03 septiembre 2007

Reacciones frente al debate sobre las causas que paralizan las iniciativas de los agricultores de América Latina

En un reciente debate en línea, organizado y moderado por el Sr. Polan Lacki, algunos expertos en agricultura, sociólogos y economistas comparten la percepción de que una serie de diagnósticos equivocados y soluciones demagógicas están afectando negativamente la problemática del agro en América Latina y la falta de competitividad de nuestros agricultores. Entre estas causales de la problemática se presentan, numeradas y en negrillas, las más polémicas y, seguidamente, el análisis de “Palabra Justa”.

La actual y ya crónica insuficiencia de recursos públicos -no tanto la falta de voluntad política- es la principal razón por la cual los sucesivos gobiernos no solucionan los crecientes problemas de la educación, de la salud, de la agricultura, de la infraestructura, del saneamiento básico, del transporte urbano, de la pobreza, de la asistencia a los discapacitados, del combate a la delincuencia, etc.. Los gobernantes están virtualmente paralizados, asistiendo pasivamente y aceptando, como si fuese aceptable, la persistencia de treinta (30) hechos que se describen a continuación, que ya están incorporados a la vida cotidiana de nuestros países.

Aún con la ya endémica insuficiencia de recursos públicos en AL, mucho se podría avanzar, en nuestros países, para irle cerrando el paso o ganando terreno a la pobreza. Precisamente, nuestra clase política y nuestros pueblos -con sus excepciones, por supuesto- necesitan más madurez, sentido de Patria, menos politiquería, menos clientelismo y más transparencia en el manejo de la Cosa Pública. Con las limosnas que dan anualmente los países ricos del norte, en AL, desde hace muchos lustros, no debería haber pobreza ni desempleo. El problema es que el poder político se ha convertido, en AL, en un codiciado botín que todos los partidos políticos o las dictaduras disfrazadas de democracias quieren tener para enriquecerse y apoderarse de todas las oportunidades para sus co partidarios, sus familiares, amigos y socios. No hay un verdadero, un genuino concepto de Nación, de Patria. En otras palabras, la clase política latinoamericana y nuestros pueblos, requieren de un cambio de mentalidad, de una re ingeniería, de una especie de Revolución Socio-humanística centrada en los verdaderos intereses nacionales y latinoamericanistas... Era el sueño del gran Simón Bolívar, demasiado adelantado a su época y parece, también, que a la nuestra.

1) Los desempleados buscan desesperadamente pero no consiguen un empleo.

Es porque la mayoría de los gobernantes y sus equipos de trabajo no tienen iniciativa ni imaginación para proponer, fomentar o implementar nuevas fuentes o alternativas de empleo o no les interesa resolver el problema pues se quedarían sin clientela política.

2) Los enfermos esperan varios días por una consulta médica, semanas por un examen de laboratorio y meses o años por una cirugía; muchos mueren en los pasillos de los hospitales antes de llenar la odiosa "ficha de admisión".

Esto persiste porque, simplemente, no se toman las decisiones valientes que se deben tomar para reformar adecuadamente los Sistemas Nacionales de Salud pues se piensa más en perpetuarse en el poder político y en los costos políticos para los partidos que gobiernan, que en tomar decisiones duras pero necesarias. No es posible pensar que esta situación esté ocurriendo por falta de capacidad o conocimiento de los temas de salud, ni por la falta de recursos.

3) Crecientes cantidades de pobres "residen" y recogen cartones en las calles mientras sus hijos están siendo "educados" en el mundo del vicio y de la delincuencia.

Es dolorosamente cierto pero podría resolverse grandemente con programas de resocialización adecuados, capacitación vocacional y creación de oportunidades de empleo, mediante un trabajo bien planificado interinstitucionalmente, con apoyo del sector privado. Lo que sucede es que los partidos políticos tradicionales están con la mente en otras cosas que ya se han mencionado y no les importa un pepino ayudar a los pobres aunque sean los de sus propios partidos.

4) En los basureros públicos los más hambrientos están disputando la comida con ratones y cuervos.

Este punto podría unirse con el anterior. Como ejemplo de que querer es poder, en la India, se formó, recientemente, con ayuda del gobierno de turno, una Cooperativa de los pepenadores o rebuscadores de basura que ha mejorado significativamente los ingresos y la calidad de vida de sus miembros y sus familias, recuperado, de paso, su dignidad. Los miembros de esta Cooperativa no buscan comida para alimentarse en la basura, más bien recolectan objetos o artículos que puedan vender para su reciclaje.

5) Los narcotraficantes tienen más poder y mejores armamentos que los servicios policiales.

Muchos aceptan, aunque aún no hay consenso, que la manera más eficiente y menos traumática de acabar con el gran negocio de la droga es su legalización, para que sus precios bajen drásticamente y ya no sea rentable para los patrones de la droga. Actualmente, a los precios del mercado negro, es un negocio en extremo lucrativo que les permite mantener laboratorios clandestinos y financiar ejércitos de mercenarios disfrazados dizque de "movimientos revolucionarios". Con la legalización podría regularse y controlarse mucho mejor este problema. Hasta el momento, todos los esfuerzos desplegados han sido infructuosos, con billones valores monetarios invertidos, mucho desgaste, mucho drama, miles de muertos y poquísimos resultados.

6) Desde el interior de las cárceles superpobladas muchos delincuentes siguen comandando el crimen organizado y promoviendo frecuentes rebeliones para reivindicar y conseguir que los transfieran para presidios "más democráticos".

Caemos nuevamente en la corrupción de empleados mal pagados o de coimas millonarias. Esto puede ser controlado fácilmente si, de verdad, se deseara.

7) Los gobernantes, lo poco que hacen y recién después de ser fuertemente presionados por denuncias de la prensa o por los sindicatos más agresivos, es "apagar los incendios más ruidosos"; pero después que los ruidos disminuyen cesan las acciones gubernamentales, hasta que ocurra la próxima emergencia.

Esto es lo que se señala en el artículo "Consolidación de la Nación Panameña y de la Panameñidad", publicado en este Blog el 24 de julio de 2006. En el caso de Panamá, se atribuye, en parte, a la mentalidad reactiva de los panameños, que no actúan proactivamente, que es lo adecuado. Esta actitud obedece a razones históricas y culturales que se plantean en el artículo y que tienen que ser cambiadas lo antes posible.

8) Ello ocurre por la elemental razón de que las crecientes necesidades y aspiraciones de los ciudadanos sobrepasan las decrecientes posibilidades de los debilitados gobiernos en satisfacerlas.

Es cierto solo parcialmente. Como se señaló en el punto anterior, hay que cambiar la mentalidad en extremo reactiva de los panameños y muchos otros hermanos latinoamericanos, que nos hace actuar a la defensiva o al contragolpe. Cuando se indica cambiar la mentalidad, también se incluye a los políticos y tomadores de decisiones, no solo al pueblo.

9) Para empeorar aún más este cuadro de parálisis, los gobiernos ya no pueden reforzar sus presupuestos a través de la vía, cómoda y simplista, de aumentar el endeudamiento público y los impuestos; porque lo primero ya es insoportable para los propios gobiernos y lo segundo ya es insoportable para los contribuyentes. En resumen, la capacidad de los gobiernos de resolver por la vía paternalista los problemas de los ciudadanos está agotada; sólo los "avestruces" aún no se han dado cuenta de esta evidente impotencia gubernamental. Esta es una realidad que no podemos seguir fingiendo que no existe o que no la conocemos, pues ella, además de evidente es creciente; para confirmarla, basta salir a la calle, ver las colas en los colapsados servicios públicos o asistir a los noticieros de la televisión.

Dolorosamente cierto. Si tuviéramos una mentalidad proactiva actuaríamos y tomaríamos al toro por los cuernos o cachos, atacando los problemas de raíz hasta solucionarlos y no de manera cosmética o apagando incendios que vuelven a ocurrir, cada vez con más frecuencia, para salir del paso. Talento, capacidad e imaginación no es lo que falta a los latinoamericanos ya que son dueños de un "pool" genético muy vasto, por la mezcla de razas que recibimos como herencia. Lo que nos falta es evolución social, madurez. Si hubiese consenso, buena voluntad, colaboración, decisión firme, unidad, verdadero patriotismo y latinoamericanismo en nuestros gobernantes y pueblos, no tendrían que pasar otros 500 años para lograr este resultado, luego de la destrucción que hace este mismo tiempo dejaron los "conquistadores" en nuestra AL, a la que solo llegaron con una actitud depredadora, acabando con todo a su paso, incluyendo culturas y sociedades tan o más avanzadas que las de ellos -como los MAYAS y los INCAS- en muchos aspectos. Al interrumpir de este modo nuestra evolución natural, solo dejaron nuevas sociedades compuestas mayormente por mestizos o híbridos de las mezclas de europeos, negros traídos de África e indígenas nativos, sin referentes históricos y culturales. Los nativos puros que lograron escapar a la debacle huyeron o murieron en el intento y sus grandes avances y logros en arte, ciencia, historia, cultura, etc. se perdieron para siempre. Cuando ya no quedó nada que depredar, los "conquistadores", simplemente, se fueron, dejando tras de sí la desolación.

10) Ahora que hemos llegado al "fondo del pozo" está demostrado, de manera clara y definitiva, que es imposible solucionar los problemas de la pobreza a través del paternalismo estatal. Los recursos gubernamentales, que parecían inagotables, están agotados. Entonces tenemos que abandonar las medidas populistas / demagógicas y hacer algo radicalmente diferente. Entre otras cosas: reducir drásticamente la frondosa e improductiva burocracia estatal, eliminar los organismos públicos inoperantes y prescindibles, abolir privilegios ilegítimos disfrazados de "derechos adquiridos", endurecer en el combate a la corrupción, reducir la cantidad de parlamentarios, militares y burócratas improductivos. En resumen, "adelgazar" la máquina gubernamental para que los gobiernos dispongan de los recursos que necesitan para ejecutar las actividades que son realmente importantes e indelegables.

Entre muchas otras alternativas, lo mejor sería eliminar o minimizar todo el aparato MILITAR o los Ejércitos (en los países en que esto sea factible) que tanto drenan las arcas públicas y resolver el gravísimo problema energético a base de biocombustibles pues los países petroleros están asfixiando al mundo.

11) Con los ahorros obtenidos en este "adelgazamiento", la nación en su globalidad (no apenas el gobierno) deberá hacer una inversión, seria y absolutamente prioritaria, en el desarrollo de las capacidades y competencias de los habitantes de cada país. Los propios ciudadanos -quiénes están causando los problemas y quiénes están siendo afectados por ellos- tendrán que ser convocados, formados y capacitados para asumir, en forma individual o a través de grupos organizados, una creciente parcela de responsabilidad en la corrección de los errores que ellos, involuntariamente, están cometiendo y en la solución de sus propios problemas.

Esto hay que examinarlo con pinzas pues es parte de lo que plantea el modelo económico Neoliberal (ver:”Ocaso del Modelo Económico Neoliberal”, publicado en este Blog el 23 de mayo de 2006) que, sabemos, nació en Washington ("Washington Consensus") para ser aplicado en AL con otros objetivos y que, luego, fue globalizado con mucho trauma y pocos éxitos. Precisamente, con el pretexto de “adelgazar” el Estado y eliminar la competencia desleal hacia el sector privado, se realizaron muchas de las privatizaciones de las empresas estatales. En todos los países de AL estas empresas estatales -que cumplían una función social ofreciendo servicios a bajos costos- fueron muy mal negociadas o, quizás, hubo coima bajo la mesa y los usuarios, o sea, el pueblo, quedó a expensas del capitalismo salvaje de omnipotentes y poderosos consorcios transnacionales que encarecieron todos los servicios con el argumento de mejorarlos y abrirlos a la "libre" competencia. El problema fue que los salarios de los trabajadores se quedaron congelados, como hasta hoy. Esta era la teoría original detrás del "Fundamentalismo de Mercado" o "Neoliberalismo" de John Williamson, de los Estados Unidos. El problema es que todas las distorsiones que impedían el "libre mercado" de la Oferta y la Demanda en AL fueron eliminadas, obligando a nuestros países a desproteger sus mercados tras la eliminación de las barreras arancelarias y no arancelarias, a través de la desgravación progresiva, supuestamente para que se fomentara una competencia sana y nuestros consumidores, especialmente los pobres, que son mayoría, se beneficiaran con mayor oferta, variedad y precios más bajos. Esto no sucedió así pues, por un lado, los importadores de alimentos introducen productos altamente subsidiados de los países ricos y, por supuesto, con precios mucho más bajos que los productos locales pero no trasladan a los consumidores los ahorros obtenidos, para aumentar sus ganancias, llevando a la quiebra a miles de productores nacionales que no pueden competir pues, además, estos países controlan casi todos los insumos de la producción.

12) Reconociendo que los gobiernos no pueden solucionar, año tras año, todos los problemas de todos los ciudadanos, el Estado “perpetuador” de dependencias deberá transformarse en un Estado educador, ”empoderador” de los ciudadanos y emancipador de las dependencias que ellos actualmente tienen de sus gobiernos.

El rol normativo del Estado es de vital importancia para que no haya caos, anarquía, pero creando y manteniendo las condiciones adecuadas para que florezca un desarrollo sostenible en el tiempo, con inclusión de todos los actores sociales y económicos.

13) En las actuales circunstancias de "parálisis" y de impotencia de los servicios públicos, compartir responsabilidades entre el Estado y los ciudadanos es una propuesta que vale la pena discutir y construir.


Efectivamente, la transparencia, la honestidad y el verdadero sentido de Patria, están entre las guías más importantes. Al fin y al cabo, los gobiernos deberían ser "del pueblo, por el pueblo y para el pueblo", como sentenció el gran Abraham Lincoln, presidente, estadista y emancipador de los negros en los Estados Unidos. Creo que así lo hacen, todavía, en la siempre independiente Suiza.

14) El colonialismo y el imperialismo.

Sería interesante poder consultar la opinión de los pobladores de América de hace 500 años o a las víctimas de los distintos imperialismos que han existido y existen hoy en día, si las acciones de estas fuerzas no afectaron y afectan, significativamente, sus sistemas de vida, creándoles multitud de problemas que aún hoy tienen vigencia. Esto NO ES lamentarse, como se dice, es ubicarse y estar conscientes de que hay un interés hegemónico y económico tras las acciones de la gran mayoría de los países desarrollados.

15) Políticas de ajuste "impuestas" por el FMI y el Banco Mundial.

Si lo que sucedió en Brasil, en tiempos de Fernando Collor de Mello, a inicios de los noventa, para citar un solo caso que dio la vuelta al mundo, como ejemplo de esta influencia consciente y programada, entonces las Instituciones Financieras Internacionales o IFIS son la panacea del tercer mundo. Para profundizar, habría que remontarse un poco más en el tiempo y recordar la terrible tragedia de Argentina, a principio de los años ochenta, que sumió a este país en la peor crisis económica de toda su historia, en la que el FMI jugó un rol protagónico importante. No se pretende indicar que estas instituciones no son necesarias para mantener el equilibrio socioeconómico mundial pero hay que estar claros que responden a las consignas de sus dueños y que si, en realidad, quisieran incidir positivamente en que se logren las transformaciones o cambios que se requiere para eliminar o minimizar la ignorancia, la pobreza y el hambre en los países pobres y en vías de desarrollo, tendrían ellas primero que cambiar radicalmente su enfoque.

16) El neoliberalismo, la globalización y la OMC.

Son tres cabezas del mismo monstruo o Medusa y, eso, pidiendo disculpas a la mitológica Medusa por esta odiosa e injusta comparación. En realidad, en el mundo, lamentablemente, las reglas del juego las imponen los que tienen la fuerza, el poder político o militar y/o el dinero, más que la razón o la solidaridad. No nos llamemos a engaño. Hay mucha hipocresía en las IFIS que, como todo el mundo sabe, responden a intereses y consignas bien definidas. Por tal razón, nuestros países tienen que seguir la comedia -¿o drama?- y hacerlo inteligentemente para salir bien librados, aún en las condiciones de desventaja que se nos presentan en esos escenarios. Nadie puede negar que los MEGA subsidios de los países ricos del norte tienen un impacto decisivo en el comercio internacional, que inclina la balanza en contra de los productos de nuestros países, creando serias distorsiones.

17) La falta de políticas, de garantías de comercialización, de créditos abundantes y baratos, de refinanciación y condonación de deudas.

Aquí es donde los "gobiernos" de América Latina -¿o deberían denominarse desgobiernos?- pueden incidir pero, tristemente y con pocas excepciones, solo piensan en robar, en enriquecerse y en el "juega vivo". ¿Como cambiar esta situación? Esto es, justamente, lo que hay que abordar seriamente, a lo interno y con una visión latinoamericanista, como soñó el insigne latinoamericano Simón Bolívar.

Ningún país de América Latina debería aceptar las condonaciones de deudas porque, en principio, son sumamente denigrantes y, adicionalmente, solo sirven para abrir nuevas “cuentas de créditos” y continuar con la política de endeudamiento e ineficiencia de las gestiones gubernamentales. Las condonaciones son parte de las limosnas o migajas que los ricos arrojan con desprecio para sentirse bien y en paz con Dios y, además, darse su propaganda de países solidarios. Hay que añadir, también, que las mismas están condicionadas y que además de perder la dignidad nacional, nuestros gobiernos adquieren compromisos de ceder a los intereses de quienes las otorgan. Para ellos, nada es gratis o altruista...

18) La falta de subsidios internos y medidas de protección contra la importación de productos agrícolas.

Los subsidios internos deben utilizarse estratégica e inteligentemente con el fin de salvaguardar la producción nacional, tal como lo hacen los países ricos. La única diferencia es que nuestros países no pueden alcanzar los niveles de subsidio de los países desarrollados y tienen que utilizar el talento latinoamericano para subsistir. Quién que afirme lo contrario desconoce las realidades y trasfondos de este mundo. Es como aceptar que los países ricos tienen derecho a hacer lo que les viene en gana y conviene y los países de América Latina tienen que aceptarlo estoicamente. Que ellos pueden exigir a nuestros países el fiel cumplimiento de las normas y regulaciones de la OMC pero la globalización no aplica a ellos. Que cómodo, ¿no?

19) Algunos indican que los líderes gremiales de los agricultores y las autoridades de turno de los países tienen que adoptar medidas realistas que puedan ser llevadas a la práctica, aún cuando no sea posible eliminar aquellos factores externos que contribuyen a la problemática del agro en América Latina.

Al menos en Panamá, la gran mayoría de los productores agrícolas no están organizados gremialmente todavía y, al estar dispersos, son muy vulnerables. Es importante puntualizar a los agricultores chicos y pobres, que son la mayoría, por lo menos en Panamá, pues también hay grandes productores con alta tecnología, que solo son unos cuantos. Cuando se habla de los agricultores, en América Latina, hay que especificar bien. Los primeros, que son los más numerosos, practican una agricultura de subsistencia con muy poca tecnología, comercializan sus pocos excedentes y son completamente ineficientes. También hay productores comerciales ineficientes, que no adoptan las tecnologías que tienen disponibles y tampoco pueden competir. El primer paso es elevar el nivel tecnológico de los agricultores para que puedan competir mejor. Por eso la OMC programó un período de gracia de 10 años en los cuales los desgravámenes tenían que aplicarse paulatinamente, así como la eliminación de todas las distorsiones o barreras al comercio de los alimentos frescos, con el fin de dar tiempo para este cambio. Sin embargo, los "gobiernos" no organizaron ni prepararon adecuadamente a los agricultores.

20) Otros preguntan para qué los agricultores pagan los sueldos de los funcionarios de las instituciones de apoyo al agro: si es para que sigan formulando diagnósticos de los factores externos del porqué somos subdesarrollados o para que dichas instituciones sean muchísimo más eficaces en la corrección de las ineficiencias del negocio agrícola.

Obviamente, para fijar bien el rumbo hay que analizar los motivos por los cuales América Latina está como está para poder realizar una planificación estratégica; es como realizar un análisis FODA que incluye las Debilidades y las Amenazas. Hay que recordar que en el FODA también se tienen que analizar las Fortalezas y las Oportunidades. Pero, ¿de qué sirven los diagnósticos -que ya se han efectuado desde hace mucho tiempo- y los planes estratégicos basados en ellos, si no se ponen en práctica los resultados?

21) Antes de echar la culpa a terceros, ¿no se debería hacer las “tareas domésticas” (por ejemplo, corregir las distorsiones) máxime si se tiene en cuenta que éstas pueden ser evitadas o eliminadas independiente de lo que ocurra o deje de ocurrir con aquellos “enemigos externos”?

No se trata de esto. La esclavitud y los impuestos de los Señores Feudales que oprimían los pueblos, entre muchos otros abusos históricos, eran perfectamente justificados por los ricos y poderosos de esos tiempos que los consideraban como algo normal. Fueron, precisamente, los esclavos y los pueblos oprimidos los que, después de largas y sangrientas revoluciones, lograron su liberación. De otra forma, todavía existirían la esclavitud y el feudalismo. Hay que enfrentar los problemas internos y los externos al mismo tiempo ya que están, indefectiblemente, relacionados. El mundo no se detiene y no se puede decir a los problemas externos: “esperen a que resolvamos primero los problemas internos antes de atacarnos”.

22) Contrario a lo que suele afirmarse, la problemática, la falta de competitividad y los errores de los agricultores de América Latina NO se deben a los supuestos factores exógenos mencionados; se deben al hecho concreto de que la mayoría de los ellos -no por su culpa, evidentemente- no posee los conocimientos elementales que son necesarios para evitarlos o corregirlos.

En Panamá, por poner un ejemplo, falta promover más la organización de los productores agrícolas, a través del movimiento cooperativista u otros, para que puedan recibir capacitación permanente, adopten la tecnología generada y validada que es mucha, se les de seguimiento, puedan recibir créditos e insumos más baratos. Los productores agrícolas, dispersos en su gran mayoría, no tienen acceso a créditos y no pueden implementar las tecnologías generadas que los harían más eficientes. Por otro lado, las cooperativas o asociaciones de productores tienen, también, muchas ventajas en la fase de comercialización. Por ejemplo, el sector pecuario panameño de especies bovinas (carne y leche) está mucho más desarrollado que el agrícola pues la inmensa mayoría de los productores, desde los más pequeños hasta los más grandes, están asociados a la ANAGAN (Asociación Nacional de Ganaderos) lo que les da un tremendo respaldo y los hace más competitivos. Lo que se desea resaltar es que uno de los principales problemas del sector agrícola panameño y, tal vez, de muchos países de América Latina, es la falta de organización, de agremiación.

23) Muchos agricultores aún practican el mono o bi cultivo y, consecuentemente, obtienen ingresos sólo una o dos veces al año. Es por esta razón -y no por falta de decisiones políticas- que se vuelven tan dependientes del crédito rural; si diversificasen la producción agrícola y la integrasen a la producción pecuaria también diversificada, podrían generar alimentos “balanceados” para la familia y para los animales, además de ingresos, durante los 365 días del año. Con esta medida, tan sencilla pero altamente eficaz se volverían menos dependientes del crédito y menos vulnerables a otros factores externos adversos (como: clima, mercado, plagas, etc). Soluciones pragmáticas, similares a la diversificación productiva, deberían ser enfatizadas en las escuelas agrotécnicas y facultades de ciencias agrarias; en vez de esperar que los economistas del Banco Central o los parlamentarios del Congreso Nacional resuelvan los problemas económicos de los agricultores. Es preferible eliminar ésta causa de la excesiva dependencia del crédito que contrarrestar sus síntomas o consecuencias, utilizando artificialismos crediticios compensatorios de ésta ineficiencia.

La limitante principal de todo es la falta de organización de los productores agrícolas de Panamá y de muchos países de América Latina. Los productores dispersos no pueden enfrentar la globalización. Pueden hacer todo lo que se indica, que es correcto, pero si los importadores de alimentos y las cadenas de distribución importan productos extranjeros más baratos, nuestro productor no puede competir y se va a la quiebra. La única solución está en la organización y el aprovechamiento de todas las ventajas que ofrece, incluyendo la comercialización en los mercados internos y externos, disminuyendo los riesgos.

24) La mayoría de los productores rurales, mientras se quejan de la falta de recursos, sobredimensionan y mantienen en la ociosidad importantes inversiones en tierra, maquinaria e instalaciones que producen con bajos rendimientos y permanecen subutilizadas, durante gran parte del tiempo. Si los productores formasen grupos para ejecutar y utilizar en conjunto algunas inversiones (aquellas que son de alto costo y que son utilizadas con baja frecuencia) podrían reducir esta distorsión que incrementa, innecesariamente, sus costos fijos.

Es lo que se ha venido señalando constantemente: el COOPERATIVISMO o el ASOCIATIVISMO, en otras palabras, la organización, es la tabla de salvación de los agricultores de Panamá y América Latina. Hay que concentrar los esfuerzos en lograr la agremiación, la organización de nuestros agricultores, para poder enfrentar la liberación de los mercados. No hay otra salida.

25) Con los ahorros obtenidos los agricultores podrían adquirir los insumos que necesitan (pero que dejan de comprar por no disponer de recursos) para aumentar los rendimientos y reducir los costos por kilo producido. Idéntico problema ocurre con los animales; los ganaderos suelen poseer una excesiva cantidad de animales mal alimentados, en vez de tenerlos en menor cantidad, pero bien alimentados y, consecuentemente, más productivos. Estas sub utilizaciones y ociosidades no ocurren por falta de decisiones políticas o por culpa del colonialismo o del neoliberalismo, sino porque los agricultores no han sido formados ni capacitados para practicar el asociativismo, intensificar la producción y mejorar la administración predial; otra vez, la causa del problema y su solución no están en el Ministerio de Economía / Hacienda, sino que en el sistema educativo rural, formal y no formal.

El neoliberalismo ha venido a FORZAR o ser catalizador del cambio que necesitamos efectuar pero será sumamente traumático y dramático, incluso, pues nuestros agricultores y gobiernos no están entendiendo que necesitamos unirnos, organizarnos, cooperativizarnos o formar asociaciones para poder hacer frente a los nuevos paradigmas y escenarios mundiales, aprovechando nuestras Fortalezas al máximo, no dejando perder las Oportunidades que se presentan, corrigiendo las Debilidades que tenemos y que ya harto conocemos y estudiando y enfrentando las Amenazas que nos rodean para poder eliminarlas o minimizarlas siendo competitivos. La situación se complica mucho más pues los países del norte proveen de doble subsidio a su agricultura: por un lado, a la actividad de producción agropecuaria y, por otro, a sus productos de exportación (o sea, que es muy difícil penetrar el mercado interno de esos países con nuestros productos y -al mismo tiempo- sus productos para exportación, doblemente subsidiados, compiten deslealmente con los de cualquier país latinoamericano en cualquier mercado). Por otro lado, los importadores de nuestros países aprovechan esta coyuntura de apertura de mercados para favorecer la importación de alimentos subsidiados mucho más baratos -legalización del dumping- y no trasladan los ahorros, ni siquiera parcialmente, al consumidor. Hay que organizar a todos los productores de América Latina, desde los minifundistas hasta los más grandes, para lograr los cambios deseados, pero esta labor es de todos los actores de las cadenas agroalimentarias y de los consumidores.

26) Los productores rurales más pobres suelen producir rubros de baja densidad económica para los habitantes urbanos de bajos ingresos (yuca, camote, papas, zapallo, maíz, arroz, frijol, etc.). Aunque fuesen eficientes y obtuviesen altos rendimientos por hectárea, estos productores tendrían ingresos muy limitados o necesitarían de una gran escala de producción, capacidad que no poseen. Consecuentemente, es necesario capacitarlos para que produzcan rubros diferenciados, más sofisticados y de mayor densidad económica (cultivos orgánicos o hidropónicos u hortalizas bajo plástico -para producirlas fuera de estación- frutas, flores y plantas ornamentales, champiñones, espárragos y otras hortalizas más sofisticadas, plantones, especies animales menores, miel, peces, gallinas y huevos criollos, condimentos, plantas aromáticas y medicinales, etc.. La idea es poder venderlos con algún valor agregado. Con tal reconversión productiva estos agricultores dejarían de vender mucho ganando poco y pasarían a vender poco ganando mucho. La corrección de esta ineficiencia deberá ser enseñada por los agrónomos y zootecnistas directamente en las fincas, en vez de seguir pidiendo que los economistas del Banco Mundial o del FMI lo resuelvan allá en Washington.

Si los agricultores pequeños estuvieran cooperativizados o asociados, podrían ser competitivos aun con estos rubros de baja densidad cuya producción, después de todo, cumple un papel social pues a los ciudadanos de bajos ingresos también hay que darles soluciones. En la misma línea de pensamiento, la producción de rubros diferenciados requiere de grandes inversiones de capital y, la única manera de que los agricultores pequeños lo logren, es a través de la organización en asociaciones o cooperativas de producción que los harían sujetos a crédito, los ayudaría en la comercialización y les procuraría capacitación en los temas que ellos requieran. La organización es la manera más social, viable y realista de enfrentar los mercados globalizados de hoy con eficiencia, sin tener que recurrir a las IFIS que, dicho sea de paso, nunca resuelven pues, como es sabido, responden a los intereses de sus dueños. Nuevamente, hay que organizar a los productores.

27) Tanto en la adquisición de los insumos como en la venta de sus excedentes, los agricultores actúan en forma individual. Es debido a esta falta de espíritu y ejercicio asociativo, y no tanto por culpa de la globalización ni del FMI, que ellos adoptan procedimientos totalmente contrarios a sus propios intereses, como por ejemplo: en la compra de los insumos los adquieren al por menor, con alto valor agregado y del último eslabón de la cadena de intermediación; pero en la comercialización de sus excedentes, dan un giro de 180 grados y hacen exactamente lo contrario, pues los venden al por mayor, sin valor agregado, al primer eslabón de la cadena. El espíritu cooperativo, la solidariedad y la práctica del asociativismo -necesarios para que los propios agricultores puedan revertir esta doble distorsión- hay que enseñárselos a los niños en las escuelas fundamentales rurales; en vez de seguir echándole la culpa a la OMC o a los países ricos que subsidian y protegen a sus agricultores.

Si todo fuese tan sencillo como se predica, los agricultores pequeños de América Latina no estarían tan mal. Los del FMI y la OMC son unos burócratas y tecnócratas a los que poco les importa el destino de los nuestros, hay que ser claros. Hay países ricos que no han suscrito convenios de vital importancia para la sostenibilidad de la vida en el planeta y, por ende, de la humanidad, como son el Convenio de Biodiversidad y el Protocolo de Kyoto o, simplemente, a sus gobiernos no les ha dado la gana de suspender la producción de gases que afectan la capa de ozono estratosférica, como son el CFC y el bromuro de metilo, entre otros, porque sus industrias, o sea, sus viles intereses económicos, se afectarían. Han preferido poner plazos largos para potenciar sus ganancias, en osada y peligrosa rebeldía contra la Naturaleza. Entonces, ¿qué es lo que está en debate, el prestigio de las IFIS o la supervivencia de los agricultores de nuestros países y del planeta entero? En el fondo, no hay verdadera coherencia ni solidaridad en los planteamientos de los gobiernos de los países ricos y de las IFIS, solo en apariencia, de la boca para afuera. Los USA, por ejemplo, han gastado nada menos que 465,000 millones de dólares en la guerra contra IRAK, que pudieron ser mejor utilizados en objetivos más altruistas y positivos, pero la hegemonía y la geopolítica son objetivos más importantes que el hambre y las enfermedades en los países pobres del mundo. Con toda certeza, este dinero -maquiavélicamente derrochado- hubiera resuelto todos o la mayoría de los problemas del mundo. Pero, ¿de quienes son las fábricas de armamentos? ¿Quienes son los que organizan las guerras y ganan mucho dinero con ellas? ¡La guerra es un gran negocio para algunos países, sin importar el hambre, la miseria y las muertes que cause! Hubo una vez un filósofo que se atrevió a decir que “la guerra es la madre de las cosas”. En la actualidad, esto quizás dependa del lado en que esté el que lo dice. Tal vez algunos no deseen un mundo en paz, sin pobreza, sin hambre...

28) Siendo realistas y objetivos, los innecesariamente altos precios de los insumos y los innecesariamente bajos precios de las cosechas se deben, en gran parte, a la excesiva intermediación; y esta, a su vez, se debe al hecho de que los agricultores no han sido formados ni capacitados para organizarse con propósitos empresariales. En vez de mendigar que los supermercados, las agroindustrias o los intermediarios les paguen precios más justos por sus cosechas, los agricultores deberían exigir que el sistema educativo rural les enseñe cómo organizarse para disminuir los excesivos eslabones en la venta de sus cosechas.

Nuevamente, la solución está en la organización, los agricultores, grandes, medianos o pequeños de América Latina deben cooperativizarse o asociarse para poder eliminar o enfrentar, con posibilidades de éxito, estas distorsiones.

29) La organización es, realmente, muy necesaria e importante. Sin embargo ella tendrá que ser llevada a cabo por los propios agricultores y no por la inepta e ineficaz burocracia estatal.

La organización es, ciertamente, la única vía. Es responsabilidad de los mismos agricultores, pero con ayuda de nuestros gobiernos. No es justo comparar el nivel cultural y educativo de un agricultor europeo con el de un agricultor de nuestros países, muchos de los cuales ni siquiera pueden leer o escribir. Mucho menos pueden analizar el entorno en que viven y no entienden de los fenómenos macro o microeconómicos que los afectan -no porque sean poco inteligentes sino porque no tienen preparación, ignoran muchas cosas y no cuentan con las herramientas necesarias para subsistir en un mundo tan complejo y competitivo como el de hoy- mientras que los agricultores de Europa o USA son, generalmente, de nivel universitario, utilizan a diario las computadoras, están conectados a la bolsa, etc.. Son dos extremos opuestos de un mismo mundo. Es una triste realidad que tendremos que solucionar con educación, concienciación, con el apoyo de nuestros Estados y gobiernos. Lamentablemente, la clase política criolla solo piensa en sus intereses y en los benditos partidos de las partidocracias y, también, necesitan orientación. Lo que falta a América Latina es evolución social pues nuestros pueblos son relativamente nuevos. América Latina tiene los talentos pero le falta madurez. Si los gobiernos se dedicaran a lograr las transformaciones sociales que se requieren, el proceso de nivelación sería muy corto. Por otro lado, aún cuando la "burrocracia gubernamental" obstaculice, no es aconsejable la desvinculación pues vivimos en países constituidos y tenemos que aprender a actuar como equipos y no como enemigos entre nosotros mismos. Hay que encontrar los mecanismos para erradicar o mejorar la eficiencia estatal para que las alianzas público - privadas sean sólidas y sostenibles.

30) Adicionalmente, no se puede seguir ad infinitum en la cómoda actitud de seguir echándole la culpa en terceros.

Hay que poner las cosas en su justa dimensión y estar claros que los países ricos y desarrollados son -en parte- responsables de muchos de los desequilibrios y distorsiones actuales y que son lobos disfrazados de corderos. Sin embargo, América Latina no puede darse el lujo de quedarse en la lamentación y en la inacción. Hay que “agarrar el toro por los cachos” y arremeter contra él, o sea, enfrentar los problemas hasta darles solución. Por otro lado, en todos los foros en que sea posible, hay que tener el valor de aclarar, cuando sea menester, la verdadera realidad de nuestros pueblos. Incluso, hay que enfrentar la hipocresía de los del norte siempre que quieran dárselas de “niños buenos” y echar lastre sobre nuestros pueblos.

14 agosto 2007

Los Ancianos de Panamá: olvidados por el Estado

Agosto es el mes dedicado internacionalmente a los ancianos, esos seres angelicales olvidados por todos -con pocas excepciones, entre estas la Iglesia Católica- que lo único que piden es un poquito de amor y comprensión... Los ancianos son seres venerables, dignos de reverencia. En su época como ciudadanos económicamente activos aportaron, con patriotismo y sin egoísmos, toda su juventud, talentos, esfuerzos y energía -en sus lugares de trabajo, como jefes de familia, como padres y como ciudadanos- al engrandecimiento del país. La mayoría de ellos trajeron al mundo y educaron, según sus posibilidades, a los ciudadanos económicamente activos de hoy, desde los más humildes hasta los más encopetados.


Por lo anterior, resulta una acción verdaderamente irreverente, mezquina y barbárica, que deja mucho que desear del cumplimiento del Estado Panameño con el compromiso inalienable de solidaridad hacia todos los ciudadanos, regatear a estos maravillosos compatriotas -que merecen todo el respeto y consideración posibles de la sociedad en su conjunto- hasta las mínimas atenciones, facilidades, reconocimientos y ventajas que ellos, en su frágil y dependiente ancianidad, necesitan para poder vivir con calidad y tranquilidad. Partiendo de la jubilación, hasta la llegada inexorable de la ancianidad, la vida se les torna progresivamente difícil, hasta poco menos que imposible, a estos ciudadanos panameños. Todo se debe al inevitable proceso natural del envejecimiento, que trae consigo crecientes achaques y la disminución significativa de las capacidades físicas, mentales e intelectuales. Aquellos ancianos que tienen la dicha de contar con hijos, familiares o amigos nobles, conscientes y agradecidos, son atendidos con respeto, consideración y cariño. A los que no tienen esta suerte o no tuvieron hijos, la vida se les convierte en una horrenda pesadilla…


Al jubilarse, todos los panameños entran en una especie de categoría ciudadana que es percibida como de rango inferior. Ya no son jóvenes, ya no están “activos” (aunque continúan cotizando en el Seguro Social), ya no son sujetos a la mayoría de los créditos y préstamos y el monto de la pensión que reciben es de, apenas, poco más del 60 % del salario que recibían antes de la jubilación. Como si fuera poco, los incrementos a sus -ya de por sí- escuálidas pensiones de jubilación quedan congelados por el resto de sus días de existencia, sin importar las constantes alzas en los costos de la canasta básica y de la vida en general, que se aplican, por igual, a todos los ciudadanos. Realmente, un futuro que la gran mayoría de los panameños teme y espera con mucha aprensión…


Pocos años después del retiro, cuando ya el jubilado es un anciano y, en la mayoría de los casos, ya no puede valerse por si mismo en muchos aspectos, la sociedad y, en ocasiones, hasta su familia más cercana, les da la espalda del todo. El anciano queda a merced de la “buena voluntad” de las personas y no existe un lugar, un espacio o una instancia para él o ella en la sociedad. Quedan en la más absoluta soledad, en completo abandono, aislados del resto del mundo (por sus cada vez más diversas e intensas discapacidades), completamente vulnerables y con el sentimiento de que son un estorbo para todos. Los invade una terrible sensación de impotencia, al no poder hacer algo para cambiar o mejorar su situación. Son presa de la depresión y la desesperación y, por primera vez, desean partir de este mundo cruel que los hostiga.


¿No es este un cuadro muy triste y doloroso que debería llegar hasta las fibras más profundas de todos los panameños? Esto, lamentablemente, está sucediendo en nuestro país y todos los ciudadanos tienen la obligación espiritual, humanitaria y moral de contribuir para lograr la erradicación de esta ignominiosa realidad a través del establecimiento de mecanismos, instancias y leyes que valoren y reconozcan los méritos y derechos especiales de los ancianos panameños, resuelvan su problema existencial y les devuelvan su dignidad, autoestima y deseos de vivir. En último lugar, todos tenemos o hemos tenido padres y madres y todos, sin excepción, tenemos la posibilidad de alcanzar esta última etapa de la vida, la Venerable Ancianidad. Los ciudadanos económicamente activos de hoy deben verse reflejados en este mismo espejo, para poder comprender el drama de nuestros queridos ancianos, cuyo lugar ocuparán tarde o temprano…

Es increíble que, en pleno siglo 21, todavía existan en Panamá muchos rezagos sociales que, hace buen tiempo, han sido superados en algunos países de América Latina, con mayor conciencia y madurez social. Uno de los más tristes es la falta de reconocimiento, por parte del Estado, a las serias limitaciones físicas, fisiológicas, mentales e intelectuales de los ancianos, que se incrementan con gran rapidez, omisión que lleva a la situación de indiferencia a la que están sometidos estos panameños, por ejemplo, a nivel de la realización de distintos trámites en el sistema estatal entre los cuales se citan únicamente dos, para ilustrar.


La Fe de Vida y el cambio de los cheques de jubilación


Fe de vida:


Cada seis meses, los ancianos panameños tienen que apersonarse a las oficinas del Seguro Social para dar constancia de vida. No importa que llueva, truene o relampaguee, el anciano tiene que cumplir con este indigno y primitivo procedimiento legal para poder recibir sus pobres pensiones por los subsiguientes seis meses. Solo hay que imaginar los humillantes predicamentos por los que tienen que pasar los Venerables Ancianos panameños en estas atestadas e incómodas oficinas, especialmente si sus funciones motoras, visuales y/o auditivas están seriamente disminuidas o ya no existen y, peor aún, si no cuentan con familiares o personas que los acompañen, luego de gestionar los obligatorios permisos en sus respectivos lugares de trabajo.

En los Estados verdaderamente solidarios con sus ciudadanos, los Venerables Ancianos ocupan un lugar muy especial y están exentos de la mayoría de los engorrosos trámites que, incluso, los ciudadanos en pleno goce y disfrute de todas sus facultades, detestan. En estos países, los Trabajadores Sociales del Estado visitan periódicamente (cada 3 o 6 meses) las residencias de los ancianos con el fin de comprobar y certificar que están vivos. En los más avanzados, los registros de las defunciones son captados digitalmente y aparecen En Línea en Bases de Datos Relacionadas. Esto permite la actualización instantánea de las Fichas Electrónicas de cada Asegurado (jubilado, pensionado o activo), de tal modo que los Servidores Públicos encargados de confirmar la Fe de Vida de los Venerables Ancianos en los Sistemas de Seguridad Social solo tienen que digitar el Número de Asegurado del ciudadano en la computadora para obtener la información de manera inmediata. Si se implementaran sistemas similares en Panamá, estos datos serían igualmente útiles, por ejemplo, para el Tribunal Electoral y la Banca Estatal o privada, entre otros. ¿No es esta una de las aplicaciones inteligentes de las computadoras y las redes electrónicas? Esto se llama servicio eficiente y considerado para el ciudadano, que se traduce en mejor calidad de vida. Existen muchas otras alternativas viables que podrían ponerse en práctica para facilitar y mejorar la calidad de vida de los ancianos panameños.

Cambio de los cheques de jubilación:

Quincenalmente, los Venerables Ancianos panameños, sin importar su condición física, mental o intelectual, tienen que apersonarse al Banco de su preferencia para que los vean y, así, dar constancia de vida y poder hacer efectivos sus cheques de jubilación o pensión. ¿No es esta una grave falta de consideración y un flagrante irrespeto para con estos seres que contribuyeron al progreso y engrandecimiento del país con sus esfuerzos? Tienen que haber alternativas modernas que eviten este sufrimiento innecesario a nuestros queridos ancianos. Entre estas, la que se citó anteriormente, relacionada con los registros de las defunciones En Línea en bases de datos relacionadas u otras tecnologías informáticas más recientes. Lo que falta, realmente, es tomar conciencia de esta injusticia social, el deseo de mejorar la calidad de vida de estos meritorios ciudadanos, investigar cómo se hace en países socialmente más avanzados y un poco de imaginación para implementar un sistema sui generis o a la medida, en el menor tiempo posible. Panamá lo necesita, además, para mejorar su bajo Índice de Desarrollo Humano, dar un paso importante hacia una verdadera e integral justicia social y cambiar la imagen que tiene de país socialmente atrasado.

Reflexiones:

El gobierno actual ha dado muestras fehacientes de querer modernizar el Estado Panameño, en el verdadero sentido de la palabra. El programa del Gobierno Virtual lanzado por el Ministerio de la Presidencia, desde la etapa inicial del mandato del Presidente Martín Torrijos Espino -que incluye los novedosos y funcionales sistemas En Línea de Panamá Tramita (http://www.panamatramita.gob.pa/), Panamá Compras (http://www.panamacompras.gob.pa/), Panamá Emprende (http://www.panamaemprende.gob.pa/) y los diversos servicios del Tribunal Electoral (http://www.tribunal-electoral.gob.pa/), entre otros- es la mejor evidencia de esto. Con este programa, el país dio un enorme salto cualitativo y cuantitativo que lo acerca más al mundo desarrollado. También debe incluirse a nuestros Venerables Ancianos en este programa para imprimirle un enfoque socio-humanístico. Se espera que el próximo gobierno, sin importar el partido político que lo represente, continúe esta importante línea de acción que catapultará el país hacia el desarrollo.

Pero no hay verdadero desarrollo sin equidad social, con inclusión de todos los estratos sociales de clases, razas, religiones, sexo, edades, etc. Esto incluye a los Venerables Ancianos panameños cuya calidad de vida tiene que ser mejorada significativamente para que todos los ciudadanos puedan sentirse satisfechos y orgullosos de vivir en un país con políticas y leyes en las que se reconoce, valora y premia a los seres que, antes que las generaciones actuales, sentaron las bases del Panamá de hoy…No hay nada más dulce y gratificante que ver dibujada, en el rostro sereno de un anciano, la sonrisa de agradecimiento, a Dios y a la Patria, por un servicio recibido en reconocimiento a su venerable ancianidad. Como bien señala el conocido dicho popular, “honrar, honra”.

14 mayo 2007

¿Qué queremos los panameños para Panamá?

El pasado

Antes de la llegada de los españoles (lamentablemente, la historia de América Latina y parte del Caribe se califica en estos términos) convivían en el Istmo diversas etnias y culturas que conocían la existencia de los dos grandes y ricos mares, actuales océanos Pacífico y Atlántico, de los que extraían parte de su sustento. Estos pueblos indígenas interactuaban entre sí, desarrollando su patrón evolutivo y forjando su propio destino, sin influencias alienantes. Tenían culturas y tradiciones que los caracterizaba, identificaba y unía, otorgándoles un sentido de pertenencia, intrínsecamente ligado a su entorno natural.

La colonización del istmo trajo para Panamá, principalmente, la depredación de los recursos minerales (principalmente oro y plata) y el nacimiento de una nueva sociedad basada en el intenso mestizaje (entre indígenas, esclavos africanos y españoles), la imposición de un nuevo orden socioeconómico y político, de nuevas tradiciones, la introducción de nuevas enfermedades y del cristianismo, dejando a las generaciones mestizas subsiguientes sin un referente histórico del pasado (incluso, en algunos países colonizados, como los pertenecientes al sorprendente Imperio Inca, se empleó la política de borrar toda huella del glorioso e ilustre pasado de los pueblos andinos y su rica herencia cultural, parte del cual es conocido ya que, afortunadamente, los conquistadores no pudieron destruirlo todo). La naciente sociedad panameña partió, prácticamente, de cero. Quedó en un limbo cultural que era la agregación de retazos culturales de las razas que se mezclaron en ese fecundo crisol del que emergió una sociedad sin referentes culturales, sin tradiciones propias, sin un pasado común que la respaldara y le diera un sentido de unidad, de dirección.

La guerra hipanoamericana, que puso fin al coloniaje español en América, fue un acontecimiento que tenía que ocurrir, tarde o temprano, como siempre ocurre en el devenir histórico de todos los pueblos del mundo. Panamá, que no tenía fuertes lazos históricos ni culturales con los países que otrora integraron el Imperio Maya, optó por anexarse voluntariamente a la Gran Colombia, siguiendo el sueño del Gran Libertador Simón Bolivar, de unificar Hispanoamérica en un solo y poderoso país, sueño que fue truncado por los intereses económicos de propios y extraños.

Fueron los tiempos del nacimiento de la política expansionista de los Estados Unidos. Panamá pasó de un degradante vasallaje y atraso socioeconómico producto de su unión a Colombia, a un protectorado del país anglosajón del norte que ampliaba su poder hegemónico en todo el continente y se convertía en uno de los países más ricos y poderosos del planeta.

Estos choques de diferentes culturas e imposiciones fueron fraguando, por más de ciento ochenta años, desde la independencia de España, el 28 de noviembre de 1821, hasta el 31 de diciembre de 1999 (en que se completó la consolidación de la soberanía nacional con la transferencia del canal y los territorios canaleros a la jurisdicción panameña), el tiempo presente de esta pequeña e increíble nación…

El presente

Ya no hay tiempo para lamentaciones, complejos o amarguras. Culpar de los traumas del pasado a las generaciones actuales de españoles o colombianos no tiene sentido. Lo que si es necesario es que TODOS los panameños conozcan y estén conscientes de los hechos históricos acontecidos a partir de la llegada de los españoles pues, conociendo y entendiendo el pasado, podemos mejorar el presente y planificar, con luces largas, el futuro de la nación. El país estuvo, durante mucho tiempo, sometido a las orientaciones y decisiones de los intereses foráneos o de la dictadura militar criolla, que nunca fueron los mejores para Panamá. Sin embargo, es justo reconocer que todo el esfuerzo y la estrategia desplegados por el Gobierno Nacional de finales de la década de los 70 y la firma, en septiembre de 1977, del Tratado Torrijos - Carter es lo que, finalmente, devolvió a Panamá su consolidación territorial, su orgullo de Nación Soberana y todas las expectativas de desarrollo socioeconómico que hoy giran en torno a la ya aprobada e inminente ampliación del canal interoceánico.

El tiempo actual se percibe como de mucha inestabilidad socioeconómica, pandillerismo, narcotráfico, lavado de dinero, aumento en el costo de la canasta básica, desempleo, frecuentes incrementos en el costo del combustible y sus derivados (y todas sus implicaciones negativas en la economía en general), crisis en el sector transporte y colapso en los sistemas de salud y seguridad social. Hay serios problemas estructurales (morales, éticos y espirituales), que es urgente atender y resolver, a nivel de la unidad básica de toda sociedad: la familia. Son, precisamente, los menores de edad, los asesinos más despiadados, por un complejo de razones que hay que abordar con presteza y pertinencia, antes que sea muy tarde. Hay que enderezar la institución familiar y extirpar, de raíz, todos los cánceres que envenenan la juventud panameña -el recurso más preciado del país- y que todos ciudadanos conocen. ¡Hay que hacer algo y pronto!

Durante varios lustros, la sociedad panameña ha venido polarizándose entre los pobres o extremadamente pobres y los ricos, con una clase media profesional estancada y con muy pocas expectativas de progreso (salarios eternamente congelados que apenas cubren las necesidades básicas y altos niveles de endeudamiento, que son el sustrato ideal para la frustración y la corrupción). La clase social pobre se ha incrementado rápidamente a tales niveles que ha provocado el colapso de los servicios de salud y seguridad social que ya no pueden cumplir ni con el mínimo de sus objetivos y funciones. Las leyes (incluyendo las penales) y todo el andamiaje legislativo y judicial se han quedado anacrónicos e inoperantes. Todo pareciera indicar que el país está muy cerca del umbral de la ingobernabilidad y del colapso total.

Por otro lado, el crecimiento económico que ha experimentado Panamá durante los últimos años se debe, en gran medida, al enorme incremento de la inversión extranjera y local en el sector de la construcción y el turismo en general. Hay una proliferación descontrolada y sin orden de enormes rascacielos, grandes centros comerciales, restaurantes, hoteles y resorts de lujo, así como de urbanizaciones exclusivas con mansiones que, obviamente, son solo para gente muy adinerada, la mayoría de los cuales no son panameños. La inversión está perfecta, pues trae empleomanía en este sector y progreso general, pero debe hacerse con apego estricto a las reglas del urbanismo y de la planificación urbana para evitar el colapso de la ciudad de Panamá y un caos de proporciones y resultados impredecibles. Pareciera que los intereses privados continúan prevaleciendo sobre los intereses y el ordenamiento nacionales. ¿Dónde están los famosos arquitectos urbanistas de Panamá que hablan muy bonito y con mucha sapiencia de la ciencia del Urbanismo y sus aplicaciones en diversos programas de la televisión local? ¿Cómo es posible, por ejemplo, que el Municipio de Panamá autorice la construcción de un restaurante de una famosa cadena en toda una esquina de la Vía Ricardo J. Alfaro, en el cruce de un semáforo? Sería interesante conocer qué funcionario dio esta autorización tan descabellada. ¿Qué va a pasar dentro de poco con el abastecimiento de electricidad y agua potable ante la creciente demanda por estos servicios? Hay que implementar alternativas efectivas, a corto, mediano y largo plazos, que no frenen el desarrollo y que no incrementen el costo de vida a los ya sufridos ciudadanos panameños -que son la mayoría- que ya no soportan los malos servicios y los constantes incrementos en las tarifas de los mismos. Si existiera una Ley General de Salarios e Incentivos Salariales no habrían tantos problemas pues se harían los ajustes automáticos a los salarios y todo el mundo quedaría contento (ver: Perfeccionamiento de la equidad en Panamá: La Carrera Administrativa y la Ley General de Salarios, publicado en este Blog en agosto de 2006).

Continuando la misma línea de análisis, el servicio de recolección de las aguas servidas ya colapsó. En diferentes partes de la ciudad de Panamá, cuya modernidad y belleza se citan con bastante frecuencia en los medios, se observan las alcantarillas saturadas descargando su pestilente contenido de aguas negras y basura en mitad de las calles. ¡Qué falta de elegancia y qué vergüenza! Es el precio que se está pagando por el crecimiento desordenado, el desarrollo insostenible y la falta de planificación que se han venido aplicando por décadas. Con frecuencia, también, por la anuencia de funcionarios mediocres y corruptos que autorizan lo que sea si reciben una buena coima. El gobierno de turno ha incluido en su agenda el abordaje de estos difíciles temas pero estas adecuaciones y actualizaciones de la infraestructura civil hay que enfrentarlas de inmediato para que la ciudad de Panamá pueda mantener su ritmo de crecimiento y progreso, conservando la viabilidad. Si no existe, debe crearse un mecanismo para que el próximo gobierno esté obligado a dar seguimiento a la implementación y culminación de todas estas obras y proyectos civiles, que son de interés Estatal. ¡Cuánto duele crecer y madurar!

Sin embargo, el futuro de Panamá es, todavía, muy halagüeño y se puede rescatar al país del desastre total. Esto puede parecer pesimista pero Panamá se debate en una dura encrucijada que ha venido tomando fuerza desde hace unos lustros aprovechando la miopía, la politiquería y el laissez-faire de quienes han tenido en sus manos las riendas de la Nación y no han sabido cumplir a cabalidad con su deber. El Gobierno actual y los próximos gobiernos tienen que actuar con mentalidad de Estado y dejar la política al nivel que le corresponde, si se desea que el país avance con paso firme hacia el desarrollo socioeconómico sostenible, con inclusión de los panameños de todos los sectores y estratos sociales. Hay que atacar frontal e integralmente la pobreza pues en Panamá no se justifica que haya muchos panameños que solo coman -y mal- una sola vez al día y no puedan mantener decorosamente sus familias. En este país, con poco más de tres millones de habitantes, es una vergüenza y una falta de sensibilidad social que haya personas en esta condición mientras que pequeños grupos se dedican a criticar y boicotear, irresponsablemente, la ejecución de excelentes proyectos que apoya el gobierno y que darían empleos a muchos panameños y traerían progreso al país. Un ejemplo reciente de la falta conceptos claros y proporciones justas en estos grupos es el proyecto de la empresa estadounidense Ocean Embassy que construirá un resort con un delfinario y un centro de investigaciones y de reproducción para los delfines de la conocida especie Tursiops truncatus (se espera que el Gobierno actúe en términos de Estado y mantenga su apoyo decidido a este proyecto de gran beneficio para Panamá y no se deje influenciar por personas tan confundidas o que quieren sembrar confusión donde no la hay). Ya salieron a la calle grupos de protesta en supuesta defensa de los delfines (como si no hubiera en este país otras prioridades, entre estas darle empleo y mejores condiciones de vida a los panameños) que, dicho sea de paso, serán utilizados tanto con fines comerciales como investigativos, de conservación y terapéuticos. Ya la empresa ha asegurado, en repetidas ocasiones, que los delfines no serán capturados para la venta ni para maltratarlos o asesinarlos, ¡qué locura sin sentido sería esa! Muy por el contrario, para estudiarlos y conocerlos mejor en pro de su cuido y conservación (ver: Ocean Embassy Panamá: parque marino para entretenimiento, investigación, protección y conservación del delfín (Tursiops truncatus), publicado en este Blog en abril de 2007). Ahora resulta que los delfines sufren, lloran y son muy infelices en cautiverio. Los grupos que protestan, con pleno derecho, han buscado toda clase de argumentos e informaciones sin base, así como el apoyo de científicos de renombre a los que -por supuesto- les importan más los delfines que los panameños o su futuro y que, jamás, han conocido el hambre ni la desesperación y frustración que genera el no poder dar a sus hijos ni las condiciones mínimas (de alimentación, vivienda decorosa, educación y salud) para su desarrollo óptimo como seres humanos. El ambiente y la naturaleza en general hay que cuidarlos y conservarlos para las generaciones futuras y la estabilidad del equilibrio ecológico pero el ser humano, centro de la Creación, tiene todo el derecho de hacer un uso racional y SOSTENIBLE, en el tiempo, de todos los recursos a su disposición.

El gobierno de turno -y los que lo sucedan- tiene el deber de pararse firme y asumir posiciones de Estado, en defensa de los más altos intereses de la Nación y de todos los panameños, sin distingo de partidos políticos, raza o credo religioso. Por las razones del pasado, ya citadas, y por la falta de evolución social, tenemos un rezago de muchos años en sectores claves del desarrollo como la educación, la salud, la dotación de servicios básicos, la red vial, el transporte, el ordenamiento urbano, las condiciones laborales y salariales de los servidores públicos y la inequidad social (o pésima distribución de la riqueza), entre otras. El bajo índice de desarrollo humano que presenta el país demuestra este triste hecho y querer ignorarlo es lo peor que puede hacerse ya que no resuelve ni contribuye a resolver esta ignominiosa realidad. La política del avestruz es fatal. No se debe dilatar más la solución a estos problemas que desdicen de este país tan maravilloso y con tan inmenso potencial para un futuro promisorio para todos los panameños.

El futuro

El futuro es hoy. Hay que comenzar a construirlo con verdadero sentido de Patria. Tenemos que aprender a ubicar las cosas en su lugar y en el orden correcto: Dios (no el poder y el dinero que muchos parecen adorar), la Patria (su territorio, sus símbolos, sus tradiciones, todos sus ciudadanos y familias), el trabajo, la salud, la educación, la política de altura...Cuando se practique esto en Panamá, se habrá dado un verdadero paso hacia el desarrollo. Dios quiera que sea pronto y no se espere a que el presente, cual hoyo negro devorador, se trague el futuro, los sueños y esperanzas más caros de toda una Nación…

27 abril 2007

Ocean Embassy Panamá: parque marino para entretenimiento, investigación, protección y conservación del delfín (Tursiops truncatus)

La República de Panamá será, próximamente, una de las pocas en América Latina en poseer un parque marino para entretenimiento y estudios científicos. Una empresa estadounidense, conocida internacionalmente, ha seleccionado este país para la construcción del citado parque marino, con una inversión multimillonaria que traerá atractivo turístico y progreso al sitio de la ubicación física y al país entero. La escogencia de Panamá para esta excelente inversión no es casual. Este pequeño país, de poco más de 3 millones de habitantes, no es conocido solamente por el famoso Canal de Panamá, como la cuna de grandes campeones del boxeo profesional, como el país de los mejores jinetes de caballos de carrera del mundo o el país de origen de grandes jugadores del beisbol de Grandes Ligas; también, es conocido mundialmente por su rica biodiversidad de especies marinas y terrestres que hacen que su territorio sea un sitio muy hermoso y especial.

Recientemente, la empresa Ocean Embassy, con sede en el estado de Florida, Estados Unidos, adquirió unas 600 hectáreas de terrenos en el litoral pacífico, en la playa conocida como Playa Corona, en San Carlos. La empresa planea la construcción, en esta magnífica playa, de un parque marino, oceanario, delfinario, o como quiera llamársele, con una inversión de unos 300 millones de Balboas en un período de siete a diez años. Las proyecciones indican que, en este período de tiempo, se generarán alrededor de 400 empleos que favorecerán a panameños de San Carlos y áreas aledañas, panameños que quizás, en la actualidad, están desempleados o ganando salarios que no les permiten sostener adecuadamente a sus familias ni vestir o comprar los útiles escolares a sus hijos, sin que a nadie le importe un pepino.

Al visitar la página electrónica de la empresa Ocean Embassy (http://www.oceanembassy.com) el lector se percatará que este es un grupo científico - empresarial muy serio y de gran trayectoria en la oceanografía, que se dedica al negocio del entretenimiento a través de la construcción y administración de parques marinos. Pero no solo se dedican al entretenimiento con delfines y otras especies marinas pues también realizan investigaciones serias, trabajos de conservación y trabajos de reproducción, en beneficio de las especies en las cuales están interesados.

El único modo de lograr avances en el conocimiento y el desarrollo de la humanidad es mediante la investigación. El proyecto de Ocean Embassy Panamá (OEP) incluye, durante sus dos fases de ejecución programadas, la creación de un instituto de investigaciones sin fines de lucro, así como de un centro de rescate y rehabilitación para delfines y otras especies marinas en peligro de muerte por enfermedades o accidentes, todo bajo una estricta óptica conservacionista. Esto le daría a Panamá nombre y prestigio en la oceanografía mundial. Además, ¿cómo entender y aprender de estas increíbles y bellas criaturas que son los delfines si no es a través de la investigación? ¿Cómo poder conocer el tratamiento y cura de las enfermedades que aquejan a estos maravillosos e inteligentes mamíferos marinos? ¿Cómo dilucidar las claves de su inteligencia, de su capacidad de aprendizaje y de sus mecanismos de comunicación, que podrían significar grandes avances para la raza humana? ¿Cómo se podría decodificar el genoma de estas sorprendentes criaturas, lo que ayudaría a su cuido y conservación? ¿Cómo entender los mecanismos de su reproducción para salvaguardar la especie de la depredación y extinción? ¿Cómo entender la atracción y simpatía que sienten los encantadores delfines por los seres humanos y los beneficios que esto representa en el tratamiento de distintas patologías psico somáticas que nos afectan? La generación de todo este acervo de conocimientos no puede ser inventada y, tampoco, caerá del cielo. Requiere del estudio, de la investigación y de la inversión de grandes sumas de dinero en este proceso.

Para todos estos fines, OEP requerirá la captura de unos 16 delfines por año, durante unos 5 años, para un total de 80, según el reportaje de la periodista Carmen Arias, en su artículo del 4 de abril de 2007, en el diario Panamá América. Supóngase que el número de especímenes requeridos sea aún mayor, significativamente mayor. ¿Cuál es el problema? El objetivo de las capturas no es el asesinato, es el estudio, la comprensión y la conservación de estas criaturas -por su propio bien, el del equilibrio de la cadena alimenticia a la que pertenecen y su futuro en el planeta- así como para el entretenimiento y sano esparcimiento de turistas y pacientes locales y extranjeros. Con el fin de autorizar, regular y fiscalizar estas capturas, y luego de una consulta que incluyó expertos en el tema, fueron elaboradas las Resoluciones No. 1 y 2, que norman, respectivamente, el avistamiento y la captura de mamíferos marinos para cautiverio, en la República de Panamá, promulgadas en la Gaceta Oficial No. 25, 731, de 29 de enero de 2007 (http://www.gacetaoficial.gob.pa). De este modo, se dispone de un instrumento legal que garantiza la protección y conservación de las especies marinas involucradas y regula su uso para los fines estrictamente prescritos.

Sería muy interesante echar un vistazo a las estadísticas internacionales relacionadas con la captura y muerte accidental e intencional (caza comercial legal) de delfines. Las cifras son apabullantes y desgarradoras, por el orden de un millón de delfines muertos en los últimos 21 años (un promedio anual de casi 48 mil). Se sugiere al lector que visite el portal de Ocean Embassy o, si se piensa que la información puede haber sido manipulada, que navegue en la Internet donde, en cuestión de pocos minutos, encontrará miles de citaciones que documentan esta tragedia.

Etimológicamente, se acepta que el vocablo indígena Panamá significa abundancia de peces y mariposas. Sin embargo, el ciudadano panameño promedio carece de una cultura marina, a pesar de vivir rodeado de inmensos y ricos mares, en términos de su diversidad biológica. Solo conoce los delfines y otros mamíferos marinos por referencia, ya sea porque los ha visto muy ocasionalmente en el mar y/o a través de la televisión o el cine. Panamá posee una vocación marina natural de características excepcionales, con cerca de 30.32 kilómetros de costas y playas por kilómetro cuadrado de superficie (incluyendo una respetable cantidad de territorios insulares, entre islas e islotes), en los principales océanos del planeta: Atlántico y Pacífico (ver Panamá, un pedacito del Edén, publicado en este Blog el 4 de junio de 2006).

Este proyecto viene a llenar un inmenso vacío en un país como Panamá, dotado de estas singularidades, dignas de ser puestas a disposición para su uso racional y para ser compartidas y disfrutadas por las actuales y futuras generaciones del mundo. Si esta actividad representa un negocio o un modus vivendi para la empresa Ocean Embassy, esto no debe preocuparnos, siempre que se cumplan las leyes vigentes que la regulan y garantizan un uso sostenible de los recursos marinos. No cualquier empresa, nacional o extranjera, tiene la capacidad económica y el know how para realizar un proyecto de esta envergadura y alcance. Lo más importante son los beneficios (científicos, económicos, sociales y el conocimiento, protección y conservación de los mamíferos marinos) que se derivan de su ejecución. Hay que respaldar moralmente esta iniciativa privada y felicitar al gobierno de turno por apoyar este tipo de proyectos que fortalecen el presente y amplían los horizontes futuros del país, desde el ángulo que se analicen.

Y, como ocurre siempre en todas las sociedades y actividades del ser humano, hay personas a favor y en contra de este proyecto. Los dos bandos tienen todo el derecho de asumir sus posiciones pues Panamá, gracias a Dios, es un país libre, democrático y civilizado. Entre los detractores se distinguen dos tipos: aquellos con y aquellos sin malas intenciones. Los detractores insinceros o con malas intenciones tienen intereses ajenos o contrarios al bienestar de Panamá. Esperan, con ansias, que el proyecto sea clausurado, por razones de índole diversa: politiquera (malos panameños y panameñas), por intereses comerciales (de otros desarrollos turísticos de la vertiente pacífica, por ejemplo) o porque desean que el proyecto se traslade y favorezca a otro país (no sería la primera vez que esto sucede en Panamá pues, con frecuencia, no leemos entre líneas), más que por razones de peso (hasta el momento no se ha esgrimido ninguna). Entre los detractores sinceros, que no están animados por razones aviesas, están los ecólogos fundamentalistas, por disciplina o afición, que defienden, a ultranza, la vuelta al estado natural, aún en contra del bienestar y el progreso que puedan generarse mediante el uso racional de los recursos naturales, a través de la concienciación, la educación, la planificación y la creación e implementación de leyes apropiadas para su seguimiento y fiscalización. Esta posición representa la negación al progreso de la humanidad y, en este caso particular, de Panamá y los panameños. Plantea el retorno al primitivismo puro, en un mundo tan dinámico y competitivo como el actual, en que la ciencia, la tecnología y la innovación han permitido que el hombre y la naturaleza puedan convivir en perfecta armonía sin llegar a esos extremos aberrantes. Panamá quedaría aislada e irremediablemente rezagada con tan obscura y retrógrada filosofía. Desde ya habría que comenzar por prohibir los animales y mascotas domésticos, las carreras de caballos, el ordeño de los bovinos y caprinos lecheros, la crianza de aves y ganado, y un bien largo etcétera.

¡Repudiemos el mal uso y el abuso pero seamos consecuentes con el bienestar y progreso de Panamá y sus habitantes a través del uso racional y sostenible de los recursos naturales! Demos un rotundo si al progreso basado en el desarrollo científico - técnico que se logra sin comprometer la base de recursos de la biosfera. Este es el caso del proyecto de Ocean Embassy Panamá.

02 marzo 2007

Nuevos ataques contra el Cristianismo

(See the english version at the end)

Continúan los ataques planificados en contra del cristianismo. Ahora resulta que, según un cineasta canadiense (James Cameron) y un documentalista israelita (Simcha Jacobovici) ha sido descubierta la sepultura de Jesús y de María Magdalena, en una oscura cueva del barrio de Talpiot, cinco kilómetros al sur de la ciudad de Jerusalén. La información señala que en la cueva, descubierta en 1980, había un total de diez osarios hechos de la piedra caliza típica de la Ciudad Santa (por cierto, en perfecto estado de conservación después de dos mil largos años), dos de los cuales contienen los restos de Jesús y de María Magdalena (su supuesta cónyuge). Otro de los osarios, afirman los estudios arqueológicos y forenses practicados, contiene los restos de Yehuda bar Yeshua que, en arameo antiguo significa Judas, hijo de Jesús.

Si los análisis de ADN han revelado una conexión genética entre los restos del supuesto Jesús y ocho de los otros restos pero no así con los de la llamada María Magdalena, ¿qué prueba este hecho? Que nueve de los restos corresponden a individuos que tenían algún grado de consanguinidad o parentesco y uno no. Entonces, si se afirma que los restos no relacionados genéticamente son los de María Magdalena, la prueba del ADN debería mostrar, forzosamente, una vinculación genética estrecha entre ella y el tal Yehuda bar Yeshua, su presunto hijo, así como entre este último y el llamado Jesús (el padre biológico). Esta sería una evidencia irrefutable de que la supuesta María Magdalena y el supuesto Jesús eran los padres biológicos de Yehuda. Así quedaría demostrada claramente la paternidad, más no la autenticidad de los personajes…

Pero, ¿qué pruebas existen de que los restos del que llaman Jesús son, en efecto, los del Divino Maestro, el Mesías que bajó del cielo y, por obra del Espíritu Santo, se encarnó de María, la virgen, y se hizo hombre? Igualmente, ¿qué evidencia hay de la autenticidad de los restos de la que llaman María Magdalena? Lo único cierto es que hay diez osarios de piedra caliza con nombres grabados sobre ellos, lo que no se constituye en prueba concluyente de autenticidad de que los restos que contienen son los del Jesús histórico (el Mesías), su familia (incluyendo un “hijo”) y María Magdalena. La única manera de probarlo sería con muestras del ADN legítimo de Jesús y de María Magdalena, que sirvieran de patrones para comparar con el ADN de los restos encontrados en la cueva de Talpiot. Hasta donde se conoce, no existen tales muestras, a menos que -en el caso de Jesús- se pudiera analizar el ADN (si es que no lo han hecho todavía) de la sangre encontrada en la Sábana Santa, que permanece en Turín, Italia (el autor no conoce la posición de la Iglesia Católica Romana en relación a la autenticidad de esta venerada prenda).

Según el novelista Dan Brown, autor de ”El Código Da Vinci”, Jesús tuvo una hija (Sara) -no un hijo- con María Magdalena (ver: ”Sobre El Código Da Vinci”, publicado en este Blog el 22 de mayo de 2006), que nació y se crió en lo que hoy es Francia y de la que, de acuerdo a esta novela de pura ficción, descienden los príncipes Merovingios, famosos en este país europeo. Es de suponer que al Sr. Brown ya poco le importa si está o no equivocado pues debe haber obtenido enormes sumas de dinero con su elaborada fantasía.

En fin, ¿cuál de las dos versiones es correcta? ¡Ninguna! Las dos son fruto de la imaginación y de una estrategia publicitaria para hacer dinero, muchísimo dinero, a costa de la curiosidad y del morbo del ser humano.

Pronto se presentará en la televisión rentada (Discovery Channel) el documental titulado ”El Sepulcro Olvidado de Jesús”, realizado por los señores Cameron y Jacobovici, en respuesta a los famosos documentales de la National Geographic “El Código Da Vinci” y “El Evangelio de Judas”. Sin duda, también hará mucho dinero. No debe extrañar que en este documental se anuncie que los otros cuerpos que se encontraron pertenecen a José, María y algunos “hermanos” y “hermanas” del Maestro (otros “hijos” que, según algunos, tuvieron María y José, después de Jesús). ¡Pura maniobra propagandística para promocionar esta falacia y atraer la atención general!

Sería muy interesante conocer quién o quienes están moviendo, tras bambalinas, los hilos de esta gigantesca patraña publicitaria mundial. De que es lucrativa es lucrativa pero esta campaña orquestada tiene propósitos más profundos y oscuros o, más claramente descritos, diabólicos…

Jesús, el hijo de Dios, el Mesías, prevalecerá nuevamente irguiendo Su talla divina sobre la miseria humana. Jamás triunfarán aquellos que quieren reducirlo exclusivamente a la dimensión del hombre, aparentando o queriendo desconocer su origen divino. Destruir la fe cristiana, especialmente la divinidad y la resurrección de Jesús, siempre ha sido el objetivo primordial de sectores que desean desestabilizar el mundo para "pescar en río revuelto". Jamás lo lograrán...

New attacks against Christianity

Planned attacks against Christianity continue. Now it comes out that, according to a Canadian filmmaker (James Cameron) and an Israeli documentalist (Simcha Jacobovici), Jesus and Mary Magdalene burial site was discovered within a dark cave of Talpiot neighborhood, five kilometers south of the city of Jerusalem. The information indicates that, in 1980, ten ossuaries were found within the cave, made of the typical limestone of the Holy City (certainly, in perfect conservation state after two thousand long years), two of them containing the remains of Jesus and of Mary Magdalene (supposedly His spouse). One of the ossuaries, according to archaeological and forensic studies, contain the remains of Yehuda bar Yeshua which in ancient Aramaic mean Judas, son of Jesus.

If DNA analysis has revealed a genetic connection between the remains of the supposed Jesus and eight of the other remains but not with those of the so called Mary Magdalene, what do this fact proves? That nine of the remains belonged to individuals with some degree of consanguinity or blood relationship and one no. Then, if it is said that the non related remains are those of Mary Magdalene, the DNA test should show, forcefully, a narrow genetic link between her and the named Yehuda bar Yeshua, her presumed son, as well as between the latter and the so called Jesus (the biological father). This would be irrefutable evidence that the supposed Mary Magdalene and the supposed Jesus were the biological parents of Yehuda. In this way the paternity would clearly be demonstrated, but not the authenticity of the personages…

But, is there any evidence that the remains of the so called Jesus are, in fact, those of the Divine Lord, the Messiah who came from Heaven and, by the power of the Holly Spirit, was set on Mary, the Virgin, and was born as a man? Similarly, is there any evidence of the authenticity of the so called Mary Magdalene’s remains? The only truth is that there are ten limestone ossuaries with names on them, fact that do not constitute a conclusive proof of authenticity that the remains they contain are those of the historic Jesus (the Messiah), his family (including a “son”), and of Mary Magdalene. The only way to prove it is to have legitimate DNA samples of Jesus and Mary Magdalene to use them to compare with DNA samples of the remains found in Talpiot caves. As far as is known, these samples don´t exist, unless -in Jesus case- DNA analysis could be run (if it hasn´t been done yet) to blood found on the Holly Shroud, which is in Turin, Italy (the author doesn´t know the position of the Roman Catholic Church in relation to the authenticity of this venerate piece of linen).

Following novelist Dan Brown, author of “The Da Vinci Code”, Jesus had one daughter (Sara) -not a son- with Mary Magdalene (see: “Sobre El Código Da Vinci”, published in this Blog on May 22, 2006), which was born and raised in France and from whom, according to this pure fiction novel, all Merovingian princes, famous in this European country, descend. It may be supposed that Mr. Brown doesn’t care anymore if he is wrong or not in view of the huge amounts of money he should have done with his elaborate fantasy.

In fact, which of the two versions is right? None of them, because both are the product of imagination and a sales promotion strategy to make money, lots of money, taking advantage of mankind curiosity and morbid thinking!

The documental “The Lost Tomb of Jesus” will soon be presented globally through the rented television (Discovery Channel), produced by Mr. Cameron and Mr. Jacobovici, in response to the famous National Geographic documental series “The Da Vinci Code” and “The Lost Gospel of Judas”. With no doubt, it will also produce lots of money. It should not be a surprise to anyone that in this documental it will be announced to the world that the rest of the remains in Talpiot cave are those of Joseph, Mary, and some “brothers” and “sisters” of the Master Jesus (“children” of Mary and Joseph that they had, according to some people, after Jesus). Pure propagandistic maneuvering to promote this fallacy and to draw general attention!

It should be very interesting to know who, behind the scene, is moving the treads of this gigantic marketing global hoax. That this is lucrative is lucrative but this orchestrated campaign has more profound and obscure purposes or, more clearly described, diabolic…

Jesus, the Son of God, the Messiah, will prevail again lifting up His divine stature over the human misery. Those who exclusively want to reduce Him to the human dimension, apparently ignoring or ignoring at all His divine origin, will never succeed. To destroy the Christian’s faith, especially the divinity and the resurrection of Jesus, have always been the main objectives of some sectors who wish to make the world unstable in order to obtain advantages. They will never accomplish this...

24 febrero 2007

‘Pájaro Jai’, velero sin igual

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En el dialecto de los Emberá, etnia que habita en la región del Darién panameño mucho antes de la llegada de los colonizadores españoles, el término jai significa algo así como ‘brujo’, de acuerdo a Damián Bacorizo, un indígena consultado hoy, vía telefónica, en casa de la Ex Gobernadora del Darién, Prof. Lesbia Alarcón, en La Palma, Darién. La literatura indica que este vocablo también es utilizado por los emberá para señalar los espíritus o jais. El Jaibaná es, por otro lado, uno de los personajes más importantes de la sociedad emberá, descrito como ‘brujo de la noche’ pues emprende sus acciones, principalmente, durante este período del día. Es un híbrido entre un curandero y un brujo o hechicero que utiliza el poder de los jais con propósitos muy diversos. Mientras más jais logre dominar, más poderoso será el Jaibaná, así como sus conjuros y remedios.

Jai es, también, parte del nombre que le dieron a un hermoso velero de dos mástiles, construido a inicios de la década del 90, con finas maderas de la selva darienita (cocobolo, níspero, María y Nazareno, entre otras), en el taller de los hermanos José De Jesús Alvarado Moreno (alias Pájaro) y Rufino Gómez Moreno, en la playa La Puntita de Arriba, poco más allá del longo donde el popular ‘Pinguilla’ (q. e. p. d.) pescaba zardas, en La Palma, cabecera de la maravillosa y exótica provincia darienita (el autor recuerda claramente la extensa colección de fotografías tomadas por su finado tío, Prof. Reinaldo A. Lay López, que atestiguan cada etapa de la construcción). A este fantástico velero, único en su clase en el mundo entero, le pusieron por nombre ‘Pájaro Jai’, tal vez en honor a ‘Pájaro’ -su constructor principal- quién falleció poco antes de terminar la obra, que fue culminada, magistralmente, por su hermano Rufino. La nave se hizo muy famosa pues su propietario la exhibió en importantes ciudades portuarias alrededor del mundo y transportó, por la Bahía de Panamá, a todas las candidatas del concurso internacional de belleza Miss Universe, celebrado en la ciudad de Panamá en el año 2003. Poco después, el magnífico velero sufrió graves daños en una terrible tempestad.

La construcción del ‘Pájaro Jai II’, como se le podría llamar -por mero convencionalismo- al actual velero ‘Pájaro Jai’, fue ordenada por su propietario, el estadounidense Sr. James Brunton, de larga trayectoria en Panamá, y construido por el experto darienita Rufino Gómez Moreno que, al igual que su difunto hermano Pájaro, aprendió la profesión de su tío José de la Antigua Moreno (q. e. p. d.), en Río Congo, Darién. Una extraordinaria, noble e importante tradición de familia que, ojalá, no se pierda, para orgullo de todos los panameños. Aún queda la esperanza que uno o más de los varones descendientes de estos dos talentosos y recios darienitas de raigambre hagan el relevo y continúen la muy especial tradición familiar…

Los conocedores de la verdadera historia quedaron sorprendidos cuando en el suplemento dominical Mosaico, del diario La Prensa (4 de febrero de 2007) se publicó el artículo “Del Darién al Mundo” (que fue el tema de la portada), en el que se desprende que los constructores del famoso velero fueron indígenas de la etnia Emberá. Los Emberá/Wounan son diestros artesanos de la madera del cocobolo y de la semilla de la Tagua o marfil vegetal, las cuales tallan o esculpen transformándolas en fieles y magníficas reproducciones de la diversa flora y fauna darienitas (tal vez son dos de las artesanías más finas y conocidas de Panamá). También producen las incomparables cestas de la palma ‘Naguala’ que pueden alcanzar precios de cinco mil Balboas o más (dependiendo del tamaño y la calidad) en los distintos mercados artesanales del país (especialmente en El Valle de Antón, provincia central de Coclé), cifra que podría parecer exagerada a quienes no conocen de arte. Hoy, las cestas son -más que un utensilio doméstico- una obra de arte considerada parte del acervo cultural de los pueblos indígenas, como ocurrió con las mundialmente conocidas Molas de la notoria etnia panameña Kuna. Además, los Emberá son excelentes constructores de piragüas (una embarcación estrecha un tanto parecida a una canoa) y botes, más no construyen barcos ni veleros. Son nuestros hermanos y son admirables pero la verdad es la verdad y siempre hay que defenderla. Al pan, pan y al vino, vino…

‘Pájaro Jai’, a sailing ship with no rival

In Embera’s dialect, ethnic group which inhabits the Panamanian Darien region long before the arrival of the Spaniards conquerors, the term jai means something like sorcerer, according to Damián Bacorizo, an indigenous that was interviewed today, via telephone, while in the house of former Darien’s Governor, Prof. Lesbia Alarcón, in La Palma, Darién. The literature indicates that this term is also used by Embera people to refer to the spirits or ‘jais’. The Jaibaná is, on the other hand, one of the main figures in the Embera society, described as a ‘night sorcerer’ because most of his actions occur during this part of the day. He is sort of a hybrid between a quack and a sorcerer or magician who uses the power of jais for very diverse purposes. The more the jais he dominates, the more powerful the Jaibaná will be.

Jai is, also, part of the name that was given to a beautiful two masts sailing ship that was totally built, at the beginning of the 90’s, with Darien’s jungle fine woods (cocobolo, níspero, María, and Nazareno, among others), at brothers José De Jesús Alvarado Moreno (alias Pájaro) and Rufino Gómez Moreno carpenter shop, located at La Puntita de Arriba beach, not further away from the “longo” where the very well known ‘Pinguilla’ (r. i. p.) used to catch zardas (a shark species) with a thick fishing line, in La Palma, capital city of marvelous and exotic Darien province (clearly remembered is the vast collection of pictures taken by the late uncle of the author, Prof. Reinaldo A. Lay López, in testimony of each step of the building of the vessel). A name was given to this fantastic sailing ship, number one in its class in the whole world: ‘Pájaro Jai’, maybe in memory of the late ‘Pájaro’ -its main builder- who passed away short before the completion his work, which was brilliantly finished by his brother Rufino. The vessel gained notoriety because the owner exhibit it in very important port cities around the world and, also, due to the fact that it was used to transport, across the Panama Bay, all contestants to the international beauty contest Miss Universe, held in Panama City, in 2003. Not long after this, the magnificent sailing ship was seriously damaged by a terrible sea storm.

The making of ‘Pájaro Jai II’, as it may be named -by mere conventionalism- the actual ‘Pájaro Jai’, was ordered by its owner, the United States citizen Mr. James Brunton, of long trajectory in Panama, and built by Mr. Rufino Gómez Moreno who, as his late brother ‘Pájaro’, learned the profession from his uncle, José de la Antigua Moreno (r. i. p.), at Río Congo, Darién. An extraordinary, noble, and important family tradition that, hopefully, will not be lost, for the pride of all Panamanians. Still, there is hope that one or more of the descendant males of these two talented and sturdy deep-rooted Darien men will follow this very special family tradition…


Those who know the true story were amazed when in the article “Del Darién al Mundo”/“From Darien to the World” (which was the front cover theme), published within the Sunday supplement Mosaico (February 4, 2007), appeared that the Embera were those who built the famous sailing ship. The Embera/Wounan ethnic groups are very skilful artisans of cocobolo wood and Tagua or vegetable ivory seeds, which they carve or sculpt to transform them into accurate and magnificent reproductions of the diverse flora and fauna of Darien region (perhaps these are two of Panama’s finest and well known handicrafts). They also produce the incomparable cestas (a kind of round baskets) from the “Naguala” palm reaching prices of five thousand Balboas (1 Balboa = 1 American Dollar) or more (depending on size and quality) at the different local handicraft markets (especially at the Valle de Antón, in the Coclé central province), an amount that may seems to be exaggerate to those who don’t know about art. Today, the cestas are -more than a domestic utensil- an art work considered to be part of the indigenous people cultural heritage, as occurred with the globally known Molas of the notorious Panamanian Kuna ethnic group. Furthermore, the Embera are excellent piragüa builders (a narrow boat close to a canoe) and small boats, but they do not built vessels or big sailing ships. They are our brothers and are admirable but the truth is the truth and always has to be defended. Bread has to be called bread and wine has to be called wine…

01 febrero 2007

Concienciación Ciudadana

En la ruta hacia el desarrollo socioeconómico y cultural (siempre deben ir unidos), los gobiernos y los ciudadanos deben mejorar muchas cosas que, simplemente, dejan mucho que desear de los panameños y muy mal paradas la cultura y la educación nacionales. Es muy evidente la debilidad de las autoridades llamadas a imponer la ley y el orden, aunada a una cultura de impunidad basada en el amiguismo, el tráfico de influencias y la corrupción. A continuación se citan algunos ejemplos de actitudes y comportamientos del diario vivir que hay que corregir cuanto antes, para hacer de Panamá un país con verdadera elegancia y clase.

Derrames de hormigón en las calles

Las empresas que se dedican al abastecimiento y bombeo de mezcla de hormigón para los sitios de construcción nunca tienen la política de instruir a los conductores y operadores de sus camiones mezcladores/dispensadores de este material para que no derramen mezcla sobre las calles causando imperfecciones sobre la superficie de rodaje. Los derrames solidificados pueden apreciarse en todas las carreteras del país -especialmente en la ciudad de Panamá, Capital de la República- y representan un grave problema pues dañan los neumáticos y son causa frecuente de accidentes, en ocasiones fatales. ¿Cuándo será que las autoridades nacionales (Tránsito y Transporte Terrestre, Ministerio de Obras Públicas y demás) exigirán a estas empresas que tomen las previsiones necesarias para evitar este perjuicio al país y a la ciudadanía?


Calles y ríos de la república: mega basureros

La basura se ha convertido en un serio problema en Panamá. Esto se debe, en parte, a la falta de educación del ciudadano panameño: ni los padres ni los educadores educan a sus hijos o estudiantes sobre la importancia de no ensuciar, de mantener limpios los alrededores y el medio ambiente, convirtiéndose esto en un círculo vicioso. Los ciudadanos están formados para mantener limpia su vivienda y el entorno inmediato de la misma pero no más allá. Por ejemplo, sacan los perros a hacer sus necesidades en los sitios públicos, pues piensan que así no tienen que limpiar en sus aposentos o predios; es más cómodo y económico tirar la basura al río (incluyendo desechos industriales sin tratamiento o desperdicios domésticos como estufas, lavadoras, refrigeradoras, colchones y cualquier otro objeto inservible) que llevarla o pagar para que la lleven a los vertederos municipales, provocando su contaminación y desborde en las épocas de lluvias; al conducir por las calles y avenidas de Panamá es muy desagradable y triste ver como la gente, de cualquier estrato socioeconómico, de forma despreocupada e inconsciente, tira la basura en las calles (papeles, latas, bolsas de basura, etc.) desde los autos particulares y los transportes públicos (taxis y buses) ya que existe el criterio de que para eso están los recolectores/vendedores de latas de aluminio y las “damas de amarillo” del Departamento de Aseo, que recogen la basura de las calles. El resultado de este comportamiento retrógrado, antisocial y falto de calidad ciudadana son las alcantarillas obstruidas y la inundación de las calles con el más leve aguacero. Las autoridades gubernamentales en general, los Ministerios de Educación y de Salud, los clubes cívicos, las ONG’s, la empresa privada y los ciudadanos conscientes y educados del país tienen que hacer algo al respecto y pronto. Faltan campañas de educación a la ciudadanía en general que estén orientadas a crear conciencia en el ciudadano común sobre la importancia de este tema. El gobierno tiene que implementar y perfeccionar las leyes existentes al respecto o crear nuevas leyes con el apoyo de la Asamblea Nacional de Diputados para lograr la educación de la ciudadanía. Los gobiernos municipales o locales no pueden hacer mucho sin la colaboración de la ciudadanía, para lograr este magnífico objetivo.

¡Que distinto y bonito sería recorrer este hermoso país por caminos, calles y avenidas limpias, en lugar de encontrar a cada paso el bochornoso espectáculo de la basura y la pestilencia generalizadas!¡Que maravilloso sería que los ríos, tanto de las áreas rurales como de las urbanas, pudieran mantenerse limpios, sin contaminación, para poder disfrutar de ellos plenamente!

Manejo agresivo

Las cifras de muertes por accidentes de tránsito en Panamá son preocupantes. Prácticamente a diario se escucha en las noticias los horribles accidentes de tránsito que ocurren y las causas más comunes son: manejar en estado de ebriedad, alta velocidad y agresividad al conducir (imprudencia). Las dos primeras causas de accidentes son bastante comunes en todas partes del mundo pudiendo disminuirse con mucha vigilancia, severas penalizaciones y multas altas. La agresividad al conducir es característica en toda la república, especialmente en la ciudad capital, Panamá. Es una actitud equivocada y temeraria m