizando cada vez más. Paraciera que existen dos Panamá en dimensiones distintas pero paralelas: el Panamá de los ricos o con influencia y el de los demás. La sociedad panameña está en una triste encrucijada de la que solo podrá salir bien librada con el aporte de todos sus estamentos, principalmente la clase política que detenta el poder, para lograr los cambios que se requieren. No es tarde aún pero hay que iniciar acciones conjuntas inmediatamente y con energía para salvar el país del un desastre social y económico de grandes magnitudes y repercusiones. ¡Hagámoslo por Panamá!

13 junio 2006

Algunos Milagros de Jesús

Este pequeño extracto de la vida de Jesús, el Mesías, basado en los Evangelios Canónicos de la Sagrada Biblia, está dirigido a aquellos que dudan o no creen en el Hijo de Dios y -mucho menos- en sus milagros. Se presenta en la forma de un relato corto sin desviarse grandemente de los textos Bíblicos.

Jesús resucita a la hija de Jairo:

Al desembarcar en las cercanías de Gadara, ciudad gentil de los gadarenos considerada parte de la región de la Decápolis, Jesús enfrentó a un endemoniado que, hacía mucho tiempo, vagaba desnudo por los alrededores del cementerio, hostigando a todos los que se aventuraban por aquellos parajes solitarios. A la orden del Maestro, los espíritus malignos salieron de aquel pobre hombre, entrando en una piara de cerdos cercana que, al despeñarse, cayó al lago y se ahogó. El hombre recobró la conciencia y la cordura al instante y regresó mansamente a su casa, ante el asombro de los habitantes de la ciudad que -maravillados y asustados, al mismo tiempo- pidieron a Jesús que abandonara el lugar inmediatamente.

Embarcó nuevamente con sus discípulos y, atravesando el lago Tiberíades, regresó a Galilea, de donde había salido temprano. Lo esperaba una enorme multitud. Al dejar la embarcación, rodeado por sus discípulos y la masa humana que se agolpaba en torno suyo, Jesús casi no podía caminar ni respirar por el apretujamiento. En eso, se le presentó Jairo, el jefe de la sinagoga, jadeante por el esfuerzo realizado para llegar hasta Él y con el rostro compungido y desencajado.

- ¡Maestro, Maestro, ten piedad de mi y de mi familia, nuestra única hija se muere! Ven a casa y sálvala – dijo Jairo, postrándose a sus pies...

- Vamos… contestó Jesús, mirándolo con piedad, con sus ojos grandes, luminosos y profundos, llenos de una paz infinita.

- Sígueme, Maestro, antes que sea tarde y muera mi hija. Solo tiene doce años y es nuestra alegría…

La muchedumbre seguía de cerca a Jairo y a Jesús, pendiente de todo cuanto Él hacía o decía. Una mujer, que padecía de flujo de sangre desde hacía muchos años, se esforzaba por acercarse al Maestro. Pensaba que con solo tocar, aunque fuera su túnica, sería sanada. Lo creía firmemente pues había escuchado Su palabra divina y sido testigo de algunos de sus fantásticos milagros, sabiendo que Jesús era el Mesías por tanto tiempo esperado. Al aproximarse, le fue imposible tocar al Maestro, rodeado como estaba por sus discípulos, que lo protegían de los apretones y del acoso de la multitud. Perdiendo el equilibrio, la mujer se precipitó al suelo en medio de la turba y en el último momento logró asir, brevemente, la basta de la túnica de Jesús, en un esfuerzo supremo, cargado de fe. Al instante, quedó curada de su mal.

Jesús se detuvo, en seco, al sentir que de su cuerpo fluía una emanación de su Divina energía. Sabiendo perfectamente quién lo había tocado y con qué propósito, quiso señalar el incidente para demostrar que quienes creen en Él con fe ciega y siguen sus preceptos, siempre logran lo que piden, si sus fines son honestos.

- ¿Quién me ha tocado intencionalmente? He sentido una emanación de energía de mi cuerpo. ¿Quién fue?

- No fue ninguno de nosotros, Maestro. Seguramente, ha sido alguien de la multitud. Ellos creen que sus males serán curados con solo tocarte- dijo Pedro aborchornado.

- Y no se equivocan, si lo hacen con fe - contestó Jesús.

- Maestro, perdóname. Fui yo quien tocó la basta de tu túnica. Quería sanarme de un flujo sanguíneo que padecía desde hace doce años. Sabía que lo lograría pues tu eres el Mesías tan esperado por nosotros. De inmediato quedé sanada. Gracias, Jesús... - terció la mujer incorporándose lenta y tímidamente.

- Vete en paz hija mía, tu fe te ha sanado.

La muchedumbre quedó pasmada por el gran milagro. Conocían a esta mujer del pueblo y sabían de su padecimiento pues había utilizado gran parte de sus bienes para cubrir los gastos médicos, sin ningún resultado. Ella, con solo tocar la túnica de este carismático gigante de mirada serena e insondable, espesa barba y largo cabello castaño, había sido sanada al momento.

Jesús prosiguió su camino siguiendo a Jairo. En un recodo de la vía encontraron un pariente de Jairo que, con mirada triste, los esperaba.

- Jairo, tu hija ha muerto hace poco. No tiene caso que incomodes más al Maestro. Hay que hacer los arreglos para el funeral.

- ¡Oh, no! Mi hija querida. Maestro, si hubieras estado en mi casa, ella estaría aún con vida.

- Solo duerme, Jairo. Si tienes fe en mi, la despertaré. Prosigamos... - dijo Jesús con una mirada larga y dulce.

- No, Maestro, ha muerto. Yo la vi, al igual que todos en la casa - afirmó el recién llegado.

Jairo, lleno de dolor, apretó el paso, pues deseaba ver a su hija y consolar a su esposa. Al llegar, la casa estaba rodeada de parientes y amigos de la familia que se habían reunido para acompañar a los deudos y darles consuelo. Todos se aproximaron a Jairo para presentarle sus condolencias. Este abrazaba a su esposa que lloraba desconsoladamente.

- La niña solo duerme, entremos donde la tienen para que Yo la despierte. Solo los padres y mis discípulos Pedro, Juan y Santiago- pronunció Jesús con delicadeza y autoridad.

Los visitantes se le quedaron mirando, unos asombrados, otros indignados y otros incrédulos, pues habían ido junto a la niña muerta a orar por su alma. Incluso, ya estaba fría, con la frialdad de la muerte.

Entraron en el recinto donde la niña yacía acostada y cerraron la puerta para que nadie pudiera mirar. El cuerpo exánime, sin respiración, y el rostro pálido hacían parecer a la niña una estatua de mármol, en la penumbra de la habitación...Jesús, levantando su rostro, oró a Dios Padre, al tiempo que tomaba las manos frías de la niña muerta entre las suyas. El aire mortecino del habitáculo se estremeció súbitamente y un breve destello de luz iluminó las manos del divino Maestro...

- Niña...despierta, levántate, por la gracia y la gloria de Dios Padre... - dijo Jesús en una voz baja, cargada de intensidad.

La niña abrió sus ojos claros y sonrió al Maestro que la miraba con dulzura. Luego, bajando de la cama corrió hacia sus felices progenitores que la abrazaron tiernamente. Jesús dió gracias a Dios mientras contemplaba la escena con una leve sonrisa en los labios.

- Denle de comer y beber a la niña y que descanse un poco antes de permitirle salir a jugar - instruyó Jesús.

- Eres el Mesías, el Hijo de Dios - clamó Jairo, llorando de emoción. Tanto él como su esposa se postraron ante Él...

Jesús y sus discípulos se despidieron. Todos los que estaban presentes, incluyendo la turba que lo siguió desde el pueblo, quedaron de rodillas alabando al Señor...

07 junio 2006

Combate a la pobreza y el hambre

Durante muchos años, se ha escrito y hablado profusamente sobre estos temas pero la pobreza sigue rampante e incrementándose y los países en vías de desarrollo o en desarrollo continúan estancados en sus problemas socioeconómicos, sin esperanza de resolverlos y dar ese tan deseado salto a la autosuficiencia económica. ¿A qué se debe este fenómeno?


Préstamos, donaciones y condonaciones de deudas externas (¿o eternas?), por sumas astronómicas de dinero, han sido concedidos por los países ricos para apoyar el desarrollo de los países pobres. Sin embargo, estos últimos países son cada vez más pobres, sus pobladores se sumergen, cada vez más, en la ignorancia y los problemas socioeconómicos son, cada vez, más críticos. Por increíble que parezca, estos países invierten grandes sumas de dinero o asumen deudas enormes para comprar sofisticados armamentos y equipos bélicos (a los mismos países ricos con los que ya tienen empeñado su futuro) para protegerse de o agredir a sus vecinos por diferencias que, con buena voluntad, podrían resolver mediante el diálogo. De este modo, sus deudas externas continúan in crescendo, a niveles impagables, quedando a merced de los acreedores (países ricos y/o entidades financieras internacionales) que imponen, entonces, todo tipo de condiciones. Es triste y desesperante observar este círculo vicioso, este desarrollo insostenible, desequilibrado, que está llevando al mundo al despeñadero, a una crisis global de la que no será fácil salir.


Por un lado, la clase política de la mayoría de los países pobres es la responsable principal de esta situación, por muchas razones que no se discutirán en este escrito, pero que se relacionan, en términos generales, con una terrible falta de compromiso con el bienestar de sus países y sus conciudadanos. Solo se desea escalar a los más altos cargos políticos para tener acceso al poder y al dinero de las arcas públicas y amasar fortunas. Los partidos políticos, en muchos de estos países, se han convertido en un medio para lograr esto, al igual que los golpes de estado perpetrados por grupos que alegan fines nacionalistas pero que, en el fondo, desean lo mismo: dinero y poder. Hay una carencia absoluta de verdaderos y profundos ideales nacionalistas en la inmensa mayoría de estas agrupaciones políticas. Se escuchan los mismos y desgastados discursos, campaña tras campaña electoral, con la misma verborrea populista y demagógica. Los pueblos, en su falta de madurez política y muchos, también, en su ignorancia, caen en las redes una y otra vez, arrastrando pesadamente el fardo indigno y ominoso de la pobreza y el hambre. No hay un asomo de esperanza para cambiar esta situación.



Por otro lado, los países ricos tampoco cambian sus discursos, su estrategia (dividir, corromper, coaccionar, explotar) y su política exterior hegemónica. Si su objetivo verdadero hubiera sido acabar con la pobreza y el hambre en el mundo, ya lo habrían logrado hace mucho tiempo. Los préstamos, donaciones y condonaciones de deudas están todos condicionados al mantenimiento de sus intereses hegemónicos. Por eso se hacen de la vista gorda cuando los dineros son mal utilizados por los gobernantes de turno de esos pobres países pobres. ¿Cuándo abrirán los ojos para darse cuenta que esta política es el caldo nutritivo ideal para muchas formas de terrorismo y de guerrillas en contra de ellos mismos y sus intereses a escala mundial?



La erradicación de la pobreza y el hambre solo podrá lograrse cuando exista verdadero interés y decisión conjunta de los líderes políticos de los países ricos y de los pobres. Como causas principales de estos males están el analfabetismo, la ignorancia, la falta de preparación y la falta de oportunidades de trabajo, entre otras. Cada una de ellas tiene que ser abordada de forma sistémica, integrada y sostenida en el tiempo (sin importar los cambios políticos). Los programas y proyectos de combate a la pobreza y el hambre no pueden estar orientados a propósitos y fines meramente coyunturales pues, con seguridad, no se lograrán los objetivos y terminarán en un fracaso rotundo. Eso es, precisamente, lo que ha estado ocurriendo desde hace varios siglos...



Afortunadamente, algunos países pobres ya están despertando y madurando. Está surgiendo una nueva clase política (joven, muy preparada y con ideales) verdaderamente comprometida con el destino de sus pueblos y naciones. Estas naciones tienen que unirse en un bloque monolítico que permita su verdadera liberación y desarrollo sostenible, así como poder resistir, pacíficamente y con inteligencia, las agresiones de los poderosos. Para eso necesitarán de sus mejores mujeres y hombres, sin importar su afinidad o filiación política...