05 noviembre 2009

Crisis actuales en la República de Panamá: ¿qué nos pasa a los panameños?

Luego de la estrepitosa caída de la larga dictadura militar que oprimió al país por más de dos décadas, especialmente durante sus años postreros, la bonanza económica y las positivas experiencias de crecimiento y desarrollo que ha experimentado Panamá, en los dos últimos decenios, ha atraído muchas inversiones y enorme cantidad de inmigrantes extranjeros que buscan beneficiarse del progreso nacional, mejorando sus expectativas de vida. La explosión demográfica nativa, sumada a las inmigraciones, al crecimiento y desarrollo ascendente del turismo y a los megaproyectos en ejecución y por ejecutar (la ampliación del canal interoceánico, la cinta costera, los mega puertos, así como la masiva construcción de rascacielos, centros comerciales, urbanizaciones y resorts) demandan enormes cantidades de bienes y servicios, como nunca antes en la historia nacional. La demanda de muchos bienes y servicios que antes no se requerían ni conocían, la proliferación de universidades privadas en respuesta a la demanda de nuevas profesiones que no existían o no se requerían (en las pocas universidades que operaban), el colapso u obsolescencia de los servicios de alcantarillado, electricidad, abastecimiento de agua y otros existentes, la colapsada red vial, el deficiente servicio de transporte público, el ineficiente sistema de recolección de la basura, los inadecuados servicios de salud pública y seguridad social, el atrasado e inoperante sistema educativo y, en fin, una miríada de otras limitantes y necesidades tienen a Panamá sumida en el caos, en un estado de postración casi comatoso. Y es que el raudo crecimiento económico y el desarrollo no planificado o inadecuadamente planificado han creado un enorme vacío, un rezago, en todos los estamentos de la sociedad panameña que todavía no ha logrado, por falta de un liderazgo político verdaderamente nacionalista, ajustarse a las necesidades y demandas de la moderna república, en un entorno mundial de apertura, de globalización. Todavía se insiste en enfrentar los nuevos retos, en romper los nuevos paradigmas, con las herramientas, esquemas y procedimientos del pasado, que ya no funcionan. La Panamá bucólica quedó atrás, hay que enfrentar los nuevos retos con las herramientas y procedimientos de estos tiempos, para poder disfrutar plenamente del progreso y desarrollo sin los violentos traumas de los ajustes sociales acelerados y desordenados, que pueden llevar el país a profundas y dolorosas crisis sociales y al colapso.

En este artículo se comentan algunos temas que requieren ajuste, lo antes posible, para que Panamá se inserte entre las naciones emergentes con un alto índice de desarrollo humano para satisfacción y honra de todos los panameños y de aquellos que han elegido a Panamá para vivir.

La actitud cómoda e irresponsable del ciudadano panameño común o la falta de consciencia social:

Muchos panameños creemos que somos el centro del universo y que todo gira alrededor nuestro. No nos importa con los demás y pensamos que todos deben rendirnos pleitesía. Por ejemplo, caminamos descuidadamente por una transitada calle, pensando que son los conductores de vehículos los que tienen que tener cuidado de no atropellarnos, como si no fuéramos a ser nosotros los afectados directos. Los conductores, en general, conducen, al mismo tiempo, de manera agresiva e inconsciente, poniendo en peligro su seguridad personal y la de terceros. Muchos conductores de autos particulares, por ejemplo, se estacionan en los estacionamientos exclusivos para discapacitados sin importarles los inconvenientes que pueden causar a estos ciudadanos con su deleznable acción. Si un ciudadano les llama la atención, lo insultan, en vez de reconocer su error y corregirlo inmediatamente. En las barriadas hay muchos moradores inconscientes que tiran su basura (latas, botellas, desechos orgánicos, llantas, colchones, estufas, refrigeradoras, etc.) en los ríos, quebradas o lotes baldíos aledaños, contaminando los cauces, causando el desbordamiento en las épocas lluviosas, creando focos de infección de enfermedades y criaderos de mosquitos (incluyendo el causante del dengue clásico y el hemorrágico). Sin embargo, el ciudadano panameño común continúa ensuciando todo a su alrededor y piensa que a él nada le va a afectar. La actitud correcta es quemar o disponer adecuadamente de aquella basura que se genera en cada hogar o empresa y no es recolectada por el sistema estatal de recolección, para evitar la proliferación de plagas y enfermedades y el afeamiento de la ciudad.

Qué bonito sería que todos los panameños tuviéramos consciencia que vivimos en sociedad y que, por lo tanto, nuestras acciones afectan directa o indirectamente a terceros. Por esta razón, tenemos que ser cuidadosos y considerados con todo lo que hacemos y decimos. Esta actitud positiva mejoraría la convivencia humana y crearía una cultura de responsabilidad social y de colaboración ciudadana.

¿Cómo abordar el problema? A través de la educación en el hogar y en la escuela primaria y secundaria. El Estado y la Sociedad Civil tienen que crear programas y proyectos con el fin de concienciar y educar a los padres de familia para que puedan orientar adecuadamente a sus hijos, enseñándoles lo negativo de tener una actitud cómoda e irresponsable que lleva a desconocer que nuestras irresponsabilidades afectan a los demás. El Ministerio de Educación, por otro lado, tiene que incluir en su programa de educación primaria y secundaria materias que promuevan una actitud cívica correcta en los niños y jóvenes ya que es en esta etapa del desarrollo humano en que es más importante adquirir estas actitudes sanas y correctas.

El transporte público:

Nada más puede añadirse sobre el infrahumano sistema de transporte público del área metropolitana de la ciudad de Panamá, si es que puede considerarse un sistema, que no se haya dicho ya. El pueblo panameño que vive en el área metropolitana o áreas aledañas sufre a diario los rigores de tan pésimo transporte público que incide directamente en su calidad de vida. El gobierno actual tiene planes para la construcción de un metro durante su período de gestión y para el diseño e implementación de un nuevo y verdaderamente moderno sistema de transportación pública que sea eficiente, digno, económico y sostenible en el tiempo.

Sería excelente que, hacia el cuarto final de la actual gestión de gobierno, el ciudadano del área metropolitana de la capital pudiera contar con la primera etapa de este moderno sistema de transporte, elevando su calidad de vida de forma importante (sin tener que madrugar para llegar a su puesto de trabajo, sin tener que someterse al indigno apiñamiento físico en los actuales “diablos rojos”, ni al alto riesgo que representa utilizar este servicio.

¿Cómo abordar el problema? Desde ya el gobierno de turno tiene que implementar cambios radicales que mejoren la eficiencia y calidad del transporte público actual. No se debe esperar a inaugurar el metro y el nuevo sistema de transporte dejando al pueblo expuesto por tres o cuatro años adicionales de problemas y sufrimiento. Sería una excelente inversión si el gobierno contratara los servicios de algún reconocido experto internacional en transporte que logre mejoras significativas en la eficiencia y calidad del actual y contribuya a diseñar el nuevo y moderno sistema, en consulta permanente con el gobierno y los usuarios.

La vialidad en el área metropolitana de la ciudad de Panamá:

Actualmente, el tránsito vehicular en el área metropolitana de la ciudad de Panamá y zonas aledañas es inviable y estresante. Obviamente, el pésimo transporte público actual contribuye a esta inviabilidad, aunque las causas son múltiples, entre ellas la falta de una cultura vial en la ciudadanía, la actitud cómoda e irresponsable de un gran sector de la ciudadanía, la falta de normativas de tránsito modernas y claras, la falta de un sistema de ordenamiento del tránsito científico y eficiente y la red vial obsoleta y -hace tiempo- colapsada, entre las principales. No han sido suficientes algunos cambios modernos de introducción relativamente reciente como los corredores norte y sur (en los que, contradictoriamente, también hay cuellos de botella y espectaculares tranques vehiculares), el puente Centenario, la Cinta Costera y el paso vehicular elevado que une la vía de acceso al puente Centenario con la Avenida de La Paz, sobre la Avenida Ricardo J. Alfaro, mejor conocida como “Tumba Muerto”. El gobierno actual tiene que resolver este problema para que la moderna área metropolitana capitalina sea viable para los ciudadanos (que se desplazan hacia sus trabajos, hacia sus hogares, a realizar cualquier actividad o trámite), los transeúntes locales o extranjeros (que realizan visitas o turismo) y los comerciantes o empresarios que realizan negocios, trámites o reuniones comerciales y requieren de una ciudad viable para efectuar eficientemente sus operaciones.

Qué fantástico sería tener un área metropolitana ordenada y funcional en que la vialidad sea una realidad y permita una fluidez óptima para la realización oportuna de cualquier actividad.

¿Cómo abordar el problema? El gobierno tiene que basarse en la planificación por objetivos bien definidos, el asesoramiento por expertos, una decisión política firme, la adecuación y cumplimiento de las leyes, la certeza de castigo para los infractores y, sobre todo, voluntad y deseo de ayudar a los ciudadanos y al país.

El sistema de salud pública:

Actualmente, la República de Panamá posee un sistema de salud pública obsoleto que no ha evolucionado con la rapidez que demanda el crecimiento demográfico y desarrollo del país. Por ejemplo, el sistema de adjudicación de citas ya colapsó pues estaba diseñado para una época muy diferente de la actual con mucho menos usuarios, menos especialidades médicas, menos diferentes tipos de análisis de laboratorio, etc.. Hoy vemos que el uso del mismo sistema, ya anacrónico, desactualizado, no apto para la realidad actual, produce grandes cuellos de botella en la adjudicación de citas y la atención médica. Los panameños usuarios del sistema (la inmensa mayoría) sufren lo indecible para adquirir una cita, levantándose a las 2 o 3 de la mañana para formar una fila kilométrica en la entrada de los centros de salud, expuestos a las inclemencias del tiempo y los maleantes. La calidad de vida de estos panameños está severamente afectada por esta situación. Posteriormente, a la hora de acudir a la cita médica, resulta que el médico de turno llega a la hora que se le antoja causando gran perjuicio y toda clase de inconvenientes a los usuarios que programan sus actividades contando con la puntualidad de la atención. Por otro lado, el cuadro de medicinas no cubre las necesidades actuales y, con frecuencia, las medicinas que se distribuyen son compuestos genéricos de baja calidad. Las medicinas más costosas no están disponibles regularmente y requieren de protocolos especiales para tener acceso a ellas de manera esporádica. Cuando el usuario va a una farmacia privada a comprar estas medicinas, se encuentra que son muy costosas para su presupuesto, ya que el precio de las medicinas, en Panamá, está entre los más elevados del continente. ¿Cuándo se le pondrá el cascabel al gato, en el sentido de acabar, de una vez por todas, con este crimen en contra del pueblo panameño? Igual sucede con las cirugías. La asignación muy lejana de las fechas de las operaciones significa, con frecuencia, un agravamiento de la salud del paciente e, incluso, la evolución de su enfermedad o condición a una etapa irreversible que puede significar el desahucio o la muerte.

Qué fantástico sería que el pueblo panameño pudiera contar, dentro de la actual gestión gubernamental, con un sistema de salud pública humano, eficiente y oportuno. Que las citas médicas puedan ser obtenidas eficientemente por teléfono (en la actualidad la línea telefónica dedicada a esta función siempre está ocupada), correo electrónico, en línea o presencialmente, sin necesidad de madrugar y hacer filas kilométricas. Que se ampliara la capacidad de atención médica y de cirugías, que el cuadro de medicamentos fuera incrementado sustancialmente para suplir las demandas actuales y que el precio de las medicinas en las farmacias privadas sea estrictamente regulado para evitar la especulación y el jugar con la salud del pueblo panameño. Sería maravillosa la implementación de un sistema orientado a brindar servicios de alta calidad y eficiencia a los usuarios en el que los médicos tengan que cumplir con sus horarios de atención so pena de la imposición de sanciones acordes con la gravedad de la falta.

¿Cómo abordar el problema? Rediseñando y actualizando el sistema con la ayuda de expertos internacionales reconocidos, dotándolo de más y mejores policlínicas a nivel nacional, contratando más médicos, automatizando los análisis y diagnósticos al máximo, digitalizando y automatizando todo el sistema de adjudicación de citas a nivel nacional, entre muchas otras alternativas disponibles en la actualidad.

El sistema de recolección de la basura:

Este es un problema de falta de equipo adecuado y de personal. También de un mantenimiento deficiente de los equipos de recolección y la ausencia de una capacitación y concienciación permanente del personal asignado a estas labores, de modo que los equipos sean bien utilizados y se extienda su vida útil. Se debe dotar a los vertederos de tecnología de punta para el manejo y tratamiento de la basura.

¡Qué aseados y bonitos se verían los municipios y sus jurisdicciones, a nivel nacional, si se ampliara la capacidad de los sistemas de recolección para absorber la demanda real y crecer según sea requerido!

¿Cómo abordar el problema? Logrando que la basura se convierta en algo útil o generador de recursos económicos. Además de los vertederos, debe estudiarse la posibilidad de implementar un sistema de incentivos para la clasificación de la basura en los hogares y la posibilidad de utilizar esta basura orgánica en el compostaje, para la producción de fertilizantes y/o enmiendas orgánicas al suelo, como ocurre en países como Israel y otros muchos alrededor del mundo. Esto podría convertirse en un negocio municipal o puede ser privatizado bajo protocolos y procedimientos específicos. También se debe estudiar seriamente la factibilidad de adquirir y operar convertidores de plasma en los municipios más populosos y/o con mayor producción de basura sólida (llantas, vidrios, plásticos, metales, etc.). Estos se basan en la tecnología de arco de plasma que utiliza electricidad y aire para producir un plasma capaz de alcanzar temperaturas cercanas a los 5,500 grados centígrados (similar a la temperatura de la capa externa visible del sol) que se utiliza para gasificar la basura sólida y obtener una mezcla de hidrógeno, nitrógeno y monóxido de carbono, principalmente, que puede ser usada en turbinas a gas, en lugar del gas natural. Otro sub producto de este proceso es una especie de piedra obsidiana muy dura y liviana que puede ser utilizada como agregado o para fabricar ladrillos para pavimento u otros materiales de construcción. Sería una excelente manera de eliminar el serio problema de la generación, acumulación, contaminación, recolección y deposición diaria de miles de toneladas basura sólida convirtiéndola en algo útil con posibilidades de comercialización. Esto sería una inversión inteligente del Estado, en una tecnología de punta inventada hace muchos años por la NASA y a la que se le ha encontrado una aplicación práctica que ya ha sido adoptada por algunos países vanguardistas.

La seguridad social:

Los maleantes, en el más amplio sentido de la palabra, se están tomando el país. El nunca suficientemente maldecido narcotráfico, el pandillerismo, el raterismo, los asaltantes de bancos, los sicarios y otras modalidades del crimen organizado, están debilitando los cimientos de la sociedad panameña. La mayoría de los homicidios, que ya ocurren en cualquier punto de la geografía nacional, son ajustes de cuentas entre narcotraficantes (por traiciones o “tumbes”) y pandilleros (por problemas territoriales entre pandillas). En otras palabras, maleantes asesinando maleantes. El problema es que, con frecuencia, mueren inocentes que tienen la desdicha de quedar en medio de las balaceras de los criminales. Por otro lado, los sicarios (tristemente menores de edad en mayor proporción) generan crímenes por encargo de cualquier persona u organización criminal y sus víctimas, en la mayoría de los casos, también son personas de mal vivir. Esta triste realidad hace un enorme daño al país, en términos de seguridad ciudadana, imagen internacional, inversiones y turismo pues la tasa de homicidios del país en 2008 fue alta (según el Informe sobre Desarrollo Humano para América Central 2009-2010, del PNUD), de 19 homicidios por cada 100,000 habitantes, similar al promedio de toda América Latina (se considera alta cuando ocurren más de 10 homicidios por 100 mil habitantes). Según el mismo informe, pocos países latinoamericanos superan esta tasa, entre éstos Honduras, con 58; El Salvador, con 52; Guatemala, con 48; y, Belice, con 32, todos en América Central. Colombia, que llegó a tener la tasa de homicidios más alta del mundo (77), terminó el 2008 con un sorprendente 33, producto de 16,140 asesinatos. Considerando que en el año 2000 Panamá mostró una tasa de homicidios de 13 (también alta), el incremento de los últimos ocho años es sumamente preocupante. De nada sirve señalar que el mayor porcentaje de estos homicidios son ejecuciones del narcotráfico (principalmente extranjeros) o rencillas entre pandillas, pues son asesinatos que ocurren en el territorio nacional y cuentan para el cálculo de la tasa de homicidios. Si se incluyeran las estadísticas de la criminalidad, en general (asaltos, robos, estafas y secuestros exprés, entre otros), se revelaría que la seguridad social está en una situación, realmente, alarmante.

Sería magnífico para Panamá que el actual gobierno del cambio de Ricardo Martinelli lograra reducir la tasa de homicidios a menos de 10 y que los índices de criminalidad general pudieran disminuir significativamente, antes de concluir su gestión. Esto calificaría al país como uno de los más seguros del mundo, catapultando su imagen internacional, el turismo, la inversión y el desarrollo, a niveles aún más altos que los alcanzados en años recientes.

¿Cómo abordar el problema? El abordaje de este delicado problema tiene que ser inmediato y contundente, sin contemplaciones y a todos los niveles: ejecutivo, legislativo y judicial. El gobierno debe asesorarse con expertos en la materia de reconocimiento internacional que contribuyan a trazar una estrategia funcional y efectiva, que rinda frutos rápidamente. Esta sería una de las mejores inversiones del Estado pues se estaría invirtiendo en la seguridad de todos los panameños y de quienes nos vistan por turismo o inversión. Este es un tema en el que no puede improvisarse y que no puede ser resuelto por personas o servidores públicos con buenos deseos o buenas intenciones pero sin el conocimiento, entrenamiento y experiencia que se requieren. Ser ilusos u optimistas en un tema tan sensible es equivalente a llevar al país a un estado de inseguridad total y a un colapso social. Se requiere de mente clara y una actitud pro activa de las autoridades nacionales y de la sociedad organizada, en general. Algunas opciones para enfrentar el narcotráfico podrían incluir: 1) el reforzamiento de la vigilancia en nuestras costas y fronteras con suficiente personal bien entrenado, dotado de equipos de última generación, cueste lo que cueste; 2) control severo de las inmigraciones ilegales con un cuerpo fronterizo altamente entrenado y dotado de equipos de última generación, cueste lo que cueste; 3) endurecimiento de las normativas y leyes para combatir el narcotráfico; 4) exigir o restringir el visado a nacionales de países de alto riesgo; 5) control interno del narcotráfico con asesoramiento por expertos, cueste lo que cueste; 6) incrementar las unidades policiales a niveles adecuados y brindarles un entrenamiento con expertos, cueste lo que cueste; dotar a la policía nacional y cuerpos élites de los mejores equipos disponibles en el mercado, cueste lo que cueste. En cuanto al pandillerismo, hay alternativas que pueden resultar, como la implementación de programas de resocialización, educación y entrenamiento, la dotación de puestos de trabajo a los pandilleros resocializados, el incremento de la fuerza policial dedicada a combatir el pandillerismo, su entrenamiento constante en tácticas específicas por expertos reconocidos y la dotación de equipamiento moderno para estas labores. Adicionalmente, se deben mejorar las condiciones e incentivos laborales de la Policía Nacional.

El sistema educativo:

La crisis de la educación pública en Panamá no es nueva. El sistema educativo está en crisis desde hace más de 30 años y a todos los niveles: educación primaria, intermedia y universitaria. Sin embargo, es a nivel de las escuelas primarias y secundarias públicas que la crisis educacional se hace sentir con mayor intensidad pues un niño y un joven mal formados serán ciudadanos y profesionales mediocres. Gran cantidad de maestros y profesores del sector público son productos de este mismo sistema educativo mediocre e insostenible. Muchos de estos docentes no tienen vocación, no están actualizados y ni siquiera tienen buena ortografía así que sus estudiantes (¿o víctimas?) reciben una formación de mediocre a mala. Los programas obligatorios de actualización de docentes que se impartían los veranos, durante las vacaciones estudiantiles, ya son historia, prácticamente, y la supervisión y seguimiento a los maestros y profesores de secundaria ya no se realiza. Al docente se le suministran planes educativos que ya no responden a las necesidades educativas actuales (en función de las demandas del entorno nacional e internacional) y nadie lo supervisa con el fin de constatar que está impartiendo las clases adecuadamente (desde el punto de vista pedagógico) y siguiendo los procedimientos del Ministerio de Educación. Los educadores se mantienen en constante enfrentamiento con las autoridades educativas por la obtención de beneficios y aumentos salariales pero no proponen mejoras al sistema educativo, la actualización permanente de los programas de estudio para los educandos y los programas de actualización de docentes. Los padres de familia alcahuetean la mala conducta y la mala actitud de sus hijos o acudidos dándoles un mensaje muy negativo, en el sentido de que lo que hacen está bien. Se enfrentan a los educadores con insultos y violencia física sin darse cuenta que el mal comportamiento, la mala actitud (irreverente e inconsciente) y las malas acciones de sus hijos y acudidos son reflejo de la situación en sus hogares y de la poca de atención y orientación que les brindan. En otras palabras, de su fracaso como padres, pues la educación básica del menor es responsabilidad inalienable de los padres o acudientes y se imparte en casa (lo relativo a la conducta, la moral, el civismo, la ética, lo espiritual, lo religioso, la sexualidad sana, la disciplina y la responsabilidad) y se refuerza en la escuela. Por otro lado, la estructura y gestión administrativa del Ministerio de Educación es un desastre, por decir lo mínimo. La masificación de la educación y el incremento desmedido de los educandos en los últimos tres decenios ha causado que la reparación y acondicionamiento de las escuelas en las vacaciones de verano sea muy difícil de cumplir pues se pretende atender la enorme demanda de la época con los esquemas y procedimientos de los años 30 del siglo pasado, cuando la república era como un pueblo grande, tenía una baja densidad poblacional y todo se podía resolver de manera rápida y fácil, con criterios pueblerinos. Panamá es uno de los países que más invierte en educación en América Latina (entre 6 y 7% del PIB) y de los que menos resultados positivos obtiene, en términos de calidad de la educación pública.

Sería un enorme avance para Panamá que el gobierno del cambio de Ricardo Martinelli y la Ministra de Educación, Lucy Molinar, lograran resolver la crisis de la educación. Solo se requiere de voluntad política, verdaderos deseos de modernizar la educación pública nacional y el esfuerzo coordinado de todos los actores (autoridades, docentes, padres de familia o acudientes, educandos, sociedad civil) para lograrlo.

¿Cómo abordar el problema? Se requiere de una reingeniería radical y una cirugía reconstructiva masiva para reinventar este Ministerio, uno de los más complejos e importantes del país. Hay que obtener el asesoramiento de expertos nacionales e internacionales en educación para diseñar, probar e implementar un nuevo sistema educativo panameño que responda a las demandas del mundo actual pues, el desarrollo de todo país está, indefectiblemente, atado a la educación. Hay que invertir entre 7.5 a 8% del PIB en este sector y, ojalá, se pudiera llegar al 10%. Sería el dinero mejor invertido del mundo si se invierte en un proyecto de reforma educativa a todos los niveles, diseñado por expertos, e implementado con rigurosidad, a través de una planificación, seguimiento y evaluación científicos, con indicadores bien claros y definidos. Mientras el gobierno actual da los pasos necesarios para esta cruzada, la Ministra Molinar tendrá que hacer uso de su capacidad gerencial, su disposición al diálogo, su creatividad e inventiva, su orientación a la acción, su amor por la patria y su sentido común para orientar la educación del país por la senda de una verdadera modernización que lleve a Panamá a los primeros planos en la materia y contribuya al desarrollo socioeconómico del país.

En su reciente participación en Nueva York, ante la 64 Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), iniciada el 15 de septiembre pasado, el Presidente Martinelli, en un emotivo, nacionalista y optimista discurso, señaló que “Vamos a poner los intereses del pueblo primero. Por encima de los intereses personales o partidistas. Porque un país es más importante que un partido político. He escogido a los mejores para que trabajen en el gobierno, sin importar si son de oposición o independientes”. Más adelante sentenció, en tono de premonición, que “Panamá es el sitio ideal para invertir, establecer empresas y para vivir. Vamos a convertir a Panamá en el Hong Kong o Dubai de América”. Fue un discurso muy elocuente y muy esperanzador para el pueblo panameño y envió, también, un mensaje de solidaridad a un mundo que, en vez de armas, necesita paz y la concertación de ideas y voluntades para crear un mundo mejor, en el que todas las naciones progresen. Este blog, Palabra Justa, coincide al 100% con el señalamiento de que el pueblo es primero y está por encima de los intereses personales o partidistas y que el país es más importante que cualquier partido político y, por eso, ha seleccionado a los mejores hombres y mujeres, sin importar sus ideas políticas, para trabajar por el país en su gestión. Hacía mucho tiempo que no se escuchaba a un presidente panameño poner por delante los intereses de Panamá. El pueblo panameño espera que el Presidente Martinelli no se quede en la retórica, que es lo tradicional, y pase a la acción. La sinceridad de sus palabras se revelará a medida que su gobierno avance. Que Dios lo guíe por el camino que él mismo ha señalado en este discurso y durante toda la campaña política que lo llevó a la primera magistratura de la Nación. Por otro lado, la afirmación de que va a convertir a Panamá en el Hong Kong de América, suena bastante optimista pero, para alcanzar grandes logros, primero hay que soñar. Él es un hombre exitoso, un hacedor, y lo ha demostrado a lo largo de toda su vida. Sin embargo, para lograr lo que se propone, primero deberá abordar y resolver con inteligencia y mano firme y justiciera las crisis existenciales que, en estos momentos, agobian a la sociedad panameña, y que se resumen en este artículo.

30 septiembre 2009

Pinceladas Metropolitanas

Transitando por la metrópoli

Quienes conducen un vehículo por cualquier calle o avenida de la Ciudad de Panamá, capital de la República, se horrorizan al ver que del vehículo que va adelante (sea un Mercedes, un BMW, un japonés, un coreano o un humilde LADA) sale una mano y tira en media calle una lata de soda o cerveza, o una botella plástica vacía, o una cáscara de guineo, o un papel u otro tipo de basura. La reacción inmediata del observador consciente de la responsabilidad ciudadana es de gran indignación y exclama o piensa: “¿cómo pueden haber panameños tan inconscientes o tan cochinos?”…

A un costado o en la isleta de una moderna y transitada avenida se observan los improvisados puntos de operación donde vendedores de semáforos empacan algún producto vegetal (plátanos, tomates, guineos, pimentones, pepinos, etc.). Estos consisten de un montón de sucias cajas de madera o plástico, rodeadas de basura (bolsas plásticas, papeles, etc.) y desperdicios vegetales malolientes que, junto con las moscas, se acumulan diariamente en estas improvisadas empacadoras y sus alrededores, dando un mal aspecto a las vías. Esto proyecta a las personas conscientes y educadas, nacionales o extranjeras, una triste y real percepción de la falta de educación y de concienciación del panameño común y una idea de la desidia de las autoridades y de la debilidad de las instituciones responsables de hacer cumplir las leyes. Los panameños educados y conscientes dan el caso por perdido y desvían la mirada en un intento por ignorar tal esperpento, tal desfachatez… Y, tristemente, piensan: “ser pobre o humilde no significa ser cochino”.

Más adelante, un diablo rojo (bus de las rutas urbanas) atestado de pasajeros de pie hasta la misma escalera de entrada y salida, con el pabo (asistente del conductor) con medio cuerpo fuera del vehículo, se detiene sobre la vía para dejar pasajeros y subir otros, interrumpiendo irresponsablemente el libre tránsito del carril, a solo unos metros de la parada de buses. Otro diablo rojo se le atraviesa para quitarle los pasajeros pues está menos atestado de gente. Llevan los equipos de sonido a todo volumen, con una música estridente y vulgar, y se gritan una sarta de indecencias y maledicencias, sin importarles los pasajeros. Inician una regata frenética en plena vía, arriesgando la vida de sus pasajeros, los peatones y las personas que van en otros vehículos. “¡Partida de salvajes!”, les grita el conductor del sedán que va detrás, hastiado y exacerbado de la manera tan abusiva, desconsiderada y brutal de conducir de estos desgraciados.

En un cruce de calles, la luz del semáforo cambia a roja y el vehículo que va adelante la rebasa, colisionando con otro que tenía la luz verde a su favor. Los dos vehículos son dejados en mitad del cruce, generando una tremenda congestión vehicular, por la larga y resignada espera por un policía de tránsito que tome las declaraciones de las partes y haga el parte policivo, a pesar de que el infractor que rebasó en luz roja reconoció su culpabilidad y de que los dos vehículos están asegurados, ya que es obligatorio.

Dejando atrás el accidente, el vehículo continúa su recorrido detrás de un taxi. Un peatón -situado exactamente en una salida hacia la vía principal- hace señas al taxi, que se detiene sobre la vía, obstruyendo la salida, para recoger al usuario. “¡Estúpidos!...”, exclama, furibundo, el conductor de un auto que intenta salir hacia la vía principal y no puede, por el taxi. Finalmente, después de intercambiar información, el taxista decide no llevar al pasajero a su destino… Con un poco de sentido común y de respeto hacia los demás, este tipo de abusos no ocurrirían. Falta mucha educación y concienciación acerca de las responsabilidades viales tanto de los peatones (buenas prácticas peatonales) como de los conductores en general (buenas prácticas de conducción) ya que, aunque son los taxistas y los conductores de buses de ruta los infractores más frecuentes, también muchos otros conductores cometen estos abusos que hacen de Panamá un país casi barbárico, incivilizado. En fin, se detuvo toda la línea de vehículos detrás del taxi, se formó una intensa sonadera de bocinas (tocadera de pitos o pitadera, como decimos los panameños) y la luz del semáforo, que estaba en verde, cambió a roja, recibiendo el peatón y el taxista un tumulto de maldiciones, sin saberlo.

Al salir la luz roja, una nube de vendedores de semáforos se abalanza sobre los vehículos, ofreciendo periódicos, billetes de lotería, vegetales y/o frutas empacados al margen de todas las normas de inocuidad, hermosas rosas de todos los colores, CD’s de audio y DVD’s pirateados con las últimas canciones y películas de la pantalla grande (incluyendo las pornográficas), estuches y accesorios para celulares, lentes para el sol, paraguas, chicles y golosinas, bolsas para basura, así como una increíble variedad de mercancías. No faltan los limosneros profesionales (menores de edad de ambos sexos, adultos sin vergüenza, piedreros y/o discapacitados) y los portadores de alcancías autorizados para recolectar dinero para distintas causas u objetivos. Tampoco faltan los limpia vidrio que sorprenden al conductor desprevenido chorreando agua sobre el parabrisas o el vidrio trasero de los vehículos para inducirlos a permitir la limpieza del vidrio por la módica suma de 10 centésimos de Balboa. Cuando la luz cambia a verde, algunos conductores están entretenidos con estos itinerantes del semáforo, entorpeciendo el libre tránsito vehicular.

Reflexiones

La pregunta más obvia es: ¿dónde están las respectivas autoridades nacionales? A cualquier panameño o ciudadano que quiere, de verdad, este país y desea lo mejor para Panamá le da mucha vergüenza que se haya tenido que crear a los caza cochinos para evitar que la recién inaugurada cinta costera sea convertida, en poco tiempo, en un vertedero peor que el vertedero municipal de Cerro Patacón. Habrá que crear una policía especial para velar por la limpieza y el aseo en toda el área metropolitana e imponer sanciones a los ciudadanos cochinos e inconscientes que piensan, cómoda y mediocremente, que se puede tirar basura a las calles pues a las Damas de Amarillo de la DIMAUD se les paga para recogerla o que los pepenadores itinerantes se llevarán las latas de aluminio. ¡Qué pensamiento tan estúpido, barbárico y absurdo! Algo pasa con la educación en el hogar y en la escuela primaria. Hay que tomar acciones urgentes para crear conciencia entre la ciudadanía.

Algunos conductores de diablos rojos, maleantes con licencia para matar, conducen drogados y muchos han acumulado miles de Balboas en multas por manejo desordenado, que adeudan al Estado. Sin embargo, las autoridades se hacen de la vista gorda y permiten, en absurda complicidad, que estos mal llamados profesionales del volante sigan conduciendo, cometiendo toda clase de infracciones, abusos, atropellos y matando gente inocente, en vez de suspenderles de por vida la licencia de conducir -como corresponde- dando un alto y claro mensaje de certeza de castigo. ¿Será que estos señores están protegidos y/o hay coimas por debajo de la mesa? Por otro lado, se debe aplicar sanciones ejemplares a los dueños de los destartalados buses por permitir que estos salvajes conduzcan (ellos son peores que los maleantes que tienen por conductores). Por supuesto, hay conductores que son responsables, es cierto, pero, lamentablemente, son la inmensa minoría. Las manzanas podridas tienen que ser eliminadas del sistema y buscar verdaderos profesionales del volante que sean responsables y deseen hacer las cosas correctamente. Obviamente, falta normar y regular seriamente el sistema de transporte y la vialidad de la metrópoli y elaborar un perfil del conductor profesional, de modo que cualquier mequetrefe no pueda calificar como conductor de los buses de ruta.

Los conductores de vehículos desde los que se tire basura a las calles deben ser detenidos, obligados a recoger la basura, amonestados y/o sancionados (pecuniariamente y/o quitando puntos en la licencia de conducir). De este modo, tendrán que aprender que también tienen responsabilidades ciudadanas, entre éstas no ensuciar las calles y sus alrededores. Recordemos que en la antigua Zona del Canal, bajo jurisdicción de los Estados Unidos, ningún ciudadano panameño osaba tirar basura en las calles, que siempre se mantenían limpias, porque había certeza de sanción. Todo se veía nítido y aseado, lo que daba una sensación de placer. Los infractores, simplemente, aprendían la lección.

Hay que normar, reglamentar y regular o emitir disposiciones alcaldicias, con el fin de ordenar las actividades de la economía informal para que los vendedores de semáforos tengan puestos de empaque que cumplan con requisitos mínimos (de infraestructura y ubicación) y no ensucien las calles, afectando el ornato y aseo de nuestra bella ciudad capital. Habrá que impartirles algún tipo de charlas periódicas de motivación y concienciación, con seguimiento, para que comprendan que su responsabilidad ciudadana va mucho más allá de obtener honestamente el sustento familiar diario. Deben entender que también tienen un compromiso con la sociedad de no afear y ensuciar todo a su alrededor y contribuir, con responsabilidad cívica, a mantener las calles de la ciudad limpias y con buena apariencia. Una opción que no debe descartarse es la prohibición de todo tipo de actividades en los semáforos. Esto evitará que, en algún momento, ocurran atropellos y muertes de estos ciudadanos. El Estado tendría que procurar que estos ciudadanos se ganen la vida de otra manera, creando programas y opciones con este objetivo.

Tampoco debe permitirse la mendicidad en los semáforos y calles, mucho menos de los menores de edad, cuyos padres deben ser localizados, amonestados y/o sancionados por tan indigna actitud y por el mal ejemplo de formación que dan a sus hijos, que son el futuro de la patria. Este es un espectáculo bochornoso, por decir lo mínimo, y deja mucho que desear de la sociedad panameña. El Estado tiene que hacer algo al respecto. En Panamá nos preciamos mucho de tener un país en franco desarrollo, con crecimiento económico anual positivo durante los últimos tres años (11.5% en 2007, 9.2% en 2008 y se espera cerrar este año con un crecimiento del 2% o más, a pesar de la funesta depresión económica mundial que durante la mayor parte del año ha diezmado las economías a escala global) y con una capital entre las más modernas de América Latina. Sin embargo, adolecemos de fallas graves como la mala distribución de la riqueza y el pensamiento equivocado de muchos ciudadanos que tienen una actitud muy cómoda ante la vida y creen que sus responsabilidades como personas solo alcanzan las esferas familiares y del trabajo. Que no tienen responsabilidades ciudadanas como las que se citan en este artículo, que hacen que la vida sea más elegante, digna y llevadera.

El problema del transporte público en el área metropolitana es de nunca acabarse y constituye una gran vergüenza para Panamá. Solo se requiere voluntad política y la concertación ciudadana para eliminar el actual desorden y crear un verdadero sistema digno y eficiente para todos los ciudadanos y visitantes de la capital. Como el transporte público es pésimo e indigno, el panameño común trata de adquirir un auto para evitarse el sufrimiento y el trauma que significa ser un usuario del mismo. Por esta razón, las calles están siempre atestadas de vehículos, lo que hace que la ciudad de Panamá sea hostil, en cuanto a vialidad se refiere. Además, somos expertos en crear cuellos de botella que complican más la crítica situación del tránsito vehicular. Por ejemplo, permitir la construcción de los accesos y salidas de vehículos de un restaurante o negocio ubicado en un cruce de calles muy concurrido, directamente a la vía principal. Otra mala práctica es la reparación o ampliación de calles en las horas diurnas, en que la actividad en la ciudad es muy intensa, en lugar de adoptar horarios nocturnos y/o implementar sistemas flexibles que no interrumpan o entorpezcan la vialidad. La falta de ordenamiento en las entradas y salidas desde y hacia las avenidas o calles principales de una manera inteligente y funcional, que no forme cuellos de botella y la regulación o eliminación de los excesivos cruces en las avenidas o calles principales que crean permanentes congestionamientos o tranques vehiculares impidiendo el flujo eficiente de los vehículos y entorpeciendo todas las actividades de la metrópoli. El uso de semáforos tontos pésimamente sincronizados, en vez de la semaforización inteligente, también dificulta la vialidad en la metrópoli.

Percepciones

Se requieren soluciones urgentes y efectivas para educar a los panameños comunes que habitan en el área metropolitana sobre sus responsabilidades civiles, a través de programas, proyectos y actividades orientadas a este fin. Hay que lograr un cambio en la actitud cómoda e irresponsable de muchos, con el fin de que la convivencia ciudadana sea de respeto y consideración con los demás y se establezca un clima generalizado de civilidad que le de otra cara a la ciudad capital, una cara limpia, ordenada y sosegada. Las autoridades nacionales tienen que ejercer su rol con mano firme y hacer cumplir las leyes de manera estricta y efectiva para que los ciudadanos tengan la certeza de que si las infringen, se les aplicará todo el peso de la ley. Autoridades permisivas y/o corruptas no hacen más que empeorar la situación actual. El pésimo y anárquico transporte público, la falta de vialidad, el desaseo de la ciudad (causado por un gran sector de la ciudadanía carente de concienciación ciudadana) y el desorden general en la metrópoli son ejemplos clásicos. También hay que normar y regular la economía informal de modo que se cuenten con parámetros o reglas que enmarquen estas actividades adecuadamente, para satisfacción de toda la ciudadanía.

Panamá se está desarrollando a pasos agigantados y acelerados. Hace apenas tres decenios éramos, todavía, una aldea, un pueblo, con costumbres casi bucólicas y muy pocos problemas de criminalidad, de transporte o de vialidad. Hoy, el progreso y la modernidad han traído muchos avances y beneficios para el país y hemos despertado al turismo en general. Por fin el país se está desarrollando y está utilizando, para beneficio propio, sus recursos y riquezas naturales como son la posición geográfica, la rica biodiversidad y la vocación marina (Panamá es un país continental con uno de los más altos índices de costas en ambos océanos por unidad de superficie); además, la economía basada en los servicios y el comercio, la Zona Libre de Colón e, indudablemente, el canal, las obras para su ampliación y el ferrocarril transístmico son ejes de desarrollo que han catapultado la economía nacional a niveles jamás sospechados, especialmente después de la reversión del canal y las zonas aledañas, antes bajo jurisdicción de los Estados Unidos.

Sin embargo, no todo ha sido beneficios y ventajas. La sociedad panameña está experimentando un rezago, un enorme desfase o vacío sociocultural, producto de la intensa presión social, cultural y económica a la que está siendo sometida, en especial su célula básica, la familia, como resultado del crecimiento desmedido y acelerado de la economía nacional en los últimos años y para los cuales la Panamá bucólica no estaba preparada y, aún, no ha podido asimilar. Irónicamente, el crecimiento económico acelerado también demanda mucha mano de obra calificada no existente en el país y ofrece oportunidades laborales jamás conocidas o imaginadas en Panamá. Hay una masiva importación de mano de obra calificada y la llegada de muchos inversionistas extranjeros, atraídos por la bonanza económica, incluyendo el atractivo megaproyecto de ampliación del canal interoceánico (una inversión multibillonaria con muchas y magníficas oportunidades de empleo y negocios) y la construcción de rascacielos y resorts por el boom del sector de bienes raíces y el del turismo. Como resultado, el costo de la canasta básica y el costo de la vida, en general, se han elevado geométricamente por el incremento sin precedentes en la demanda de alimentos y todo tipo de bienes y servicios para los inmigrantes, que gozan de niveles económicos mucho más altos que el promedio de los panameños. También llegan miles de inmigrantes legales e ilegales, que hay que regular estrictamente, buscando beneficiarse de la economía nacional y aceptando salarios más bajos, compitiendo ventajosamente con el trabajador panameño o desplazándolo en el mercado laboral. Esto ha causado la fragmentación y pauperización de la clase media panameña y ha creado un lumpen de pobreza y de pobreza extrema nunca antes visto, desde los tiempos de la anexión voluntaria a Colombia. Tristemente, los ciudadanos de los estratos medios a bajos continúan con los salarios congelados y un poder adquisitivo cada vez menor, lo que ha llevado a la economía familiar al borde del colapso y a un grave deterioro de la calidad de vida del pueblo panameño. La población pobre y la extremadamente pobre crecen a expensas de la clase media, totalmente empantanada en una burbuja de hiperinflación (14% de incremento en la canasta básica desde agosto de 2009) que solamente ellos experimentan en carne propia. Este es el medio de cultivo ideal para una explosión social que el gobierno de turno deberá enfrentar y resolver con soluciones innovadoras, prácticas e inteligentes, a fin de equilibrar la economía y la calidad de vida de todos panameños.

08 agosto 2009

Monólogo de un sesentón…

Cómo iba yo a imaginarme que algún día tendría 60… No es para reírse, le digo… Cuando tienes entre 13 y 20 la vida te sonríe y todo te parece muy lejano… La palabra “planificar” o la frase “hacer planes” te dan náuseas. Te parecen una locura, pues hay tiempo de sobra… ¡Hay que gozar y parrandear, todos los días, si es posible, hasta que cante el gallo! ¡Eso es vida! No entendemos por qué se nos regaña cuando dejamos la luz encendida, los vasos regados por toda la casa, los cuartos desordenados, los abanicos o el aire acondicionado funcionando horas interminables… y un larguísimo etcétera… Nos ofende profundamente cuando papá o mamá nos “echan en cara” el apoyo que nos dan para que tengamos lo que necesitamos para estudiar una carrera y “llegar a ser alguien”… qué fastidio cuando hay que pedir permiso hasta para ir a la tienda del chinito… o a la esquina a “parquear” con los amigos… ¡Están como locos…! No entendemos cuando nos dicen: “algún día te acordarás de mi, de mis palabras, de mis consejos”… Entre los 20 y los 25 ya comienzas a valorar el tiempo. No eres viejo aún pero tampoco eres del todo joven… Comienzas a ver la vida con más seriedad y los jóvenes de 20 o menos te parecen unos pelaos, unos chavales, unos niños incoherentes, que no razonan… A estas alturas ya te preocupa el futuro, lo que harás con tu vida… Todavía tienes muchos años por delante pero ya sientes que tienes que aterrizar, tomar control de tu vida. Si todavía vives en la casa paterna, ya sientes que tus padres te miran con hostilidad como preguntándose: “¿cuándo será que se independizará?” Total, ya haces lo que te viene en gana y ni pides permiso para salir, ni preguntas a qué hora puedes a llegar… Si ya trabajas y estudias de noche en la U, te sientes el dueño del mundo y tienes tu grupo de amistades alrededor de las cuales gira tu vida… Ellos son más importantes que tus padres y hermanos… Y los viejos, ya están oxidados… De los 25 a los 30, la cosa se pone crítica… ya estás pensando en casarte, en comprar un auto, una casa o un apartamento propios… Formar tu núcleo familiar, tener tus hijos. Lo malo es la cantidad de agobiantes responsabilidades que te van cayendo encima… Waooooo, yo no sabía que la vida es tan dura… Ahora tengo que pagar de todo: agua, electricidad, teléfono fijo, teléfono celular, cable TV, internet, la letra de la casa, etc., etc., etc…. Qué cara está la comida, solo el super me deja casi sin dinero para el resto de las obligaciones… ¡Qué frustrante, no puedo ni ahorrar…! Tenían razón los viejos, ¡cómo recuerdo sus regaños, sus consejos! ¡Qué delicioso era vivir sin tener que enfrentar obligaciones, sin tener que pensar en lo que voy a comer mañana, en qué voy a hacer para resolver tal o cuál problema…! De los 30 a los 40 los hijos son tu mayor preocupación. Ya pasaste a un segundo o tercer plano pues ya ni tu cónyuge te presta mucha atención… Todas son para los niños… La prioridad son los niños y cómo sobrevivir hasta la próxima quincena sin que el banco te eche de la casa o te quite el auto, el carro, como decimos los panameños… La comida de la familia, la mensualidad de la escuela de los pelaos, las cuentas de la casa, el salario de la empleada (la colaboradora doméstica, como les llaman ahora, elegantemente)… Por suerte, los pelaos están chicos y no comen tanto todavía… ¡Ya no me alcanza ni para el helado…! Cuando estás entre los 40 y los 50, inicia el período de las 7 plagas de Egipto… ¿o eran 12? Entonces, te das cuenta que la juventud se te escapa entre los dedos y te acuerdas, con frecuencia, de Calderón de la Barca: juventud, divino tesoro, ya te vas para no volver… Cuando quiero llorar no lloro… y a veces lloro sin querer… Los niños crecieron y ya son adolescentes… Ya no tienes paz pues se han rebelado contra tu autoridad y te cuestionan y discuten todo, menos el día antes del estipendio quincenal. Después del pago, ni te voltean a ver… hasta que se aproxima la siguiente quincena… En este punto, vuelves a extrañar tu niñez y adolescencia y a recordar las palabras y consejos de tus viejos… Te invade un terrible sentimiento de culpabilidad al pensar en los difíciles días que les dimos y al comprender que tenían razón… Nos sentimos después como unos mensos, unos idiotas, al escucharnos gritar a nuestros hijos: ¡apaga la luz, se ve que tu no la pagas! ¡¿Quién dejó el aire encendido (prendido, como decimos los panameños)?! ¡Carajo, llenen las benditas botellas para que siempre haya agua fría! ¡¿A quién le toca fregar esta noche?!... ¡Arregla tu cama! ¡No dejes los zapatos tirados en la sala, por Dios!... De los 50 a los 60 ya te hacen sentir como un anciano… De hecho, te aproximas a la tercera edad. Ya en el trabajo te miran como una pieza de museo… Si te botan, es casi imposible conseguir otro trabajo. Hay un increíble prejuicio en contra de las personas en esta edad… Nos creen unos inútiles… Todavía sientes que corre sangre caliente por tus venas y te sientes más o menos bien… Sientes que puedes dar mucho más de ti y tienes una invaluable experiencia que muchos colegas, compañeros de trabajo y jefes no valoran… Te asaltan pensamientos lúgubres sobre tus, cada vez más cercanos, días de la ancianidad: seguramente, me meterán en uno de esos asilos donde las moscas te acosan constantemente y me irán a visitar de vez en cuando. El día que me muera, ni se darán cuenta… A los 60, a solo dos o menos años de la jubilación, ya estás pensando lo que harás con tanto tiempo que tendrás disponible. Si aún no tienes nietos, como yo, prepárate pues tus hijos te convertirán en niñero o niñera de sus hijos, tus nietos… Al menos, eso es lo que dicen mis amigos que ya llegaron a esa etapa: papá, en la tarde iremos al cine y te llevaremos a los niños por un rato… Ese rato, por supuesto, son cuatro o cinco horas pues no te dijeron que después del cine irían al restaurante, a bailar o a la discoteca… En fin, dicen mis amigos con un mohín de resignación, son mis nietos y los quiero mucho, como si fueran mis hijos cuando estaban chicos… y entornan sus ojos soñadoramente, como evocando épocas pasadas… Yo no puedo hablar de esto todavía pues aún Dios no me ha traído nietos… veremos… Lo que sé es que estoy cargado de planes maravillosos para el futuro y percibo que se acerca una de las mejores etapas de mi vida…

10 junio 2009

Panamá, 3 de mayo de 2009: triunfo de la opositora Alianza por un Cambio y la actitud de cambio

En las pasadas elecciones generales en la República de Panamá, el 3 de mayo de 2009, la alianza opositora (con Cambio Democrático y el Partido Panameñista a la cabeza) logró una contundente victoria sobre la alianza oficialista, encabezada por el Partido Revolucionario Democrático (PRD), con un aplastante 60% de los votos emitidos, correspondientes al 73% de la población votante, de 1.5 millones de panameños.

La opositora Alianza por un Cambio centró su campaña en el planteamiento del cambio, para señalar que el país requiere de un cambio radical en el enfoque y estilo de gobernar tradicionales de la partidocracia imperante, especialmente el partido o alianza partidaria que accede al poder ejecutivo y la correlación de fuerzas en el poder legislativo. Pero, más allá aún, la forma de hacer oposición es deplorable, por el daño que causa a la nación, con los partidos de oposición cuestionando y obstaculizando todas las iniciativas del gobierno de turno, para hacerlo quedar mal ante la ciudadanía, allanando así su camino para el siguiente período eleccionario.

Y es que en Panamá, tradicional y lamentablemente, el partido o la alianza que llega al poder gobierna el país para el beneficio de su organización política, sus cúpulas y sus miembros. Lo que sobra del pastel gubernamental, que es muy poco, es para contentar y confabular a los partidos de oposición, con el fin de perpetuar el tradicional sistema partidocrático a ultranza y seguir aprovechándose de él, per saecula saeculorum... Por supuesto, las necesidades del pueblo, de la ciudadanía en general, en términos de calidad de vida y desarrollo humano, no son la prioridad y, por consiguiente, no son atendidas en absoluto. La ambición y/o la corrupción de los oportunistas políticos del momento (algunos donantes de fondos a las campañas, los parientes, los amigos, los militantes y demás) se toma el sector público, depredándolo a su gusto y antojo, con la complicidad de los partidos políticos. Este nefasto rejuego político dura los cinco años del gobierno de turno y, además de estresante y desgastante, resulta tanto o más destructivo para el país que las mismas dictaduras, con la única excepción de que -hasta el momento- hay respeto por la vida y, hasta cierto punto, la honra de los ciudadanos. Como rezaba el ya famoso eslogan político de Ricardo Martinelli durante su intensa, arrolladora y exitosa campaña política, “entran pobres y salen ricos”, en alusión directa a esta vergonzosa y deplorable práctica… Los ejemplos de esto son abundantes…

Uno de los resultados más interesantes de la recién pasada campaña electoral que culminó con las elecciones generales el pasado 3 de mayo, que supone un rudo golpe a la partidocracia, es la decisión de la Corte Suprema de Justicia de declarar inconstitucional el Artículo 233 del Código Electoral en el que se señala que solo los partidos políticos legalmente establecidos pueden postular candidatos a la Presidencia y Vice Presidencia de la República, aunque admite la libre postulación en otros cargos de elección popular. Esta decisión se tomó a instancias de una demanda de inconstitucionalidad presentada por Juan Jované, economista y catedrático universitario. A partir del próximo período electoral se permitirá, entonces, la postulación libre de candidatos a estos altos cargos del Poder Ejecutivo. Con esta decisión se perfecciona la democracia panameña, que gana en profundidad y estabilidad, sentando un precedente en la región centroamericana.

La alianza opositora también hizo énfasis en el catastrófico fracaso del gobierno del PRD en resolver los graves problemas del transporte, la salud, la educación, la seguridad pública y el costo de la canasta básica, que disminuyen severamente la calidad de vida y el índice de desarrollo humano del pueblo panameño (2), especialmente de las capas medias y bajas, que son la inmensa mayoría. Además de ser una vergüenza nacional, da tristeza y dolor que -siendo Panamá un país rico, pues lo es- sea uno de los más atrasados del Continente Americano, en materia de equidad social, con una inmensa clase media baja y un lumpemproletariado enorme y en constante crecimiento. La preocupante pauperización de la clase media trabajadora (por los bajos salarios estancados y los incrementos constantes en el costo de la canasta básica) y el crecimiento de la economía informal (de buhonería y de semáforos) son señales y efectos inequívocos de la rapacidad e indolencia de la clase política y de la partidocracia panameñas tradicionales. Por otro lado, el crecimiento económico de Panamá se refleja solo en el sector empresarial y de los grandes consorcios y en el mundo de la construcción (de rascacielos, de grandes centros comerciales, de urbanizaciones exclusivas) y el turismo inmobiliario y de bienes raíces, básicamente orientados a la clase económica alta y a los inversionistas locales y extranjeros. Estos temas fueron importantes promesas de campaña que llevaron al PRD y a Martín Torrijos Espino a una victoria muy cómoda sobre el entonces oficialista Partido Panameñista -en las elecciones generales de mayo de 2004- y que su gobierno no pudo resolver. Precisamente, otro de los eslogans políticos de la campaña Martinelli - Varela era: “si quieres más de lo mismo, vota por el PRD”.

En este blog, Palabra Justa, se publicaron una serie de artículos -en los años 2006, 2007 y 2008- con análisis profundos de la psicología de los panameños, la educación, el transporte, la salud, la crisis socioeconómica nacional y la política criolla, entre otros temas relacionados con la sociedad panameña. Incluyen soluciones y recomendaciones dirigidas a la ciudadanía y al gobierno del PRD, indicando la necesidad de cumplir las promesas de campaña, contribuyendo a mejorar la calidad de vida de los panameños de abajo e incrementando las posibilidades de éxito en los comicios que acaban de culminar, con la aplastante y humillante derrota de este colectivo político que no supo resolver los más apremiantes problemas que enfrenta el panameño común en su diario vivir (ver Bibliografía Consultada).

El pueblo ya está cansado de las falsas promesas y de la retórica barata que los políticos criollos, con contadas excepciones, pregonan cada cinco años en los tinglados políticos para ganarse, engañosamente, los votos del electorado. Estamos en el mismísimo borde de una crisis social de grandes y peligrosas proporciones. Por estas razones, la propuesta de la alianza opositora se impuso fácilmente pero, al mismo tiempo, generó una enorme expectativa entre la ciudadanía y en la comunidad internacional. ¿Podrá la alianza triunfadora, aunque sea medianamente, cumplir sus promesas electorales de producir un verdadero cambio en la forma de gobernar el navío de la nación, elevando los niveles de calidad de vida y desarrollo humano del pueblo panameño, con inclusión efectiva de todas las clases sociales, propiciando un verdadero y sólido desarrollo socioeconómico sostenible para Panamá? Es imperativo detener el acelerado empobrecimiento de la clase media, potenciando su capacidad económica conjuntamente con la de las capas sociales más bajas, dinamizando la economía nacional y el progreso y desarrollo generales.

Según el Diccionario de la Real Academia Española (vigésima segunda edición), dos de las principales definiciones de cambiar son: “dejar una cosa o situación para tomar otra” y “convertir o mudar algo en otra cosa, frecuentemente su contraria”. Este artículo gira en torno a esa promesa de cambio y a la verdadera actitud de cambio que deberá asumir e implementar el gobierno entrante de Ricardo Martinelli y Juan Carlos Varela, a partir del 1 de julio de 2009.

La verdadera actitud de cambio:

Lo que verdaderamente quiere el pueblo panameño es que los llamados a administrar los destinos del país, durante los cinco años posteriores a unas elecciones generales, se dediquen a esta labor a tiempo completo, sin injerencias ni distracciones de la política partidista, con una visión de Nación, de Estado. Al fin y al cabo, el Presidente de Panamá es el Presidente de todos los panameños y debe velar por el bienestar de todos y no solo de los miembros de su partido político, sus simpatizantes, sus familiares y amigos, que es lo que ha venido sucediendo durante muchos años.

La verdadera actitud de cambio, entonces, implica la desvinculación del presidente electo, su gabinete presidencial (los ministros y funcionarios del mismo nivel) y todo su equipo de trabajo (directores de instituciones públicas) de la política partidista, durante los cinco años de gestión gubernamental. Esto eliminaría la presión política que ejerce el partido o alianza política que los llevó al poder y los liberaría de sentirse comprometidos a conceder posiciones o cargos en los mandos altos y medios del gobierno, en pago por el apoyo recibido en el período eleccionario. Este modus operandi es una lacra institucionalizada a nivel de gobierno y representa una especie de chantaje político que hace que, en muchos aspectos, el Presidente, su gabinete y su equipo tengan las manos atadas.

Lo óptimo sería que el Presidente Electo, sus ministros y su equipo de trabajo puedan elegir su personal entre los candidatos con mejor Curriculum Vitae o mayor mérito -en relación a su preparación, experiencia, ejecutorias y honestidad- sin importar el partido político al que pertenezcan. ¿Acaso no es esto lo que más conviene a la Nación?

La verdadera actitud de cambio también implica que el nuevo gobierno promueva, a través de la sensibilización (charlas, capacitaciones, seminarios, talleres), la actitud de servicio correcta en todos los servidores públicos. Los servidores públicos no están para servirse del Estado sino para servir al Estado, al país, cumpliendo sus funciones con eficiencia, honestidad, transparencia y buena disposición. Por supuesto, actitud de servicio no tiene nada que ver con servilismo sino, todo lo contrario, con dinamismo, iniciativa propia, imaginación en la ejecución de funciones, pro activismo.

El gobierno del cambio:

El lema de los gobiernos tradicionales en Panamá pareciera ser: “gobierno de la partidocracia, por la partidocracia y para la partidocracia”, en abierta oposición a la célebre frase de Abraham Lincoln (Gettysburg, 1863), “gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo”. Esta corta frase, llena de sabiduría y contenido social y político, encierra lo que todo el pueblo panameño espera de sus gobernantes.

Que el Presidente de un país pueda ser, al mismo tiempo, el presidente o secretario general de un partido político y participar en las reuniones de su colectivo político, al mismo tiempo que ejerce la primera magistratura de la Nación, es absolutamente incompatible con los más sagrados intereses de cualquier Nación y representa un atentado contra la democracia y la justicia. Esto es barbárico e inmoral y genera, al mismo tiempo, un innegable conflicto de intereses. Sin embargo, es permitido en Panamá. En la Constitución Política Nacional deberían introducirse disposiciones al respecto, para impedir que esto continúe sucediendo. Lo más noble y adecuado es que una vez que un Presidente Electo, su gabinete y su equipo de trabajo asumen las riendas del nuevo gobierno y del país, se aparten completamente de la política partidista y se dediquen, con exclusividad, a sus funciones de administrar el Gobierno y el Estado. Sería un acto histórico y maravilloso que el gobierno de Ricardo Martinelli propiciara y lograra (o, al menos, iniciara) estos cambios necesarios para el perfeccionamiento de la democracia en Panamá, a través de una Asamblea Constituyente.

Sin lugar a dudas, los temas que el gobierno saliente del PRD no pudo resolver son de gran significancia para la sociedad panameña y el gobierno entrante de Martinelli-Varela está obligado a abordarlos ipso facto y a solucionarlos con prestancia. El pueblo panameño lo demanda para mejorar su calidad de vida y, al mismo tiempo, mejorará el índice de desarrollo humano del país. Los temas de mayor importancia son: el transporte público en la ciudad de Panamá, el sistema de salud pública, la educación pública, la seguridad pública y el costo de la canasta básica y la seguridad alimentaria. Se comentará, brevemente, sobre cada uno de ellos. Hay otros temas de gran importancia que no se abordarán en este artículo, como el alto costo de la generación de energía eléctrica, el alto costo del combustible fósil (especialmente el petróleo) y la resistencia de las autoridades a explorar otras alternativas.

Transporte público en la ciudad de Panamá: Sea el metro, el monorriel u otro sistema que sea eficiente, económico y esté a la altura del pueblo panameño, se debe gestionar inmediatamente. Es prioritario eliminar el infame, indigno e ineficiente sistema de los “diablos rojos” por un sistema de transporte masivo económico que evite que el ciudadano común tenga que salir de su hogar a las 3 ó 4 de la mañana y esperar una o dos horas en la piquera o terminal para tomar un bus, en mal estado, sin seguridad y atestado de pasajeros hasta los estribos, que lo lleve al trabajo para iniciar sus funciones de mal humor y en un estado de gran estrés. Cuando finaliza la jornada laboral, lo mismo, a la inversa. El ciudadano llega a su residencia a las 7, 8 ó 9 de la noche, agotado, sin ganas de participar en las actividades familiares y en un estado de ánimo sombrío. No hay calidad de vida en el sistema de transporte público.

Sistema de Salud Pública: El ciudadano panameño de las capas medias y bajas, que utiliza el sistema de seguridad social, tiene que llegar a las clínicas y policlínicas a las 3 ó 4 de la mañana y hacer largas filas durante interminables horas para obtener un cupo con un médico o para el laboratorio. Con frecuencia, las citas médicas son para las horas de la tarde, así que el ciudadano tiene que pasar muchas horas, todo el día, para que lo atiendan. Si tiene la mala suerte de necesitar una operación urgente, tendrá que esperar unos meses antes de poder conseguirla. Quizás, para entonces, ya sea muy tarde. El cuadro de medicamentos, por otro lado, está más vacío que caldero de indigente y el pobre “asegurado” tiene que ir a una farmacia privada, con dinero prestado, para comprar solo parte de las medicinas ya que son las más caras de América Latina. Hay un sucio negocio detrás de esto. Se juega con la salud y la economía del pueblo, de la gente pobre. No hay calidad de vida en esto.

Educación Pública: Panamá es uno de los países latinoamericanos que más dinero invierte en la educación y uno de los que menos resultados obtiene, en términos de la deficiente preparación de los educandos. Nunca hay acuerdo ni cordialidad entre las autoridades ministeriales y los dirigentes educadores, para modernizar y mejorar los planes educativos adecuándolos a la realidad y al mercado laboral actual. Estos últimos solo luchan por aumentos salariales y conquistas laborales pero no les interesa su propia superación y excelencia profesional ni la calidad de la educación que imparten. Las escuelas nunca están en condiciones al inicio del año escolar por una torpe falta de planificación, seguimiento y evaluación -tanto de docentes como de autoridades ministeriales- y un exceso de “burrocracia” en el sistema estatal de inversiones. Es una excelente demostración de ineptitud, en grado superlativo. Los educadores piden libros que, con frecuencia, no se consiguen en las librerías y -cuando hay la suerte de encontrarlos- son extremadamente caros para los padres de familia de las capas medias a bajas, para el pueblo, para los pobres, que utilizan el sistema de educación pública para educar a sus hijos, porque todo se hace con un criterio mercantilista y nadie defiende los intereses del pueblo panameño. En ocasiones los docentes preparan sus propios “textos”, al margen del Ministerio de Educación, que venden barato pero que sirven de poco. Pareciera que ya no hay vocación en los educadores y/o que los salarios son tan bajos que tienen que trabajar en varias escuelas y rebuscarse como puedan para poder vivir con “dignidad”. Tampoco hay calidad de vida aquí, ni para docentes, ni para educandos, ni para padres de familia.

Seguridad Pública: Actualmente, este es un tema de importancia vital. Los índices de criminalidad han alcanzado niveles insospechados, nunca antes vistos en Panamá. Los narcotraficantes y los pandilleros se han tomado las calles. La mayoría de los asesinatos son perpetrados por sicarios menores de edad manipulados, tras bastidores, por adultos sin escrúpulos, sin Dios y sin ley. Hay que endurecer grandemente las leyes panameñas pues son extremadamente benévolas con los menores infractores, lo que hace que sea atractivo utilizarlos como asesinos a sueldo. Los maleantes poseen mejor armamento que la Policía Nacional pues el tráfico de armas, incomprensiblemente, no puede ser detenido (se tiene que investigar quién lo protege y aplicarle todo el peso de la ley). Los ajusticiamientos o ejecuciones por “tumbes” de drogas o peleas por territorios entre pandillas, ocurren diariamente. Algunos turistas que, al entrar al país, declaran dinero para compras en la Zona Libre de Colón son asaltados al salir del aeropuerto, por lo que es obvio que uno o más funcionarios del sistema (que tienen acceso a la información) son cómplices de los asaltantes y están bien protegidos. Los privados de libertad que tienen recursos pueden comprar celulares y muchos otros privilegios, incluso la evasión del sistema penitenciario. La Policía Nacional es comandada por civiles sin conocimientos, sin preparación y sin experiencia en estas funciones tan delicadas y complejas, por temores infundados a los golpes de Estado y el regreso de la dictadura castrense, cuando hay muchos mecanismos para prevenirlo. El resultado es que esta institución está desorganizada y desorientada y no puede ofrecer un servicio óptimo a la población, en términos de seguridad ciudadana. En fin, el ciudadano, en general, vive en estado de permanente inseguridad, de indefensión, y es presa de una psicosis colectiva por la falta de seguridad. Esto, ciertamente, disminuye la calidad de vida.

Costo de la Canasta Básica y seguridad alimentaria: El pueblo no recibe los beneficios de la economía de libre mercado, del neoliberalismo, de la globalización. Los ahorros derivados de la importación de alimentos más baratos (por la eliminación progresiva de los aranceles a los productos importados y de otras medidas consideradas proteccionistas) se quedan en los bolsillos de los comerciantes y no llegan al consumidor. El costo de la canasta básica se incrementa constantemente y los salarios están estancados. El resultado es la reducción progresiva del poder adquisitivo de la población, que impacta duramente la economía familiar de las capas medias y bajas de la sociedad. Por otro lado, la competitividad del productor nacional (que contribuye de manera significativa a la creación de empleos) es afectada negativamente, al tener que adquirir insumos agropecuarios a muy alto precio y tener que competir con productores de otros países, altamente subsidiados, en un mercado con grandes distorsiones, que favorece la importación de alimentos frescos (en detrimento de la producción nacional) y resta capacidad de exportación a los productos nacionales. El alto costo de la canasta básica y la frágil seguridad alimentaria restan calidad de vida a los panameños.

BIBLIOGRAFÍA CONSULTADA DE ESTE BLOG

1. Actualidades panameñas. Blog “Palabra Justa”. 14 de enero, 2007.
2. Análisis y recomendaciones al Proyecto de Ley No. 442, sobre la salud sexual y reproductiva. Blog “Palabra Justa”. 21 de octubre, 2008.
3. Concienciación ciudadana. Blog “Palabra Justa”. 1 de febrero de 2007.
4. Consolidación de la nación panameña y de la panameñidad. Blog “Palabra Justa”. 24 de julio, 2006.
5. Paradigmas de la sociedad panameña. Blog “Palabra Justa”. 18 de junio de 2006.
6. Perfeccionamiento de la equidad en Panamá: la Carrera Administrativa y la Ley General de Salarios. Blog “Palabra Justa”. 13 de agosto de 2006.
7. ¿Qué queremos los panameños para Panamá? Blog “Palabra Justa”. 14 de mayo de 2007.
8. Reflexiones sobre la educación intermedia en Panamá: caso del Instituto Nacional. Blog “Palabra Justa”. 5 de julio de 2008.

06 febrero 2009

Some Comments to a Michael Gerson’s Editorial Article

Mr. Michael John Gerson, Op- Ed for the Washington Post, is a well known personage in the United States who served as Chief Speechwriter and Senior Policy Advisor to former President George W. Bush, during his second period. He also belongs to the Council of Foreign Relations (CFR), considered the most influential organization orienting the United States foreign policy (it also publishes the renowned journal Foreign Affairs). He was a member of the White House Irak Group, responsible for selling or making potable the ominous invasion of Irak, to the taxpayers. Mr. Gerson also is a Christian and once -believe it or not- was considered among the 25 most influential Evangelicals in the United States. A heck of an editorial journalist… Today, he published “A Holocaust Denier at the Church Door” which I feel the obligation to comment, in boldface, after each of his article’s paragraphs.

A Holocaust Denier at the Church Door”, by Michael Gerson, February 6, 2009

I recall sitting at a Kigali restaurant with a Tutsi woman who described the death of her younger sister, a university student, during the Rwandan genocide. The girl had been given up for murder by one of her own teachers, who was a nun. The survivor across from me, previously a Catholic, had never attended church again. In the sacrifice of the Mass, she could see only the sacrifice of her sister. This is my personal and objective opinion about this point: priests, nuns, and other church representatives are, simply, humans, like ourselves, and act like that. Confronted to worst-than-animals like those of the Hutus militia, that poor nun reacted with deep terror. I recall those tragic days to humanity and wrote two articles in this blog (Terrorismo, flagelo de la humanidad, May 19, 2006; Un Mundo Realmente Feliz, May 19, 2006), inspired in this sad episode. We have to think with deep honesty what we had done, subjected to that kind of horror, if we were in their shoes. Probably the same, in order to save our own necks. The thing is that, as these religion representatives (no matter if Catholics or Protestants or whatever) react with fear sacrificing others to save themselves, I know that there were others with enough courage to sacrifice themselves to save many others. The same apply to normal citizens. I'm not justifying those actions (they are not justifiable), I'm just trying to understand them under the umbrella of human instinct. It had nothing to do with religion. For journalists like Mr. Gerson is easy to judge the actions of those people and blame religion or GOD for the atrocities that resulted from their human decisions.

Many items on the list of horribles laid at the door of religion are libels or exaggerations. But this charge -- the indifference or complicity of many Christians during the great genocides of modern history -- is one of the genuine scandals. Is Mr. Gerson an offended Jewish radical supporter? He must remember that no one is free of mistakes and errors. As Jesus said to the hypocrites in Jerusalem, almost 2,000 years ago, when they wanted to stone the adulterous woman (with whom many of them -especially the elders- had, in turn, committed adultery), to test Him: "the one who is free of sins, be the one to throw the first stone". One by one, they dismissed, profoundly ashamed (see the post Palabras Al Viento in this blog -June 26, 2006- about this beautiful biblical passage). When you spit upwards, the saliva falls over your own face (this is a bad translation of a famous popular saying). Still, many people do not comprehend the deep teaching lying under this saying...

In Hitler's Germany, Christians responded to mass murder with general acquiescence and only isolated defiance. Protestants earned the most shame. In the Evangelical Lutheran Church elections of 1932, so-called "German Christians" won two-thirds of the vote -- and later praised the fight "against the political and spiritual influence of the Jewish race." Catholic leaders were less overt in their anti-Semitism but hardly heroic in their resistance -- usually accommodating rather than confronting the Nazi regime. "Charity is well and good," said one Vatican official at the time, "but the greatest charity is not to make problems for the church." At the same time, who toppled the Nazi regime to put an end to the Holocaust? An alliance of countries who believe in GOD, no matter the orientation of their faith (Catholics, Protestants, Orthodoxy, etc.). Religions or GOD aren't responsible for the Holocaust, it is the human nature to be blamed for this tragedy or praised for the ending of that nonsense massacre. Human history is full of these episodes. Extremist Muslims have also killed thousands of innocent people in the name of GOD, but this does not mean that all Muslims are to be blamed for these crimes or that GOD approves them. Are today and future germans to be blamed for Hitler's (his troops and civilian supporters) crimes against Jews? Many hypocrites (including some political advisors) -hiding under a sheep's skin- have done the same or worst.

During the Rwandan genocide, writes Timothy Longman, "Numerous priests, pastors, nuns, brothers, catechists and Catholic and Protestant lay leaders supported, participated in, or helped to organize the killings." Two Benedictine nuns collaborated with Hutu militias in the murder of 7,000 people just outside their convent grounds. A priest participated in the burning and bulldozing of a church with 2,000 men, women and children inside. More of the same. Probably, there were heroic religion representatives as well but we don't know. Again, it's not who they represent it's their human nature, and religions or GOD are not to be blamed. At the rise of Christianity, Jews and Romans sacrificed not thousands but millions of Christians in the name of pagan gods, in the name of our true GOD or, simply, for amusement.

It is very difficult to understand how those who worship a man on a cross could help to drive the bloody nails themselves. But the record is clear: When religion is infected by racism, ideology or extreme nationalism, it can become a carrier of hatred instead of conscience. And when churches are concerned mainly with their institutional self-preservation, they often end up neck-deep in compromise or paralyzed by cowardice. Again and again: it's not difficult to understand this if we think that the actors were nothing but human beings. We have to separate religion or GOD from these acts. They were not carried out by religions or by GOD. I think that Mr. Gerson is throwing soil over religion, especially Christianity and GOD, with cheap rhetoric garbage. What dubious interests may he has behind this facade? Can he honestly speak of racism, ideology, and institutional self-preservation? These terms recall me the absurd maintenance of the economical and geopolitical hegemony of some powerful nations against hunger, misery, and lack of opportunities in the poor countries they take advantage of. Is he so ignorant, insensible or incapable to think in the right direction?

This is the historical context for the Catholic Church's recent lifting of the excommunication against Richard Williamson, a bishop of the ultra-conservative Society of St. Pius X. Williamson claimed last month, "I believe that the historical evidence is strongly against, is hugely against 6 million Jews having been deliberately gassed in gas chambers as a deliberate policy of Adolf Hitler. . . . I believe there were no gas chambers." Again: this was a very unfortunate and unjustifiable comment for a high or low ranked representative of the Catholic Church (a bishop, in this case) or from any other religion. There is plenty of evidence of Hitler's gas chambers and that it was a very well planned conspiracy against Jews, and a crime against humanity. The bishop must certainly knows well that -after GOD- all human beings are the same, no matter if they are Catholics, Protestants, Muslims, Jews, etc.. What moved him to say this? I don't know, the Catholic Church is not oriented to make public comments on this type of things because it is worst but, internally, they certainly know how to handle problems. Some journalists are like starving crocodiles waiting for fresh meat to reach their horrible and stinking muzzles. Again, Catholic Church is not to be blamed for this, for GOD's Sake! Probably, Mr. Gerson is an offended member of a USA Jewish supporting community...who is pouring his bile. Jews are not unblemished or immaculate, they also have committed very ugly crimes and abuses and, however, have been tolerated by the international community. The same for extremists Muslims or whatever religion. All of them are, simply, humans, with few virtues and many defects.

There is no reason to believe that Pope Benedict XVI has backtracked on the admirable Catholic engagement of the Jewish community under John Paul II. Benedict was obviously distressed and surprised by the Williamson controversy, using his audience last week to affirm his "full and indisputable solidarity" with Jews. This is very good! His attempted reconciliation with dissidents such as Williamson was intended to be a statement about church unity, not about Holocaust history. This is pure speculation...

But it was a large, insensitive error. The Vatican admitted that Williamson's Holocaust denial was "unknown to the Holy Father at the time he revoked the excommunication." Not only the Obama administration struggles with an incompetent vetting process. Speculation again... Pure gossip... Catholic Church, although ruled by men and women, is very ancient (almost 2,000 years old) and experienced (good and bad experiences) to commit this type of childish errors. There are strict established protocols and procedures to observe, for everything. There's an old and rich history and traditions behind this Institution...

The stakes of such failure, however, are higher for the Vatican. Christianity -- still accused by the anger of genocide survivors and haunted by the unquiet ghosts of Auschwitz and Kigali -- cannot tolerate leaders who deny the Holocaust without adding to its greatest scandal and further discrediting its deepest ideals. Bla, bla, bla... This sounds like a barricade discourse of a mediocre political leader who desperately wants to gain some protagonism or someone who wants to discredit Catholic Church due to personal and evil interests...

Benedict has ended up at the right place, demanding that Williamson recant his statements. But serious damage has been done because the wounds are so recent and the historical offense so massive. More nonsense and bla, bla, bla...

While Christian resistance to the Holocaust was rare, there were exceptions. Bernhard Lichtenberg, the provost of St. Hedwig's Cathedral in Berlin, was convicted of violating the Sedition Law after two parishioners informed on him to the Nazis (Mr. Gerson is only focused on Catholic Church and Christianity, what would his interests be?). The judge summed up his crime as follows: "On 29 August 1941, the defendant held evensong . . . before a large congregation. He closed the service with a prayer in which he said, among other things: 'Let us now pray for the Jews and for the wretched prisoners in the concentration camps.' . . . He states that he has included the Jews in his prayers ever since the synagogues were first set on fire and Jewish businesses closed."

Lichtenberg served two years in prison and died on the way to Dachau. A church dedicated to his ideals cannot be the church of Bishop Williamson. Like him, there were many other valiant Christians who save thousands of Jewish people, offering their freedom and even their lives. Mr. Gerson should know that hatred should not be confronted with hatred. That tolerance, good will and common sense should overcome religious and all types of fanatism, in order to bring a lasting peace to this world, especially the Middle East, including Israel. Intolerance and lack of concern for others are the cause of most of human disgraces…

20 enero 2009

Comentarios sobre el discurso inaugural de Barack Obama, cuadragésimo cuarto presidente de los Estados Unidos de América

Hoy, 20 de enero de 2009, ha sido un día histórico para los Estados Unidos de América y -siendo la nación más rica, influyente y poderosa- el mundo. Hoy fue juramentado, en el lado oeste del Capitolio, en Washington, su cuadragésimo cuarto Presidente, Barack Hussein Obama, primer presidente de origen afroamericano de esta gran nación.

La materialización de este hecho, el 20 de noviembre pasado, rebasó con creces la imaginación de los optimistas más acérrimos (incluso a nivel político), de los ultra conservadores y de los hombres y mujeres comunes, dentro y fuera de los Estados Unidos. Todavía muchos “eruditos” e incrédulos se preguntan, en el mundo entero, cómo llegó a la presidencia el hijo de un negro africano puro, con un nombre no anglosajón de fuertes raíces africana y árabe, abandonado por su padre biológico, criado en el seno de una familia estadounidense blanca de la clase media, nacido en un territorio insular de los Estados Unidos (Hawai), que vivió los primeros años de su vida entre esta isla e Indonesia (patria de su padrastro), con un compañero de fórmula católico y que está casado con una afroamericana pura, descendiente de esclavos.

¿Cómo se puede explicar que un hombre con estas “pobres” expectativas, hasta hace poco prácticamente desconocido en la comunidad internacional, haya logrado tan grande hazaña, ser el presidente de este país y el hombre más poderoso del mundo? Se debió a una serie de coyunturas muy especiales: 1) la impopularidad y pésima gestión del gobierno saliente, que fortaleció el deseo de cambio en todo el pueblo estadounidense; 2) la pésima elección del candidato del continuismo Republicano y su compañera de nómina a la Vice Presidencia, que representaban más de lo mismo o peor; 3) la ausencia de un candidato independiente, como una tercera alternativa; 4) el alto perfil personal y la excelente gestión de Obama en el Senado, que le valió la candidatura presidencial en las primarias Demócratas; 5) el exceso de confianza de muchos demócratas que daban por sentado un triunfo seguro de la Senadora Hillary Clinton en las primarias de este partido, como una interesante alternativa de género; 6) el exceso de confianza de los republicanos, que subestimaron la capacidad de Obama y el deseo de cambio de los estadounidenses, por encima de sus prejuicios raciales; y, 7) la sagacidad, valentía y brillantez de Barack Obama, que supo trazar -con su equipo de asesores- las mejores estrategias políticas para alcanzar el triunfo en las primarias demócratas y en las elecciones presidenciales.

El discurso inaugural del Presidente Obama fue, como todo lo que él hace, fuera de lo común. Lejos de lo esperado por la mayoría de las personas corrientes y los analistas políticos. No fue un discurso de alta retórica, de frases grandilocuentes, de gran demagogia política, de amenazas contra los países enemigos o de palabras bonitas pero superficiales y huecas. Fue un discurso muy profundo, directo al corazón y la conciencia de todos, en el que analizó la situación doméstica y dio un esperanzador mensaje a sus conciudadanos de nuevos y mejores tiempos orientados a la recuperación del país. Al mundo musulmán prometió la búsqueda de nuevas vías para resolver los problemas, en un marco de interés y respeto mutuos. También analizó la pobreza en el mundo y ofreció la solidaridad de su gestión para con los países pobres, invitándolos a trabajar mano a mano para acabar con el hambre y la falta de educación y oportunidades para una mejor calidad de vida. En torno a la política internacional mencionó el retiro de las tropas de Irak, la consolidación de la paz en Afganistán y el rechazo al terrorismo como medio para lograr fines específicos de aquellos que lo practican. Aseguró un cambio radical en la política internacional hacia una de apertura, de diálogo y respeto mutuos, sin imposiciones ni subterfugios, como ha sido la tónica en los últimos decenios, con muy contadas excepciones.

A continuación, el discurso de inauguración del Presidente Barack Obama, poco después del mediodía de hoy.

My fellow citizens:

I stand here today humbled by the task before us, grateful for the trust you have bestowed, mindful of the sacrifices borne by our ancestors. I thank President Bush for his service to our nation, as well as the generosity and cooperation he has shown throughout this transition.

Forty-four Americans have now taken the presidential oath. The words have been spoken during rising tides of prosperity and the still waters of peace. Yet, every so often the oath is taken amidst gathering clouds and raging storms. At these moments, America has carried on not simply because of the skill or vision of those in high office, but because we the people have remained faithful to the ideals of our forebears, and true to our founding documents.

So it has been. So it must be with this generation of Americans.

That we are in the midst of crisis is now well understood. Our nation is at war, against a far-reaching network of violence and hatred. Our economy is badly weakened, a consequence of greed and irresponsibility on the part of some, but also our collective failure to make hard choices and prepare the nation for a new age. Homes have been lost; jobs shed; businesses shuttered. Our health care is too costly; our schools fail too many; and each day brings further evidence that the ways we use energy strengthen our adversaries and threaten our planet.

These are the indicators of crisis, subject to data and statistics. Less measurable but no less profound is a sapping of confidence across our land — a nagging fear that America's decline is inevitable, and that the next generation must lower its sights.

Today I say to you that the challenges we face are real. They are serious and they are many. They will not be met easily or in a short span of time. But know this, America — they will be met.

On this day, we gather because we have chosen hope over fear, unity of purpose over conflict and discord.

On this day, we come to proclaim an end to the petty grievances and false promises, the recriminations and worn out dogmas, that for far too long have strangled our politics.
We remain a young nation, but in the words of Scripture, the time has come to set aside childish things. The time has come to reaffirm our enduring spirit; to choose our better history; to carry forward that precious gift, that noble idea, passed on from generation to generation: the God-given promise that all are equal, all are free and all deserve a chance to pursue their full measure of happiness.

In reaffirming the greatness of our nation, we understand that greatness is never a given. It must be earned. Our journey has never been one of shortcuts or settling for less. It has not been the path for the faint-hearted -for those who prefer leisure over work, or seek only the pleasures of riches and fame. Rather, it has been the risk-takers, the doers, the makers of things- some celebrated but more often men and women obscure in their labor, who have carried us up the long, rugged path towards prosperity and freedom.

For us, they packed up their few worldly possessions and traveled across oceans in search of a new life.

For us, they toiled in sweatshops and settled the West; endured the lash of the whip and plowed the hard earth.

For us, they fought and died, in places like Concord and Gettysburg; Normandy and Khe Sahn.
Time and again these men and women struggled and sacrificed and worked till their hands were raw so that we might live a better life. They saw America as bigger than the sum of our individual ambitions; greater than all the differences of birth or wealth or faction.

This is the journey we continue today. We remain the most prosperous, powerful nation on Earth. Our workers are no less productive than when this crisis began. Our minds are no less inventive, our goods and services no less needed than they were last week or last month or last year. Our capacity remains undiminished. But our time of standing pat, of protecting narrow interests and putting off unpleasant decisions — that time has surely passed. Starting today, we must pick ourselves up, dust ourselves off, and begin again the work of remaking America.

For everywhere we look, there is work to be done. The state of the economy calls for action, bold and swift, and we will act — not only to create new jobs, but to lay a new foundation for growth. We will build the roads and bridges, the electric grids and digital lines that feed our commerce and bind us together. We will restore science to its rightful place, and wield technology's wonders to raise health care's quality and lower its cost. We will harness the sun and the winds and the soil to fuel our cars and run our factories. And we will transform our schools and colleges and universities to meet the demands of a new age. All this we can do. All this we will do.

Now, there are some who question the scale of our ambitions — who suggest that our system cannot tolerate too many big plans. Their memories are short. For they have forgotten what this country has already done; what free men and women can achieve when imagination is joined to common purpose, and necessity to courage.

What the cynics fail to understand is that the ground has shifted beneath them - that the stale political arguments that have consumed us for so long no longer apply. The question we ask today is not whether our government is too big or too small, but whether it works - whether it helps families find jobs at a decent wage, care they can afford, a retirement that is dignified. Where the answer is yes, we intend to move forward. Where the answer is no, programs will end. Those of us who manage the public's dollars will be held to account -to spend wisely, reform bad habits, and do our business in the light of day- because only then can we restore the vital trust between a people and their government.

Nor is the question before us whether the market is a force for good or ill. Its power to generate wealth and expand freedom is unmatched, but this crisis has reminded us that without a watchful eye, the market can spin out of control - and that a nation cannot prosper long when it favors only the prosperous. The success of our economy has always depended not just on the size of our gross domestic product, but on the reach of our prosperity; on our ability to extend opportunity to every willing heart - not out of charity, but because it is the surest route to our common good.

As for our common defense, we reject as false the choice between our safety and our ideals. Our founding fathers ... our found fathers, faced with perils we can scarcely imagine, drafted a charter to assure the rule of law and the rights of man, a charter expanded by the blood of generations. Those ideals still light the world, and we will not give them up for expedience's sake. And so to all the other peoples and governments who are watching today, from the grandest capitals to the small village where my father was born: know that America is a friend of each nation and every man, woman, and child who seeks a future of peace and dignity, and that we are ready to lead once more.

Recall that earlier generations faced down fascism and communism not just with missiles and tanks, but with sturdy alliances and enduring convictions. They understood that our power alone cannot protect us, nor does it entitle us to do as we please. Instead, they knew that our power grows through its prudent use; our security emanates from the justness of our cause, the force of our example, the tempering qualities of humility and restraint.

We are the keepers of this legacy. Guided by these principles once more, we can meet those new threats that demand even greater effort — even greater cooperation and understanding between nations. We will begin to responsibly leave Iraq to its people, and forge a hard-earned peace in Afghanistan. With old friends and former foes, we will work tirelessly to lessen the nuclear threat, and roll back the specter of a warming planet. We will not apologize for our way of life, nor will we waver in its defense, and for those who seek to advance their aims by inducing terror and slaughtering innocents, we say to you now that our spirit is stronger and cannot be broken; you cannot outlast us, and we will defeat you.

For we know that our patchwork heritage is a strength, not a weakness. We are a nation of Christians and Muslims, Jews and Hindus — and non-believers. We are shaped by every language and culture, drawn from every end of this Earth; and because we have tasted the bitter swill of civil war and segregation, and emerged from that dark chapter stronger and more united, we cannot help but believe that the old hatreds shall someday pass; that the lines of tribe shall soon dissolve; that as the world grows smaller, our common humanity shall reveal itself; and that America must play its role in ushering in a new era of peace.

To the Muslim world, we seek a new way forward, based on mutual interest and mutual respect. To those leaders around the globe who seek to sow conflict, or blame their society's ills on the West — know that your people will judge you on what you can build, not what you destroy. To those who cling to power through corruption and deceit and the silencing of dissent, know that you are on the wrong side of history; but that we will extend a hand if you are willing to unclench your fist.

To the people of poor nations, we pledge to work alongside you to make your farms flourish and let clean waters flow; to nourish starved bodies and feed hungry minds. And to those nations like ours that enjoy relative plenty, we say we can no longer afford indifference to the suffering outside our borders; nor can we consume the world's resources without regard to effect. For the world has changed, and we must change with it.

As we consider the road that unfolds before us, we remember with humble gratitude those brave Americans who, at this very hour, patrol far-off deserts and distant mountains. They have something to tell us, just as the fallen heroes who lie in Arlington whisper through the ages. We honor them not only because they are guardians of our liberty, but because they embody the spirit of service; a willingness to find meaning in something greater than themselves. And yet, at this moment — a moment that will define a generation — it is precisely this spirit that must inhabit us all.

For as much as government can do and must do, it is ultimately the faith and determination of the American people upon which this nation relies. It is the kindness to take in a stranger when the levees break, the selflessness of workers who would rather cut their hours than see a friend lose their job which sees us through our darkest hours. It is the firefighter's courage to storm a stairway filled with smoke, but also a parent's willingness to nurture a child, that finally decides our fate.

Our challenges may be new. The instruments with which we meet them may be new. But those values upon which our success depends — hard work and honesty, courage and fair play, tolerance and curiosity, loyalty and patriotism — these things are old. These things are true. They have been the quiet force of progress throughout our history. What is demanded then is a return to these truths. What is required of us now is a new era of responsibility — a recognition, on the part of every American, that we have duties to ourselves, our nation, and the world, duties that we do not grudgingly accept but rather seize gladly, firm in the knowledge that there is nothing so satisfying to the spirit, so defining of our character, than giving our all to a difficult task.

This is the price and the promise of citizenship.

This is the source of our confidence — the knowledge that God calls on us to shape an uncertain destiny.

This is the meaning of our liberty and our creed — why men and women and children of every race and every faith can join in celebration across this magnificent Mall, and why a man whose father less than sixty years ago might not have been served at a local restaurant can now stand before you to take a most sacred oath.

So let us mark this day with remembrance, of who we are and how far we have traveled. In the year of America's birth, in the coldest of months, a small band of patriots huddled by dying campfires on the shores of an icy river. The capital was abandoned. The enemy was advancing. The snow was stained with blood. At a moment when the outcome of our revolution was most in doubt, the father of our nation ordered these words be read to the people:

"Let it be told to the future world ... that in the depth of winter, when nothing but hope and virtue could survive...that the city and the country, alarmed at one common danger, came forth to meet (it)".

America, in the face of our common dangers, in this winter of our hardship, let us remember these timeless words. With hope and virtue, let us brave once more the icy currents, and endure what storms may come. Let it be said by our children's children that when we were tested we refused to let this journey end, that we did not turn back nor did we falter; and with eyes fixed on the horizon and God's grace upon us, we carried forth that great gift of freedom and delivered it safely to future generations.

Thank you. God bless you. And God bless the United States of America.

Es, definitivamente, un mensaje de esperanza para los Estados Unidos y el mundo entero. Un mensaje de solidaridad y de respeto hacia todos los países del mundo, en el que expresa abiertamente que su gestión se apartará de la política intervencionista y en el que exhorta a los países desarrollados, inclusive los Estados Unidos, a no ser indiferentes al sufrimiento de los demás y a no acabar con los recursos naturales sin pensar en los efectos negativos que esta acción conlleva para todos.

Lo mucho o poco que Obama logre durante su corta gestión dependerá de que su equipo de trabajo se acople y pueda seguirle el paso, a la intensidad que él pretende imprimir a su gestión, con su juventud, arrojo y gran capacidad. También dependerá de que su pueblo -todo el pueblo estadounidense- le de un respaldo incondicional, un voto de confianza, a su gestión. Sin duda, habrá detractores que buscarán la mínima excusa para atacarlo con extrema rapacidad desde su primer día en la otrora "Casa Blanca", pues aún no entienden -y mucho menos aceptan- cómo fue que perdieron tan aparatosamente los comicios electorales. Al mismo tiempo, hay incrédulos y gente pesimista que ya están pensando que el Presidente Obama se ha impuesto un programa muy ambicioso para poder desarrollarlo con éxito, tomando en cuenta el país tan deteriorado que recibió de manos de su antecesor y el entorno geopolítico tan hostil hacia los Estados Unidos, que él mismo contribuyó a forjar, como protagonista principal. Ellos deben recordar que todos los grandes logros de la humanidad empezaron con un sueño y que hay que apuntar al infinito (no hacia arriba) para llegar más lejos. El Plan de Gobierno de una gestión presidencial -como cualquier plan de trabajo- no es más que una guía, una carta de navegación que traza el rumbo más seguro hacia un destino y que evita navegar a la deriva, sin rumbo fijo, con altas probabilidades de naufragar. Todas la cartas de navegación tienen alternativas que permiten variar el rumbo, en caso de presentarse situaciones o coyunturas no previstas, haciendo los ajustes necesarios para llegar a puerto seguro. Sin duda, el Presidente Obama cuenta con un excelente y esperanzador Plan de Gobierno que tendrá que ir implementando -según lo previsto- y ajustando, con base en los desarrollos que se vayan dando a lo largo de su gestión. Lo malo sería que no contara con un plan o que estuviera apuntando horizontalmente pues, así, su alcance sería muy pobre y no cumpliría las expectativas ni de los más conformistas. No obtendría logros y, en el mejor de los casos, entregaría a su sucesor un país igual o mucho peor del que recibió (lo que supondría el colapso total de los Estados Unidos, que acaba de recibir, de manos de George W. Bush, en un estado muy lamentable). Aparentemente, los detractores prefieren esto a tragarse su estúpido y pernicioso orgullo, aceptando que el país está al borde del precipicio y que se requiere del aporte desinteresado y patriótico de todos y cada uno de los ciudadanos -demócratas, republicanos, independientes, blancos, afroamericanos, latinos, asiáticos (y demás denominaciones étnicas), protestantes, católicos, judíos, musulmanes (y demás creencias religiosas), así como no creyentes- para evitar que caiga al precipicio, sacarlo de la postración en que se encuentra y llevarlo al óptimo de su potencial. Esta es una oportunidad excepcional para restañar las heridas y rencores, logrando la unificación del país. Es lo que Barack Obama planteó en su discurso inaugural al citar las palabras de George Washington, cuando la nación estaba al borde de su extinción, durante la guerra de independencia: let it be told to the future world that in the depth of winter, when nothing but hope and virtue could survive that the city and the country, alarmed at one common danger, came forth to meet it (que el mundo futuro se entere que en lo profundo del invierno, cuando solo la esperanza y la virtud podían sobrevivir que la ciudad y el país, alertados ante un peligro común, se unieron para enfrentarlo).

Que DIOS lo ayude, lo guíe, lo inspire y lo proteja para que pueda, con la participación activa y decidida de sus conciudadanos, reunificar y consolidar su país. Que los líderes políticos de todas las naciones lo ayuden a cambiar el mundo hacia uno de lleno de paz, progreso y felicidad para todos. ¿Será mucho pedir? ¿Será alcanzable este sueño? ¿Será posible acabar con la pobreza y la ignorancia a escala mundial? ¿Será posible someter los intereses políticos, económicos y religiosos al bien común de toda la Humanidad?

10 noviembre 2008

El Gobierno de Barack Obama

Con la elección de Barack Obama como Presidente de los Estados Unidos, el pueblo estadounidense, en su conjunto, ha enviado un claro y fuerte mensaje al mundo: queremos un cambio diametralmente opuesto a las políticas de la administración Bush, queremos que se resuelva la terrible crisis económica que atraviesa el país causada por las equivocadas políticas económicas del gobierno saliente, queremos un gobierno que mire hacia adentro y se preocupe por el pueblo estadounidense, queremos que los y las jóvenes estadounidenses no sean enviados a morir injustificadamente en conflictos que no nos incumben y que pueden resolverse con la ayuda de las organizaciones internacionales creadas para estos fines y de la comunidad internacional, queremos progreso, queremos estabilidad y queremos paz.

Blancos, afroamericanos, latinos, asiáticos y gentes de todas las denominaciones raciales, culturales y religiosas que viven en los Estados Unidos eligieron al senador demócrata Barack Obama, un afroamericano de padre keniano negro, madre estadounidense blanca y esposa afroamericana. El enorme repudio hacia la administración Bush logró unir a todo el pueblo estadounidense para elegir a un hombre que, hace poco tiempo, era un casi total desconocido a nivel internacional, un hombre que rompe los más arraigados tabúes del estadounidense promedio: tener un presidente de la minoría negra, con un nombre no anglosajón, con un abuelo keniano musulmán, no criado en los Estados Unidos Continentales y con un compañero de fórmula católico, Joe Biden, para Vice Presidente.

Inicialmente, los republicanos, en el éctasis de su delirio, pensaron que iba a ser muy fácil vencer a Obama y permanecer en el poder por cuatro años más. Por eso eligieron como candidato a la Presidencia a un estadounidense “típico”, un estadounidense “nato”, un cowboy de Arizona, blanco, de ojos claros, al que le fabricaron la imagen de gran héroe de guerra nacional: John McCain. Como compañera de fórmula, para la Vice Presidencia, seleccionaron a la díscola y controversial senadora por Alaska, Sarah Palin, con el fin de introducir un elemento de novedad en su nómina, con la primera mujer en este alto cargo.

Sin menospreciar las grandes dotes del senador Obama, su capacidad de liderazgo, su facilidad de palabra, su alta preparación académica, sus ejecutorias en el Senado, su amplia cultura y su indiscutible intelectualidad, el error de cálculo de los republicanos lo ayudó a despejar el camino hacia la otrora “Casa Blanca” y a ser el “Commander in Chief” de la nación (una clara alusión de la, todavía, filosofía militarista imperante en esa sociedad).

Hay muchos que hicieron lo imposible para que McCain accediera al poder y que todavía no se reponen del rudo golpe asestado a sus prejuiciadas mentalidades. Entre éstos hay partidarios de los grupos ultraconservadores y segregacionistas estadounidenses y de muchos que no pertenecen directamente a estos grupos pero que llevan intrínsecos en el subconsciente los prejuicios raciales, religiosos y culturales, que afloran de manera inconsciente y grotesca en su diario vivir. Se incluyen, tristemente, reconocidos periodistas y algunos comentaristas de poderosas cadenas estadounidenses de televisión que, de forma rapaz y malsana, manipularon la información para desacreditar al senador Obama, desde todos los ángulos posibles, y cuyas palabras aún destilan veneno y hiel pues, en su amargura, tratan de encontrar una justificación a la humillante derrota republicana en las urnas, cuando el mundo entero conoce de sobra las razones. Una cosa es adversar con argumentos inteligentes, elegancia y altura y otra es recurrir a la calumnia y el chisme callejero. En América Latina esto se llama periodismo barato, de pacotilla. Están en su derecho pero han puesto de manifiesto su pensamiento retrógrado y su mediocridad. Estos se contarán entre los peores enemigos de la gestión de Barack Obama…

El análisis de los votos reveló que, en cantidad de votos populares, los dos candidatos estuvieron cercanos (53% vs 46%), con una ventaja no significativa para Obama de 7, 967,596 votos. Fue la efectiva estrategia electoral montada por Obama y su implacable maquinaria de campaña (ganar los estados con mayor cantidad de votos electorales) lo que llevó al Partido Demócrata a una victoria aplastante en votos electorales (364 vs 162), a obtener la mayoría de los escaños del Senado (55 demócratas vs 40 republicanos) y la mayoría de las posiciones en la Cámara de Representantes (255 asientos demócratas vs 174 asientos republicanos). Esto significa que muchos blancos -republicanos, demócratas e independientes- dieron su voto de confianza al senador demócrata. Los blancos que apoyaron a McCain se concentraron en el segmento “viejo” y más tradicional de la población, mientras que Obama atrajo al voto joven, en busca de nuevos horizontes y retos. Las minorías en general, especialmente las predominantes negra y latina, votaron masivamente por Obama, sin importar el grupo etario al que pertenecen. Aunque parezca contradictorio, hubo una pequeña fracción de afroamericanos y latinos que apoyaron a McCain, a pesar de las duras y racistas políticas inmigratorias impuestas por el Presidente Bush y la sucia campaña de corte racista (racial, cultural y religioso) desplegada por los republicanos, especialmente la senadora Palin. Unos lo hicieron por intereses meramente personales, otros porque ya perdieron sus raíces básicas y otros por indigno servilismo. Hay de todo en la viña del Señor…

La administración Obama

Hay muchas expectativas y esperanzas puestas en Obama, tanto en Estados Unidos como a nivel mundial. No hay que olvidar que el Presidente Electo de los Estados Unidos -aunque brillante, talentoso y bien intencionado- es solo un ser humano y únicamente tendrá cuatro años para cambiar la historia de su gran país y del mundo. Cuarenta y ocho meses parecen muy poco tiempo para tan grande y pesada responsabilidad, lo que indica que requiere de los mejores consejeros y estrategas, de un excelente equipo de trabajo, de la participación y apoyo de la ciudadanía y del establecimiento, consultado con los distintos estamentos de la sociedad civil, de temas prioritarios en los planos nacional e internacional.

En tan poco tiempo, el nuevo Presidente será incapaz de satisfacer todas las expectativas de los estadounidenses, principalmente, y del mundo. Por eso, es importante que la gente tome conciencia de esto y de que sus prioridades individuales no necesariamente coincidirán al 100% con las de la gestión Obama o ni siquiera figurarán entre estas. Es necesario que las personas se forjen expectativas realistas, razonables, en términos de recursos, tiempo y complejidad de los temas que abarquen. De otra forma, el sentimiento de frustración o decepción será muy grande y les impedirá ver los avances y logros de la Administración Obama en los distintos planos.

Selección de los consejeros y el equipo de trabajo

El Presidente Electo tiene que incorporar a los mejores hombres y mujeres del país como consejeros y miembros de su equipo de trabajo. Requiere de un dream team político, un equipo excepcional compuesto por personas de liderazgo, de prestigio, intachables, altamente preparadas, cultas y totalmente libres de prejuicios raciales, culturales o religiosos. Un verdadero dream team político, como en el deporte, debe reunir lo mejor de lo mejor de los distintos estamentos y grupos étnicos que componen la sociedad estadounidense -sean demócratas, republicanos o independientes- que cumplan con el perfil indicado y deseen ofrecer su talento y esfuerzo por la recuperación de este gran país, en la era de su primer presidente negro, Barack Obama. Es de vital importancia que el Presidente Obama cuente con el mejor equipo de trabajo que pueda ayudarlo a enfocar y canalizar todo su liderazgo, talento y potencial en el manejo de los temas nacionales e internacionales y en la toma de las mejores decisiones de Gobierno y de Estado, en las dimensiones política, humana, social y económica, en un marco de sostenibilidad. En un país tan grande, hay mucho recurso humano para formar no uno sino varios dream teams.

Asignación de las prioridades de la administración Obama

Durante los últimos 28 años, han habido tres Presidentes Republicanos (Ronald Reagan, 8 años; George Bush padre, 4 años; y, George Bush hijo, 8 años) y uno Demócrata (Bill Clinton, 8 años), en los Estados Unidos de América. Al culminar el actual gobierno republicano, el 20 de enero de 2009, el Partido Republicano habrá gobernado por 20 años de este período, equivalentes a 5 de los últimos 7 períodos presidenciales. Estos últimos 20 años de gobiernos republicanos han arrastrado a los Estados Unidos a guerras, conflictos, invasiones de otros países, apoyos económicos y militares a gobiernos dictatoriales y el surgimiento del terrorismo organizado que, en respuesta, adversa la execrable política exterior estadounidense, con violencia y crueldad inauditas, local e internacionalmente. El prestigio y la simpatía internacional de los Estados Unidos están en el punto más bajo de su historia y la situación socioeconómica doméstica -y mundial- es la más crítica desde los tiempos de la crisis mundial de los años 30, en el siglo 20, conocida como la Gran Depresión. Los estadounidenses han perdido muchas de las conquistas socioeconómicas alcanzadas mientras que, durante los dos períodos republicanos de George Bush hijo, se han invertido miles de millones, trillones, de dólares del dinero de los contribuyentes, en el financiamiento de guerras como las de Afganistán e Irak, por consideraciones estratégicas y hegemónicas, en las que han muerto miles de jóvenes de todas las partes. Habrá quienes podrán justificarlo con cinismo pero, ¿es esto lo que verdaderamente desea el pueblo estadounidense? ¿Desean los estadounidenses que, en su propio territorio, se establezcan células terroristas que terminen de acabar con la paz y la estabilidad internas con frecuentes y programados actos de terror? Ya hubo una terrible advertencia de lo que se podría esperar, el 9 de septiembre de 2001, con la tragedia de las Torres Gemelas en Nueva York, con un enorme saldo de víctimas inocentes. No se trata de que los Estados Unidos, con su acostumbrada soberbia, remuevan cielo y tierra en todo el planeta para cazar y matar al terrorista Osama Bin Laden. Puede que lo logren pero, después, vendrían otros líderes terroristas más osados y sanguinarios, perpetuándose la violencia y el terrorismo. Es la antigua y conocida ley kármica de causa y efecto. Los problemas hay que resolverlos de raíz y una de las primeras acciones de la política exterior del Presidente Obama debería ser el planteamiento y gestión de un cambio radical de una política intervencionista de los Estados Unidos a una de respeto, diálogo y colaboración con los demás países del orbe. Lo mismo podría recomendarse a las demás potencias mundiales pues todas actúan bajo los mismos criterios y, al que disiente, lo tildan de socialista, comunista, marxista, leninista y otras etiquetas. Hay que dar más independencia y protagonismo a las Naciones Unidas, que surgieron de la Segunda Guerra Mundial como un mecanismo para mantener la paz global, para que resuelvan los casos de violaciones de los derechos humanos, con el apoyo concertado de todos los Estados miembro.

El presidente Obama, su equipo de trabajo y sus asesores tienen la gran responsabilidad de elegir los temas prioritarios, nacionales e internacionales, en los que enfocarán su gestión gubernamental y que les servirá de carta de navegación para transitar, con paso firme y posibilidades de éxito, en una época tan inestable como crítica, llena de grandes retos y necesidades. Obviamente, su mirada debe volverse primero hacia adentro, para abordar y resolver los grandes temas nacionales que hacen crisis en estos momentos.

Entre los temas prioritarios nacionales están: 1) la seguridad del país, 2) la crisis económica generalizada, 3) la caída de la bolsa de valores y sus implicaciones, 4) el desempleo y la creciente pérdida de puestos de trabajo, 5) la crisis en el sector de bienes raíces, 6) los sensibles temas de la inmigración y 7) la necesidad de cambio en la sociedad estadounidense de una actitud de altanera superioridad e indiferencia hacia los demás, a una de solidaridad y compromiso, en un mundo tan interdependiente, entre otros.

La política internacional es un tema en extremo delicado que requerirá de todo el conocimiento, talento y creatividad de Obama, su equipo de trabajo y sus asesores. Entre algunos temas sensibles prioritarios están: 1) la salida negociada y honrosa de los frentes de Afganistán e Irak y el retorno de las tropas, 2) el cese inmediato de la política intervencionista con fines meramente estratégicos/hegemónicos, 3) el trato respetuoso y sincero, así como el apoyo verdaderamente desinteresado, allende la frontera sur, a los países de América Latina y el Caribe, para ayudarlos a salir del subdesarrollo social y económico en que se encuentran estancados, logrando el necesario equilibrio continental y 4) la eliminación del inmisericorde bloqueo a Cuba y el cierre inmediato de la base de Guantánamo, que representan un atentado diario contra los derechos humanos que Estados Unidos promulga defender, entre otros.

Hay que felicitar al pueblo estadounidense por la demostración de grandeza y civismo del 4 de noviembre pasado al elegir, sorprendiendo a propios y extraños, por abrumadora voluntad popular, al primer presidente negro de los Estados Unidos de América. Se ha cumplido el sueño que una vez, hace más de 45 años, tuviera el carismático líder del Movimiento Americano por los Derechos Civiles, Martin Luther King Jr., aquel 28 de agosto de 1963, en Washington, D. C., frente al Monumento a Lincoln, héroe estadounidense y paladín de la justicia, al decir, casi al final de su histórico discurso: “I have a dream that my four little children will one day live in a nation where they will not be judged by the color of their skin but by the content of their character” (“tengo un sueño de que mis cuatro pequeños hijos podrán un día vivir en una nación en la que no sean juzgados por el color de su piel sino por el contenido de su carácter”). Por eso en Chicago, en el momento de proclamarse oficialmente la victoria de Obama, se vieron gruesas y abundantes lágrimas rodar por las mejillas del Reverendo Jesse Jackson…Su llanto, más que de felicidad por el triunfo de Barack Obama, era un llanto en honor a aquel gran líder y mártir negro que ofrendó su vida por un ideal que parecía imposible, un llanto de reconciliación nacional…

La era de Barack Obama empieza y es una de grandes esperanzas para los estadounidenses y la comunidad internacional. Lo que el Presidente Obama pueda o no pueda lograr en su gestión 2009 – 2012, dependerá mucho del apoyo que reciba del pueblo que lo eligió en las urnas y de la calidad de los asesores y el equipo de trabajo que lo acompañará durante estos cuatro interesantes años que se avecinan, cargados de promesas y esperanzas de un mundo mejor…

21 octubre 2008

Análisis y Recomendaciones al Proyecto de Ley No. 442, sobre la salud sexual y reproductiva

El 22 de septiembre de 2008, el Ministerio de Salud, a través de su Ministra, Doctora Rosario E. Turner, presentó ante la Asamblea Nacional, el Proyecto de Ley No. 442, que “adopta medidas para establecer y proteger los derechos humanos en materia de sexualidad y salud reproductiva y promover la educación, información y atención de la salud sexual y reproductiva”.

Este Proyecto de Ley ha desencadenado una serie de pasiones, encendidas discusiones y debates entre sus defensores, mayormente sus gestores, y la gran mayoría de la ciudadanía panameña que se opone con vehemencia a que sea aprobado por la Asamblea Nacional, en lo que se espera sea una serie de debates legislativos, el primero de los cuales ha sido programado para hoy.

El análisis de este Proyecto de Ley se inicia desde la Exposición de Motivos, con comentarios en letra roja sobre el texto original en los puntos en que se consideró necesario hacerlo. En estos comentarios se presenta la opinión o posición divergente del texto original y/o recomendaciones respecto al tema específico tratado.

El texto original del Proyecto de Ley No. 442 consta de 33 artículos aunque en realidad son 32 pues del artículo 22 se salta al 24, omitiendo el numeral 23. Del cuerpo del articulado, los primeros 28 artículos corresponden a la parte normativa que es la que se analiza en este escrito. El artículo 29 (30 en el texto original) es un Glosario de Términos que debería incluir algunos términos técnicos que aparecen en el texto, para mejor comprensión de los lectores en general.

A continuación se presenta una lista de los artículos considerados como los más sensitivos o controversiales, bajo la óptica de este Blog, ‘Palabra Justa’, producto de una revisión detallada del texto original propuesto por el Ministerio de Salud:

Articulo 6. Decisiones Informadas
Articulo 7. Ejercicio responsable de la patria potestad
Artículo 10. Derecho a educación sexual y reproductiva
Artículo 11. Educación sexual y reproductiva
Artículo 13. Políticas públicas para reducir la mortalidad
Artículo 14. Servicios gratuitos (nueva redacción y comentario)
Artículo 15. Ejercicio de la sexualidad
Artículo 16. Decidir sobre la descendencia (nueva redacción y comentario)
Artículo 17. Información sobre métodos de planificación familiar (se mantiene el texto original pero se hace un comentario)

Se propone una nueva redacción y contenido para estos artículos (a excepción del No. 17, que solo se comenta), ya que el texto original es inaceptable. Después del texto original de cada uno de estos artículos, en letra negra, se presenta la nueva propuesta, en letra roja.

El articulado normativo de este Proyecto de Ley debe mejorarse para que pueda ser aceptado por el Pueblo Panameño, máximo Juez y Autoridad del país. Además de las consideraciones de fondo que se señalan y comentan en este escrito, se tiene que mejorar mucho la redacción general que, en ocasiones, es confusa.

En este momento, hay temas de muchísima más relevancia y trascendencia que abordar y que tienen que ver con: 1) el diseño e implementación de programas y estrategias para la erradicación definitiva de la pobreza y la pobreza extrema en Panamá; 2) la necesidad urgente de un nuevo sistema de salud eficiente, humano y digno para el pueblo panameño; 3) la implementación de un riguroso sistema de regulación de precios de los medicamentos que acabe con la explotación del pueblo panameño; 4) el diseño e implementación de un nuevo y eficiente sistema de transporte público en reemplazo del infame sistema actual, ya colapsado, para elevar la calidad de vida de los panameños; 5) la implementación de un estricto sistema de auditoría y regulación del precio del combustible y sus derivados; 6) el diseño e implementación de un nuevo sistema educativo moderno y eficaz; y, 7) la disminución significativa de los altos índices de criminalidad, entre muchos otros temas.

A pesar de tantos otros temas de mucha mayor prioridad, incluso dentro del Sector Salud, el Ministerio del Ramo ha escogido este Proyecto de Ley No. 442, como punta de lanza. En un país en donde se pregona alegre y orgullosamente un crecimiento económico sostenido durante los últimos años, que pone a Panamá a la cabeza en América Latina, se tienen tristes estadísticas de que cerca del 40% de los panameños viven en la pobreza, entre éstos un 16% en extrema pobreza. Esto indica que la riqueza tiene que ser mejor distribuida para que llegue a todo el Pueblo Panameño y se pueda borrar esta vergonzosa y aplastante realidad. Estas deberían ser las prioridades de los políticos criollos y de los candidatos a puestos de elección que calientan motores para iniciar, con ímpetu, sus campañas para los próximos comicios electorales de mayo de 2009.

Aunque lo más razonable es dejar que este Proyecto de Ley No. 442 madure más en la mente de sus gestores y defensores, postergando su aprobación para un momento más oportuno, se presenta, a continuación, una versión que lo haría más aceptable ante la población y, en específico, los padres y madres de familia y tutores.


PROYECTO DE LEY No. 442, EXPOSICIÓN DE MOTIVOS

Desde que se conformó la Comisión Nacional de Salud Sexual y Reproductiva, mediante el Decreto Ejecutivo 2, de 9 de febrero de 1999, y se redactó el primer Plan Nacional de Salud Sexual y Reproductiva, se han observado sobre todo en las redes primarias de salud, muchos avances en materia de promoción de la paternidad y maternidad responsables, educación en sexualidad, coordinación obligatoria de los servicios de salud, así como en la promoción de una cultura humanista y equitativa de la salud sexual y la salud reproductiva de hombres y mujeres en todas etapas del ciclo humano.

Sin embargo, es evidente que todos estos esfuerzos no han sido suficientes; aún persisten obstáculos y limitantes relacionados al ejercicio los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres, adolescentes, niñas, niños y de la población en general, siendo el más impactante en las áreas más vulnerables y las comarcales, lo que repercute negativamente en la salud del país.

La salud sexual y reproductiva se ha constituido en una de las estrategias más importantes para mejorar la salud en todos los países en vías de desarrollo, incluyendo el nuestro, y se torna relevante cuando la Organización Mundial de la Salud, en el reporte de 2005, establece que si no se incluye el componente salud reproductiva en la población, será difícil lograr los objetivos del milenio. Cobra importancia cuando se incorpora dentro del componente de salud materna, el promover la accesibilidad universal a la salud reproductiva, cuyos indicadores serán: la tasa de fecundidad (incluir este término en el Glosario), cobertura en métodos de planificación familiar y medición de las necesidades insatisfechas en planificación familiar.

Panamá no escapa a esta situación internacional; observamos, por ejemplo, que a pesar de la mejora económica que vivimos, las brechas de equidad y educación se hacen más abismales (Lo que indica que éstas son prioridades nacionales que, enfrentadas directa y adecuadamente, incidirían significativa y positivamente sobre la salud sexual y la reproductiva de la población en su conjunto. Primero habría que abordar estos temas, que representan una verdadera vergüenza nacional -que en un país con tan altos índices económicos, cerca del 40% de la población tenga que sobrevivir en pobreza, con el 16% en pobreza extrema, obviamente que con muy bajo nivel educativo- antes de proponer proyectos como este que solo servirá de parche y, definitivamente, no podrá resolver un problema que tiene raíces muy profundas arraigadas en otros temas y que solo complicará más las cosas a futuro). La población estimada a julio de 2007 era de 3,339,781 habitantes. La distribución en grandes grupos de edad muestra que los menores de 15 años representan el 42%; el grupo de 15 a 64 años, el 50.4% (Es un grupo demasiado amplio y requiere de mayor estratificación, por ejemplo, 15 a 17, 18 a 29, 30 a 39, 40 a 49, 50 a 59 y 60 a 65, separado por sexos) y los mayores de 65 años, constituyen el 7.2% de la población. Nos encontramos en plena transición demográfica, con envejecimiento progresivo (Esta aseveración es muy cuestionable sin la estratificación propuesta) y con variaciones a lo interno del país y persiste la migración del campo a las zonas urbanas.

A pesar de las inversiones en salud (Tiene que analizarse en qué, realmente, se ha venido invirtiendo todo este dinero y esfuerzo, durante años, para que el impacto en los indicadores socioeconómicos, de salud y desarrollo humano sean tan pobres en Panamá -lo cuál, además de triste y doloroso- es otra vergüenza nacional. Esto es lo que se requiere que hagan los políticos y los Jefes de Estado para ayudar, efectivamente, a la ciudadanía, corrigiendo los errores cometidos en el pasado y el presente), la tasa de mortalidad materna es uno de los mejores índices de desarrollo de un país; no ha mostrado resultados relevantes, siendo más elevada en las regiones vulnerables. Aquí nuestras mujeres se mueren por hemorragias durante el parto; la tasa de mortalidad para el 2005 fue de 66x100,000 nacidos vivos, mientras que en la Ngöbe 469x100,000 vivos (No hay excusas válidas para esta tragedia. Estos deberían ser parte de los temas de las campañas políticas de los candidatos a todos los puestos de elección que, de verdad, deseen ayudar a Panamá a superar esta desdicha, a partir de la próxima gestión gubernamental. La inmensa mayoría de los panameños, los “panameño vida mía”, la gente humilde, pobre y extremadamente pobre, vive en un país rico -porque Panamá lo es- sin la más mínima esperanza, madrugando para poder obtener una cita médica en el Seguro Social, con los medicamentos más caros del continente y con un sistema de transporte indigno, inhumano e ineficaz. Da mucho dolor escuchar a los políticos y a los “expertos” en economía decir -a voz en cuello y con el pecho henchido de orgullo- que el crecimiento económico de Panamá es uno de los más altos de América Latina, cuando hay cerca de millón y medio de panameños pasando, diariamente, hambre y penurias. ¿No es esta una clara muestra de la desidia, la insensibilidad social y la falta de amor patrio de estos personajes?).

Importante destacar que un gran número de los nacimientos en Panamá ocurren de madres adolescentes, y en las mujeres pobres, el embarazo temprano se da en una de cada cuatro mujeres embarazadas. Por ello, un reto para las autoridades es el brindar y garantizar servicios sostenibles y amigables de atención de salud y educación para los adolescentes y las adolescentes (El verdadero reto de las autoridades no es solo señalar los resultados deprimentes que ocurren en la sociedad panameña y luego tratar de maquillar o tapar sus desastrosos efectos con paliativos ineficaces que hacen que los problemas se vuelvan crónicos, con algunos episodios agudos. Este es, en realidad, un enfoque insostenible en el tiempo que -a la larga- termina en crisis de grandes proporciones. El verdadero reto es cambiar la mentalidad reactiva del panameño, en este caso la de los políticos y tomadores de decisiones, por una pro activa que nos lleve a solucionar los problemas de raíz -sin tantas vueltas, sin tanta retórica y sin tantos traumas y sufrimientos sociales- a través de una planificación estratégica transparente, bien fundamentada, complementada con rigurosos programas de seguimiento y evaluación. Preguntémonos cuál es la razón de que haya tantas madres adolescentes en Panamá. ¿No será que temprano en sus vidas estas niñas víctimas tratan de escapar a la terrible pobreza que las agobia pensando, erróneamente, que la solución es buscar alguien, por lo general un mozo tan pobre e ignorante como ellas, que las mantenga y cuide de ellas y sus hijos? El resultado es que sus hijos sufrirán lo mismo o más que ellas, lo que representa el círculo vicioso de la pobreza, de nunca acabar. Sacrificaron su juventud, sus talentos y su potencial, para acabar en una situación similar de la que huían. El embarazo temprano en las mujeres pobres es más de lo mismo: “brindar y garantizar servicios sostenibles y amigables de atención de salud y educación” no es más que un paliativo que no soluciona los problemas, a la larga degenera y termina en caos. Hay que encontrar soluciones panameñas definitivas a través de programas centrados en la eliminación sistemática de la pobreza y la pobreza extrema a través de la educación -en el amplio sentido de la palabra: ética, moral, social, vocacional, universitaria- y la generación de empleos tradicionales y no tradicionales, para catapultar al país hacia su verdadero desarrollo sostenible.

La tasa de fecundidad ha mejorado en las áreas urbanas pero aún se encuentra elevada en las áreas rurales y comarcales, lo que refleja la falta de acceso a los servicios de planificación familiar y consejería integrada (Esta falta de acceso a los servicios estatales de Planificación Familiar y Consejería Integrada es un síntoma inequívoco de que la nuestra es una sociedad desintegrada y desorganizada. Son los gobiernos los que tienen la última palabra en estos asuntos que no pueden achacarse a la falta de recursos). La prevalencia de uso de anticonceptivos señalaron una disminución del 48.8% en 1996 y de 41.9%, en el 2000. Existen desigualdades en las áreas urbanas y rurales pero sobre todo en las comarcales. La dificultad en el acceso a los servicios de planificación familiar incrementa el riesgo de presentar otros problemas de salud sexual y reproductiva, impidiendo el pleno disfrute de la sexualidad, como una expresión del ser humano.

Las infecciones de transmisión sexual (ITS) representan un problema de salud pública, reflejando elevadas tasas en el año 2002, a expensas de las infecciones pélvicas e inflamatorias, bulbo vaginitis y el virus de Papiloma Humano, que muestra un peligroso incremento en la población femenina, con elevados riesgos de cáncer cérvico uterino.

En materia de VIH/SIDA, la situación es más preocupante. En Panamá nos encontramos con un fenómeno de feminización: las tasas crecientes en mujeres aumenta el riesgo de infección. En este sentido, Panamá ocupa el 4 lugar en prevalencia de casos de VIH/SIDA de la Región Centroamericana. Es la tercera causa muerte en el grupo de 15 a 24 años y la principal vía de transmisión es la heterosexual (Esto indica que, en general, los sistemas de prevención, vigilancia y control de la salud pública son ineficaces, a pesar de los altos presupuestos que se destinan a estas labores. Hay que analizar con detenimiento, profundidad, rigurosidad y transparencia en dónde están las fallas y corregirlas de inmediato).

Este proyecto de adecuación del marco legislativo se hace necesario, ya que Panamá ha reconocido a la salud sexual y reproductiva, como un eje importante dentro de la salud de la población y lo ha incorporado a la salud pública.

Es por ello que organismos internacionales como la OPS/OMS y la UNFPA han apoyado el fortalecimiento de políticas, estrategias e intervenciones en materia de salud sexual y reproductiva en las últimas décadas, con proyectos dirigidos a la disminución de la mortalidad materna, capacitación en educación sexual y familiar, entre otros (Lo que deben hacer todos estos organismos internacionales es tratar de cumplir con su Misión y Objetivos de manera muy coordinada para atacar todos los frentes del subdesarrollo de modo inteligente, organizado y efectivo, no cada quién por su lado, como sucede en la actualidad. El combate a la pobreza y la pobreza extrema es clave y solo puede ganarse a través de un enfoque integral de educación y la innovación en la creación de empleos y oportunidades).

El Proyecto que nos ocupa se ha enriquecido de experiencias vividas desde la creación de la Comisión y ha incluido la concertación de diferentes actores sociales. Los beneficiarios y las beneficiarias de este proyecto son los panameños y las panameñas que, con la adecuación legislativa, podrán expresar, asumir y defender sus derechos sexuales y reproductivos (Muy mal podrán hacerlo, los panameños pobres o extremadamente pobres, con los estómagos vacíos y las esperanzas de una vida mejor completamente rotas. Si no se corrigen las distorsiones sociales y económicas en las que subsiste y persiste la sociedad panameña, al final solo unos cuantos sectores privilegiados opinarán y decidirán por las masas irredentas de nuestra sociedad. Esto es lo que ha estado ocurriendo desde siempre); permitirá contribuir al incremento de conciencia de derechos en salud sexual y reproductiva (Lamentablemente, en nuestra sociedad, hay problemas existenciales de mucha mayor trascendencia que estos, que hay que resolver primero), la promoción de responsabilidades, con énfasis en el auto cuidado y la promoción de alianzas estratégicas con instituciones gubernamentales, ONG’s, organizaciones juveniles, autoridades locales y la sociedad civil en general, a favor del desarrollo humano y de los derechos sexuales y reproductivos de todos los grupos etarios en el país (Dicho sea de paso, según el último informe del PNUD (datos de 2005, publicados en 2007), Panamá ocupa el lugar 62 -a nivel mundial- en cuanto al Índice de Desarrollo Humano (IDH), detrás de Argentina (38), Chile (40), Uruguay (46), Costa Rica (48), Cuba (51) y México (52), con todo y el gran crecimiento económico que se experimenta y que únicamente beneficia a unos pocos sectores de la sociedad. Esta medición es un indicador social estadístico que comprende tres dimensiones que son: vida larga y saludable, educación y nivel de vida digno).

Por todo lo anteriormente indicado, tenemos a bien solicitar a los Honorables Diputados la aprobación del presente Proyecto de Ley, que beneficiará a toda la población panameña.

REPÚBLICA DE PANAMÁ,
MINISTERIO DE SALUD

PROYECTO DE LEY No.______
(De __ de _________ de 200(8)

"Que adopta medidas para establecer y proteger los derechos humanos en materia de sexualidad y salud reproductiva y promover la educación, información y atención de la salud sexual y reproductiva”

LA ASAMBLEA NACIONAL,

DECRETA:

Capítulo 1
Disposiciones Generales

Artículo 1. Objeto de la norma
El objeto de la presente Ley es establecer normativas generales para el reconocimiento, garantía, protección y atención sexual y reproductiva, con énfasis en la formación integral del individuo, respetando su dignidad humana, sus derechos, su cultura y los valores que la caracterizan, en concordancia con la Constitución Política, las leyes de la República de Panamá y los Convenios Internacionales que haya suscrito La Nación.

Artículo 2. Ámbito de aplicación
La presente Ley debe ser aplicada en el ámbito nacional, en todos los establecimientos de educación básica general, media y universitaria, oficiales y particulares, así como en todos los establecimientos de la red pública de salud, incluyendo a la Caja de Seguro Social y las organizaciones gubernamentales, no gubernamentales y particulares que prestan servicios de salud.

Articulo 3, Responsabilidad del Estado
Todas las instituciones del Estado, relacionadas con el tema de salud sexual y reproductiva, con la participación activa de toda la sociedad, deberán elaborar, ejecutar, supervisar y evaluar sus acciones y políticas en la materia, para garantizar el ejercicio de los derechos sexuales y derechos reproductivos de forma que se asegure su efectiva vigencia.

Artículo 4. Principios
Las políticas públicas, planes, programas, proyectos, servicios y las acciones sobre sexualidad y reproductividad deberán siempre promover relaciones de respeto mutuo e igualdad entre hombres y mujeres.

Artículo 5. Prohibición de la discriminación
No habrá discriminación en el ejercicio de los derechos en materia de salud sexual y reproductiva, ya sea que provenga del Estado o de particulares.

Para los efectos de la presente Ley, se entenderá discriminación cualquier exclusión, menoscabo, restricción o diferenciación arbitraria en el sexo, la edad, orientación sexual, estado civil, origen étnico, cultura, nivel socioeconómico, creencias religiosas, políticas y filosóficas, discapacidad o cualquier causa análoga.

Articulo 6. Decisiones Informadas
Los derechos sexuales y los derechos reproductivos aseguran a todas las personas la posibilidad de tomar decisiones autónomas y ejercer libre y responsablemente su sexualidad y reproducción, sin ningún tipo de coacción o violencia, por lo que toda persona podrá contar con la información, educación, acceso a los servicios, a los medios y a los mecanismos que se requieran para tomarlas.

Estos derechos no pueden ir en menoscabo del ejercicio responsable de la patria potestad.

Articulo 6. Decisiones Informadas

Los derechos sexuales y los derechos reproductivos aseguran a todas las personas mayores de edad, en pleno goce de sus facultades mentales y con independencia económica, la posibilidad de tomar decisiones autónomas y ejercer libre y responsablemente su sexualidad y reproducción, sin ningún tipo de coacción o violencia, siempre que no afecten a terceros o alteren la moral y el orden públicos. Estas personas podrán contar con la información, educación, acceso a los servicios, a los medios y a los mecanismos que se requieran para tomarlas.

Estos derechos no pueden ir en menoscabo del ejercicio responsable de la patria potestad.

Articulo 7. Ejercicio responsable de la patria potestad
Es responsabilidad de los padres y madres de familia o tutores acompañar a sus hijos, hijas o acudidos menores de edad a solicitar servicios integrales de salud sexual y reproductiva, y es deber de estos guiarlos en todas y cada una de sus decisiones.

Articulo 7. Ejercicio responsable de la patria potestad
Es responsabilidad de los padres y madres de familia o tutores poner a disposición de sus hijos, hijas o acudidos menores de edad los servicios integrales de salud sexual y reproductiva, cuando lo estimen conveniente. Es su deber guiarlos en todas y cada una de sus dudas y necesidades o solicitar ayuda competente en la materia a los servicios integrales de salud sexual y reproductiva.

Artículo 8. Contenido de la salud sexual y reproductiva
La salud sexual y reproductiva es un estado de completo bienestar biológico, psicológico, social, emocional y espiritual, en todos los aspectos de la vida humana, vinculados a la sexualidad y a la reproducción. No se trata solamente de ausencia de enfermedades ni de una esfera meramente médica, sino de una noción integradora de las múltiples facetas humanas, comprendidas en las decisiones, comportamiento y vivencias sexuales y reproductivas.

Artículo 9. Derecho a la salud sexual y reproductiva.
Se reconoce el derecho de toda persona a vivir una sexualidad sana, como fuente de desarrollo integral, individual y social.

Es deber del Estado, con la participación de toda la sociedad, diseñar, ejecutar, supervisar y evaluar las políticas públicas que garanticen y promuevan este derecho, mediante planes, programas, proyectos y las acciones necesarias para tal efecto, especialmente las que aseguren la información, educación y el acceso a los servicios integrales y con calidad para todas las personas con un enfoque integral que respete la dignidad humana.

Artículo 10. Derecho a educación sexual y reproductiva
Se reconoce a todas las personas el derecho de acceder a una educación sexual y reproductiva que incluya todas las etapas del ciclo vital humano para permitir el bienestar, el desarrollo integral y el ejercicio de la sexualidad en forma plena, libre, responsable e informada.

Es deber del Estado promover la orientación e información científica sobre la sexualidad y la reproducción, de manera sencilla, concisa y veraz, en todas etapas del ciclo vital humano.

Los padres y madres de familia deben ser los primeros educadores de sus hijos en el tema de la sexualidad y afectividad.

De igual forma, el Estado deberá promover e impulsar una educación no sexista que elimine las desigualdades de género y que enfatice una educación con valoración positiva de la sexualidad, de forma tal que hombres y mujeres decidan plena y responsablemente sobre el ejercicio de su vida sexual y reproductiva.

Artículo 10. Derecho a educación sexual y reproductiva
Se reconoce a todas las personas (sin importar la edad, sexo, raza o credo) el derecho de acceder a una educación sexual y reproductiva que incluya todas las etapas del ciclo vital humano. Con esto se fortalece el desarrollo integral del hombre y la mujer para que puedan, en su momento, ejercer la sexualidad en forma plena, sana, responsable e informada.

Es deber del Estado promover la orientación e información científica sobre la sexualidad y la reproducción, de manera sencilla, concisa y veraz, en todas etapas del ciclo vital humano.

Los padres y madres de familia o tutores deben ser los primeros educadores de sus hijos o representados, en el tema de la sexualidad y afectividad.

De igual forma, el Estado deberá promover e impulsar una educación no sexista que elimine las desigualdades de género y que enfatice una educación con valoración positiva de la sexualidad. De esta forma, hombres y mujeres tendrán más criterio para decidir plena y responsablemente sobre el ejercicio de su vida sexual y reproductiva, en el momento requerido.

Artículo 11. Educación sexual y reproductiva
Será obligatoria la inclusión de la educación sexual y reproductiva con perspectiva de género de una manera integral, considerando los aspectos afectivos, biológicos, fisiológicos, culturales, sociales, éticos, morales y espirituales, en la currícula de todos los niveles educativos oficiales y particulares de la República de Panamá.

El diseño curricular será responsabilidad del Ministerio de Educación con el apoyo técnico del Ministerio de Salud y de la Comisión de Salud Sexual y Reproductiva, en concordancia con la etapa evolutiva en la que se encuentren los y las estudiantes y serán cónsonos con el respeto a la dignidad humana.

El Estado, para tales efectos, tendrá la responsabilidad de diseñar programas, a fin de que la educación sea impartida a todo el personal administrativo, docente y educando, así como a los padres, madres, tutores o acudientes, en los centros educativos de la República de Panamá, fortaleciendo así el programa de escuela para padres y madres.

Artículo 11. Educación sexual y reproductiva
Será obligatoria la inclusión de la educación sexual y reproductiva, con perspectiva de género de una manera integral. Se considerarán los aspectos afectivos, biológicos, fisiológicos, culturales, sociales, éticos, morales y espirituales, en el desarrollo curricular de todos los niveles educativos oficiales y particulares de la República de Panamá.

El diseño curricular será responsabilidad del Ministerio de Educación, con el apoyo técnico del Ministerio de Salud y de la Comisión de Salud Sexual y Reproductiva, en consulta obligatoria con miembros de la Sociedad Civil, con voz y voto, que tendrán una representación equitativa. El diseño curricular deberá guardar concordancia con la etapa evolutiva en la que se encuentren los y las estudiantes y será respetuoso de la dignidad humana.

El Estado, para tales efectos, tendrá la responsabilidad de diseñar programas, a fin de que la educación sea impartida a todo el personal administrativo, docente y educando, así como a los padres, madres, tutores o acudientes, en los centros educativos de la República de Panamá, fortaleciendo así el programa de escuela para padres y madres.

Artículo 12. Tipos de servicios
Se reconoce el derecho de toda persona a recibir consejería, orientación y atención integral con calidad y calidez, en todos los aspectos de la salud sexual y reproductiva. Cuando se trate de personas menores de edad, el proveedor de servicios hará énfasis en la importancia de la comunicación familiar.

Es deber del Estado asegurar y garantizar, a toda la población, el acceso a los servicios de calidad en salud sexual y reproductiva, que promuevan la salud integral y ayuden a recuperarla. Estos servicios se adecuarán a las necesidades de mujeres y hombres en todo el ciclo vital, teniendo en consideración los aspectos culturales y sociales.

Se deberán proveer servicios de manera oportuna en instalaciones de salud, de acuerdo con el nivel de complejidad, con el consentimiento informado y los derechos de los pacientes, considerando las normas éticas y bioéticas, tales como:

1. Consejería y orientación para vivir una sexualidad sana y responsable como fuente del desarrollo integral de la persona.
2. Consejería y orientación en comunicación y manejo de la afectividad.
3. Consejería y orientación en expresión de la igualdad de género hacia la equidad entre hombres y mujeres.
4. Consejería, orientación y atención de la salud sexual y reproductiva de niñas, niños, preferiblemente en compañía de sus padres, madres, acudientes o tutores.
5. Atención integral de salud sexual y reproductiva de hombres.
6. Atención integral de salud sexual y reproductiva de mujeres.
7. Atención integral de salud sexual y reproductiva de adolescentes, preferiblemente en compañía de sus padres, madres, acudientes o tutores.
8. Atención integral de salud sexual y reproductiva de personas con discapacidad.
9. Atención integral de salud sexual y reproductiva de adultas y adultos mayores.
10. Atención integral de salud sexual y reproductiva de los pueblos indígenas, respetando sus derechos y su cultura.
11. Atención integral de salud sexual y reproductiva a personas privadas de libertad.
12. Atención integral de salud sexual y reproductiva a trabajadoras y trabajadores sexuales.
13. Atención integral de salud sexual y reproductiva de personas con preferencias y prácticas sexuales diversas.
14. Atención integral pre, intra y post natal.
15. Atención integral de las infecciones de transmisión sexual y VIH/SIDA.
16. Atención integral a las víctimas de violación, de manera oportuna, que incluya los mejores tratamientos de prevención de infecciones de transmisión sexual, VIH/SIDA y prevención de embarazo.

Artículo 13. Políticas públicas para reducir la mortalidad
El Estado deberá formular, ejecutar y evaluar las políticas públicas eficientes para la reducción de la morbi-mortalidad materna y perinatal.

Artículo 13. Políticas públicas para reducir la mortalidad
El Estado deberá formular, consultar con la sociedad civil, ejecutar y evaluar las políticas públicas eficientes para la reducción de la morbi-mortalidad materna y perinatal.

Artículo 14. Servicios gratuitos
Se establece la gratuidad de la atención durante el embarazo, parto y puerperio en todas las instalaciones del Ministerio de Salud de la República de Panamá, a las mujeres que se les compruebe falta de recursos económicos.

Artículo 14. Servicios gratuitos
Se establece la gratuidad de la atención durante el embarazo, parto y puerperio en todas las instalaciones del Ministerio de Salud de la República de Panamá, a las mujeres que no estén cotizando y se les compruebe la falta de recursos económicos.

COMENTARIO: Este Artículo puede ser un arma de doble filo pues podría incentivar la paternidad irresponsable en los sectores más pobres y poco educados de la población. Habría que darle una redacción más fina pues el espíritu detrás del texto es noble. En realidad, no debería existir pobreza o pobreza extrema en Panamá, como tampoco panameños poco educados o ignorantes, lo que indica que, desde ya, debemos enfocarnos en resolver primero otras realidades tristes y denigrantes del ser humano que están ocurriendo, en nuestra querida Panamá.

Artículo 15. Ejercicio de la sexualidad
Se reconoce el derecho de las personas al ejercicio responsable de su sexualidad, respetando su integridad, autonomía, dignidad y a no ser sometidas a ninguna forma de abuso, tortura, mutilación o violencia sexual.

Artículo 15. Ejercicio de la sexualidad
Se reconoce el derecho de las personas mayores de edad al ejercicio responsable de su sexualidad, respetando sus inclinaciones personales (homosexualidad, bisexualidad o heterosexualidad), su dignidad y su derecho a no ser sometidas a ninguna forma de abuso o violencia sexual, en contra de su voluntad. Las únicas condicionantes son que no se violen los derechos de terceros y no se afecte la moral y el orden públicos.

Artículo 16. Decidir sobre la descendencia
Se reconoce el derecho de las personas a tomar decisiones libres e informadas, respecto a procreación, lo que implica que pueden decidir responsablemente si desean o no tener descendencia, la cantidad de hijos e hijas y el intervalo entre los nacimientos.

Artículo 16. Decidir sobre la descendencia
Se reconoce el derecho de las personas mayores de edad y con independencia económica a tomar decisiones libres e informadas, respecto a la procreación. Esto implica que pueden decidir responsablemente si desean o no tener descendencia y el intervalo entre los nacimientos, pero no se recomienda un número de descendientes mayor del que puedan mantener con decoro.

COMENTARIO: Este artículo necesita mucha más precisión pues TIENE que excluir a los menores de edad que no están en edad legal para trabajar y dependen del todo de sus progenitores, uno de ellos, sus acudientes o tutores. Si un joven o una joven de 18 años (mayoría de edad) decide tener hijos, está en la edad en que puede trabajar para poder mantenerlos. Además, la cantidad de hijos a tener es algo que no se debe dejar tan a la ligera, como si se estuviera incentivando la natalidad, en un país en que abunda la pobreza y la pobreza extrema y en el que los salarios son ridículamente bajos y no permiten mantener decorosamente a una familia.

Artículo 17. Información sobre métodos de planificación familiar
Se reconoce el derecho a recibir información científica clara, comprensible y completa sobre los métodos de regulación de la fecundidad, de prevención de infecciones de transmisión sexual, incluyendo VIH/SIDA, y a tener acceso a servicios de consejería y orientación sobre todos los métodos disponibles, incluyendo los métodos naturales.

Esta información será ofrecida, de forma oportuna y gratuita, respetando la dignidad e integridad de las personas en todas las instalaciones sanitarias, educativas, oficiales y particulares, así como en los establecimientos de expendio de cualquier tipo de anticonceptivos, en el territorio nacional. La información debe estar orientada a la promoción de los aspectos afectivos y humanos de la sexualidad.

COMENTARIO: A los menores de edad no se les debe vender anticonceptivos. Esta parte del artículo incita a los menores de edad (que aún dependen de sus padres o responsables) a sostener relaciones sexuales, cuando aún no tienen la madurez necesaria, la preparación psicológica y/o los medios económicos para formar y mantener una familia, en caso de un embarazo. Promueve el establecimiento de una sociedad en extremo permisiva y liberal, lejos de nuestra idiosincrasia latina. Hay un momento y lugar para todo y no se deben saltar etapas en aras de un extremismo liberal a ultranza. Esta disposición parece hecha más para países del Hemisferio Norte.

Artículo 18. Disponibilidad sobre métodos de regulación de la fecundidad
El Estado deberá asegurar la disponibilidad de los métodos de regulación de la fecundidad en forma gratuita o a costos mínimos en las instalaciones sanitarias del Ministerio de Salud, de manera que permita responder, adecuadamente, a la demanda de la población.

Artículo 19. Facilitación de métodos de regulación de la fecundidad
Los promotores, promotoras, ayudantes, auxiliares técnicas y técnicos de enfermería, enfermeras, enfermeros, educadores, educadoras para la salud, farmacéuticos, farmacéuticas y otros, capacitados en planificación, podrán proveer métodos de regulación de la fecundidad, de acuerdo con lo establecido en las normas de atención integral a la mujer.

Articulo 20. Convenios de provisión de servicios de salud
El Ministerio de Salud debe garantizar que en los lugares de difícil acceso, en donde no existan instalaciones de salud, las organizaciones no gubernamentales que hayan suscrito convenios de provisión del paquete básico de salud, sean responsables de proveer los métodos de planificación familiar a usuarias y usuarios que vivan en el área de influencia de dichas organizaciones. Además, el Ministerio de Educación y demás actores sociales deberán realizar actividades de información, educación y comunicación en este campo.

Los médicos y profesionales de la salud que tengan objeciones de conciencia en materia de proveer servicios médicos permitidos por la Ley, deberán comunicarlo formalmente y con la debida antelación, a la autoridad sanitaria, de manera que se garantice el personal idóneo para ofrecer todos los servicios médicos permitidos la, en todas las instalaciones de salud del país.

Artículo 21. Encuestas nacionales de salud sexual y reproductiva
El Ministerio de Salud deberá estimar la demanda insatisfecha de la población en materia de salud sexual y reproductiva, con información proveniente de encuestas nacionales de salud sexual y reproductiva, con periodicidad de cinco años, lo que permitirá la definición de estrategias operativas que garanticen la oferta de servicios en salud sexual y reproductiva para la población.

Artículo 22. Derecho a la esterilización
Se reconoce el derecho de hombres y mujeres de acceder a métodos permanentes de regulación de la fecundidad, siempre que hayan tomado la decisión libremente y hayan sido informados o informadas previamente, de acuerdo a normas de salud integral a la mujer que emita el Ministerio de Salud, sobre todas las opciones de planificación familiar y de los riesgos, efectividad, consecuencias y efectos secundarios la esterilización.

Se realizará la esterilización voluntaria y gratuita en instalaciones del Ministerio de Salud, a toda persona que tome la decisión libremente, de acuerdo a lo antes señalado y se le compruebe falta de recursos para cubrir los gastos de dicha operación.

Artículo 24 (23). Prohibición de la esterilización forzada
No habrá esterilización o el uso de métodos de regulación de la fecundidad en la mujer y el hombre sin su consentimiento o supeditado al consentimiento de otra persona.


Artículo 25 (24). Derecho a decidir de la persona con discapacidad mental
Ninguna persona con discapacidad mental podrá ser esterilizada, sin su consentimiento, salvo que se cumplan los siguientes requisitos:

1. Se presente una solicitud a la Comisión Hospitalaria encargada de autorizar las esterilizaciones del servicio de salud correspondiente, por parte del tutor, curador o del familiar más cercano.
2. Que los servicios de salud hayan brindado orientación y provean todos los medios disponibles de control de la fecundidad a la persona y su familia.
3. Contar con una evaluación psiquiátrica.
4. Que la esterilización sea la mejor alternativa para regular la fecundidad de la persona, lo que será certificado por el servicio de salud correspondiente.

Artículo 26 (25), Investigaciones sobre salud sexual y reproductiva
Todas las investigaciones sobre productos y acciones de regulación de la fecundidad y de la salud sexual y reproductiva deben realizarse respetando los derechos y la dignidad de las personas, las normas éticas, bioéticas y técnicas de investigación biomédica y de buenas prácticas clínicas vigentes.

Ninguna persona podrá ser sometida a investigaciones sin cumplir con las condiciones anteriormente señaladas y debe contarse siempre con su consentimiento informado y firmado con la anticipación necesaria, a fin de promover, proteger y garantizar sus derechos humanos y en especial sus derechos sexuales y reproductivos.

Artículo 27 (26). Regulación de la fecundidad y la reproducción asistida
La práctica médica dirigida a la regulación de la fecundidad y la reproducción asistida, deberá estar sujeta a protocolos de atención, respetando los derechos humanos, la dignidad de las personas y las normas técnicas, científicas y bioéticas.

Artículo 28 (27). Derecho a la confidencialidad
Se reconoce a los usuarios de los servicios de salud, públicos o privados, el derecho a la confidencialidad e información, relacionado con su salud sexual y reproductiva.

Artículo 29 (28). Programas de comunicación
El Estado es responsable de promover, financiar y desarrollar programas de comunicación social masivos, continuos y permanentes, de concienciación en salud sexual y reproductiva, con énfasis en la promoción de una sexualidad sana, digna, con base en derechos, valores éticos, morales y espirituales.

Artículo 30 (29). Glosario de términos

1. Calidad de atención: servicio de atención integral a usuarios y usuarias, tomando en cuenta sus necesidades, el fomento de su autoestima y la autonomía para la toma de decisiones, propiciando con ella el conocimiento y ejercicio de su derecho a la salud.

2. Derechos reproductivos: derecho de todas las parejas e individuos a decidir libre y responsablemente el número y espaciamiento de los hijos y a disponer de la información, educación y los medios para ello, alcanzar el nivel más elevado de salud reproductiva, sin sufrir discriminación, coerción ni violencia.

3. Derechos sexuales: derecho de toda persona a decidir sobre su sexualidad de forma libre, informada y responsablemente sin discriminación y/o violencia. Asimismo, incluye el derecho a acceder a los servicios de salud que requieran.

4. Educación integral en sexualidad: Comprende la información, la formación integral en valores y la guía en cuanto al comportamiento responsable en materia de sexualidad, adecuada a cada edad y etapa del ciclo vital humano.

5. Género: Conjunto de ideas, creencias, representaciones y atribuciones sociales construidas en cada cultura, tomando como base la diferencia sexual.

6. Morbi-mortalidad: Comprende el número de enfermos(as) y fallecidos(as) en una población, en un lugar y tiempo determinados. Es una palabra compuesta por dos expresiones; la primera referente a lo mórbido. o sea, la enfermedad, y la segunda referente a la mortandad, o sea, las muertes.

7. Participación ciudadana: Práctica social a través de la cual la población, de manera individual o colectiva, interviene en la toma de decisiones colectivas respecto a lo público: involucramiento en el diseño, gestión y control de las políticas públicas, compartiendo el poder real de decisión para proponer, acompañar, vigilar y controlar las acciones del gobierno y del Estado.

8. Perspectiva de género: Visual o enfoque que reconoce la diversidad de las personas, dada por diferencias étnicas, socio-culturales, etarias y sobre todo debidas al conjunto de ideas, creencias y atributos asignados de forma diferenciada a hombres y mujeres. Este enfoque busca mejorar la eficacia social de las intervenciones, programas y proyectos, a través del reconocimiento de la diversidad social.

9. Proveedores de servicios de salud: Comprende a las instituciones públicas o privadas que ofrecen servicios de salud, así como a todo el personal que labora en ellas.

10. Salud reproductiva: Estado de bienestar físico, mental y social y no de la mera ausencia de enfermedades y dolencias en todos los aspectos relacionados con el sistema reproductivo, así como con sus funciones y procesos.

11. Salud sexual: Estado de bienestar físico, mental y social y no de la mera ausencia de enfermedades y dolencias, en todos los aspectos relacionados con la sexualidad, así como con sus funciones y procesos.

12. Sexo: Diferencia biológica entre varones y mujeres.

13. Sexualidad: Conjunto de condiciones anatómicas, fisiológicas, psicológicas y afectivas que caracterizan cada sexo y están presentes en el ser humano, en todas las fases de su desarrollo.

Artículo 31 (30). Dotación presupuestaria
El Estado garantizará, en todas las entidades gubernamentales del sector salud, el presupuesto necesario para todos los programas relacionados con los derechos sexuales y derechos reproductivos, al igual que la salud sexual y reproductiva.
Artículo 32 (31). Reglamentación
El Órgano Ejecutivo reglamentará la presente Ley.

Artículo 33 (32). Entrada en vigencia y derogación
La presente Ley entrará en vigencia a partir de su promulgación en la Gaceta Oficial y deroga la Ley 48 de 13 de mayo de 1941 y cualquier disposición que le sea contraria.

Propuesta a la consideración de la Asamblea Nacional, hoy 22 de septiembre del año dos mil ocho (2008), por la suscrita, Rosario E. Turner M., Ministra de Salud, en virtud de autorización del Consejo de Gabinete, otorgada en su sesión del día 22 de septiembre del año dos mil ocho (2008).


ROSARIO E. TURNER M.
Ministra de Salud

13 octubre 2008

McCain y Palin: estrategia política desesperada contra Barack Obama

La campaña electoral por la Presidencia de los Estados Unidos está a menos de un mes de concluir con la votación en las urnas, el martes 4 de noviembre próximo. Todas las encuestas conceden una amplia ventaja al Senador Demócrata Barack Obama. Tendría que ocurrir un milagro para que el Senador John McCain pueda rebasar esta ventaja y ganar.

Para lograrlo, la estrategia de los estrategas de campaña de McCain se basa en dos ejes principales: 1) exaltar la figura de McCain como gran héroe militar de los Estados Unidos y 2) desprestigiar la figura de Barack Obama.

Estrategia 1:

En los medios masivos de comunicación (prensa escrita, hablada y la televisión) se resalta la figura McCain como héroe nacional de la guerra de Vietnam. En la televisión por cable han estado transmitiendo constantemente los hechos más relevantes de su carrera militar, desde su herencia y preparación militar hasta que su avión fue derribado y él fue capturado y mantenido prisionero durante varios años.

La definición de héroe de la Real Academia Española de la Lengua es la siguiente: "1) Varón ilustre y famoso por sus hazañas o virtudes. 2) Hombre que lleva a cabo una acción heroica. 3) Personaje principal de un poema o relato en que se representa una acción, y especialmente del épico. 4) Personaje de carácter elevado en la epopeya. 5) En la mitología antigua, el nacido de un dios o una diosa y de una persona humana, por lo cual le reputaban más que hombre y menos que dios; como Hércules, Aquiles, Eneas, etc."

Según esta definición, queda bien claro que McCain dista mucho de ser un héroe. Simplemente, su avión fue derribado y él estuvo encerrado por unos seis años durante los cuales, se dice, fue torturado. ¿Dónde está el heroísmo de McCain? Verdaderos héroes militares fueron el Faraón Ramsés II (en la batalla por Kaddesh y muchas otras hazañas épicas), Qin Shi Huang (unificador y primer emperador de China), Atila (el gran guerrero y conquistador Huno), el Rey Leonidas y sus 300 aguerridos hoplitas espartanos (que enfrentaron al poderoso ejército persa de Jerjes I, de unos doscientos mil soldados, en la batalla de Las Termópilas), Alejandro Magno (el más grande de los conquistadores), Napoleón Bonaparte (el gran General, estratega militar y conquistador) y Simón Bolívar (el Libertador de América del Sur), entre muchos otros grandes personajes. En los Estados Unidos modernos hay, también, grandes héroes, tanto por su estatura moral como por su valor para enfrentar la segregación racial que les costó sus valiosas vidas, como son el Presidente Abraham Lincoln (que abolió la esclavitud en este país) y los activistas negros Malcolm X y Martin Luther King (del Movimiento Afro-Americano por los Derechos Civiles). También se puede citar a los hermanos Kennedy: Joe (muerto en combate durante la Segunda Guerra Mundial), John (condecorado por su valor en la Segunda Guerra Mundial y luego asesinado por la intolerancia política, siendo Presidente, en plena campaña hacia una reelección segura) y Robert (Procurador General de la Nación, asesinado por la intolerancia política al apoyar las decisiones de su hermano John en la Crisis de los Misiles de Cuba, respaldar al Movimiento Afro-Americano por los Derechos Civiles, por su empeño en esclarecer el asesinato de su hermano y por su intento de llegar a la Presidencia de los Estados Unidos). Todos estos personajes se ganaron, por sus acciones, el honor de ser considerados verdaderos héroes.

Sin embargo, habría que consultar el diccionario de la lengua inglesa. Tal vez, en inglés, la palabra héroe tiene otro significado.

Estrategia 2:

Consiste, mayormente, en dos líneas de acción: hacer insignificante la figura de Barack Hussein Obama II al lado de la del “mítico” héroe militar McCain y, por otro lado, desprestigiar la imagen del Senador Demócrata utilizando epítetos y mensajes subliminales (que apelan al sentimiento racista que subyace en el subconsciente de miles de blancos estadounidenses) y el mote de terrorista musulmán, en alusión al líder islamista Osama bin Laden, considerado como un temido y odiado terrorista internacional que, irónicamente, fue reclutado y entrenado en tácticas militares y de guerrillas por los propios Estados Unidos, durante la guerra Soviético-Afgana, para combatir a los invasores soviéticos.

Hacer insignificante la figura de Obama exaltando la de héroe de guerra de McCain va a resultar harto difícil pues todos los ciudadanos estadounidenses, sin excepción, saben que el papel de héroe le queda demasiado grande al Senador Republicano. Por otro lado, recurrir a epítetos de corte racista o religioso no hace más que revelar la verdadera y siniestra estrategia de campaña de McCain y su candidata de fórmula Sarah Palin, para acceder al poder: manipular el sentimiento de superioridad racial de un sector de los blancos anglosajones, para lograr su objetivo. Pero ya la mayoría de los votantes estadounidenses no prestan atención a estos pensamientos retrógrados y lo que desean es paz, estabilidad, cero guerras, cero conflictos y soluciones prácticas y rápidas a la actual crisis económica que amenaza con destruir el país. Además, el Senador Obama goza de gran prestigio (por sus ejecutorias políticas en el Senado a favor de los más necesitados de la sociedad estadounidense), posee una amplia cultura, tiene una sólida preparación académica y cuenta con una reconocida trayectoria intelectual.

Desprestigiar la imagen de Obama tampoco será tarea fácil. Todo el país sabe que las temerarias acusaciones, orquestadas por Sarah Palin y la sucia campaña de McCain, de que el Senador Demócrata “coquetea con terroristas domésticos” (en referencia directa a Bill Ayers y su esposa) y es un simpatizante del extinto grupo militante Weather Underground que fue liderado por Ayers (el cual se oponía a la guerra de Vietnam y a la política exterior de los Estados Unidos), son completamente falsas. Son, como se dice en América Latina, pataleo de ahogado.

Mensaje subliminal: la Casa Blanca es para presidentes blancos

McCain, Sarah Palin y sus estrategas de la campaña presidencial están jugando con fuego o, mejor dicho, con nitroglicerina pura pues, con su actitud irresponsable, pueden desencadenar las pasiones y fuerzas más oscuras de sectores ultraconservadores como los Cuellos Rojos (Red Necks), los KKK u otros fanáticos desconocidos con mentes distorsionadas por el bombardeo político del partido en el poder. Las autoridades competentes que norman y regulan la política en los Estados Unidos deben tomar cartas en este asunto y obligar a los Republicanos a moderar sus discursos y propaganda política que, en los últimos días de campaña, están tomando un giro en extremo peligroso.

Barack Obama debe ejercer, aunque sea, el mínimo de prudencia, pues los ejemplos de grandes líderes asesinados en este país son abundantes…Que Dios lo proteja.

21 septiembre 2008

La Era de Barack Obama

Estados Unidos es un país maravilloso, desde muchos ángulos. Es grande y rico en recursos naturales (renovables y no renovables), posee casi todos los climas del planeta (para producir una inmensa variedad de productos de la tierra), es hermoso por los cuatro puntos cardinales, está lleno de gente de gran inventiva y empuje (que en poco más de 200 años lo ha convertido en el país más rico y poderoso del mundo) y es una de las democracias más sólidas del planeta (que lo ha convertido en un destino para vivir apetecido por gentes de todos los confines y antecedentes en busca de una mejor alternativa de vida). En el continente europeo, en Asia, África y el Medio Oriente existen países con culturas muy antiguas, sofisticadas y evolucionadas a los que les tomó cientos a miles de años, sufrimientos y procesos evolutivos alcanzar el grado de desarrollo social y económico que ahora poseen y algunos, incluso, han retrocedido en el tiempo.

Aunado a la vastedad del territorio y a las riquezas naturales, este innegable e incomparable éxito (habría que ser miope para no aceptarlo) se debe, principalmente, a su gente tan especial, dueña de una rica variabilidad genética de grandísima plasticidad. Racialmente, Estados Unidos está compuesto por un mega conglomerado de razas de todos los países del mundo, comenzando por las diversas etnias aborígenes que primero lo poblaron y fueron sometidas por las trece colonias británicas originales que sentaron las bases del territorio que fue denominado América Británica, que abarcaba casi toda la costa atlántica del país actual. Las trece colonias provenían de la Gran Bretaña, uno de los reinos más desarrollados y poderosos de aquellos tiempos. Eran personas con una antigua y rica historia social y cultural, con el mayor avance científico y tecnológico de la época. Ellos trajeron negros de sus colonias de África, sirviéndose de ellos como esclavos, para ejecutar las labores manuales más duras. Luego de establecerse definitivamente llegó la independencia de Gran Bretaña en 1776 y, poco a poco, fueron colonizando y conquistando el resto de lo que hoy es el territorio de los Estados Unidos. Con el tiempo, llegaron cientos de miles de inmigrantes de todo el “Viejo Mundo”, Asia, el Medio Oriente y del resto del mundo conocido, que fueron integrándose a la fogoza e intrépida sociedad, incluyendo irlandeses que huían de la devastadora hambruna de 1845, causada por la enfermedad conocida como “tizón tardío” (producida por el hongo fitopatógeno Phytophthora infestans) que diezmó los cultivos de papa en ese país, de los que dependía la mayor parte de la población. Con el devenir del tiempo, ocurrió la inevitable mezcla racial y de ese fértil crisol de razas surgió una poderosa nación que, en menos de trescientos años -un mero instante desde la perspectiva de la evolución social, cultural e histórica- sorprendió al mundo entero con su indiscutible supremacía. Sin lugar a la más mínima duda, todos los sectores étnicos y sociales que en los primeros decenios formativos poblaron el gran país, contribuyeron -de manera importante- a su increíble éxito. Algo nunca antes visto en los anales de la historia de la humanidad.

Mientras que en el resto del continente los conquistadores españoles llegaron para sojuzgar, arrasar y desmantelar las culturas aborígenes (algunas de las cuales eran muy avanzadas), saqueando las abundantes riquezas de esos antiguos imperios, los colonizadores británicos se asentaron en el norte trayendo consigo evolucionados sistemas civiles, políticos, administrativos, sociales, de salud y educativo que, simplemente, implementaron y constantemente innovaron y mejoraron. El éxito actual de los Estados Unidos se basa en ese gran impulso inicial de la colonización europea, a la existencia de una inmensa clase media alta predominante, a los amplios beneficios socioeconómicos que reciben los ciudadanos (de todos los niveles sociales, raciales, religiosos y económicos), a los bajos niveles de desempleo y pobreza y a un profundo orgullo y sentido de patria, de identidad, de esprit de corps, entre otras cosas.

Quedan aún rezagos por superar en amplios sectores sociales y culturales tradicionalistas y ultra tradicionalistas de la sociedad estadounidense que -a pesar de su pluralismo étnico- todavía, en pleno siglo 21, creen en la discriminación racial, en la “superioridad” de la raza blanca y utilizan epítetos con un claro contenido despectivo y racista, tales como “black minorities”, “latin minorities”, “asian minorities” y muchos otros. Individualmente, sin embargo, estas “minorities” han ido creciendo y mezclándose, al punto que algunas de ellas (las comunidades negra y latina) pueden ser decisivas en los resultados de los próximos comicios electorales del mes de noviembre de este año.

Por otro lado, el rápido e insuperable éxito social, económico, científico, tecnológico y hegemónico de este gran país al norte del continente americano -el “nuevo mundo”, según lo denominaron los europeos- ha hecho que, en los últimos decenios, el estadounidense promedio (especialmente el de la raza blanca) se haya tornado en un ser presumido, arrogante, despectivo e insensible a la cultura, idiosincrasia y necesidades de los demás, especialmente de sus vecinos del Caribe, Centro y Sur de América. El pretencioso y ya célebre slogan del american way of living se ha convertido en un estereotipo nacional, símbolo del éxito y el bienestar alcanzados por la sociedad estadounidense, que los ha hecho sentirse muy superiores a los demás mortales. Lo que, en sus orígenes, era un sentimiento sano de orgullo por los logros nacionales, fue reemplazado por una actitud de soberbia injustificada, responsable, en parte, de grandes y frecuentes errores de enfoque y estrategia en la política internacional de los Estados Unidos, especialmente hacia los países en vías de desarrollo. Como ejemplo, solo ha utilizado a sus vecinos más cercanos, los países latinoamericanos, con quienes comparten el continente. En estos países han fabricado y se han valido de dictadores civiles y militares o “gorilas” locales a sueldo (a los que las cúpulas políticas y militares estadounidenses llamaban, despectivamente, nuestros gorilas) para incrementar y proteger sus mezquinos intereses; luego, los descartaban o eliminaban cuando ya no servían a sus intereses o estorbaban. Con la ayuda de esos gorilas apátridas, genuflexos y corruptos, han disfrazado sus maquiavélicas manipulaciones a través de diversos programas de “cooperación internacional” y de ciertas instituciones financieras internacionales (IFIS), que lo único que hacen es endeudar más a estos países pobres -a los que jamás han contribuido a resolver sus ya crónicos problemas socioeconómicos- pues lo que se desea, en el fondo, es aumentar su dependencia para mantener el control de los mismos. Por estas y otras razones, en América (en todo el continente, pues los estadounidenses llaman América a su territorio ignorando al resto de las naciones) solo hay dos países desarrollados: Estados Unidos y Canadá. El resto sucumbe, con diferentes grados de intensidad, entre la ignorancia, la pobreza, el desempleo, una educación deficiente y mal orientada, la pésima distribución de los beneficios (que no llegan a los más pobres) y la desesperanza de sus pueblos. Nunca ha existido una verdadera solidaridad, un verdadero compromiso, de los Estados Unidos hacia sus vecinos al sur, con quienes comparten el continente, que fueron víctimas de conquistadores que los masacraron, se llevaron sus riquezas y luego partieron, dejando sembrado el caos y la destrucción. Si la hubiera habido, los países latinoamericanos tendrían un grado de desarrollo humano, social y económico más equitativo, en vez del estancamiento en que se encuentran postrados hace decenios. En lugar de esto, los Estados Unidos se la pasan de policías del mundo, dizque manteniendo el equilibrio mundial (más bien su hegemonía e intereses), interviniendo en antiguas y complejas guerras étnico - religiosas en tierras lejanas e inmolando a lo mejor de su juventud por causas que, en la mayoría de los casos, no lo justifican.

Esta política continental e internacional equivocada ha llevado a los Estados Unidos a los conflictos y guerras en los que están constantemente involucrados, entre los más recientes los de Vietnam, Cuba, Medio Oriente, Afganistán, Irak, etc…Por esta razón, están generando mala voluntad y un odio acérrimo hacia su país y su gente que ha causado desastres como el del 11 de septiembre de 2001 (del todo injustificable, por cierto). La inversión en estas guerras ha sido increíblemente alta, al punto que en la de Vietnam se gastaron más de 500 billones de dólares (american dollars, como ellos dirían) en 8 años (1964 – 1972), equivalente a unos 5 billones por mes. En los frentes de Irak y Afganistán (hasta cierto punto conectados) se ha estimado un gasto mensual de 16 billones de dólares, o sea, 192 billones por año, que en los 5 años de guerra (2003 - 2008) representan la enorme y escandalosa suma de 960 billones de dólares, sin considerar otros importantes gastos relacionados (con todo este dinero insensiblemente dilapidado, se hubieran resuelto los problemas más apremiantes de salud, educación e infraestructura de los países más necesitados del mundo). Se espera que en 2009 el déficit presupuestario de este país alcance la cifra récord de 490 billones de dólares y se incremente significativamente la deuda exterior, entrando los Estados Unidos en la peor recesión económica de su corta historia. Estados Unidos es un país en crisis.

Los comicios electorales de noviembre de 2008: ¿la guerra o la paz?

Las elecciones de noviembre del presente año marcarán un hito en la historia de este gran país. La decisión que el pueblo estadounidense tomará en las urnas afectará al mundo entero, especialmente a los países del continente americano, con mayor énfasis en los que ya han concretado Tratados de Libre Comercio con los Estados Unidos. La lucha es entre el continuismo (representado por el candidato Republicano John McCain) y la esperanza de cambio (en la persona del candidato Demócrata Barack Obama).

Con el fin de explotar la arrogancia y el sentimiento de superioridad de los estadounidenses y sus ansias de poder y de dominio mundial, John McCain ha sido presentado por su partido Republicano, en el poder durante los últimos ocho años, como un héroe de guerra (la desastrosa y humillante guerra de Vietnam), que tiene la experiencia militar que -según este partido- es requerida para mantener el protagonismo del país en el mundo. McCain es, en realidad, más de lo mismo: más guerras, más conflictos, más intervenciones injustificadas en los asuntos ajenos, más abusos en nombre de la paz y el equilibrio mundiales, más déficit presupuestario, más deuda exterior, más recesión económica y, muy probablemente, la caída estrepitosa (tan esperada por algunos) de este gran país y, con ella, la del Continente Americano. Su apariencia decrépita e inofensiva no concuerda, en absoluto, con su sonrisa siniestra y su mirada de ave rapaz. Si llegara a ganar la presidencia, el país continuaría su ruta hacia el colapso total y si su salud no le permitiese completar el difícil período presidencial que se prevee, quedaría en manos de la senadora Sarah Palin, una mujer, a todas luces, inestable y conflictiva (más de lo mismo, nuevamente, o aún peor).

Barack Obama, por el contrario, representa la esperanza de un gran cambio positivo en los Estados Unidos, a nivel nacional y global. Este Demócrata es un candidato que ha roto todos los moldes establecidos en este país y que, de ganar, restablecería su perdido prestigio y el respeto en todo el mundo. Fenotípicamente es negro, racialmente es medio negro y medio blanco, su nombre no es anglosajón, es una persona sumamente preparada, es brillante, está desprovisto de prejuicos raciales (por su origen), no cree en el enfoque militarista y hegemónico actual que ha impuesto este país en los últimos ocho años de gestión republicana y es un ser humano muy sensible a los problemas e idiosincrasias de los demás, al descender de un padre africano negro y una madre hawaiana blanca. Su excelente preparación académica, su experiencia política en el Senado y su indiscutible liderazgo sacarían al país de la peor crisis social y económica de su existencia. Estados Unidos -y el mundo- tendrían muchas cosas buenas que esperar de su gestión.

El voto latino y el de las otras “minorities”

Así como el presidente Bush levantó un enorme, costoso e ineficaz muro -semejante al muro de Berlín- entre México y su país y, al mismo tiempo, endureció grandemente las leyes de inmigración (olvidando que el suyo es un país nacido, precisamente, de la inmigración y de su riqueza genética, de la que Barack Obama es un fiel y claro ejemplo), McCain continuará y reforzará esta triste política. Sería más de lo mismo o peor para los latinos. La comunidad negra también debe ver en Obama la esperanza de justicia y equidad social que han esperado por tanto tiempo, desde las épocas de la esclavitud oprobiosa y los horrores del KKK. Martin Luther King ofreció su vida por este ideal. El voto latino y el de las demás denominaciones étnicas que han inmigrado y residen en los Estados Unidos deberá ser un voto por la dignidad y la justicia, un voto para Obama, por la recuperación del país en el que eligieron vivir, al que han ofrecido sus hijos sin reparo y al que han abrazado como suyo.

El voto del pueblo estadounidense

Dolería mucho ver el colapso de un gigante que otrora fue un país querido y admirado por todos, en el que la prosperidad, la nobleza y la solidaridad afloraban por doquier. Gracias a los enfoques equivocados de la política exterior, la percepción mundial que existe del Estados Unidos de hoy es la de un país guerrero, conquistador, mezquino, interesado, taimado, retrechero e insensible. El pueblo estadounidense, de nobles raíces, debe hacer un alto reflexivo y elegir el camino que desea para esta gran nación. John McCain representa el status quo, el camino de la intolerancia, la guerra, el sacrificio de jóvenes indómitos y prometedores en tierras extrañas, el desprecio absoluto de la comunidad mundial, la debacle económica y la pérdida de los excelentes beneficios sociales alcanzados, en aras de un falso y arrogante ideal de supremacía. Barack Obama representa la paz, la estabilidad, el verdadero progreso socioeconómico que está al borde del colapso, la hidalguía, la verdadera solidaridad. ¿Por cuál de los dos se inclinará el elector, el contribuyente, para llevar las riendas de los Estados Unidos y decidir entre la guerra y la paz?


Reflexiones finales


Los políticos, la cúpula militar y el pueblo estadounidense deben volver la mirada hacia dentro para percatarse que las actuaciones de su país, en los últimos lustros, lo han llevado por el camino de la destrucción, el desprecio y el aislamiento internacional. Una actitud introspectiva rigurosa les indicaría que el camino a seguir es, primero, el de la consolidación interna de su muy deteriorada economía, un cambio diametralmente opuesto en la política exterior intervencionista y el ejercicio de una sincera y efectiva solidaridad con los demás países al sur de sus fronteras para alcanzar un equilibrio socioeconómico continental beneficioso y saludable para todos los americanos (con base en el verdadero significado de esta palabra).


Estados Unidos debe mirarse en el espejo de Europa, que aprendió de los errores del pasado y ha consolidado un poderoso bloque socioeconómico de países -la Comunidad Europea- que sigue ampliándose y que está fortaleciéndose, día a día, ganando terreno en el verdadero campo de batalla que es el del combate frontal y decisivo a la ignorancia, el hambre y la pobreza, a nivel regional y mundial; la inversión de capitales en ciencia, tecnología e innovación, en función del desarrollo sostenible de toda la humanidad; la protección y conservación de los pocos recursos naturales que quedan en el planeta (la mayoría en países subdesarrollados o en vías de desarrollo), para frenar el cambio climático que amenaza con destruir las condiciones de sostenibilidad de la vida en el planeta; y, el estudio, desarrollo e implementación de nuevas, abundantes y efectivas formas de energía, económicas y amigables al ambiente, en reemplazo del casi agotado petróleo, que tantos problemas ha traido a la humanidad en las últimas décadas.

25 julio 2008

22 de junio de 2008: el día más triste para el fútbol nacional y la “Marea Roja” panameña

El domingo 15 de junio de 2008, en la ciudad de Panamá, la Selección Mayor de Fútbol de Panamá se impuso, deportivamente, ante su similar de El Salvador, por la diferencia mínima de 1 por 0, en un cotejo en el que los jugadores del patio y la “Marea Roja” panameña se portaron a la altura. Ganó el mejor, ya que no ocurrieron incidentes de ningún tipo que pudieran haber contribuido al resultado final de este partido de ida (inicial) de la ronda eliminatoria entre las dos selecciones nacionales.

El domingo 22 de junio, en el Estadio Cuscatlán de la ciudad de San Salvador, la Selección Mayor panameña cayó 3 goles por 1 ante la de El Salvador, en un partido de vuelta dominado cómodamente por los istmeños hasta más allá de la mitad del tiempo complementario. Desde los albores del segundo tiempo, los hichas salvadoreños comenzaron a tirar toda clase de objetos a los jugadores panameños, en un gesto barbárico y, a todas luces, antideportivo. Los miembros de la policía salvadoreña que custodiaban los linderos entre las graderías y la cancha de juego hacían ingentes esfuerzos para atajar la miríada de proyectiles lanzados y evitar una tragedia, valiéndose de altos escudos transparentes, en un espectáculo vergonzoso que dio la vuelta al mundo en las pantallas de la televisión internacional.

En las pantallas de los televisores se observó con prístina claridad cuando un proyectil impactó uno de los brazos del portero panameño Penedo que esbozó un gesto de dolor e intentó que el árbitro jefe, Marco Rodríguez, detuviera el partido. Este lo ignoró por completo y el partido continuó, como si nada, con Panamá conservando aún su ventaja. En ese mismo instante, Guimaraes, Director Técnico del onceno panameño, debió intervenir enérgicamente para detener el cotejo, amenazando con abandonar el partido por válidas razones de seguridad, enfriando así los belicosos ánimos de los fanáticos locales. Se desconocen las razones que tuvo para no haberlo hecho: falta de agallas, temor a un desbordamiento de la barra brava salvadoreña, otras motivaciones muy poco profesionales que se comentan (y colocan a este personaje en un nivel muy bajo) o una mezcla de estas. Solo él y Dios lo saben.

La actuación del árbitro jefe fue pésima y muy cuestionable. Este señor hizo todo lo que estuvo a su alcance para que Panamá perdiera: faltas mal cantadas, un penalti descaradamente mal cantado, saques injustificados de tarjetas amarillas y rojas que provocaron la expulsión de dos jugadores (Rivera, en el minuto 80 y Machado, en el minuto 90). Los videos del juego son la evidencia más clara de estos abusos y falta de profesionalidad. La FIFA y la CONCACAF deberían investigar esto a fondo y aplicarle todo el peso de los reglamentos vigentes. Actuaciones tan mediocres y tan parcializadas como las de este señor causan graves daños tanto a la imagen como a los elevados principios y objetivos de este y cualquier otro deporte, en el verdadero sentido de esta palabra.

Obvia y naturalmente, los jugadores panameños tienen que haberse sentido muy amedrentados. Habría que ponerse en sus tacos para entender lo que pasó por sus mentes. El solo pensar que un proyectil de estos pudiera impactar sus cabezas u otras partes de sus cuerpos, mientras hacían un saque lateral o jugaban en el campo, debió desconcertarlos e, inmediatamente, hacerles perder la calma, la concentración, la coordinación y la garra para seguir preservando o incrementar la ventaja de Panamá. Una lesión seria podría acabar con sus carreras, su futuro futbolístico y hasta sus vidas. El equipo panameño se desmoronó totalmente en el minuto 70, cuando Quintanilla logró el gol del empate para El Salvador. La fanaticada local enloqueció y arremetió contra los hinchas panameños que apoyaban alegremente su equipo en las graderías del Cuscatlán, con toda clase de improperios, vulgaridades, epítetos contra la dignidad nacional, amenazas e, incluso, agresiones físicas. La lluvia de proyectiles se intensificó y allí terminaron las aspiraciones panameñas de llegar al Mundial del 2010, en Sudáfrica. En el minuto 82, Quintanilla produjo el gol de la ventaja salvadoreña (un penalti mal cantado) y Anaya sentenció el partido en el minuto 89, para el marcador final. En los 20 minutos finales, luego de haber sido dominados la mayor parte del juego, los salvadoreños anotaron sus tres tantos, ante un equipo panameño completamente desmoralizado, sin dirección y jugando con solo 9 jugadores.

La Selección Mayor de Fútbol de Panamá no debe sentirse mal por este flagrante despojo que desdice mucho de la intrínseca filosofía, fines y objetivos del verdadero deporte. Aquí no ganó el mejor…perdió el espíritu deportivo, perdió el fútbol regional... Panamá debe estar muy orgullosa de sus deportistas, en general. Siendo un país tan pequeño y con la población más baja de toda América Latina, que apenas supera los tres millones de habitantes, Panamá ha producido 25 campeones mundiales de boxeo (algunos de ellos entre los más grandes de todos los tiempos); el país tiene un beisball amateur entre los mejores del continente (con algunos campeonatos a nivel latinoamericano, continental y mundial); hay muchos beisbolistas panameños jugando en el beisball profesional de los Estados Unidos, Japón, México y otros países, sin siquiera contar con una liga nacional profesional); el baloncesto panameño está al nivel de los mejores de todo el continente; los mejores y más exitosos jockeys del mundo son los panameños y, por si fuera poco, en la actualidad, el Canguro Irving Saladino, indiscutible campeón mundial de salto largo, es panameño. En fútbol, sin tener en el país una liga profesional, Panamá ha exportado y está exportando excelentes jugadores a Europa, Asia, Rusia, Centroamérica y varios países latinoamericanos con mucha tradición y cultura futbolística, entre otros. Los progresos logrados en este deporte, en los dos últimos lustros, están dando muy buenos resultados y no hay duda de que pronto Panamá también será una potencia -al menos regionalmente- en este deporte.

La fanaticada y todos los panameños deben sentirse orgullosos de ser un pueblo pacífico en que el honor y el verdadero espíritu deportivo están por encima de las pasiones más bajas. No se debe caer en el error de descender al punto de tomar venganza en el futuro, cometiendo los mismos abusos que ahora se señalan como una lacra del espíritu deportivo. Las autoridades nacionales del deporte deben tomar nota de esto e implementar los mecanismos necesarios para que esto no suceda jamás.

05 julio 2008

Reflexiones sobre la Educación Intermedia en Panamá: Caso del Instituto Nacional

Personalmente -y con mucho orgullo- pertenezco a la promoción de 1966 del glorioso Nido de Águilas, ahora denominado Nido de Escorpiones por personas que han expresado esta opinión a través de algunos medios masivos de comunicación. Es muy triste y doloroso para los “institutores” de verdad, de raigambre, de corazón -que una vez recorrimos sus fecundas aulas como halcones antes de emprender el primer vuelo con las alas del conocimiento y los altos principios éticos, morales, cívicos, religiosos y sociales, recibidos de ilustres educadores, en el verdadero sentido de la palabra- ver cómo ha decaído nuestro colegio, hasta la total mediocridad y desprestigio. En nuestra época, muchos jóvenes anhelaban ingresar al Instituto, precisamente, por su enorme prestigio de excelente escuela secundaria, por su aporte histórico a la vida nacional y porque deseaban aprender para superarse. Eran estudiantes con mística que respetaban y admiraban a sus profesores y cuyas acciones estudiantiles estaban motivadas por verdaderos y profundos ideales, por los que eran capaces de ofrecer hasta sus vidas. Hoy vemos el triste espectáculo del vandalismo y la destrucción, en cada manifestación estudiantil institutora, lo que deja mucho que desear de las verdaderas intenciones de estos jóvenes e indica que, en realidad, en vez de ideales lo que existe es un malsano interés de desestabilización social y protagonismo. Es lamentable que muchos profesores en la actualidad no den la talla, no sepan cómo controlar ni motivar a sus estudiantes y estos últimos no respeten, no valoren ni presten atención a sus docentes. Mientras que antes, educadores y padres colaboraban en la formación de los educandos, hoy los padres de familia o acudientes amenazan y agreden a los docentes, alcahueteando irresponsablemente las faltas y atrocidades de sus acudidos y dándoles un mensaje muy negativo, que engendra actitudes erróneas que los aleja mucho del comportamiento que se espera de ellos. Las causas de esta tragedia son múltiples y complejas y son un reflejo de la preocupante descomposición social en la que se encuentra nuestra muy querida y sufrida Panamá. Se hará un breve, no exhaustivo, análisis de las principales causas de esta desgracia.

La crisis de la institución familiar: Como es de todos conocido, la familia es el pilar o unidad básica de toda sociedad humana y cuando la misma se encuentra en una crisis profunda, que parte desde los propios cimientos, todo se desestabiliza y entra en crisis también. Es un hecho innegable que la familia panameña en general y, especialmente, la de las clases económicas medias a bajas, está atravesando por una terrible crisis de los valores más fundamentales del ser humano. Los padres se han vuelto muy permisivos e indiferentes y ya no crían a sus hijos con el rigor que solía aplicarse hasta el inicio de los 70. Consecuentemente, los hijos, cada vez más, ven a los padres como un estorbo para saciar sus instintos -exacerbados por la presión de una sociedad materialista y hedonista- y como un medio para satisfacer sus necesidades básicas. Por otro lado, los hacedores de las disposiciones y leyes vigentes han contribuido a agravar el problema al concebir e implementar dispositivos e instrumentos legales con enfoques en extremo liberales, influenciados por múltiples corrientes externas muy ajenas a nuestra cultura e idiosincrasia, que están minando y distorsionando el fundamento básico de nuestra sociedad, la familia.

Lo anterior, se agrava por el alto índice de divorcios y separaciones de cabezas de familia procedentes del sector joven de la población -con hijos en escuela primaria o secundaria- que deja a los hijos en un limbo familiar, carentes del medio de cultivo óptimo que es una familia sólidamente constituida y fundamentada en los más altos principios y valores.

La crisis del sistema educativo panameño: Hasta finales de los años sesenta y principios de la década de los 70, Panamá contaba con un excelente sistema educativo que producía estudiantes con una amplia y sólida preparación. Esta excelente preparación integral era el resultado de estudiantes con muy buena formación hogareña que acudían a la escuela a estudiar (y no a otra cosa), de educadores con mucha vocación y muy buena formación académica y de un sistema educativo bien estructurado, organizado y orientado a producir egresados con una preparación de alta calidad y adecuada a los escenarios de ese tiempo, para lo cual se requería de docentes actualizados y bien claros con su misión y objetivos, así como de un sistema de supervisión estricto y eficaz. Los docentes institutores se esmeraban en su sagrada misión, a fin de que “El Instituto” fuera el mejor o uno de los mejores colegios secundarios del país. Es obvio que aún hay magníficos docentes pero, en términos generales, ¿existe hoy esta mística tanto en educadores como educandos? Que el amable lector saque sus propias conclusiones...

Muchos institutores de hoy -gracias a Dios no se puede generalizar- han sido atraídos por la fama de “revoltoso” que ha acumulado el colegio en los últimos lustros. O sea, estudiar y aprender es lo que menos les interesa pero sí fomentar y crear problemas y revueltas callejeras que, casi siempre, degeneran en vergonzosos actos vandálicos, escudándose o tomando como causa de su injustificable e imperdonable actitud, los problemas nacionales más sensibles o “respaldando” a otras agrupaciones en sus intentos de presión hacia el gobierno de turno, sean justificadas o no. Las autoridades civiles y las del colegio tienen que ser fuertes y tratar a estos “estudiantes” como lo que, realmente, son: unos maleantes, unos vándalos. Incluso, hay un número de ellos que ya son mayores de edad y deben ser enviados a la escuela nocturna para que completen su formación, si así lo desean, cambiando su actitud de depredadores o parias de la sociedad, por una de ciudadanos útiles a la Nación. Aquellos estudiantes, menores o mayores de edad, que cometan actos vandálicos comprobados, deben ser llevados a la justicia y sometidos a los procesos civiles y/o penales correspondientes, incluyendo la expulsión definitiva del colegio y restringiendo sus posibilidades educativas futuras a la escuela nocturna y la privada. Hay que ser inflexibles en esto, si se quiere salir de esta crisis, enviando un claro mensaje a los estudiantes revoltosos y un estímulo a los estudiantes formales que si desean estudiar y aprender para mejorar sus posibilidades de vida en el futuro. Solo de esta manera “El Instituto” volverá a ser “El Instituto”, recuperando su prestigio de antaño y produciendo, para el país, egresados con la calidad requerida para estudiar cualquier carrera en las mejores universidades, dentro o fuera de Panamá.

Actualmente, Panamá es uno de los países latinoamericanos que más dinero invierte en educación y uno de los que menos resultados positivos obtiene, si se analiza el alto índice de fracasos y deserciones, la cada vez más elevada tasa de estudiantes embarazadas y la deficiente y mediocre preparación de los egresados, lo que ha sido documentado ampliamente. Alarmante, ¿no?

La crisis y el fracaso de la política criolla: No se entrará en muchos detalles pues es obvio que la política criolla está en una crisis -ya crónica- y ha fracasado completamente en estos temas pues, lamentablemente, sus pensamientos y energías van dirigidos en otras direcciones que todos los panameños conocemos: el prestigio y el poder político de la partidocracia que, desafortunadamente, está por encima de los intereses nacionales. No es que el sistema partidista sea malo. En una democracia, es necesario, pero las primeras reglas de los estatutos de todos los partidos deberían ser honrar a la Patria, obedecer la Constitución y sus leyes, así como velar y respaldar el bienestar y la estabilidad de TODOS los panameños, no solamente de los que pertenecen al partido en el poder y sus alianzas politiqueras. Esto aplica, por igual, a todos los poderes del Estado: Ejecutivo, Legislativo y Judicial. Nuestros políticos, una vez que accedan al poder, deberían despojarse del egoísta enfoque partidista y adoptar un enfoque de Estado, de Nación, para poder conducir la República hacia el verdadero desarrollo humano, social y económico, con inclusión de TODOS los panameños, sin distinción. ¿Qué opina el lector?

La crisis humana y socioeconómica: A inicios del siglo XXI todas las actividades del ser humano como que se han centrado en el materialismo, el consumismo, el individualismo, en lo sensual, en el hedonismo y en el poder (en todas sus manifestaciones). Hay una nueva forma de Imperialismo que promueve estos falsos valores y va más allá del poder de los ejércitos y las armas. Incluso, más allá del poder económico de un país…Es el Neo Imperialismo Corporativo, que opera a través de grandes corporaciones y empresas transnacionales, con intereses en TODOS los países del mundo. Muchas de estas grandes corporaciones o transnacionales detentan un gran poder político y económico en los países en los que operan, con presupuestos muy superiores al de la mayoría de las Naciones en vías de desarrollo. Algunas poseen la capacidad de influenciar los comicios electorales de gran cantidad de países, desarrollados o no. Esta nueva forma de poder se deriva del Neoliberalismo y sus políticas de contracción del rol de los Estados (a las meras funciones normativas y regulatorias), de privatización de las empresas estatales (que ahora estos consorcios poseen), de apertura total de los mercados (que, en este momento, dominan). Este nuevo Imperialismo no conoce de ideales políticos, sociales o humanísticos y, como un hoyo negro antimateria, amenaza con tragarse todo y a todos…A partir de 1989, con la caída de la Unión Soviética, el fin de la “guerra fría” y la desaparición de los polos de poder hegemónico en el mundo, se inició la gestación del Neo Imperialismo Corporativo, engendrado por los estrategas del Washington Consensus (ver en este Blog: Ocaso del Modelo Económico Neoliberal, 23 de mayo de 2006), en la plástica matriz neoliberal…El engendro ha rebasado las expectativas más frías y calculadoras de sus autores intelectuales y está a punto de establecer un nuevo orden mundial…Estados Unidos, el -hasta hace poco- amo y señor del mundo, se ha quedado solo y aislado pues, con su equivocada política hegemónica, se rodeó de países a los que no ayudó a salir de la pobreza, la dependencia y la ignorancia, que ahora no pueden ayudarlo, a través de la conformación de un sólido bloque americano. En el “Nuevo Mundo”, solo Estados Unidos y Canadá pertenecen al primer mundo, mientras que el resto del continente se ahoga en la pobreza y la ignorancia, con muy variados matices. Europa, compuesta mayoritariamente por países altamente desarrollados y ricos, se unificó en la más grande y poderosa comunidad y, ahora, representa la última trinchera contra el descontrolado monstruo. Pero el monstruo sigue creciendo y haciéndose más y más poderoso. Desde hace unos años se ha venido observando una clara tendencia a la fusión de capitales e intereses entre los grandes consorcios y compañías transnacionales. Algunas mega empresas o mega consorcios, producto de estas fusiones, ya fabrican desde un alfiler hasta electrodomésticos, ordenadores, autos, equipo pesado, armamentos, así como componentes para naves aéreas y espaciales y bombas atómicas. Las grandes transnacionales farmacéuticas siguen el mismo patrón, al igual que las empresas que producen los agroquímicos, a nivel mundial. Toda esta tecnología está patentada y bajo el control de estas nuevas fuerzas económicas y los países serán cada vez más dependientes, hasta el momento en que sean simples usuarios, entes pasivos, en fin, meros espectadores en el mundo corporativo y mega corporativo que, día a día, se consolida e impone.

¿Cómo afecta todo esto el plano local? Panamá, al igual que todos los países, está perdiendo control (poder de decisión sobre los temas nacionales más importantes), protagonismo (capacidad de proponer, evaluar e implementar soluciones) e identidad (independientemente de que -por razones históricas que no vienen al caso- nunca hayamos gozado de una muy fuerte, lo cual mejoró, sensiblemente, con la recuperación de la soberanía total sobre el territorio nacional). Lo único que puede contribuir a la liberación del pueblo de las esclavizantes cadenas del Neo Imperialismo Corporativo y a la consolidación nacional, erradicando la pobreza y la ignorancia de la faz del país, es la educación y solo la educación. Pero una educación integral bien estructurada, sólida, orientada y con ofertas para todos los niveles académicos y socioeconómicos, en el marco de un sistema educativo que responda a los escenarios de hoy y dirigida al logro de la más alta calidad de educadores y educandos, sin escatimar esfuerzos ni recursos, muy lejos de la mediocridad y desorganización que imperan en la actualidad.

La crisis económica: La mentalidad reactiva de los panameños, citada en un artículo anterior de este Blog (Consolidación de la Nación Panameña y de la Panameñidad, 24 de julio de 2006), impide que actuemos planificada y proactivamente. La vida en Panamá está atravesando por una inflación, cercana ya al 10 %, que marca un hito en la historia del país. Las transnacionales petroleras, sin ningún pensamiento humanitario o social, han fabricado -no hay otra explicación- la actual crisis socioeconómica mundial, con precios del barril de crudo que se acercan peligrosamente a los 200 Balboas, de la que Panamá no puede escapar. Esto está afectando todos los órdenes de la vida cotidiana y, uno de los sectores más sensibles es el de la educación. Como resultado, el costo de la canasta básica del panameño se ha incrementado enormemente (alrededor del 24 %), lo que incide en una disminución de la calidad de vida familiar, al reducirse el poder adquisitivo de los padres. El costo de los libros, los útiles escolares y el transporte público y privado escolar se ha hecho prohibitivo para muchos padres o acudientes. Por otro lado, el Ministerio de Educación, ante esta situación, no puede atender adecuadamente las exigencias de la educación, a nivel nacional.

Se requiere, con urgencia, que el gobierno de turno y el que iniciará su gestión, en poco más de un año, hagan un alto reflexivo y una recapitulación para evaluar a fondo los escenarios actuales, con el fin de elaborar e implementar las estrategias y planes necesarios para poner a tono nuestro sistema educativo, recuperando y superando el brillo de épocas pasadas.

03 septiembre 2007

Reacciones frente al debate sobre las causas que paralizan las iniciativas de los agricultores de América Latina

En un reciente debate en línea, organizado y moderado por el Sr. Polan Lacki, algunos expertos en agricultura, sociólogos y economistas comparten la percepción de que una serie de diagnósticos equivocados y soluciones demagógicas están afectando negativamente la problemática del agro en América Latina y la falta de competitividad de nuestros agricultores. Entre estas causales de la problemática se presentan, numeradas y en negrillas, las más polémicas y, seguidamente, el análisis de “Palabra Justa”.

La actual y ya crónica insuficiencia de recursos públicos -no tanto la falta de voluntad política- es la principal razón por la cual los sucesivos gobiernos no solucionan los crecientes problemas de la educación, de la salud, de la agricultura, de la infraestructura, del saneamiento básico, del transporte urbano, de la pobreza, de la asistencia a los discapacitados, del combate a la delincuencia, etc.. Los gobernantes están virtualmente paralizados, asistiendo pasivamente y aceptando, como si fuese aceptable, la persistencia de treinta (30) hechos que se describen a continuación, que ya están incorporados a la vida cotidiana de nuestros países.

Aún con la ya endémica insuficiencia de recursos públicos en AL, mucho se podría avanzar, en nuestros países, para irle cerrando el paso o ganando terreno a la pobreza. Precisamente, nuestra clase política y nuestros pueblos -con sus excepciones, por supuesto- necesitan más madurez, sentido de Patria, menos politiquería, menos clientelismo y más transparencia en el manejo de la Cosa Pública. Con las limosnas que dan anualmente los países ricos del norte, en AL, desde hace muchos lustros, no debería haber pobreza ni desempleo. El problema es que el poder político se ha convertido, en AL, en un codiciado botín que todos los partidos políticos o las dictaduras disfrazadas de democracias quieren tener para enriquecerse y apoderarse de todas las oportunidades para sus co partidarios, sus familiares, amigos y socios. No hay un verdadero, un genuino concepto de Nación, de Patria. En otras palabras, la clase política latinoamericana y nuestros pueblos, requieren de un cambio de mentalidad, de una re ingeniería, de una especie de Revolución Socio-humanística centrada en los verdaderos intereses nacionales y latinoamericanistas... Era el sueño del gran Simón Bolívar, demasiado adelantado a su época y parece, también, que a la nuestra.

1) Los desempleados buscan desesperadamente pero no consiguen un empleo.

Es porque la mayoría de los gobernantes y sus equipos de trabajo no tienen iniciativa ni imaginación para proponer, fomentar o implementar nuevas fuentes o alternativas de empleo o no les interesa resolver el problema pues se quedarían sin clientela política.

2) Los enfermos esperan varios días por una consulta médica, semanas por un examen de laboratorio y meses o años por una cirugía; muchos mueren en los pasillos de los hospitales antes de llenar la odiosa "ficha de admisión".

Esto persiste porque, simplemente, no se toman las decisiones valientes que se deben tomar para reformar adecuadamente los Sistemas Nacionales de Salud pues se piensa más en perpetuarse en el poder político y en los costos políticos para los partidos que gobiernan, que en tomar decisiones duras pero necesarias. No es posible pensar que esta situación esté ocurriendo por falta de capacidad o conocimiento de los temas de salud, ni por la falta de recursos.

3) Crecientes cantidades de pobres "residen" y recogen cartones en las calles mientras sus hijos están siendo "educados" en el mundo del vicio y de la delincuencia.

Es dolorosamente cierto pero podría resolverse grandemente con programas de resocialización adecuados, capacitación vocacional y creación de oportunidades de empleo, mediante un trabajo bien planificado interinstitucionalmente, con apoyo del sector privado. Lo que sucede es que los partidos políticos tradicionales están con la mente en otras cosas que ya se han mencionado y no les importa un pepino ayudar a los pobres aunque sean los de sus propios partidos.

4) En los basureros públicos los más hambrientos están disputando la comida con ratones y cuervos.

Este punto podría unirse con el anterior. Como ejemplo de que querer es poder, en la India, se formó, recientemente, con ayuda del gobierno de turno, una Cooperativa de los pepenadores o rebuscadores de basura que ha mejorado significativamente los ingresos y la calidad de vida de sus miembros y sus familias, recuperado, de paso, su dignidad. Los miembros de esta Cooperativa no buscan comida para alimentarse en la basura, más bien recolectan objetos o artículos que puedan vender para su reciclaje.

5) Los narcotraficantes tienen más poder y mejores armamentos que los servicios policiales.

Muchos aceptan, aunque aún no hay consenso, que la manera más eficiente y menos traumática de acabar con el gran negocio de la droga es su legalización, para que sus precios bajen drásticamente y ya no sea rentable para los patrones de la droga. Actualmente, a los precios del mercado negro, es un negocio en extremo lucrativo que les permite mantener laboratorios clandestinos y financiar ejércitos de mercenarios disfrazados dizque de "movimientos revolucionarios". Con la legalización podría regularse y controlarse mucho mejor este problema. Hasta el momento, todos los esfuerzos desplegados han sido infructuosos, con billones valores monetarios invertidos, mucho desgaste, mucho drama, miles de muertos y poquísimos resultados.

6) Desde el interior de las cárceles superpobladas muchos delincuentes siguen comandando el crimen organizado y promoviendo frecuentes rebeliones para reivindicar y conseguir que los transfieran para presidios "más democráticos".

Caemos nuevamente en la corrupción de empleados mal pagados o de coimas millonarias. Esto puede ser controlado fácilmente si, de verdad, se deseara.

7) Los gobernantes, lo poco que hacen y recién después de ser fuertemente presionados por denuncias de la prensa o por los sindicatos más agresivos, es "apagar los incendios más ruidosos"; pero después que los ruidos disminuyen cesan las acciones gubernamentales, hasta que ocurra la próxima emergencia.

Esto es lo que se señala en el artículo "Consolidación de la Nación Panameña y de la Panameñidad", publicado en este Blog el 24 de julio de 2006. En el caso de Panamá, se atribuye, en parte, a la mentalidad reactiva de los panameños, que no actúan proactivamente, que es lo adecuado. Esta actitud obedece a razones históricas y culturales que se plantean en el artículo y que tienen que ser cambiadas lo antes posible.

8) Ello ocurre por la elemental razón de que las crecientes necesidades y aspiraciones de los ciudadanos sobrepasan las decrecientes posibilidades de los debilitados gobiernos en satisfacerlas.

Es cierto solo parcialmente. Como se señaló en el punto anterior, hay que cambiar la mentalidad en extremo reactiva de los panameños y muchos otros hermanos latinoamericanos, que nos hace actuar a la defensiva o al contragolpe. Cuando se indica cambiar la mentalidad, también se incluye a los políticos y tomadores de decisiones, no solo al pueblo.

9) Para empeorar aún más este cuadro de parálisis, los gobiernos ya no pueden reforzar sus presupuestos a través de la vía, cómoda y simplista, de aumentar el endeudamiento público y los impuestos; porque lo primero ya es insoportable para los propios gobiernos y lo segundo ya es insoportable para los contribuyentes. En resumen, la capacidad de los gobiernos de resolver por la vía paternalista los problemas de los ciudadanos está agotada; sólo los "avestruces" aún no se han dado cuenta de esta evidente impotencia gubernamental. Esta es una realidad que no podemos seguir fingiendo que no existe o que no la conocemos, pues ella, además de evidente es creciente; para confirmarla, basta salir a la calle, ver las colas en los colapsados servicios públicos o asistir a los noticieros de la televisión.

Dolorosamente cierto. Si tuviéramos una mentalidad proactiva actuaríamos y tomaríamos al toro por los cuernos o cachos, atacando los problemas de raíz hasta solucionarlos y no de manera cosmética o apagando incendios que vuelven a ocurrir, cada vez con más frecuencia, para salir del paso. Talento, capacidad e imaginación no es lo que falta a los latinoamericanos ya que son dueños de un "pool" genético muy vasto, por la mezcla de razas que recibimos como herencia. Lo que nos falta es evolución social, madurez. Si hubiese consenso, buena voluntad, colaboración, decisión firme, unidad, verdadero patriotismo y latinoamericanismo en nuestros gobernantes y pueblos, no tendrían que pasar otros 500 años para lograr este resultado, luego de la destrucción que hace este mismo tiempo dejaron los "conquistadores" en nuestra AL, a la que solo llegaron con una actitud depredadora, acabando con todo a su paso, incluyendo culturas y sociedades tan o más avanzadas que las de ellos -como los MAYAS y los INCAS- en muchos aspectos. Al interrumpir de este modo nuestra evolución natural, solo dejaron nuevas sociedades compuestas mayormente por mestizos o híbridos de las mezclas de europeos, negros traídos de África e indígenas nativos, sin referentes históricos y culturales. Los nativos puros que lograron escapar a la debacle huyeron o murieron en el intento y sus grandes avances y logros en arte, ciencia, historia, cultura, etc. se perdieron para siempre. Cuando ya no quedó nada que depredar, los "conquistadores", simplemente, se fueron, dejando tras de sí la desolación.

10) Ahora que hemos llegado al "fondo del pozo" está demostrado, de manera clara y definitiva, que es imposible solucionar los problemas de la pobreza a través del paternalismo estatal. Los recursos gubernamentales, que parecían inagotables, están agotados. Entonces tenemos que abandonar las medidas populistas / demagógicas y hacer algo radicalmente diferente. Entre otras cosas: reducir drásticamente la frondosa e improductiva burocracia estatal, eliminar los organismos públicos inoperantes y prescindibles, abolir privilegios ilegítimos disfrazados de "derechos adquiridos", endurecer en el combate a la corrupción, reducir la cantidad de parlamentarios, militares y burócratas improductivos. En resumen, "adelgazar" la máquina gubernamental para que los gobiernos dispongan de los recursos que necesitan para ejecutar las actividades que son realmente importantes e indelegables.

Entre muchas otras alternativas, lo mejor sería eliminar o minimizar todo el aparato MILITAR o los Ejércitos (en los países en que esto sea factible) que tanto drenan las arcas públicas y resolver el gravísimo problema energético a base de biocombustibles pues los países petroleros están asfixiando al mundo.

11) Con los ahorros obtenidos en este "adelgazamiento", la nación en su globalidad (no apenas el gobierno) deberá hacer una inversión, seria y absolutamente prioritaria, en el desarrollo de las capacidades y competencias de los habitantes de cada país. Los propios ciudadanos -quiénes están causando los problemas y quiénes están siendo afectados por ellos- tendrán que ser convocados, formados y capacitados para asumir, en forma individual o a través de grupos organizados, una creciente parcela de responsabilidad en la corrección de los errores que ellos, involuntariamente, están cometiendo y en la solución de sus propios problemas.

Esto hay que examinarlo con pinzas pues es parte de lo que plantea el modelo económico Neoliberal (ver:”Ocaso del Modelo Económico Neoliberal”, publicado en este Blog el 23 de mayo de 2006) que, sabemos, nació en Washington ("Washington Consensus") para ser aplicado en AL con otros objetivos y que, luego, fue globalizado con mucho trauma y pocos éxitos. Precisamente, con el pretexto de “adelgazar” el Estado y eliminar la competencia desleal hacia el sector privado, se realizaron muchas de las privatizaciones de las empresas estatales. En todos los países de AL estas empresas estatales -que cumplían una función social ofreciendo servicios a bajos costos- fueron muy mal negociadas o, quizás, hubo coima bajo la mesa y los usuarios, o sea, el pueblo, quedó a expensas del capitalismo salvaje de omnipotentes y poderosos consorcios transnacionales que encarecieron todos los servicios con el argumento de mejorarlos y abrirlos a la "libre" competencia. El problema fue que los salarios de los trabajadores se quedaron congelados, como hasta hoy. Esta era la teoría original detrás del "Fundamentalismo de Mercado" o "Neoliberalismo" de John Williamson, de los Estados Unidos. El problema es que todas las distorsiones que impedían el "libre mercado" de la Oferta y la Demanda en AL fueron eliminadas, obligando a nuestros países a desproteger sus mercados tras la eliminación de las barreras arancelarias y no arancelarias, a través de la desgravación progresiva, supuestamente para que se fomentara una competencia sana y nuestros consumidores, especialmente los pobres, que son mayoría, se beneficiaran con mayor oferta, variedad y precios más bajos. Esto no sucedió así pues, por un lado, los importadores de alimentos introducen productos altamente subsidiados de los países ricos y, por supuesto, con precios mucho más bajos que los productos locales pero no trasladan a los consumidores los ahorros obtenidos, para aumentar sus ganancias, llevando a la quiebra a miles de productores nacionales que no pueden competir pues, además, estos países controlan casi todos los insumos de la producción.

12) Reconociendo que los gobiernos no pueden solucionar, año tras año, todos los problemas de todos los ciudadanos, el Estado “perpetuador” de dependencias deberá transformarse en un Estado educador, ”empoderador” de los ciudadanos y emancipador de las dependencias que ellos actualmente tienen de sus gobiernos.

El rol normativo del Estado es de vital importancia para que no haya caos, anarquía, pero creando y manteniendo las condiciones adecuadas para que florezca un desarrollo sostenible en el tiempo, con inclusión de todos los actores sociales y económicos.

13) En las actuales circunstancias de "parálisis" y de impotencia de los servicios públicos, compartir responsabilidades entre el Estado y los ciudadanos es una propuesta que vale la pena discutir y construir.


Efectivamente, la transparencia, la honestidad y el verdadero sentido de Patria, están entre las guías más importantes. Al fin y al cabo, los gobiernos deberían ser "del pueblo, por el pueblo y para el pueblo", como sentenció el gran Abraham Lincoln, presidente, estadista y emancipador de los negros en los Estados Unidos. Creo que así lo hacen, todavía, en la siempre independiente Suiza.

14) El colonialismo y el imperialismo.

Sería interesante poder consultar la opinión de los pobladores de América de hace 500 años o a las víctimas de los distintos imperialismos que han existido y existen hoy en día, si las acciones de estas fuerzas no afectaron y afectan, significativamente, sus sistemas de vida, creándoles multitud de problemas que aún hoy tienen vigencia. Esto NO ES lamentarse, como se dice, es ubicarse y estar conscientes de que hay un interés hegemónico y económico tras las acciones de la gran mayoría de los países desarrollados.

15) Políticas de ajuste "impuestas" por el FMI y el Banco Mundial.

Si lo que sucedió en Brasil, en tiempos de Fernando Collor de Mello, a inicios de los noventa, para citar un solo caso que dio la vuelta al mundo, como ejemplo de esta influencia consciente y programada, entonces las Instituciones Financieras Internacionales o IFIS son la panacea del tercer mundo. Para profundizar, habría que remontarse un poco más en el tiempo y recordar la terrible tragedia de Argentina, a principio de los años ochenta, que sumió a este país en la peor crisis económica de toda su historia, en la que el FMI jugó un rol protagónico importante. No se pretende indicar que estas instituciones no son necesarias para mantener el equilibrio socioeconómico mundial pero hay que estar claros que responden a las consignas de sus dueños y que si, en realidad, quisieran incidir positivamente en que se logren las transformaciones o cambios que se requiere para eliminar o minimizar la ignorancia, la pobreza y el hambre en los países pobres y en vías de desarrollo, tendrían ellas primero que cambiar radicalmente su enfoque.

16) El neoliberalismo, la globalización y la OMC.

Son tres cabezas del mismo monstruo o Medusa y, eso, pidiendo disculpas a la mitológica Medusa por esta odiosa e injusta comparación. En realidad, en el mundo, lamentablemente, las reglas del juego las imponen los que tienen la fuerza, el poder político o militar y/o el dinero, más que la razón o la solidaridad. No nos llamemos a engaño. Hay mucha hipocresía en las IFIS que, como todo el mundo sabe, responden a intereses y consignas bien definidas. Por tal razón, nuestros países tienen que seguir la comedia -¿o drama?- y hacerlo inteligentemente para salir bien librados, aún en las condiciones de desventaja que se nos presentan en esos escenarios. Nadie puede negar que los MEGA subsidios de los países ricos del norte tienen un impacto decisivo en el comercio internacional, que inclina la balanza en contra de los productos de nuestros países, creando serias distorsiones.

17) La falta de políticas, de garantías de comercialización, de créditos abundantes y baratos, de refinanciación y condonación de deudas.

Aquí es donde los "gobiernos" de América Latina -¿o deberían denominarse desgobiernos?- pueden incidir pero, tristemente y con pocas excepciones, solo piensan en robar, en enriquecerse y en el "juega vivo". ¿Como cambiar esta situación? Esto es, justamente, lo que hay que abordar seriamente, a lo interno y con una visión latinoamericanista, como soñó el insigne latinoamericano Simón Bolívar.

Ningún país de América Latina debería aceptar las condonaciones de deudas porque, en principio, son sumamente denigrantes y, adicionalmente, solo sirven para abrir nuevas “cuentas de créditos” y continuar con la política de endeudamiento e ineficiencia de las gestiones gubernamentales. Las condonaciones son parte de las limosnas o migajas que los ricos arrojan con desprecio para sentirse bien y en paz con Dios y, además, darse su propaganda de países solidarios. Hay que añadir, también, que las mismas están condicionadas y que además de perder la dignidad nacional, nuestros gobiernos adquieren compromisos de ceder a los intereses de quienes las otorgan. Para ellos, nada es gratis o altruista...

18) La falta de subsidios internos y medidas de protección contra la importación de productos agrícolas.

Los subsidios internos deben utilizarse estratégica e inteligentemente con el fin de salvaguardar la producción nacional, tal como lo hacen los países ricos. La única diferencia es que nuestros países no pueden alcanzar los niveles de subsidio de los países desarrollados y tienen que utilizar el talento latinoamericano para subsistir. Quién que afirme lo contrario desconoce las realidades y trasfondos de este mundo. Es como aceptar que los países ricos tienen derecho a hacer lo que les viene en gana y conviene y los países de América Latina tienen que aceptarlo estoicamente. Que ellos pueden exigir a nuestros países el fiel cumplimiento de las normas y regulaciones de la OMC pero la globalización no aplica a ellos. Que cómodo, ¿no?

19) Algunos indican que los líderes gremiales de los agricultores y las autoridades de turno de los países tienen que adoptar medidas realistas que puedan ser llevadas a la práctica, aún cuando no sea posible eliminar aquellos factores externos que contribuyen a la problemática del agro en América Latina.

Al menos en Panamá, la gran mayoría de los productores agrícolas no están organizados gremialmente todavía y, al estar dispersos, son muy vulnerables. Es importante puntualizar a los agricultores chicos y pobres, que son la mayoría, por lo menos en Panamá, pues también hay grandes productores con alta tecnología, que solo son unos cuantos. Cuando se habla de los agricultores, en América Latina, hay que especificar bien. Los primeros, que son los más numerosos, practican una agricultura de subsistencia con muy poca tecnología, comercializan sus pocos excedentes y son completamente ineficientes. También hay productores comerciales ineficientes, que no adoptan las tecnologías que tienen disponibles y tampoco pueden competir. El primer paso es elevar el nivel tecnológico de los agricultores para que puedan competir mejor. Por eso la OMC programó un período de gracia de 10 años en los cuales los desgravámenes tenían que aplicarse paulatinamente, así como la eliminación de todas las distorsiones o barreras al comercio de los alimentos frescos, con el fin de dar tiempo para este cambio. Sin embargo, los "gobiernos" no organizaron ni prepararon adecuadamente a los agricultores.

20) Otros preguntan para qué los agricultores pagan los sueldos de los funcionarios de las instituciones de apoyo al agro: si es para que sigan formulando diagnósticos de los factores externos del porqué somos subdesarrollados o para que dichas instituciones sean muchísimo más eficaces en la corrección de las ineficiencias del negocio agrícola.

Obviamente, para fijar bien el rumbo hay que analizar los motivos por los cuales América Latina está como está para poder realizar una planificación estratégica; es como realizar un análisis FODA que incluye las Debilidades y las Amenazas. Hay que recordar que en el FODA también se tienen que analizar las Fortalezas y las Oportunidades. Pero, ¿de qué sirven los diagnósticos -que ya se han efectuado desde hace mucho tiempo- y los planes estratégicos basados en ellos, si no se ponen en práctica los resultados?

21) Antes de echar la culpa a terceros, ¿no se debería hacer las “tareas domésticas” (por ejemplo, corregir las distorsiones) máxime si se tiene en cuenta que éstas pueden ser evitadas o eliminadas independiente de lo que ocurra o deje de ocurrir con aquellos “enemigos externos”?

No se trata de esto. La esclavitud y los impuestos de los Señores Feudales que oprimían los pueblos, entre muchos otros abusos históricos, eran perfectamente justificados por los ricos y poderosos de esos tiempos que los consideraban como algo normal. Fueron, precisamente, los esclavos y los pueblos oprimidos los que, después de largas y sangrientas revoluciones, lograron su liberación. De otra forma, todavía existirían la esclavitud y el feudalismo. Hay que enfrentar los problemas internos y los externos al mismo tiempo ya que están, indefectiblemente, relacionados. El mundo no se detiene y no se puede decir a los problemas externos: “esperen a que resolvamos primero los problemas internos antes de atacarnos”.

22) Contrario a lo que suele afirmarse, la problemática, la falta de competitividad y los errores de los agricultores de América Latina NO se deben a los supuestos factores exógenos mencionados; se deben al hecho concreto de que la mayoría de los ellos -no por su culpa, evidentemente- no posee los conocimientos elementales que son necesarios para evitarlos o corregirlos.

En Panamá, por poner un ejemplo, falta promover más la organización de los productores agrícolas, a través del movimiento cooperativista u otros, para que puedan recibir capacitación permanente, adopten la tecnología generada y validada que es mucha, se les de seguimiento, puedan recibir créditos e insumos más baratos. Los productores agrícolas, dispersos en su gran mayoría, no tienen acceso a créditos y no pueden implementar las tecnologías generadas que los harían más eficientes. Por otro lado, las cooperativas o asociaciones de productores tienen, también, muchas ventajas en la fase de comercialización. Por ejemplo, el sector pecuario panameño de especies bovinas (carne y leche) está mucho más desarrollado que el agrícola pues la inmensa mayoría de los productores, desde los más pequeños hasta los más grandes, están asociados a la ANAGAN (Asociación Nacional de Ganaderos) lo que les da un tremendo respaldo y los hace más competitivos. Lo que se desea resaltar es que uno de los principales problemas del sector agrícola panameño y, tal vez, de muchos países de América Latina, es la falta de organización, de agremiación.

23) Muchos agricultores aún practican el mono o bi cultivo y, consecuentemente, obtienen ingresos sólo una o dos veces al año. Es por esta razón -y no por falta de decisiones políticas- que se vuelven tan dependientes del crédito rural; si diversificasen la producción agrícola y la integrasen a la producción pecuaria también diversificada, podrían generar alimentos “balanceados” para la familia y para los animales, además de ingresos, durante los 365 días del año. Con esta medida, tan sencilla pero altamente eficaz se volverían menos dependientes del crédito y menos vulnerables a otros factores externos adversos (como: clima, mercado, plagas, etc). Soluciones pragmáticas, similares a la diversificación productiva, deberían ser enfatizadas en las escuelas agrotécnicas y facultades de ciencias agrarias; en vez de esperar que los economistas del Banco Central o los parlamentarios del Congreso Nacional resuelvan los problemas económicos de los agricultores. Es preferible eliminar ésta causa de la excesiva dependencia del crédito que contrarrestar sus síntomas o consecuencias, utilizando artificialismos crediticios compensatorios de ésta ineficiencia.

La limitante principal de todo es la falta de organización de los productores agrícolas de Panamá y de muchos países de América Latina. Los productores dispersos no pueden enfrentar la globalización. Pueden hacer todo lo que se indica, que es correcto, pero si los importadores de alimentos y las cadenas de distribución importan productos extranjeros más baratos, nuestro productor no puede competir y se va a la quiebra. La única solución está en la organización y el aprovechamiento de todas las ventajas que ofrece, incluyendo la comercialización en los mercados internos y externos, disminuyendo los riesgos.

24) La mayoría de los productores rurales, mientras se quejan de la falta de recursos, sobredimensionan y mantienen en la ociosidad importantes inversiones en tierra, maquinaria e instalaciones que producen con bajos rendimientos y permanecen subutilizadas, durante gran parte del tiempo. Si los productores formasen grupos para ejecutar y utilizar en conjunto algunas inversiones (aquellas que son de alto costo y que son utilizadas con baja frecuencia) podrían reducir esta distorsión que incrementa, innecesariamente, sus costos fijos.

Es lo que se ha venido señalando constantemente: el COOPERATIVISMO o el ASOCIATIVISMO, en otras palabras, la organización, es la tabla de salvación de los agricultores de Panamá y América Latina. Hay que concentrar los esfuerzos en lograr la agremiación, la organización de nuestros agricultores, para poder enfrentar la liberación de los mercados. No hay otra salida.

25) Con los ahorros obtenidos los agricultores podrían adquirir los insumos que necesitan (pero que dejan de comprar por no disponer de recursos) para aumentar los rendimientos y reducir los costos por kilo producido. Idéntico problema ocurre con los animales; los ganaderos suelen poseer una excesiva cantidad de animales mal alimentados, en vez de tenerlos en menor cantidad, pero bien alimentados y, consecuentemente, más productivos. Estas sub utilizaciones y ociosidades no ocurren por falta de decisiones políticas o por culpa del colonialismo o del neoliberalismo, sino porque los agricultores no han sido formados ni capacitados para practicar el asociativismo, intensificar la producción y mejorar la administración predial; otra vez, la causa del problema y su solución no están en el Ministerio de Economía / Hacienda, sino que en el sistema educativo rural, formal y no formal.

El neoliberalismo ha venido a FORZAR o ser catalizador del cambio que necesitamos efectuar pero será sumamente traumático y dramático, incluso, pues nuestros agricultores y gobiernos no están entendiendo que necesitamos unirnos, organizarnos, cooperativizarnos o formar asociaciones para poder hacer frente a los nuevos paradigmas y escenarios mundiales, aprovechando nuestras Fortalezas al máximo, no dejando perder las Oportunidades que se presentan, corrigiendo las Debilidades que tenemos y que ya harto conocemos y estudiando y enfrentando las Amenazas que nos rodean para poder eliminarlas o minimizarlas siendo competitivos. La situación se complica mucho más pues los países del norte proveen de doble subsidio a su agricultura: por un lado, a la actividad de producción agropecuaria y, por otro, a sus productos de exportación (o sea, que es muy difícil penetrar el mercado interno de esos países con nuestros productos y -al mismo tiempo- sus productos para exportación, doblemente subsidiados, compiten deslealmente con los de cualquier país latinoamericano en cualquier mercado). Por otro lado, los importadores de nuestros países aprovechan esta coyuntura de apertura de mercados para favorecer la importación de alimentos subsidiados mucho más baratos -legalización del dumping- y no trasladan los ahorros, ni siquiera parcialmente, al consumidor. Hay que organizar a todos los productores de América Latina, desde los minifundistas hasta los más grandes, para lograr los cambios deseados, pero esta labor es de todos los actores de las cadenas agroalimentarias y de los consumidores.

26) Los productores rurales más pobres suelen producir rubros de baja densidad económica para los habitantes urbanos de bajos ingresos (yuca, camote, papas, zapallo, maíz, arroz, frijol, etc.). Aunque fuesen eficientes y obtuviesen altos rendimientos por hectárea, estos productores tendrían ingresos muy limitados o necesitarían de una gran escala de producción, capacidad que no poseen. Consecuentemente, es necesario capacitarlos para que produzcan rubros diferenciados, más sofisticados y de mayor densidad económica (cultivos orgánicos o hidropónicos u hortalizas bajo plástico -para producirlas fuera de estación- frutas, flores y plantas ornamentales, champiñones, espárragos y otras hortalizas más sofisticadas, plantones, especies animales menores, miel, peces, gallinas y huevos criollos, condimentos, plantas aromáticas y medicinales, etc.. La idea es poder venderlos con algún valor agregado. Con tal reconversión productiva estos agricultores dejarían de vender mucho ganando poco y pasarían a vender poco ganando mucho. La corrección de esta ineficiencia deberá ser enseñada por los agrónomos y zootecnistas directamente en las fincas, en vez de seguir pidiendo que los economistas del Banco Mundial o del FMI lo resuelvan allá en Washington.

Si los agricultores pequeños estuvieran cooperativizados o asociados, podrían ser competitivos aun con estos rubros de baja densidad cuya producción, después de todo, cumple un papel social pues a los ciudadanos de bajos ingresos también hay que darles soluciones. En la misma línea de pensamiento, la producción de rubros diferenciados requiere de grandes inversiones de capital y, la única manera de que los agricultores pequeños lo logren, es a través de la organización en asociaciones o cooperativas de producción que los harían sujetos a crédito, los ayudaría en la comercialización y les procuraría capacitación en los temas que ellos requieran. La organización es la manera más social, viable y realista de enfrentar los mercados globalizados de hoy con eficiencia, sin tener que recurrir a las IFIS que, dicho sea de paso, nunca resuelven pues, como es sabido, responden a los intereses de sus dueños. Nuevamente, hay que organizar a los productores.

27) Tanto en la adquisición de los insumos como en la venta de sus excedentes, los agricultores actúan en forma individual. Es debido a esta falta de espíritu y ejercicio asociativo, y no tanto por culpa de la globalización ni del FMI, que ellos adoptan procedimientos totalmente contrarios a sus propios intereses, como por ejemplo: en la compra de los insumos los adquieren al por menor, con alto valor agregado y del último eslabón de la cadena de intermediación; pero en la comercialización de sus excedentes, dan un giro de 180 grados y hacen exactamente lo contrario, pues los venden al por mayor, sin valor agregado, al primer eslabón de la cadena. El espíritu cooperativo, la solidariedad y la práctica del asociativismo -necesarios para que los propios agricultores puedan revertir esta doble distorsión- hay que enseñárselos a los niños en las escuelas fundamentales rurales; en vez de seguir echándole la culpa a la OMC o a los países ricos que subsidian y protegen a sus agricultores.

Si todo fuese tan sencillo como se predica, los agricultores pequeños de América Latina no estarían tan mal. Los del FMI y la OMC son unos burócratas y tecnócratas a los que poco les importa el destino de los nuestros, hay que ser claros. Hay países ricos que no han suscrito convenios de vital importancia para la sostenibilidad de la vida en el planeta y, por ende, de la humanidad, como son el Convenio de Biodiversidad y el Protocolo de Kyoto o, simplemente, a sus gobiernos no les ha dado la gana de suspender la producción de gases que afectan la capa de ozono estratosférica, como son el CFC y el bromuro de metilo, entre otros, porque sus industrias, o sea, sus viles intereses económicos, se afectarían. Han preferido poner plazos largos para potenciar sus ganancias, en osada y peligrosa rebeldía contra la Naturaleza. Entonces, ¿qué es lo que está en debate, el prestigio de las IFIS o la supervivencia de los agricultores de nuestros países y del planeta entero? En el fondo, no hay verdadera coherencia ni solidaridad en los planteamientos de los gobiernos de los países ricos y de las IFIS, solo en apariencia, de la boca para afuera. Los USA, por ejemplo, han gastado nada menos que 465,000 millones de dólares en la guerra contra IRAK, que pudieron ser mejor utilizados en objetivos más altruistas y positivos, pero la hegemonía y la geopolítica son objetivos más importantes que el hambre y las enfermedades en los países pobres del mundo. Con toda certeza, este dinero -maquiavélicamente derrochado- hubiera resuelto todos o la mayoría de los problemas del mundo. Pero, ¿de quienes son las fábricas de armamentos? ¿Quienes son los que organizan las guerras y ganan mucho dinero con ellas? ¡La guerra es un gran negocio para algunos países, sin importar el hambre, la miseria y las muertes que cause! Hubo una vez un filósofo que se atrevió a decir que “la guerra es la madre de las cosas”. En la actualidad, esto quizás dependa del lado en que esté el que lo dice. Tal vez algunos no deseen un mundo en paz, sin pobreza, sin hambre...

28) Siendo realistas y objetivos, los innecesariamente altos precios de los insumos y los innecesariamente bajos precios de las cosechas se deben, en gran parte, a la excesiva intermediación; y esta, a su vez, se debe al hecho de que los agricultores no han sido formados ni capacitados para organizarse con propósitos empresariales. En vez de mendigar que los supermercados, las agroindustrias o los intermediarios les paguen precios más justos por sus cosechas, los agricultores deberían exigir que el sistema educativo rural les enseñe cómo organizarse para disminuir los excesivos eslabones en la venta de sus cosechas.

Nuevamente, la solución está en la organización, los agricultores, grandes, medianos o pequeños de América Latina deben cooperativizarse o asociarse para poder eliminar o enfrentar, con posibilidades de éxito, estas distorsiones.

29) La organización es, realmente, muy necesaria e importante. Sin embargo ella tendrá que ser llevada a cabo por los propios agricultores y no por la inepta e ineficaz burocracia estatal.

La organización es, ciertamente, la única vía. Es responsabilidad de los mismos agricultores, pero con ayuda de nuestros gobiernos. No es justo comparar el nivel cultural y educativo de un agricultor europeo con el de un agricultor de nuestros países, muchos de los cuales ni siquiera pueden leer o escribir. Mucho menos pueden analizar el entorno en que viven y no entienden de los fenómenos macro o microeconómicos que los afectan -no porque sean poco inteligentes sino porque no tienen preparación, ignoran muchas cosas y no cuentan con las herramientas necesarias para subsistir en un mundo tan complejo y competitivo como el de hoy- mientras que los agricultores de Europa o USA son, generalmente, de nivel universitario, utilizan a diario las computadoras, están conectados a la bolsa, etc.. Son dos extremos opuestos de un mismo mundo. Es una triste realidad que tendremos que solucionar con educación, concienciación, con el apoyo de nuestros Estados y gobiernos. Lamentablemente, la clase política criolla solo piensa en sus intereses y en los benditos partidos de las partidocracias y, también, necesitan orientación. Lo que falta a América Latina es evolución social pues nuestros pueblos son relativamente nuevos. América Latina tiene los talentos pero le falta madurez. Si los gobiernos se dedicaran a lograr las transformaciones sociales que se requieren, el proceso de nivelación sería muy corto. Por otro lado, aún cuando la "burrocracia gubernamental" obstaculice, no es aconsejable la desvinculación pues vivimos en países constituidos y tenemos que aprender a actuar como equipos y no como enemigos entre nosotros mismos. Hay que encontrar los mecanismos para erradicar o mejorar la eficiencia estatal para que las alianzas público - privadas sean sólidas y sostenibles.

30) Adicionalmente, no se puede seguir ad infinitum en la cómoda actitud de seguir echándole la culpa en terceros.

Hay que poner las cosas en su justa dimensión y estar claros que los países ricos y desarrollados son -en parte- responsables de muchos de los desequilibrios y distorsiones actuales y que son lobos disfrazados de corderos. Sin embargo, América Latina no puede darse el lujo de quedarse en la lamentación y en la inacción. Hay que “agarrar el toro por los cachos” y arremeter contra él, o sea, enfrentar los problemas hasta darles solución. Por otro lado, en todos los foros en que sea posible, hay que tener el valor de aclarar, cuando sea menester, la verdadera realidad de nuestros pueblos. Incluso, hay que enfrentar la hipocresía de los del norte siempre que quieran dárselas de “niños buenos” y echar lastre sobre nuestros pueblos.

14 agosto 2007

Los Ancianos de Panamá: olvidados por el Estado

Agosto es el mes dedicado internacionalmente a los ancianos, esos seres angelicales olvidados por todos -con pocas excepciones, entre estas la Iglesia Católica- que lo único que piden es un poquito de amor y comprensión... Los ancianos son seres venerables, dignos de reverencia. En su época como ciudadanos económicamente activos aportaron, con patriotismo y sin egoísmos, toda su juventud, talentos, esfuerzos y energía -en sus lugares de trabajo, como jefes de familia, como padres y como ciudadanos- al engrandecimiento del país. La mayoría de ellos trajeron al mundo y educaron, según sus posibilidades, a los ciudadanos económicamente activos de hoy, desde los más humildes hasta los más encopetados.


Por lo anterior, resulta una acción verdaderamente irreverente, mezquina y barbárica, que deja mucho que desear del cumplimiento del Estado Panameño con el compromiso inalienable de solidaridad hacia todos los ciudadanos, regatear a estos maravillosos compatriotas -que merecen todo el respeto y consideración posibles de la sociedad en su conjunto- hasta las mínimas atenciones, facilidades, reconocimientos y ventajas que ellos, en su frágil y dependiente ancianidad, necesitan para poder vivir con calidad y tranquilidad. Partiendo de la jubilación, hasta la llegada inexorable de la ancianidad, la vida se les torna progresivamente difícil, hasta poco menos que imposible, a estos ciudadanos panameños. Todo se debe al inevitable proceso natural del envejecimiento, que trae consigo crecientes achaques y la disminución significativa de las capacidades físicas, mentales e intelectuales. Aquellos ancianos que tienen la dicha de contar con hijos, familiares o amigos nobles, conscientes y agradecidos, son atendidos con respeto, consideración y cariño. A los que no tienen esta suerte o no tuvieron hijos, la vida se les convierte en una horrenda pesadilla…


Al jubilarse, todos los panameños entran en una especie de categoría ciudadana que es percibida como de rango inferior. Ya no son jóvenes, ya no están “activos” (aunque continúan cotizando en el Seguro Social), ya no son sujetos a la mayoría de los créditos y préstamos y el monto de la pensión que reciben es de, apenas, poco más del 60 % del salario que recibían antes de la jubilación. Como si fuera poco, los incrementos a sus -ya de por sí- escuálidas pensiones de jubilación quedan congelados por el resto de sus días de existencia, sin importar las constantes alzas en los costos de la canasta básica y de la vida en general, que se aplican, por igual, a todos los ciudadanos. Realmente, un futuro que la gran mayoría de los panameños teme y espera con mucha aprensión…


Pocos años después del retiro, cuando ya el jubilado es un anciano y, en la mayoría de los casos, ya no puede valerse por si mismo en muchos aspectos, la sociedad y, en ocasiones, hasta su familia más cercana, les da la espalda del todo. El anciano queda a merced de la “buena voluntad” de las personas y no existe un lugar, un espacio o una instancia para él o ella en la sociedad. Quedan en la más absoluta soledad, en completo abandono, aislados del resto del mundo (por sus cada vez más diversas e intensas discapacidades), completamente vulnerables y con el sentimiento de que son un estorbo para todos. Los invade una terrible sensación de impotencia, al no poder hacer algo para cambiar o mejorar su situación. Son presa de la depresión y la desesperación y, por primera vez, desean partir de este mundo cruel que los hostiga.


¿No es este un cuadro muy triste y doloroso que debería llegar hasta las fibras más profundas de todos los panameños? Esto, lamentablemente, está sucediendo en nuestro país y todos los ciudadanos tienen la obligación espiritual, humanitaria y moral de contribuir para lograr la erradicación de esta ignominiosa realidad a través del establecimiento de mecanismos, instancias y leyes que valoren y reconozcan los méritos y derechos especiales de los ancianos panameños, resuelvan su problema existencial y les devuelvan su dignidad, autoestima y deseos de vivir. En último lugar, todos tenemos o hemos tenido padres y madres y todos, sin excepción, tenemos la posibilidad de alcanzar esta última etapa de la vida, la Venerable Ancianidad. Los ciudadanos económicamente activos de hoy deben verse reflejados en este mismo espejo, para poder comprender el drama de nuestros queridos ancianos, cuyo lugar ocuparán tarde o temprano…

Es increíble que, en pleno siglo 21, todavía existan en Panamá muchos rezagos sociales que, hace buen tiempo, han sido superados en algunos países de América Latina, con mayor conciencia y madurez social. Uno de los más tristes es la falta de reconocimiento, por parte del Estado, a las serias limitaciones físicas, fisiológicas, mentales e intelectuales de los ancianos, que se incrementan con gran rapidez, omisión que lleva a la situación de indiferencia a la que están sometidos estos panameños, por ejemplo, a nivel de la realización de distintos trámites en el sistema estatal entre los cuales se citan únicamente dos, para ilustrar.


La Fe de Vida y el cambio de los cheques de jubilación


Fe de vida:


Cada seis meses, los ancianos panameños tienen que apersonarse a las oficinas del Seguro Social para dar constancia de vida. No importa que llueva, truene o relampaguee, el anciano tiene que cumplir con este indigno y primitivo procedimiento legal para poder recibir sus pobres pensiones por los subsiguientes seis meses. Solo hay que imaginar los humillantes predicamentos por los que tienen que pasar los Venerables Ancianos panameños en estas atestadas e incómodas oficinas, especialmente si sus funciones motoras, visuales y/o auditivas están seriamente disminuidas o ya no existen y, peor aún, si no cuentan con familiares o personas que los acompañen, luego de gestionar los obligatorios permisos en sus respectivos lugares de trabajo.

En los Estados verdaderamente solidarios con sus ciudadanos, los Venerables Ancianos ocupan un lugar muy especial y están exentos de la mayoría de los engorrosos trámites que, incluso, los ciudadanos en pleno goce y disfrute de todas sus facultades, detestan. En estos países, los Trabajadores Sociales del Estado visitan periódicamente (cada 3 o 6 meses) las residencias de los ancianos con el fin de comprobar y certificar que están vivos. En los más avanzados, los registros de las defunciones son captados digitalmente y aparecen En Línea en Bases de Datos Relacionadas. Esto permite la actualización instantánea de las Fichas Electrónicas de cada Asegurado (jubilado, pensionado o activo), de tal modo que los Servidores Públicos encargados de confirmar la Fe de Vida de los Venerables Ancianos en los Sistemas de Seguridad Social solo tienen que digitar el Número de Asegurado del ciudadano en la computadora para obtener la información de manera inmediata. Si se implementaran sistemas similares en Panamá, estos datos serían igualmente útiles, por ejemplo, para el Tribunal Electoral y la Banca Estatal o privada, entre otros. ¿No es esta una de las aplicaciones inteligentes de las computadoras y las redes electrónicas? Esto se llama servicio eficiente y considerado para el ciudadano, que se traduce en mejor calidad de vida. Existen muchas otras alternativas viables que podrían ponerse en práctica para facilitar y mejorar la calidad de vida de los ancianos panameños.

Cambio de los cheques de jubilación:

Quincenalmente, los Venerables Ancianos panameños, sin importar su condición física, mental o intelectual, tienen que apersonarse al Banco de su preferencia para que los vean y, así, dar constancia de vida y poder hacer efectivos sus cheques de jubilación o pensión. ¿No es esta una grave falta de consideración y un flagrante irrespeto para con estos seres que contribuyeron al progreso y engrandecimiento del país con sus esfuerzos? Tienen que haber alternativas modernas que eviten este sufrimiento innecesario a nuestros queridos ancianos. Entre estas, la que se citó anteriormente, relacionada con los registros de las defunciones En Línea en bases de datos relacionadas u otras tecnologías informáticas más recientes. Lo que falta, realmente, es tomar conciencia de esta injusticia social, el deseo de mejorar la calidad de vida de estos meritorios ciudadanos, investigar cómo se hace en países socialmente más avanzados y un poco de imaginación para implementar un sistema sui generis o a la medida, en el menor tiempo posible. Panamá lo necesita, además, para mejorar su bajo Índice de Desarrollo Humano, dar un paso importante hacia una verdadera e integral justicia social y cambiar la imagen que tiene de país socialmente atrasado.

Reflexiones:

El gobierno actual ha dado muestras fehacientes de querer modernizar el Estado Panameño, en el verdadero sentido de la palabra. El programa del Gobierno Virtual lanzado por el Ministerio de la Presidencia, desde la etapa inicial del mandato del Presidente Martín Torrijos Espino -que incluye los novedosos y funcionales sistemas En Línea de Panamá Tramita (http://www.panamatramita.gob.pa/), Panamá Compras (http://www.panamacompras.gob.pa/), Panamá Emprende (http://www.panamaemprende.gob.pa/) y los diversos servicios del Tribunal Electoral (http://www.tribunal-electoral.gob.pa/), entre otros- es la mejor evidencia de esto. Con este programa, el país dio un enorme salto cualitativo y cuantitativo que lo acerca más al mundo desarrollado. También debe incluirse a nuestros Venerables Ancianos en este programa para imprimirle un enfoque socio-humanístico. Se espera que el próximo gobierno, sin importar el partido político que lo represente, continúe esta importante línea de acción que catapultará el país hacia el desarrollo.

Pero no hay verdadero desarrollo sin equidad social, con inclusión de todos los estratos sociales de clases, razas, religiones, sexo, edades, etc. Esto incluye a los Venerables Ancianos panameños cuya calidad de vida tiene que ser mejorada significativamente para que todos los ciudadanos puedan sentirse satisfechos y orgullosos de vivir en un país con políticas y leyes en las que se reconoce, valora y premia a los seres que, antes que las generaciones actuales, sentaron las bases del Panamá de hoy…No hay nada más dulce y gratificante que ver dibujada, en el rostro sereno de un anciano, la sonrisa de agradecimiento, a Dios y a la Patria, por un servicio recibido en reconocimiento a su venerable ancianidad. Como bien señala el conocido dicho popular, “honrar, honra”.

14 mayo 2007

¿Qué queremos los panameños para Panamá?

El pasado

Antes de la llegada de los españoles (lamentablemente, la historia de América Latina y parte del Caribe se califica en estos términos) convivían en el Istmo diversas etnias y culturas que conocían la existencia de los dos grandes y ricos mares, actuales océanos Pacífico y Atlántico, de los que extraían parte de su sustento. Estos pueblos indígenas interactuaban entre sí, desarrollando su patrón evolutivo y forjando su propio destino, sin influencias alienantes. Tenían culturas y tradiciones que los caracterizaba, identificaba y unía, otorgándoles un sentido de pertenencia, intrínsecamente ligado a su entorno natural.

La colonización del istmo trajo para Panamá, principalmente, la depredación de los recursos minerales (principalmente oro y plata) y el nacimiento de una nueva sociedad basada en el intenso mestizaje (entre indígenas, esclavos africanos y españoles), la imposición de un nuevo orden socioeconómico y político, de nuevas tradiciones, la introducción de nuevas enfermedades y del cristianismo, dejando a las generaciones mestizas subsiguientes sin un referente histórico del pasado (incluso, en algunos países colonizados, como los pertenecientes al sorprendente Imperio Inca, se empleó la política de borrar toda huella del glorioso e ilustre pasado de los pueblos andinos y su rica herencia cultural, parte del cual es conocido ya que, afortunadamente, los conquistadores no pudieron destruirlo todo). La naciente sociedad panameña partió, prácticamente, de cero. Quedó en un limbo cultural que era la agregación de retazos culturales de las razas que se mezclaron en ese fecundo crisol del que emergió una sociedad sin referentes culturales, sin tradiciones propias, sin un pasado común que la respaldara y le diera un sentido de unidad, de dirección.

La guerra hipanoamericana, que puso fin al coloniaje español en América, fue un acontecimiento que tenía que ocurrir, tarde o temprano, como siempre ocurre en el devenir histórico de todos los pueblos del mundo. Panamá, que no tenía fuertes lazos históricos ni culturales con los países que otrora integraron el Imperio Maya, optó por anexarse voluntariamente a la Gran Colombia, siguiendo el sueño del Gran Libertador Simón Bolivar, de unificar Hispanoamérica en un solo y poderoso país, sueño que fue truncado por los intereses económicos de propios y extraños.

Fueron los tiempos del nacimiento de la política expansionista de los Estados Unidos. Panamá pasó de un degradante vasallaje y atraso socioeconómico producto de su unión a Colombia, a un protectorado del país anglosajón del norte que ampliaba su poder hegemónico en todo el continente y se convertía en uno de los países más ricos y poderosos del planeta.

Estos choques de diferentes culturas e imposiciones fueron fraguando, por más de ciento ochenta años, desde la independencia de España, el 28 de noviembre de 1821, hasta el 31 de diciembre de 1999 (en que se completó la consolidación de la soberanía nacional con la transferencia del canal y los territorios canaleros a la jurisdicción panameña), el tiempo presente de esta pequeña e increíble nación…

El presente

Ya no hay tiempo para lamentaciones, complejos o amarguras. Culpar de los traumas del pasado a las generaciones actuales de españoles o colombianos no tiene sentido. Lo que si es necesario es que TODOS los panameños conozcan y estén conscientes de los hechos históricos acontecidos a partir de la llegada de los españoles pues, conociendo y entendiendo el pasado, podemos mejorar el presente y planificar, con luces largas, el futuro de la nación. El país estuvo, durante mucho tiempo, sometido a las orientaciones y decisiones de los intereses foráneos o de la dictadura militar criolla, que nunca fueron los mejores para Panamá. Sin embargo, es justo reconocer que todo el esfuerzo y la estrategia desplegados por el Gobierno Nacional de finales de la década de los 70 y la firma, en septiembre de 1977, del Tratado Torrijos - Carter es lo que, finalmente, devolvió a Panamá su consolidación territorial, su orgullo de Nación Soberana y todas las expectativas de desarrollo socioeconómico que hoy giran en torno a la ya aprobada e inminente ampliación del canal interoceánico.

El tiempo actual se percibe como de mucha inestabilidad socioeconómica, pandillerismo, narcotráfico, lavado de dinero, aumento en el costo de la canasta básica, desempleo, frecuentes incrementos en el costo del combustible y sus derivados (y todas sus implicaciones negativas en la economía en general), crisis en el sector transporte y colapso en los sistemas de salud y seguridad social. Hay serios problemas estructurales (morales, éticos y espirituales), que es urgente atender y resolver, a nivel de la unidad básica de toda sociedad: la familia. Son, precisamente, los menores de edad, los asesinos más despiadados, por un complejo de razones que hay que abordar con presteza y pertinencia, antes que sea muy tarde. Hay que enderezar la institución familiar y extirpar, de raíz, todos los cánceres que envenenan la juventud panameña -el recurso más preciado del país- y que todos ciudadanos conocen. ¡Hay que hacer algo y pronto!

Durante varios lustros, la sociedad panameña ha venido polarizándose entre los pobres o extremadamente pobres y los ricos, con una clase media profesional estancada y con muy pocas expectativas de progreso (salarios eternamente congelados que apenas cubren las necesidades básicas y altos niveles de endeudamiento, que son el sustrato ideal para la frustración y la corrupción). La clase social pobre se ha incrementado rápidamente a tales niveles que ha provocado el colapso de los servicios de salud y seguridad social que ya no pueden cumplir ni con el mínimo de sus objetivos y funciones. Las leyes (incluyendo las penales) y todo el andamiaje legislativo y judicial se han quedado anacrónicos e inoperantes. Todo pareciera indicar que el país está muy cerca del umbral de la ingobernabilidad y del colapso total.

Por otro lado, el crecimiento económico que ha experimentado Panamá durante los últimos años se debe, en gran medida, al enorme incremento de la inversión extranjera y local en el sector de la construcción y el turismo en general. Hay una proliferación descontrolada y sin orden de enormes rascacielos, grandes centros comerciales, restaurantes, hoteles y resorts de lujo, así como de urbanizaciones exclusivas con mansiones que, obviamente, son solo para gente muy adinerada, la mayoría de los cuales no son panameños. La inversión está perfecta, pues trae empleomanía en este sector y progreso general, pero debe hacerse con apego estricto a las reglas del urbanismo y de la planificación urbana para evitar el colapso de la ciudad de Panamá y un caos de proporciones y resultados impredecibles. Pareciera que los intereses privados continúan prevaleciendo sobre los intereses y el ordenamiento nacionales. ¿Dónde están los famosos arquitectos urbanistas de Panamá que hablan muy bonito y con mucha sapiencia de la ciencia del Urbanismo y sus aplicaciones en diversos programas de la televisión local? ¿Cómo es posible, por ejemplo, que el Municipio de Panamá autorice la construcción de un restaurante de una famosa cadena en toda una esquina de la Vía Ricardo J. Alfaro, en el cruce de un semáforo? Sería interesante conocer qué funcionario dio esta autorización tan descabellada. ¿Qué va a pasar dentro de poco con el abastecimiento de electricidad y agua potable ante la creciente demanda por estos servicios? Hay que implementar alternativas efectivas, a corto, mediano y largo plazos, que no frenen el desarrollo y que no incrementen el costo de vida a los ya sufridos ciudadanos panameños -que son la mayoría- que ya no soportan los malos servicios y los constantes incrementos en las tarifas de los mismos. Si existiera una Ley General de Salarios e Incentivos Salariales no habrían tantos problemas pues se harían los ajustes automáticos a los salarios y todo el mundo quedaría contento (ver: Perfeccionamiento de la equidad en Panamá: La Carrera Administrativa y la Ley General de Salarios, publicado en este Blog en agosto de 2006).

Continuando la misma línea de análisis, el servicio de recolección de las aguas servidas ya colapsó. En diferentes partes de la ciudad de Panamá, cuya modernidad y belleza se citan con bastante frecuencia en los medios, se observan las alcantarillas saturadas descargando su pestilente contenido de aguas negras y basura en mitad de las calles. ¡Qué falta de elegancia y qué vergüenza! Es el precio que se está pagando por el crecimiento desordenado, el desarrollo insostenible y la falta de planificación que se han venido aplicando por décadas. Con frecuencia, también, por la anuencia de funcionarios mediocres y corruptos que autorizan lo que sea si reciben una buena coima. El gobierno de turno ha incluido en su agenda el abordaje de estos difíciles temas pero estas adecuaciones y actualizaciones de la infraestructura civil hay que enfrentarlas de inmediato para que la ciudad de Panamá pueda mantener su ritmo de crecimiento y progreso, conservando la viabilidad. Si no existe, debe crearse un mecanismo para que el próximo gobierno esté obligado a dar seguimiento a la implementación y culminación de todas estas obras y proyectos civiles, que son de interés Estatal. ¡Cuánto duele crecer y madurar!

Sin embargo, el futuro de Panamá es, todavía, muy halagüeño y se puede rescatar al país del desastre total. Esto puede parecer pesimista pero Panamá se debate en una dura encrucijada que ha venido tomando fuerza desde hace unos lustros aprovechando la miopía, la politiquería y el laissez-faire de quienes han tenido en sus manos las riendas de la Nación y no han sabido cumplir a cabalidad con su deber. El Gobierno actual y los próximos gobiernos tienen que actuar con mentalidad de Estado y dejar la política al nivel que le corresponde, si se desea que el país avance con paso firme hacia el desarrollo socioeconómico sostenible, con inclusión de los panameños de todos los sectores y estratos sociales. Hay que atacar frontal e integralmente la pobreza pues en Panamá no se justifica que haya muchos panameños que solo coman -y mal- una sola vez al día y no puedan mantener decorosamente sus familias. En este país, con poco más de tres millones de habitantes, es una vergüenza y una falta de sensibilidad social que haya personas en esta condición mientras que pequeños grupos se dedican a criticar y boicotear, irresponsablemente, la ejecución de excelentes proyectos que apoya el gobierno y que darían empleos a muchos panameños y traerían progreso al país. Un ejemplo reciente de la falta conceptos claros y proporciones justas en estos grupos es el proyecto de la empresa estadounidense Ocean Embassy que construirá un resort con un delfinario y un centro de investigaciones y de reproducción para los delfines de la conocida especie Tursiops truncatus (se espera que el Gobierno actúe en términos de Estado y mantenga su apoyo decidido a este proyecto de gran beneficio para Panamá y no se deje influenciar por personas tan confundidas o que quieren sembrar confusión donde no la hay). Ya salieron a la calle grupos de protesta en supuesta defensa de los delfines (como si no hubiera en este país otras prioridades, entre estas darle empleo y mejores condiciones de vida a los panameños) que, dicho sea de paso, serán utilizados tanto con fines comerciales como investigativos, de conservación y terapéuticos. Ya la empresa ha asegurado, en repetidas ocasiones, que los delfines no serán capturados para la venta ni para maltratarlos o asesinarlos, ¡qué locura sin sentido sería esa! Muy por el contrario, para estudiarlos y conocerlos mejor en pro de su cuido y conservación (ver: Ocean Embassy Panamá: parque marino para entretenimiento, investigación, protección y conservación del delfín (Tursiops truncatus), publicado en este Blog en abril de 2007). Ahora resulta que los delfines sufren, lloran y son muy infelices en cautiverio. Los grupos que protestan, con pleno derecho, han buscado toda clase de argumentos e informaciones sin base, así como el apoyo de científicos de renombre a los que -por supuesto- les importan más los delfines que los panameños o su futuro y que, jamás, han conocido el hambre ni la desesperación y frustración que genera el no poder dar a sus hijos ni las condiciones mínimas (de alimentación, vivienda decorosa, educación y salud) para su desarrollo óptimo como seres humanos. El ambiente y la naturaleza en general hay que cuidarlos y conservarlos para las generaciones futuras y la estabilidad del equilibrio ecológico pero el ser humano, centro de la Creación, tiene todo el derecho de hacer un uso racional y SOSTENIBLE, en el tiempo, de todos los recursos a su disposición.

El gobierno de turno -y los que lo sucedan- tiene el deber de pararse firme y asumir posiciones de Estado, en defensa de los más altos intereses de la Nación y de todos los panameños, sin distingo de partidos políticos, raza o credo religioso. Por las razones del pasado, ya citadas, y por la falta de evolución social, tenemos un rezago de muchos años en sectores claves del desarrollo como la educación, la salud, la dotación de servicios básicos, la red vial, el transporte, el ordenamiento urbano, las condiciones laborales y salariales de los servidores públicos y la inequidad social (o pésima distribución de la riqueza), entre otras. El bajo índice de desarrollo humano que presenta el país demuestra este triste hecho y querer ignorarlo es lo peor que puede hacerse ya que no resuelve ni contribuye a resolver esta ignominiosa realidad. La política del avestruz es fatal. No se debe dilatar más la solución a estos problemas que desdicen de este país tan maravilloso y con tan inmenso potencial para un futuro promisorio para todos los panameños.

El futuro

El futuro es hoy. Hay que comenzar a construirlo con verdadero sentido de Patria. Tenemos que aprender a ubicar las cosas en su lugar y en el orden correcto: Dios (no el poder y el dinero que muchos parecen adorar), la Patria (su territorio, sus símbolos, sus tradiciones, todos sus ciudadanos y familias), el trabajo, la salud, la educación, la política de altura...Cuando se practique esto en Panamá, se habrá dado un verdadero paso hacia el desarrollo. Dios quiera que sea pronto y no se espere a que el presente, cual hoyo negro devorador, se trague el futuro, los sueños y esperanzas más caros de toda una Nación…

27 abril 2007

Ocean Embassy Panamá: parque marino para entretenimiento, investigación, protección y conservación del delfín (Tursiops truncatus)

La República de Panamá será, próximamente, una de las pocas en América Latina en poseer un parque marino para entretenimiento y estudios científicos. Una empresa estadounidense, conocida internacionalmente, ha seleccionado este país para la construcción del citado parque marino, con una inversión multimillonaria que traerá atractivo turístico y progreso al sitio de la ubicación física y al país entero. La escogencia de Panamá para esta excelente inversión no es casual. Este pequeño país, de poco más de 3 millones de habitantes, no es conocido solamente por el famoso Canal de Panamá, como la cuna de grandes campeones del boxeo profesional, como el país de los mejores jinetes de caballos de carrera del mundo o el país de origen de grandes jugadores del beisbol de Grandes Ligas; también, es conocido mundialmente por su rica biodiversidad de especies marinas y terrestres que hacen que su territorio sea un sitio muy hermoso y especial.

Recientemente, la empresa Ocean Embassy, con sede en el estado de Florida, Estados Unidos, adquirió unas 600 hectáreas de terrenos en el litoral pacífico, en la playa conocida como Playa Corona, en San Carlos. La empresa planea la construcción, en esta magnífica playa, de un parque marino, oceanario, delfinario, o como quiera llamársele, con una inversión de unos 300 millones de Balboas en un período de siete a diez años. Las proyecciones indican que, en este período de tiempo, se generarán alrededor de 400 empleos que favorecerán a panameños de San Carlos y áreas aledañas, panameños que quizás, en la actualidad, están desempleados o ganando salarios que no les permiten sostener adecuadamente a sus familias ni vestir o comprar los útiles escolares a sus hijos, sin que a nadie le importe un pepino.

Al visitar la página electrónica de la empresa Ocean Embassy (http://www.oceanembassy.com) el lector se percatará que este es un grupo científico - empresarial muy serio y de gran trayectoria en la oceanografía, que se dedica al negocio del entretenimiento a través de la construcción y administración de parques marinos. Pero no solo se dedican al entretenimiento con delfines y otras especies marinas pues también realizan investigaciones serias, trabajos de conservación y trabajos de reproducción, en beneficio de las especies en las cuales están interesados.

El único modo de lograr avances en el conocimiento y el desarrollo de la humanidad es mediante la investigación. El proyecto de Ocean Embassy Panamá (OEP) incluye, durante sus dos fases de ejecución programadas, la creación de un instituto de investigaciones sin fines de lucro, así como de un centro de rescate y rehabilitación para delfines y otras especies marinas en peligro de muerte por enfermedades o accidentes, todo bajo una estricta óptica conservacionista. Esto le daría a Panamá nombre y prestigio en la oceanografía mundial. Además, ¿cómo entender y aprender de estas increíbles y bellas criaturas que son los delfines si no es a través de la investigación? ¿Cómo poder conocer el tratamiento y cura de las enfermedades que aquejan a estos maravillosos e inteligentes mamíferos marinos? ¿Cómo dilucidar las claves de su inteligencia, de su capacidad de aprendizaje y de sus mecanismos de comunicación, que podrían significar grandes avances para la raza humana? ¿Cómo se podría decodificar el genoma de estas sorprendentes criaturas, lo que ayudaría a su cuido y conservación? ¿Cómo entender los mecanismos de su reproducción para salvaguardar la especie de la depredación y extinción? ¿Cómo entender la atracción y simpatía que sienten los encantadores delfines por los seres humanos y los beneficios que esto representa en el tratamiento de distintas patologías psico somáticas que nos afectan? La generación de todo este acervo de conocimientos no puede ser inventada y, tampoco, caerá del cielo. Requiere del estudio, de la investigación y de la inversión de grandes sumas de dinero en este proceso.

Para todos estos fines, OEP requerirá la captura de unos 16 delfines por año, durante unos 5 años, para un total de 80, según el reportaje de la periodista Carmen Arias, en su artículo del 4 de abril de 2007, en el diario Panamá América. Supóngase que el número de especímenes requeridos sea aún mayor, significativamente mayor. ¿Cuál es el problema? El objetivo de las capturas no es el asesinato, es el estudio, la comprensión y la conservación de estas criaturas -por su propio bien, el del equilibrio de la cadena alimenticia a la que pertenecen y su futuro en el planeta- así como para el entretenimiento y sano esparcimiento de turistas y pacientes locales y extranjeros. Con el fin de autorizar, regular y fiscalizar estas capturas, y luego de una consulta que incluyó expertos en el tema, fueron elaboradas las Resoluciones No. 1 y 2, que norman, respectivamente, el avistamiento y la captura de mamíferos marinos para cautiverio, en la República de Panamá, promulgadas en la Gaceta Oficial No. 25, 731, de 29 de enero de 2007 (http://www.gacetaoficial.gob.pa). De este modo, se dispone de un instrumento legal que garantiza la protección y conservación de las especies marinas involucradas y regula su uso para los fines estrictamente prescritos.

Sería muy interesante echar un vistazo a las estadísticas internacionales relacionadas con la captura y muerte accidental e intencional (caza comercial legal) de delfines. Las cifras son apabullantes y desgarradoras, por el orden de un millón de delfines muertos en los últimos 21 años (un promedio anual de casi 48 mil). Se sugiere al lector que visite el portal de Ocean Embassy o, si se piensa que la información puede haber sido manipulada, que navegue en la Internet donde, en cuestión de pocos minutos, encontrará miles de citaciones que documentan esta tragedia.

Etimológicamente, se acepta que el vocablo indígena Panamá significa abundancia de peces y mariposas. Sin embargo, el ciudadano panameño promedio carece de una cultura marina, a pesar de vivir rodeado de inmensos y ricos mares, en términos de su diversidad biológica. Solo conoce los delfines y otros mamíferos marinos por referencia, ya sea porque los ha visto muy ocasionalmente en el mar y/o a través de la televisión o el cine. Panamá posee una vocación marina natural de características excepcionales, con cerca de 30.32 kilómetros de costas y playas por kilómetro cuadrado de superficie (incluyendo una respetable cantidad de territorios insulares, entre islas e islotes), en los principales océanos del planeta: Atlántico y Pacífico (ver Panamá, un pedacito del Edén, publicado en este Blog el 4 de junio de 2006).

Este proyecto viene a llenar un inmenso vacío en un país como Panamá, dotado de estas singularidades, dignas de ser puestas a disposición para su uso racional y para ser compartidas y disfrutadas por las actuales y futuras generaciones del mundo. Si esta actividad representa un negocio o un modus vivendi para la empresa Ocean Embassy, esto no debe preocuparnos, siempre que se cumplan las leyes vigentes que la regulan y garantizan un uso sostenible de los recursos marinos. No cualquier empresa, nacional o extranjera, tiene la capacidad económica y el know how para realizar un proyecto de esta envergadura y alcance. Lo más importante son los beneficios (científicos, económicos, sociales y el conocimiento, protección y conservación de los mamíferos marinos) que se derivan de su ejecución. Hay que respaldar moralmente esta iniciativa privada y felicitar al gobierno de turno por apoyar este tipo de proyectos que fortalecen el presente y amplían los horizontes futuros del país, desde el ángulo que se analicen.

Y, como ocurre siempre en todas las sociedades y actividades del ser humano, hay personas a favor y en contra de este proyecto. Los dos bandos tienen todo el derecho de asumir sus posiciones pues Panamá, gracias a Dios, es un país libre, democrático y civilizado. Entre los detractores se distinguen dos tipos: aquellos con y aquellos sin malas intenciones. Los detractores insinceros o con malas intenciones tienen intereses ajenos o contrarios al bienestar de Panamá. Esperan, con ansias, que el proyecto sea clausurado, por razones de índole diversa: politiquera (malos panameños y panameñas), por intereses comerciales (de otros desarrollos turísticos de la vertiente pacífica, por ejemplo) o porque desean que el proyecto se traslade y favorezca a otro país (no sería la primera vez que esto sucede en Panamá pues, con frecuencia, no leemos entre líneas), más que por razones de peso (hasta el momento no se ha esgrimido ninguna). Entre los detractores sinceros, que no están animados por razones aviesas, están los ecólogos fundamentalistas, por disciplina o afición, que defienden, a ultranza, la vuelta al estado natural, aún en contra del bienestar y el progreso que puedan generarse mediante el uso racional de los recursos naturales, a través de la concienciación, la educación, la planificación y la creación e implementación de leyes apropiadas para su seguimiento y fiscalización. Esta posición representa la negación al progreso de la humanidad y, en este caso particular, de Panamá y los panameños. Plantea el retorno al primitivismo puro, en un mundo tan dinámico y competitivo como el actual, en que la ciencia, la tecnología y la innovación han permitido que el hombre y la naturaleza puedan convivir en perfecta armonía sin llegar a esos extremos aberrantes. Panamá quedaría aislada e irremediablemente rezagada con tan obscura y retrógrada filosofía. Desde ya habría que comenzar por prohibir los animales y mascotas domésticos, las carreras de caballos, el ordeño de los bovinos y caprinos lecheros, la crianza de aves y ganado, y un bien largo etcétera.

¡Repudiemos el mal uso y el abuso pero seamos consecuentes con el bienestar y progreso de Panamá y sus habitantes a través del uso racional y sostenible de los recursos naturales! Demos un rotundo si al progreso basado en el desarrollo científico - técnico que se logra sin comprometer la base de recursos de la biosfera. Este es el caso del proyecto de Ocean Embassy Panamá.

02 marzo 2007

Nuevos ataques contra el Cristianismo

(See the english version at the end)

Continúan los ataques planificados en contra del cristianismo. Ahora resulta que, según un cineasta canadiense (James Cameron) y un documentalista israelita (Simcha Jacobovici) ha sido descubierta la sepultura de Jesús y de María Magdalena, en una oscura cueva del barrio de Talpiot, cinco kilómetros al sur de la ciudad de Jerusalén. La información señala que en la cueva, descubierta en 1980, había un total de diez osarios hechos de la piedra caliza típica de la Ciudad Santa (por cierto, en perfecto estado de conservación después de dos mil largos años), dos de los cuales contienen los restos de Jesús y de María Magdalena (su supuesta cónyuge). Otro de los osarios, afirman los estudios arqueológicos y forenses practicados, contiene los restos de Yehuda bar Yeshua que, en arameo antiguo significa Judas, hijo de Jesús.

Si los análisis de ADN han revelado una conexión genética entre los restos del supuesto Jesús y ocho de los otros restos pero no así con los de la llamada María Magdalena, ¿qué prueba este hecho? Que nueve de los restos corresponden a individuos que tenían algún grado de consanguinidad o parentesco y uno no. Entonces, si se afirma que los restos no relacionados genéticamente son los de María Magdalena, la prueba del ADN debería mostrar, forzosamente, una vinculación genética estrecha entre ella y el tal Yehuda bar Yeshua, su presunto hijo, así como entre este último y el llamado Jesús (el padre biológico). Esta sería una evidencia irrefutable de que la supuesta María Magdalena y el supuesto Jesús eran los padres biológicos de Yehuda. Así quedaría demostrada claramente la paternidad, más no la autenticidad de los personajes…

Pero, ¿qué pruebas existen de que los restos del que llaman Jesús son, en efecto, los del Divino Maestro, el Mesías que bajó del cielo y, por obra del Espíritu Santo, se encarnó de María, la virgen, y se hizo hombre? Igualmente, ¿qué evidencia hay de la autenticidad de los restos de la que llaman María Magdalena? Lo único cierto es que hay diez osarios de piedra caliza con nombres grabados sobre ellos, lo que no se constituye en prueba concluyente de autenticidad de que los restos que contienen son los del Jesús histórico (el Mesías), su familia (incluyendo un “hijo”) y María Magdalena. La única manera de probarlo sería con muestras del ADN legítimo de Jesús y de María Magdalena, que sirvieran de patrones para comparar con el ADN de los restos encontrados en la cueva de Talpiot. Hasta donde se conoce, no existen tales muestras, a menos que -en el caso de Jesús- se pudiera analizar el ADN (si es que no lo han hecho todavía) de la sangre encontrada en la Sábana Santa, que permanece en Turín, Italia (el autor no conoce la posición de la Iglesia Católica Romana en relación a la autenticidad de esta venerada prenda).

Según el novelista Dan Brown, autor de ”El Código Da Vinci”, Jesús tuvo una hija (Sara) -no un hijo- con María Magdalena (ver: ”Sobre El Código Da Vinci”, publicado en este Blog el 22 de mayo de 2006), que nació y se crió en lo que hoy es Francia y de la que, de acuerdo a esta novela de pura ficción, descienden los príncipes Merovingios, famosos en este país europeo. Es de suponer que al Sr. Brown ya poco le importa si está o no equivocado pues debe haber obtenido enormes sumas de dinero con su elaborada fantasía.

En fin, ¿cuál de las dos versiones es correcta? ¡Ninguna! Las dos son fruto de la imaginación y de una estrategia publicitaria para hacer dinero, muchísimo dinero, a costa de la curiosidad y del morbo del ser humano.

Pronto se presentará en la televisión rentada (Discovery Channel) el documental titulado ”El Sepulcro Olvidado de Jesús”, realizado por los señores Cameron y Jacobovici, en respuesta a los famosos documentales de la National Geographic “El Código Da Vinci” y “El Evangelio de Judas”. Sin duda, también hará mucho dinero. No debe extrañar que en este documental se anuncie que los otros cuerpos que se encontraron pertenecen a José, María y algunos “hermanos” y “hermanas” del Maestro (otros “hijos” que, según algunos, tuvieron María y José, después de Jesús). ¡Pura maniobra propagandística para promocionar esta falacia y atraer la atención general!

Sería muy interesante conocer quién o quienes están moviendo, tras bambalinas, los hilos de esta gigantesca patraña publicitaria mundial. De que es lucrativa es lucrativa pero esta campaña orquestada tiene propósitos más profundos y oscuros o, más claramente descritos, diabólicos…

Jesús, el hijo de Dios, el Mesías, prevalecerá nuevamente irguiendo Su talla divina sobre la miseria humana. Jamás triunfarán aquellos que quieren reducirlo exclusivamente a la dimensión del hombre, aparentando o queriendo desconocer su origen divino. Destruir la fe cristiana, especialmente la divinidad y la resurrección de Jesús, siempre ha sido el objetivo primordial de sectores que desean desestabilizar el mundo para "pescar en río revuelto". Jamás lo lograrán...

New attacks against Christianity

Planned attacks against Christianity continue. Now it comes out that, according to a Canadian filmmaker (James Cameron) and an Israeli documentalist (Simcha Jacobovici), Jesus and Mary Magdalene burial site was discovered within a dark cave of Talpiot neighborhood, five kilometers south of the city of Jerusalem. The information indicates that, in 1980, ten ossuaries were found within the cave, made of the typical limestone of the Holy City (certainly, in perfect conservation state after two thousand long years), two of them containing the remains of Jesus and of Mary Magdalene (supposedly His spouse). One of the ossuaries, according to archaeological and forensic studies, contain the remains of Yehuda bar Yeshua which in ancient Aramaic mean Judas, son of Jesus.

If DNA analysis has revealed a genetic connection between the remains of the supposed Jesus and eight of the other remains but not with those of the so called Mary Magdalene, what do this fact proves? That nine of the remains belonged to individuals with some degree of consanguinity or blood relationship and one no. Then, if it is said that the non related remains are those of Mary Magdalene, the DNA test should show, forcefully, a narrow genetic link between her and the named Yehuda bar Yeshua, her presumed son, as well as between the latter and the so called Jesus (the biological father). This would be irrefutable evidence that the supposed Mary Magdalene and the supposed Jesus were the biological parents of Yehuda. In this way the paternity would clearly be demonstrated, but not the authenticity of the personages…

But, is there any evidence that the remains of the so called Jesus are, in fact, those of the Divine Lord, the Messiah who came from Heaven and, by the power of the Holly Spirit, was set on Mary, the Virgin, and was born as a man? Similarly, is there any evidence of the authenticity of the so called Mary Magdalene’s remains? The only truth is that there are ten limestone ossuaries with names on them, fact that do not constitute a conclusive proof of authenticity that the remains they contain are those of the historic Jesus (the Messiah), his family (including a “son”), and of Mary Magdalene. The only way to prove it is to have legitimate DNA samples of Jesus and Mary Magdalene to use them to compare with DNA samples of the remains found in Talpiot caves. As far as is known, these samples don´t exist, unless -in Jesus case- DNA analysis could be run (if it hasn´t been done yet) to blood found on the Holly Shroud, which is in Turin, Italy (the author doesn´t know the position of the Roman Catholic Church in relation to the authenticity of this venerate piece of linen).

Following novelist Dan Brown, author of “The Da Vinci Code”, Jesus had one daughter (Sara) -not a son- with Mary Magdalene (see: “Sobre El Código Da Vinci”, published in this Blog on May 22, 2006), which was born and raised in France and from whom, according to this pure fiction novel, all Merovingian princes, famous in this European country, descend. It may be supposed that Mr. Brown doesn’t care anymore if he is wrong or not in view of the huge amounts of money he should have done with his elaborate fantasy.

In fact, which of the two versions is right? None of them, because both are the product of imagination and a sales promotion strategy to make money, lots of money, taking advantage of mankind curiosity and morbid thinking!

The documental “The Lost Tomb of Jesus” will soon be presented globally through the rented television (Discovery Channel), produced by Mr. Cameron and Mr. Jacobovici, in response to the famous National Geographic documental series “The Da Vinci Code” and “The Lost Gospel of Judas”. With no doubt, it will also produce lots of money. It should not be a surprise to anyone that in this documental it will be announced to the world that the rest of the remains in Talpiot cave are those of Joseph, Mary, and some “brothers” and “sisters” of the Master Jesus (“children” of Mary and Joseph that they had, according to some people, after Jesus). Pure propagandistic maneuvering to promote this fallacy and to draw general attention!

It should be very interesting to know who, behind the scene, is moving the treads of this gigantic marketing global hoax. That this is lucrative is lucrative but this orchestrated campaign has more profound and obscure purposes or, more clearly described, diabolic…

Jesus, the Son of God, the Messiah, will prevail again lifting up His divine stature over the human misery. Those who exclusively want to reduce Him to the human dimension, apparently ignoring or ignoring at all His divine origin, will never succeed. To destroy the Christian’s faith, especially the divinity and the resurrection of Jesus, have always been the main objectives of some sectors who wish to make the world unstable in order to obtain advantages. They will never accomplish this...

24 febrero 2007

‘Pájaro Jai’, velero sin igual

(See the english version at the end)

En el dialecto de los Emberá, etnia que habita en la región del Darién panameño mucho antes de la llegada de los colonizadores españoles, el término jai significa algo así como ‘brujo’, de acuerdo a Damián Bacorizo, un indígena consultado hoy, vía telefónica, en casa de la Ex Gobernadora del Darién, Prof. Lesbia Alarcón, en La Palma, Darién. La literatura indica que este vocablo también es utilizado por los emberá para señalar los espíritus o jais. El Jaibaná es, por otro lado, uno de los personajes más importantes de la sociedad emberá, descrito como ‘brujo de la noche’ pues emprende sus acciones, principalmente, durante este período del día. Es un híbrido entre un curandero y un brujo o hechicero que utiliza el poder de los jais con propósitos muy diversos. Mientras más jais logre dominar, más poderoso será el Jaibaná, así como sus conjuros y remedios.

Jai es, también, parte del nombre que le dieron a un hermoso velero de dos mástiles, construido a inicios de la década del 90, con finas maderas de la selva darienita (cocobolo, níspero, María y Nazareno, entre otras), en el taller de los hermanos José De Jesús Alvarado Moreno (alias Pájaro) y Rufino Gómez Moreno, en la playa La Puntita de Arriba, poco más allá del longo donde el popular ‘Pinguilla’ (q. e. p. d.) pescaba zardas, en La Palma, cabecera de la maravillosa y exótica provincia darienita (el autor recuerda claramente la extensa colección de fotografías tomadas por su finado tío, Prof. Reinaldo A. Lay López, que atestiguan cada etapa de la construcción). A este fantástico velero, único en su clase en el mundo entero, le pusieron por nombre ‘Pájaro Jai’, tal vez en honor a ‘Pájaro’ -su constructor principal- quién falleció poco antes de terminar la obra, que fue culminada, magistralmente, por su hermano Rufino. La nave se hizo muy famosa pues su propietario la exhibió en importantes ciudades portuarias alrededor del mundo y transportó, por la Bahía de Panamá, a todas las candidatas del concurso internacional de belleza Miss Universe, celebrado en la ciudad de Panamá en el año 2003. Poco después, el magnífico velero sufrió graves daños en una terrible tempestad.

La construcción del ‘Pájaro Jai II’, como se le podría llamar -por mero convencionalismo- al actual velero ‘Pájaro Jai’, fue ordenada por su propietario, el estadounidense Sr. James Brunton, de larga trayectoria en Panamá, y construido por el experto darienita Rufino Gómez Moreno que, al igual que su difunto hermano Pájaro, aprendió la profesión de su tío José de la Antigua Moreno (q. e. p. d.), en Río Congo, Darién. Una extraordinaria, noble e importante tradición de familia que, ojalá, no se pierda, para orgullo de todos los panameños. Aún queda la esperanza que uno o más de los varones descendientes de estos dos talentosos y recios darienitas de raigambre hagan el relevo y continúen la muy especial tradición familiar…

Los conocedores de la verdadera historia quedaron sorprendidos cuando en el suplemento dominical Mosaico, del diario La Prensa (4 de febrero de 2007) se publicó el artículo “Del Darién al Mundo” (que fue el tema de la portada), en el que se desprende que los constructores del famoso velero fueron indígenas de la etnia Emberá. Los Emberá/Wounan son diestros artesanos de la madera del cocobolo y de la semilla de la Tagua o marfil vegetal, las cuales tallan o esculpen transformándolas en fieles y magníficas reproducciones de la diversa flora y fauna darienitas (tal vez son dos de las artesanías más finas y conocidas de Panamá). También producen las incomparables cestas de la palma ‘Naguala’ que pueden alcanzar precios de cinco mil Balboas o más (dependiendo del tamaño y la calidad) en los distintos mercados artesanales del país (especialmente en El Valle de Antón, provincia central de Coclé), cifra que podría parecer exagerada a quienes no conocen de arte. Hoy, las cestas son -más que un utensilio doméstico- una obra de arte considerada parte del acervo cultural de los pueblos indígenas, como ocurrió con las mundialmente conocidas Molas de la notoria etnia panameña Kuna. Además, los Emberá son excelentes constructores de piragüas (una embarcación estrecha un tanto parecida a una canoa) y botes, más no construyen barcos ni veleros. Son nuestros hermanos y son admirables pero la verdad es la verdad y siempre hay que defenderla. Al pan, pan y al vino, vino…

‘Pájaro Jai’, a sailing ship with no rival

In Embera’s dialect, ethnic group which inhabits the Panamanian Darien region long before the arrival of the Spaniards conquerors, the term jai means something like sorcerer, according to Damián Bacorizo, an indigenous that was interviewed today, via telephone, while in the house of former Darien’s Governor, Prof. Lesbia Alarcón, in La Palma, Darién. The literature indicates that this term is also used by Embera people to refer to the spirits or ‘jais’. The Jaibaná is, on the other hand, one of the main figures in the Embera society, described as a ‘night sorcerer’ because most of his actions occur during this part of the day. He is sort of a hybrid between a quack and a sorcerer or magician who uses the power of jais for very diverse purposes. The more the jais he dominates, the more powerful the Jaibaná will be.

Jai is, also, part of the name that was given to a beautiful two masts sailing ship that was totally built, at the beginning of the 90’s, with Darien’s jungle fine woods (cocobolo, níspero, María, and Nazareno, among others), at brothers José De Jesús Alvarado Moreno (alias Pájaro) and Rufino Gómez Moreno carpenter shop, located at La Puntita de Arriba beach, not further away from the “longo” where the very well known ‘Pinguilla’ (r. i. p.) used to catch zardas (a shark species) with a thick fishing line, in La Palma, capital city of marvelous and exotic Darien province (clearly remembered is the vast collection of pictures taken by the late uncle of the author, Prof. Reinaldo A. Lay López, in testimony of each step of the building of the vessel). A name was given to this fantastic sailing ship, number one in its class in the whole world: ‘Pájaro Jai’, maybe in memory of the late ‘Pájaro’ -its main builder- who passed away short before the completion his work, which was brilliantly finished by his brother Rufino. The vessel gained notoriety because the owner exhibit it in very important port cities around the world and, also, due to the fact that it was used to transport, across the Panama Bay, all contestants to the international beauty contest Miss Universe, held in Panama City, in 2003. Not long after this, the magnificent sailing ship was seriously damaged by a terrible sea storm.

The making of ‘Pájaro Jai II’, as it may be named -by mere conventionalism- the actual ‘Pájaro Jai’, was ordered by its owner, the United States citizen Mr. James Brunton, of long trajectory in Panama, and built by Mr. Rufino Gómez Moreno who, as his late brother ‘Pájaro’, learned the profession from his uncle, José de la Antigua Moreno (r. i. p.), at Río Congo, Darién. An extraordinary, noble, and important family tradition that, hopefully, will not be lost, for the pride of all Panamanians. Still, there is hope that one or more of the descendant males of these two talented and sturdy deep-rooted Darien men will follow this very special family tradition…


Those who know the true story were amazed when in the article “Del Darién al Mundo”/“From Darien to the World” (which was the front cover theme), published within the Sunday supplement Mosaico (February 4, 2007), appeared that the Embera were those who built the famous sailing ship. The Embera/Wounan ethnic groups are very skilful artisans of cocobolo wood and Tagua or vegetable ivory seeds, which they carve or sculpt to transform them into accurate and magnificent reproductions of the diverse flora and fauna of Darien region (perhaps these are two of Panama’s finest and well known handicrafts). They also produce the incomparable cestas (a kind of round baskets) from the “Naguala” palm reaching prices of five thousand Balboas (1 Balboa = 1 American Dollar) or more (depending on size and quality) at the different local handicraft markets (especially at the Valle de Antón, in the Coclé central province), an amount that may seems to be exaggerate to those who don’t know about art. Today, the cestas are -more than a domestic utensil- an art work considered to be part of the indigenous people cultural heritage, as occurred with the globally known Molas of the notorious Panamanian Kuna ethnic group. Furthermore, the Embera are excellent piragüa builders (a narrow boat close to a canoe) and small boats, but they do not built vessels or big sailing ships. They are our brothers and are admirable but the truth is the truth and always has to be defended. Bread has to be called bread and wine has to be called wine…

01 febrero 2007

Concienciación Ciudadana

En la ruta hacia el desarrollo socioeconómico y cultural (siempre deben ir unidos), los gobiernos y los ciudadanos deben mejorar muchas cosas que, simplemente, dejan mucho que desear de los panameños y muy mal paradas la cultura y la educación nacionales. Es muy evidente la debilidad de las autoridades llamadas a imponer la ley y el orden, aunada a una cultura de impunidad basada en el amiguismo, el tráfico de influencias y la corrupción. A continuación se citan algunos ejemplos de actitudes y comportamientos del diario vivir que hay que corregir cuanto antes, para hacer de Panamá un país con verdadera elegancia y clase.

Derrames de hormigón en las calles

Las empresas que se dedican al abastecimiento y bombeo de mezcla de hormigón para los sitios de construcción nunca tienen la política de instruir a los conductores y operadores de sus camiones mezcladores/dispensadores de este material para que no derramen mezcla sobre las calles causando imperfecciones sobre la superficie de rodaje. Los derrames solidificados pueden apreciarse en todas las carreteras del país -especialmente en la ciudad de Panamá, Capital de la República- y representan un grave problema pues dañan los neumáticos y son causa frecuente de accidentes, en ocasiones fatales. ¿Cuándo será que las autoridades nacionales (Tránsito y Transporte Terrestre, Ministerio de Obras Públicas y demás) exigirán a estas empresas que tomen las previsiones necesarias para evitar este perjuicio al país y a la ciudadanía?


Calles y ríos de la república: mega basureros

La basura se ha convertido en un serio problema en Panamá. Esto se debe, en parte, a la falta de educación del ciudadano panameño: ni los padres ni los educadores educan a sus hijos o estudiantes sobre la importancia de no ensuciar, de mantener limpios los alrededores y el medio ambiente, convirtiéndose esto en un círculo vicioso. Los ciudadanos están formados para mantener limpia su vivienda y el entorno inmediato de la misma pero no más allá. Por ejemplo, sacan los perros a hacer sus necesidades en los sitios públicos, pues piensan que así no tienen que limpiar en sus aposentos o predios; es más cómodo y económico tirar la basura al río (incluyendo desechos industriales sin tratamiento o desperdicios domésticos como estufas, lavadoras, refrigeradoras, colchones y cualquier otro objeto inservible) que llevarla o pagar para que la lleven a los vertederos municipales, provocando su contaminación y desborde en las épocas de lluvias; al conducir por las calles y avenidas de Panamá es muy desagradable y triste ver como la gente, de cualquier estrato socioeconómico, de forma despreocupada e inconsciente, tira la basura en las calles (papeles, latas, bolsas de basura, etc.) desde los autos particulares y los transportes públicos (taxis y buses) ya que existe el criterio de que para eso están los recolectores/vendedores de latas de aluminio y las “damas de amarillo” del Departamento de Aseo, que recogen la basura de las calles. El resultado de este comportamiento retrógrado, antisocial y falto de calidad ciudadana son las alcantarillas obstruidas y la inundación de las calles con el más leve aguacero. Las autoridades gubernamentales en general, los Ministerios de Educación y de Salud, los clubes cívicos, las ONG’s, la empresa privada y los ciudadanos conscientes y educados del país tienen que hacer algo al respecto y pronto. Faltan campañas de educación a la ciudadanía en general que estén orientadas a crear conciencia en el ciudadano común sobre la importancia de este tema. El gobierno tiene que implementar y perfeccionar las leyes existentes al respecto o crear nuevas leyes con el apoyo de la Asamblea Nacional de Diputados para lograr la educación de la ciudadanía. Los gobiernos municipales o locales no pueden hacer mucho sin la colaboración de la ciudadanía, para lograr este magnífico objetivo.

¡Que distinto y bonito sería recorrer este hermoso país por caminos, calles y avenidas limpias, en lugar de encontrar a cada paso el bochornoso espectáculo de la basura y la pestilencia generalizadas!¡Que maravilloso sería que los ríos, tanto de las áreas rurales como de las urbanas, pudieran mantenerse limpios, sin contaminación, para poder disfrutar de ellos plenamente!

Manejo agresivo

Las cifras de muertes por accidentes de tránsito en Panamá son preocupantes. Prácticamente a diario se escucha en las noticias los horribles accidentes de tránsito que ocurren y las causas más comunes son: manejar en estado de ebriedad, alta velocidad y agresividad al conducir (imprudencia). Las dos primeras causas de accidentes son bastante comunes en todas partes del mundo pudiendo disminuirse con mucha vigilancia, severas penalizaciones y multas altas. La agresividad al conducir es característica en toda la república, especialmente en la ciudad capital, Panamá. Es una actitud equivocada y temeraria muy acendrada en los ciudadanos, causante, con seguridad, de la gran mayoría de los accidentes. Probablemente no aparece en las estadísticas de la Dirección de Tránsito y Transporte Terrestre pues es denominada de mil y una formas (mal manejo, manejo desordenado, rebasar con doble línea amarilla, rebasar en curva, etc.), pero la verdadera causa, si se analiza con profundidad, es el manejo agresivo.


Pero, ¿qué es el manejo agresivo? Pueden haber varias causas que lo originan. Las principales son la vida acelerada en que se vive, que es causa de mucho estrés (por ejemplo, en la ciudad de Panamá) y una disfunción psicológica que, quizás, tiene parte de sus raíces en el juega vivo, hartamente conocido en Panamá. Para ilustrar, se presentan los siguientes ejemplos: 1) si un conductor que tiene la preferencia de vía observa que un auto va a ingresar a la vía principal, acelera su vehículo para no darle chance o impedirlo, aunque el otro tenga suficiente holgura para hacerlo (también arma un gran escándalo con la bocina); 2) cuando la luz del semáforo cambia a amarilla, los conductores siguen pasando e, incluso, en el instante en que se enciende la luz roja, uno o dos conductores aún se aventuran a pasar sin pensar que los conductores que acaban de recibir la luz verde se lanzan al cruce sin pensarlo, para evitar que otro auto adicional cruce (así ocurren muchos accidentes, por comerse la luz roja); 3) si un conductor va apurado no le importa rebasar en un tramo prohibido aunque ponga en peligro su vida y las de los demás.


Robo de las tapas de los alcantarillados y los cables telefónicos

Cuando se conduce por las calles de la ciudad de Panamá es usual encontrarse, de pronto, con que alguien sin entrañas (generalmente un "piedrero" o un maleante común) ha retirado la tapa de uno de los alcantarillados que están en medio de la calle. Si es de día se puede tener la suerte de ver la peligrosa abertura a tiempo de esquivarla. Si es de noche, las probabilidades de caer en estas trampas de muerte aumentan grandemente. Cuando es un auto el que cae, lo mínimo que puede suceder es que se rompan los muelles o los amortiguadores del vehículo y/o se dañe el aro y la llanta (como ya le ocurrió al Blogmaster de Palabra Justa), con un gran perjuicio económico para el conductor. Si cae una motocicleta o una bicicleta, además de la destrucción del vehículo, el conductor puede recibir serias lesiones corporales, incluyendo la muerte.

Los piedreros y los maleantes comunes no están solos en esto, obviamente. Si no existieran compradores y procesadores sin escrúpulos -personas que no le temen ni a la Ley ni a Dios- que anteponen sus mezquinos y sucios intereses al bien social, el robo de las tapas de los alcantarillados no sería un negocio y no ocurriría. Las autoridades saben quienes son pero no hacen nada para terminar con esta barbarie que deja muy mal a los panameños.

Igual sucede con el robo de los costosos cables telefónicos. Los miserables y cobardes criminales que perpetran estos actos dejan aisladas conmunidades enteras pues la empresa telefónica está, cada vez, más reacia a reestablecer la comunicación, no sin cierta razón, pues son las autoridades nacionales las que tienen que poner fin a este vandalismo sin precedentes en la historia de Panamá (se sabe quienes compran, procesan y venden el cobre).

Estos tipos de delitos contra la ciudadanía y la libre empresa son crímenes deleznables que están siendo tratados con mano muy suave por las autoridades competentes que no han realizado ninguna o poca investigación al respecto y, mucho menos, han implementado alguna medida para poner fin a esta abominación. Al igual que con el incendio del bus que costó la vida de dieciocho panameños, tendrá que ocurrir una tragedia para que las autoridades, finalmente, tomen cartas en el asunto y corran a apagar el "fuego", es decir, la crítica y el repudio de la sociedad. Quiera Dios que esto no suceda y se tomen las decisiones que tienen que tomarse a los más altos niveles gubernamentales y se aplique todo el rigor de la ley a los criminales y sus cómplices que son, igualmente, criminales.

Hace poco se robaron la tapa de la alcantarilla que está frente a la iglesia católica La Santísima Trinidad, muy cerca del cruce con la avenida Ricardo J. Alfaro. También se robaron una que está ubicada en una de las calles que conducen a la Vía de la Amistad, cerca del Colegio Chino-Panameño. Son vías muy transitadas. Se espera que el Ministerio de Obras Públicas las reemplace pronto y no se demoren una eternidad, como usualmente ocurre, para evitar una desgracia.

Soluciones

Para el problema de los derrames de mezcla de hormigón, la solución es muy sencilla: reunir a las empresas que se dedican a esta actividad, instruirlas sobre lo que tienen que hacer para ponerle fin a esto, vigilar el cumplimiento de las disposiciones e imponer sanciones a los infractores (reparación de las calles afectadas, multas, etc.). Es algo tan lógico y tan sencillo que indica que las autoridades competentes se hacen de la vista gorda o ni siquiera se han percatado del problema.

Los problemas de la basura y el manejo agresivo requieren de campañas de concienciación permanentes (de parte de los gobiernos, ONG's, empresas privadas, clubes cívicos, etc.) dirigidas a la educación de la ciudadanía, bien coordinadas interinstitucionalmente. Lograr un cambio en la actitud y el comportamiento de las personas no es cosa de uno o dos meses, requiere de un esfuerzo continuado. También se puede regular la deposición de la basura para incluir penalizaciones y multas o hacer cumplir las normas vigentes con rigor.



El robo de las tapas de los alcantarillados y el de los cables telefónicos son muy fáciles de acabar. Es increíble que aún no se haya tomado la decisión de hacerlo. Hay que investigar, fiscalizar y dar seguimiento a quienes se dedican al negocio de la compra, venta y procesamiento de estos materiales. Si es necesario debe regularse, de manera muy estricta, estos negocios. Los que sean honestos, pues los hay, que colaboren con las autoridades a poner fin a este desastre y a adecentar el país ya que el silencio los haría, también, cómplices...

21 enero 2007

The Middle East Tragedy: Reply to a Reader

An e-mail was received from Mr. Eugene Gershin, who monitor blogs, concerning a post (Terrorismo, Flagelo de la Humanidad) published in this blog ‘Palabra Justa’(May 19, 2006). Following is the Webmaster’s reply.

Mr. Eugene Gershin:

After reading some of the articles published in the blog 'Samson Blinded' (http://www.samsonblinded.com/blog ) I would prefer to call Mr. O. Shoher (or whichever his real name is) a radical, instead of what you called him to be an extremely controversial politician/writer about Israel, Middle East politics, and terrorism.

I went to Israel in 1993 and stayed there for about 6 weeks. As a Roman Catholic it was really a unique opportunity for me to be able to walk and to see all the sacred places where Jesus (a Jew by blood and in all other aspects) spoke (to all people)about His doctrine. Israel is, simply, a marvelous country, and I would like to see someday Jews, Muslims, Roman Catholics, and Orthodoxes to be able to live and practice their own religious believes in peace. That would be beautiful and I don´t think it is an impossible dream to accomplish.

I like Israeli culture and traditions a lot. I must say that -always- I have admire Israeli people for their courage to maintain it's integrity and right to exist as a nation in its own territory. But I also respect any other culture. For example, I believe that Palestinians have the same rights as Jews: they also deserved to have their own territory and to live in peace the way they want but WITHOUT affecting others. I don´t agree with ANY kind of extremism (all forms of discrimination or terrorism). I believe in respect, in dialogue, concerted decisions, and in a nice future full of love, peace, and pacific coexistence FOR ALL human beings (no matter religion, race or political differences). As a matter of fact, Palestinians live now in a constituted nation (the Palestinian National Authority of Cisjordania and Gaza Strip), with its own territory, but the Jews/Palestinians pacific coexistence is still not accepted (by none of the parties) because of irrationality, hatred, the obvious existence of ancient cultures of violence, old (I should say very ancient) resentments, political leaders with wrong attitudes or occult interests, and lack of concern about world's fate (the real possibility of a third -and last- world war). I must say that some "DEVELOPED" nations are also guilty of the Middle East tragedy (for different reasons like: the business of military equipment production and sales, any kind of "affinities", geopolitical and/or economic reasons, hypocrisy, terror, etc.).

I may continue writing about this important and vital issue for mankind but I'll tell you this: I don't want my Blog to be banned or be used to support any extremist, distorted or apocalyptic vision of life on this planet, because 'Palabra Justa' represents a way to express my own ideas and to try to contribute to bring some sense to this poor world.

Sincerely,

Eric Candanedo
Blog 'Palabra Justa'

14 enero 2007

Actualidades Panameñas

Retomando el tema del artículo El Proyecto de Ampliación del Canal Interoceánico de Panamá (publicado en este Blog el 20 de mayo de 2006), hay que reconocer que el Pueblo Panameño eligió la mejor opción: darle un voto de confianza al gobierno del Presidente Martín Torrijos para permitir la ampliación de la vía interoceánica a través de la construcción de un tercer carril en las exclusas con capacidad de tránsito para los colosos barcos Post Panamax u otros de mayor envergadura que puedan surgir en los próximos lustros. Felicitaciones al Pueblo Panameño, por tan acertada decisión. Ahora hay que mantenerse vigilantes en torno a la implementación de este mega proyecto, para asegurar que todo (licitaciones, contrataciones, compras, levantamiento de obras, etc.) se efectúe con verdadera transparencia y eficiencia. El gobierno, al mismo tiempo, debe continuar con los planes de modernización de los servicios que ofrece Panamá en torno a las operaciones del canal (construcción y administración eficiente de mega puertos, promoción y ampliación de la Zona Libre de Colón, adecuación y ampliación del abanderamiento de naves, desarrollo del turismo, etc.), para obtener la mayor ventaja y desarrollo posibles de la principal empresa nacional.

Dos temas de dolorosa actualidad en Panamá son el del transporte y el de la salud: 1) el incendio del bus que cobró la vida de dieciocho ciudadanos y 2) las más de cincuenta víctimas mortales (cifra que podría incrementarse como resultado de investigaciones que están en curso) ocurridas por consumo de varios tipos de “medicamentos” (el término venenos sería más correcto) producidos en el Laboratorio de la Caja del Seguro Social que contenían una sustancia tóxica (dietilenglicol) suministrada (¿criminalmente o por ignorancia?) por una empresa privada abastecedora de materias primas y recibida y utilizada negligentemente por los administradores y técnicos del tristemente célebre laboratorio. Estos dos casos son consecuencia de la mentalidad reactiva del panameño (citada en el artículo Consolidación de la Nación Panameña y de la Panameñidad, publicado en este Blog el 24 de julio de 2006): han tenido que ocurrir estas tragedias -que se veían venir en cualquier momento- para que el Gobierno y las Autoridades Nacionales respectivas reaccionaran con decisión y energía, en respuesta a la presión de la ciudadanía en general. Por un lado, se está estudiando la introducción de cambios sustanciales (que todos los ciudadanos esperaban con desesperación) para tener un Sistema de Salud unificado y verdaderamente orientado al servicio de la ciudadanía, abastecido constante y permanentemente con un amplio cuadro de medicamentos de primera calidad y con un sistema moderno que evite que, diariamente, los usuarios del sistema (generalmente los ciudadanos más humildes de Panamá, que son la inmensa mayoría) tengan que someterse a la indignidad de soportar largas esperas en filas kilométricas desde las cuatro de la mañana para tratar de obtener una simple cita médica o que les tomen muestras para análisis de laboratorio. ¿Es esto desidia o falta de capacidad para diseñar un sistema inteligente y justo (aún falta hacer justicia social en relación al alto costo de los medicamentos que los hace inaccesibles a los pobres)? Por otro lado, se están evaluando varias alternativas para establecer un servicio de transporte público eficiente, económico y decoroso para los usuarios de la urbe metropolitana y áreas aledañas para, de una vez por todas, eliminar el pésimo y peligroso sistema actual, ya colapsado desde hace mucho tiempo. Ojalá se logren estos cambios ya que el gobierno tiene todo el apoyo de la ciudadanía. Ojalá que no se trate de otra bravuconada de las Autoridades y que -cuando las cosas se “enfríen”- todo siga igual. Se le haría un grave daño al país.

Panamá está atravesando por un difícil e inestable período de transición entre el subdesarrollo y el desarrollo socioeconómico. Este salto cualicuantitativo requiere que el gobierno de turno y los dos o tres que le sigan planifiquen con luces largas y tomen las decisiones apropiadas de manera oportuna (minimizar el desempleo, lograr una buena distribución de las riquezas, reformar el sistema educativo para formar jóvenes y profesionales con la actitud, visión y preparación necesarias para intervenir con éxito en el competitivo mundo globalizado de hoy, lograr la estabilidad del Servidor Público mediante la implementación de la Carrera Administrativa y la Ley General de Salarios e Incentivos Salariales, lograr la modernización y verdadera socialización del Sistema de Salud Pública, desarrollar el turismo y sus sistemas de apoyo, adecuar la Constitución y las leyes, etc.). Hay mucho por hacer y puede lograrse si existe un genuino interés por el progreso del país, la valentía y voluntad política necesarias para afrontar estos retos y un verdadero amor por la Patria…

23 agosto 2006

Surco Estéril (Tercera entrega de esta novela)

Apertura de mercados: ¿bendición o maldición?

Habían transcurrido ya los diez años de moratoria y los aranceles de los productos frescos sensitivos, entre los cuales se hallaban todos los producidos en Porvenir y otros, habían sido eliminados, quedando sin protección el mercado nacional.

Los importadores nacionales de alimentos frescos iniciaron una ofensiva a gran escala, tendiente a hacer valer sus derechos en el marco de la nueva corriente aperturista administrada por la OMC y las IFIS. Se aliaron con grandes consorcios internacionales para dominar el mercado nacional de los productos frescos a través de la importación.

La compañía procesadora transnacional de tomate industrial instalada en Porvenir, calculando que podía importar materia prima mas barata, bajo las leyes de la estricta oferta y demanda, optó por fijar un precio de compra mucho mas bajo que el ofrecido tradicionalmente a los productores locales por su tomate, con base en el precio de referencia del mercado internacional. Muchos productores de tomate industrial, pequeños y medianos, tuvieron que abandonar el mercado, despidiendo a sus trabajadores, al terminar la zafra con costos de producción muy superiores a los ingresos obtenidos por la venta de su producto a los nuevos precios de compra impuestos por la compañía transnacional, amparada, legalmente, en las normas del comercio internacional. Simplemente, no pudieron subsistir. El gobierno, garante de la paz social, consciente del enorme problema socioeconómico que se le venía encima, subsidió durante varias zafras subsiguientes a los productores de tomate, aportando el monto faltante para completar el antiguo precio de compra pagado por la transnacional. La esperanza era que los productores se organizaran y optimizaran la producción del cultivo a través de la implementación de tecnologías de punta y de la adopción de sistemas de producción más eficientes, que les permitieran mantenerse en el mercado con los nuevos precios y seguir generando divisas y puestos de trabajo. Sin embargo, los productores, al no existir un programa estatal de transformación bien fundamentado, no reaccionaron y el gobierno no pudo mantener por mucho tiempo el subsidio, colapsando completamente la producción nacional de tomate industrial. La transnacional, al no tener oferta de producto nacional, importó su materia prima semi procesada y, a su vez, liquidó un gran número de trabajadores, la mayoría pobladores de Porvenir, que se ocupaban de estas labores en la planta procesadora para producción de ketchup, salsas y pastas de tomate.

Los propietarios de las lecherías productoras de leche grado C, que predominaban en Porvenir, también tuvieron que cerrar sus puertas ya que a las grandes empresas procesadoras les era mas rentable importar materia prima de mejor calidad y a precios mucho más bajos de los que ellos podían sostener. Se vieron forzados a despedir a todos sus trabajadores, creando un gran desasosiego entre la población. Al mismo tiempo, gran número de queserías artesanales, con predominancia de mano de obra familiar, tuvieron que cesar operaciones ya que los importadores traían quesos más baratos que los que ellos producían. Unas pocas se unieron, se organizaron y diversificaron sus productos, logrando subsistir e, incluso, mejorar.

Los productores de ganado bovino para carne, que se contaban entre los más tecnificados de la región, lograron capear el temporal pero pasaron momentos angustiosos. Los salvó el hecho de que la carne de bovino era muy cara en el mercado internacional y los cortes que se importaban, a precios prohibitivos para la mayor parte de la población nacional, eran para abastecer los restaurantes o cadenas de restaurantes más exclusivos o los congeladores de la gente rica. También los ayudó que los Requisitos Zoosanitarios para importación y las Licencias o Permisos de Importación, que emitía el Ministerio de Agricultura, tenían controles muy estrictos debido a la existencia de algunas enfermedades cuarentenarias o exóticas de alto riesgo para la ganadería nacional, como la fiebre aftosa. Incluso, algunas enfermedades emergentes de naturaleza zoonótica, como “las vacas locas”, mortales tanto para el ganado como para los humanos que llegaran a consumir carnes infectadas, hicieron más estrictos los controles, en general. Sin embargo, los ganaderos, mejor organizados que los productores agrícolas, no se durmieron en sus laureles y buscaron la manera de ser más eficientes a través de sus cooperativas y asociaciones, a las que casi todos estaban agremiados. Empezaron a introducir mejores pastos y razas bovinas, a utilizar avanzadas técnicas de mejoramiento genético de los hatos, como el implante de embriones, para mejor rendimiento y terneza de carne, así como a cambiar los sistemas de producción de pastoreo extensivo hacia los sistemas más intensivos como la semi estabulación y el confinamiento total. Como grupos organizados, lograron exportar su producto a mercados asiáticos muy selectos y exigentes a los cuales era muy difícil ingresar por la gran cantidad de requisitos sanitarios y de calidad que imponían. Una parte de los ganaderos no agremiados de Porvenir, viendo las ventajas de la agremiación, terminaron por afiliarse a algún grupo organizado y se beneficiaron de las facilidades, créditos y capacitación, así como de la implementación de paquetes tecnológicos que tenían que adoptar como requisito de la membresía. Aquellos ganaderos que se resistieron a los cambios tuvieron que abandonar la actividad al no poder competir.

Los porcinocultores tuvieron que luchar duramente pues, aunque tecnificados y relativamente eficientes, les era muy difícil exportar su producto a los megamercados de Estados Unidos y Europa, con altos subsidios para los productos de consumo interno. Además, en esos mercados no se consumían ni cabezas ni patas de cerdo, que eran exportados, a precios muy bajos y con subsidios adicionales, hacia mercados de países donde se consumieran estas partes, como el de Porvenir. Aunque suplían el grueso de la demanda nacional, el margen de ganancia para los porcinocultores de Porvenir y, en general, de todo el país, era mínimo y dificultaba la inversión en mejoras a las porquerizas y los mataderos. A pesar de estar libres de la “fiebre porcina clásica”, endémica en los países vecinos, tampoco podían exportar a esos mercados por sus altos costos de producción. Con el fin de incrementar su competitividad y el margen de ganancia, decidieron invertir en tecnologías de vanguardia y tuvieron que despedir a muchos trabajadores.

Los avicultores, altamente tecnificados, con un alto nivel de eficiencia en la producción y un alto estándar sanitario, abastecían la demanda nacional y tenían capacidad para exportar grandes tonelajes de carne de pollo y huevos a cualquier mercado internacional. Sin embargo, les era muy difícil incrementar su producción para incursionar en los mercados de Estados Unidos y Europa, altamente protegidos por subsidios internos y otros adicionales para los productos destinados a la exportación. Sus costos de producción eran muy elevados, principalmente por el costo de la energía eléctrica en el país de Porvenir, uno de los más altos del continente americano, especialmente para la producción primaria y la industria. Y era paradójico, ya que el país de Porvenir tenía muchos y muy caudalosos ríos para producir energía hidroeléctrica abundante y barata, en lugar de depender de la producción por centrales termoeléctricas, que utilizan bunker, un derivado del cada vez más costoso petróleo, del que no se habían descubierto yacimientos en el país. Sin embargo, un incidente circunstancial y triste cambió todo el panorama. Gracias a su excelente sistema zoosanitario, incluida la vigilancia epidemiológica, el país de Porvenir estaba libre del virus causante de la “gripe aviar”, terrible y mortal enfermedad contagiosa que diezmaba la producción de aves en Asia, causando pérdidas multimillonarias. El virus se había mantenido por años dentro de esta región del mundo, en distintas especies de aves de corral. De forma inesperada, en la provincia de Cantón, en China Continental, apareció una cepa del virus que logró replicarse en los humanos y algunas aves silvestres, provocando algunas muertes entre los trabajadores de las granjas y luego entre la población civil de los centros urbanos. Una mutación del virus, conocida como la variante “H5N1”, había convertido la “gripe aviar” en una enfermedad zoonótica de muy alta peligrosidad. La peste se fue expandiendo a muchos países de esa región, creando una crisis de grandes proporciones socioeconómicas y de gran impacto en la salud pública mundial. Una vez que el hombre se convirtió en víctima y vehículo de la cepa mutante del virus, esta se difundió hacia varios países de África y Europa, con gran rapidez. En el Viejo Continente apareció primero en Francia, Alemania, Holanda y Suiza, quedando Europa desabastecida de carne de pollos, al igual que Asia, al sacrificar masivamente todas las aves de corral en sus granjas, en un desesperado intento por erradicar la cepa mutante del virus. La enfermedad estaba a punto de convertirse en una pandemia. Entonces –maldición para unos, bendición para otros- se abrió un enorme y lucrativo mercado de exportación de carne de aves para los países productores libres de la enfermedad, entre estos el país de Porvenir.

- Oye, Eugenio, escuché que a Juan le ha ido muy mal en la producción de tomate. ¡Pobre! Le estuve aconsejando que se reconvirtiera a otros cultivos que pudiera exportar o a algunas especies menores que podrían tener muy buena aceptación entre nuestros consumidores, pero no escuchó. Incluso, le hablé de unos planes del gobierno de introducir la plasticultura en el país, que abre grandes posibilidades para el tomate de exportación, especialmente el de mesa. Dijo Sergio con tristeza.

- Si, hombre. Por fortuna ya había terminado de educar a sus tres hijos. Los tres se graduaron en la universidad y los dos mayores, la Nidia y el Gabriel, ya están trabajando en la capital. Tu sabes que aquí hay poco atractivo para la juventud y no hay trabajo para ellos. Nada más le queda el más chico, Benjamín, en casa, porque acaba de graduarse. Pero ya está buscando trabajo y creo que pronto se va a vivir con los hermanos que ya compraron un apartamento en la capital. Ahora mismo se quedan Juan y la vieja solos. Está sin hacer nada y muy deprimido. Hay que conversar con él y ayudarlo a pensar en algunas posibilidades. Afirmó Eugenio.

- Y a ti, ¿cómo te ha ido? Ya se que vendiste la finca, con todo, a unos colombianos. ¿Qué harán con esas ochenta hectáreas que tenías? Y, ¿cuáles son tus planes? Preguntó Sergio a viva voz.

- Mi hermano, yo ya estoy viejo y cansado. Mis cuatro hijos ya hace rato que se fueron para la capital y están bien establecidos allá. Tuve la dicha, igual que Juan, que todos salieron estudiosos, son buenos profesionales y están en la empresa privada haciendo sus carreras. Por lo menos para eso me sirvió la lechería. La Mirna y la Esperanza ya se casaron por allá y tiene, cada una, un nietecito. Hasta ahora no he podido disfrutar de ellos. La vieja y yo estamos pensando seriamente en mudarnos cerca de los hijos, comprar un apartamentito y vivir de las rentas, como se dice. Por suerte yo pagué mi seguro social y ahora me van a jubilar en un par de meses. Quiero pasar tranquilo mis últimos años con mi fiel compañera de toda la vida y ver crecer a los nietos. De vez en cuando nos iremos a dar un paseito por algún lado, ¿no? Nunca hemos salido. Si que voy a extrañar esta vida que dejo atrás…los caballos, las vaquitas, los ordeños en la madrugada, mis ex empleados que ya son como de mi familia, la leche cuajada, las torrejas de maíz nuevo, el quesito blanco prensado…Mejor no sigo. Dijo Eugenio con una melancólica sonrisa en los labios, con un nudo en la garganta y con la mirada lejana, como evocando tiempos mejores.

- Y, ¿qué hay de los colombianos? Insistió Sergio.

- Lo único que sé es que traen mucho dinero y quieren comprar cuantas fincas puedan por los alrededores. Aprovecha antes que te quedes solo y limpio porque la cosa se va a poner arrecha, socio. Están pagando lo que les pidas. Parece que, con sus millones, van a lanzar una agricultura de primera línea, agrícola, pecuaria y agroindustrial, con miras al mercado local y a la exportación. Quizá esto le de una nueva oportunidad y vida al pueblo. Siento a veces que la mayoría de los nacionales miramos muy de cerca, solo el presente. Vivimos en nuestro pequeño y estrecho mundo esperando que el gobierno decida todo por nosotros, nos resuelva todo y nos tire la toalla cuando las cosas se ponen feas. Es cultural, yo creo. Nadie nunca nos enseñó a trabajar unidos hacia un mismo fin, a calcular, a planificar, a proyectarnos hacia el futuro, a soñar en cosas grandes y bonitas. Nadie nunca nos enseñó que el mundo es inmenso y está lleno de posibilidades, de oportunidades, a la vuelta de cada esquina y a la espera de que las aprovechemos. Sentenció Eugenio, saliendo de su estado retrospectivo.

- Así es, amigo mío. Opino como tú. Además, pienso que, desde el nacimiento de la república, se nos acostumbró al clientelismo político y a que el gobierno de turno haga todo por nosotros. Lo que hace un rato decías. Esta actitud, tan mediocre, como que nos ha cortado la iniciativa, el empuje, el temple. Son los partidos políticos y los gobiernos los que deciden todo en este país nuestro y, como vemos, con sus excepciones, la población está sumida en una inercia total. Casi todos los gobiernos que hemos tenido han contribuido un poco a esto, sabiendo el enorme daño que causaban. Promesas de trabajo y de progreso para todos durante las campañas políticas de cada cuatro o cinco años, oferta de grandes programas para el desarrollo de los sectores primarios como el nuestro, más salud, más educación, menos criminalidad, menos corrupción…¡Puras falsas promesas! Cuando llegan al poder, comienzan las botaderas masivas que se extienden hasta los dos primeros años de gobierno; comienza la robadera, cuando aún se oyen los ecos de las promesas electorales de guerra contra la corrupción. Reaparece el dañino tráfico de influencias, la burocracia asfixiante se intensifica y, como respuesta, se afianza y se acepta la coimería como un mal necesario para que las cosas caminen…Es muy triste…La educación -a todos los niveles- es cada vez más mediocre y deficiente y no responde ni a los cambios ni a las necesidades del entorno, la administración de la salud pública está estancada y con muy pocas inversiones, el Seguro Social está a punto de colapsar, los medicamentos están entre los más caros del continente…En fin, un desastre…Es un círculo vicioso de nunca acabarse. Es insostenible. Lo peor es que, en cierto modo, todos somos cómplices pues estamos acostumbrados a esta mediocridad y la toleramos, la aguantamos, nos resignamos a ella. Dijo Sergio en un tono entre airado y decepcionado.

- Así es…Y tú, ¿cómo ves las cosas?, ¿qué harás? Alcanzó a decir Eugenio, meditativo.

- Bueno, tu sabes que el negocio de los pollos y los huevos va más o menos bien. Hay mucha competencia interna así que estamos acostumbrados a manejarnos en este ambiente. Nuestro problema inmediato, hasta hace poco, era que no podíamos incrementar la producción para exportar, principalmente, por dos razones. Primero, la historia de toda la vida, que los gringos y los europeos subsidian su producción haciendo imposible la penetración de nuestros productos, que nada tienen que envidiarle a los de ellos, en sus mercados. Encima, nuestros costos de producción son elevados, no por ineficiencia en el manejo de los pollos de engorde o las gallinas ponedoras, uso de tecnologías de producción atrasadas, ni nada por el estilo. Todo lo contrario, tenemos la mejor tecnología disponible a nivel mundial para el manejo de las parvadas y la actualizamos permanentemente. Lo demuestra nuestra tasa de conversión alimenticia, al nivel de las mejores del mundo. Más bien, es por el alto costo de uno de los insumos que más se utiliza en este negocio: la electricidad. Manifestó Sergio, cavilosamente.

- Antes, -interrumpió Eugenio- cuando el Estado poseía la ENE, Empresa Nacional de Electrificación, el costo de la electricidad era muchísimo más bajo, en especial para las empresas y las clases sociales de menos recursos. Las clases medias eran las que pagaban el pato de esta medida populista para ganar adeptos pues les aplicaban altas tarifas, según el área geográfica de residencia, que nada tenían que ver con la lectura de los medidores de consumo. Tu sabes, de algún bolsillo tenían que sacar los costos, menos de las arcas estatales. ¡Las clases medias eran las que pagaban el subsidio eléctrico! ¡Qué abuso! Con todo, muchas empresas acumulaban morosidades multimillonarias en los pagos del servicio, dando jugosas coimas a gerentes y funcionarios corruptos de esta empresa estatal, especialmente cuando los dueños tenían buenas palancas políticas. Por supuesto, esta información no era de dominio público. La palabra transparencia no existía en el argot estatal, en esos tiempos.

- He aquí, precisamente, uno de los mayores fallos de la implementación, en este país, del llamado neoliberalismo imperante que nos fue impuesto por los países ricos y las famosas Instituciones Financieras Internacionales o IFIS. Esta corriente mundial, no sé si llamarla mejor “conjura del Hemisferio Norte”, se sustenta en la apertura total de los mercados, la eliminación de todas las distorsiones que obstaculizan el libre comercio mundial (no solo las de los países pobres del Hemisferio Sur) y persigue una gestión de los Estados Miembro centrada en su rol normativo y regulador. Justamente, una de las consecuencias esperadas, era la disminución drástica de las planillas estatales, que nunca ocurrió en nuestro país por una aberración del sistema político partidista criollo: el decadente clientelismo político, que hace que el Estado sea el mayor empleador. En fin, se planteaba un enfoque reduccionista del papel del Estado, incluyendo su participación como empresario, dizque con el fin de incentivar las inversiones, nacionales e internacionales, en el país. Esto último, como sabes, terminó en la privatización de empresas estatales, como la ENE y la ENTEL o Empresa Nacional de Telecomunicaciones, entre otras cuantas. Lamentablemente, el Estado nunca cumplió con su papel normativo y regulador, dejando al país a merced de estas empresas. Y, ¿quiénes crees que son los dueños o mayores accionistas de estas nuevas empresas? ¡Poderosos consorcios o empresas de los países ricos del norte, por supuesto, que son las únicas con capacidad para invertir a estos niveles! Pasamos de un ineficiente monopolio estatal a un asfixiante oligopolio de capital privado extranjero que mantiene altísimos niveles de rentabilidad ofreciendo servicios costosos y de baja calidad, a costa del pueblo, y con enormes fugas de divisas para el país. Por un lado, controlan las antiguas empresas estatales proveedoras de los servicios básicos y, por el otro, invaden nuestro mercado local con sus productos agropecuarios frescos subsidiados, en detrimento de la producción nacional. Negocio redondo, ¿no? Afirmó Sergio.

- Lo que dices es preocupante -dijo Eugenio, cabizbajo, apurando el último trago de su pinta de cerveza- pues siento como que nos están acorralando y no sabemos a dónde nos quieren llevar. A veces pienso que este cerco económico que nos están tendiendo es otra forma de vasallaje.

- Bueno, si nos cruzamos de brazos, eso mismo es lo que va a pasar -terció Juan que, junto a Pastor, se había sumado al grupo. Y tendremos que buscar nuevas alternativas y plantear nuevas estrategias, nosotros mismos, pues de otra forma nos comerá el tigre. Lo primero es hacer causa común pues la unión hace la fuerza. Luego, examinar, de manera objetiva, distintas opciones, para estudiar a fondo aquellas con mayores posibilidades. Tendremos que estudiar, detalladamente, la forma de poner en práctica las que elijamos: equipamiento, infraestructura, financiamiento, capacitación, mercado, etcétera. También tendremos que conversar con el gobierno para explorar de qué manera, en su rol de facilitador, podrá ayudarnos a hacer nuestro sueño realidad. ¡Oiga, mesero, una ronda a mi cuenta y bien frías, por favor! ¡Quiero brindar porque hoy, sábado 4 de marzo, he vuelto a nacer!

- Este hombre está que vibra de energía por una buena noticia que hemos recibido hoy. De verdad que hemos vuelto a nacer pues ya nuestra forma de vivir, de tantos años, había terminado. Pero ahora tenemos una excelente oportunidad, gracias a una idea brillante de Juan. ¡Salud, amigos -dijo Pastor, chocando su botella contra las de los demás y tomando un largo trago del frío y dorado líquido. ¡Por el éxito de nuestra futura operación!

La tarde sabatina era fresca y el fuerte viento del norte mecía las ramas y hojas del imponente almendro que estaba a la entrada del jorón “Orgullo de Porvenir”, ubicado frente al parque central, por su lado sur.

13 agosto 2006

Perfeccionamiento de la equidad en Panamá: La Carrera Administrativa y la Ley General de Salarios

La República de Panamá es muy joven y está atravesando por una serie de graves crisis socioeconómicas por las que tienen que transitar todos los países faltos de evolución social, en la ruta hacia su desarrollo socioeconómico. En Panamá esto se agrava pues los panameños han estado sometidos a prolongadas influencias foráneas -desde antes del inicio de la república hasta hace poco más de un lustro (ver Consolidación de la Nación Panameña y de la Panameñidad, en este blog)- lo que ha impedido que tomen plena conciencia de su identidad como Nación y que no hayan desarrollado un esprit de corps o espíritu de grupo (o de unión). Esto los hace actuar de forma reactiva (a la defensiva o al contragolpe), anárquica y disociativa (en distintas direcciones o en direcciones opuestas), haciendo que el país no avance al ritmo que debería, al no hacer un uso óptimo de las abundantes bendiciones que la Madre Naturaleza (Dios) les otorgó.

El desgaste social que se ha generado por años, producto de esta errónea y perjudicial actitud, es muy grande. Es por esta razón que los “pases de factura” y el “juega vivo” están muy arraigados en la psiquis del panameño y constituyen los motores principales que controlan su modo de pensar y actuar. Los pases de factura traen consigo la crisis social, política e institucional por la que atraviesa el país; el juega vivo es símbolo de la doble moral y la corrupción.

La actual crisis del sector educativo panameño es un claro ejemplo de lo que trata de ilustrarse en este escrito sobre la falta de equidad y la psicología del panameño. Sabiendo que se avecina el referéndum por la ampliación del canal interoceánico, los educadores panameños han utilizado el momento preciso para exigir al gobierno de turno un incremento salarial. El razonamiento, a la luz del equivocado comportamiento reactivo que se ha señalado, es: "somos miles de educadores, nuestro voto (y el de nuestras familias) tiene un peso específico muy grande que podría inclinar la balanza y el gobierno -que necesita del voto del educador en esta coyuntura nacional- tendrá que acceder a nuestras demandas salariales o, de lo contrario, castigaremos con los votos al proyecto de ampliación del canal, que morirá en su cuna". Esto es independiente de si los educadores merecen un incremento salarial (en efecto, lo merecen, igual que muchos otros panameños agremiados o no agremiados), de si el aumento exigido rebasa las posibilidades financieras reales de la Nación (ya que, siguiendo la lógica del razonamiento central de este artículo, si se aprueba el incremento a los educadores otros gremios poderosos también pedirían el suyo, por lo que el gobierno tratará de dilatar la negociación, hasta el último momento, para evitar una catástrofe económica nacional), de si el sistema educativo nacional requiere de una reforma profunda e integral (empezando por la formación académica, ética y moral de los educadores, la supervisión y los programas de actualización y perfeccionamiento), de si los padres de familia no están cumpliendo con la importante misión de formar adecuadamente a sus hijos (¿cómo podrían si gran parte de los hogares están formados por madres solteras muy jóvenes o parejas muy jóvenes con una formación de hogar incompleta, sin preparación académica y, por ende, incapaces de enfrentar sus propios problemas del diario vivir y, mucho menos, de orientar y apoyar apropiadamente sus hijos?) o de si es verdaderamente necesario el tercer juego de esclusas para la sostenibilidad del canal (ver El Proyecto de Ampliación del Canal Interoceánico de Panamá, en este Blog). El asunto podría empeorar si otros gremios, para pescar en río revuelto, se sumaran al movimiento de los educadores, creando un efecto de dominó que desestabilizaría completamente el país y acarrearía funestas consecuencias socioeconómicas para Panamá. Da pena y causa dolor que quienes están llamados a ser modelos e instruir la juventud panameña en los altos valores patrióticos, civiles, éticos, morales y espirituales sean los primeros en dar la espalda a estos sagrados principios, así como al presente y futuro de este país, por un fin tan mediocre como egoísta (ya el gobierno entregó una propuesta de incremento salarial razonable que se ajusta a la capacidad actual del Tesoro Nacional y considerando muchos otros compromisos pendientes con otros sectores). Afortunadamente, todavía quedan muchos educadores conscientes que piensan como panameños y que se oponen vigorosamente a la actitud extremista de ciertos líderes magisteriales y educadores que han antepuesto sus intereses mezquinos a los de la Patria. Estos educadores, de verdadera vocación y patriotismo, han asumido una actitud pro activa y están dispuestos al diálogo sensato y civilizado con las autoridades educativas nacionales por el logro de sus justas aspiraciones gremialistas, por el retorno a clases (para nutrir con su conocimiento y discernimiento a los educandos) y por la paz, el progreso y la estabilidad nacionales.

La mayoría de los gremios y ciudadanos reaccionarían de manera idéntica. Ciertamente, este no es un comportamiento exclusivo de los educadores. Esta destructiva y conflictiva actitud representa un escollo enorme para el desarrollo integral del país pues lo limita grandemente. Es un asunto de urgencia notoria para el Estado y todos los gobiernos implementar las acciones correctivas que sean necesarias (capacitación, concienciación, promoción, etc.). Los que, de verdad, sienten amor por este país maravilloso deben hacer causa común y, en el entorno en que viven o se desempeñan, hacer lo que esté a su alcance para tratar de revertir esta situación.

Panamá, a pesar de ser un país extraordinario, desde muchos puntos de vista (incluyendo la riqueza genética de su población, su ubicación geográfica y su rica biodiversidad natural), adolece de muchas inequidades socioeconómicas que tienen que ser corregidas, lo antes posible, para que el país pueda avanzar, firmemente, hacia un desarrollo integral sostenido y equilibrado. Habría que comenzar por una profunda reestructuración de todo el Sector Público, sistémica y sistemática, para erradicar la burocracia y el tortuguismo crónico que lo asfixian (agilizando los trámites y procedimientos legales), adecuando las leyes a las exigencias que demandan los entornos nacional y mundial, incentivando las inversiones locales y extranjeras y promoviendo la lealtad, la dedicación, la eficiencia, la honestidad y las actitudes correctas en los Servidores Públicos.

Un buen comienzo sería establecer, finalmente, la tan largamente esperada Carrera Administrativa para el Servidor Público. Desde el principio, tiene que hacerse bien, transparentemente, sin subterfugios, pensando solo en el bienestar y la estabilidad del país y de todos los panameños. Esta Ley garantizaría la estabilidad del Servidor Público (sin importar su filiación política) y su desempeño laboral (mediante un sistema de evaluación objetivo e independiente). Para muchos, hoy día, esta sería una decisión política descabellada, pero es la única manera de rescatar la dignidad de los servidores públicos que se ven en la necesidad de negociarla para lograr una frágil estabilidad laboral o, simplemente, un puesto de trabajo temporal (para agravar la situación, el desempleo es alto y las ofertas de trabajo en el sector privado no suplen la demanda, por falta de incentivos y leyes adecuadas para el fomento de la inversión). El gobierno actual está dando pasos muy firmes para que, en pleno siglo 21, el Servidor Público de la República de Panamá cuente, por primera vez, con una estabilidad laboral que solo dependa de su dedicación y responsabilidad laboral y que lo haga sentirse orgulloso de servir al Estado panameño.

Una buena ley de Carrera Administrativa necesita de un complemento importante que contribuiría al establecimiento de un sistema verdaderamente equitativo de la gestión pública: una Ley General de Salarios e Incentivos Salariales. Esta Ley establecería un sistema salarial uniforme para todos los servidores públicos, sujeto a revisión periódica, basado en los méritos alcanzados (escolaridad, nivel académico, actualizaciones, antigüedad, logros, etc.) y en un sistema de incentivos salariales adicionales, vinculado al desempeño laboral. Ya no serían necesarias las Leyes Especiales existentes en la actualidad que se lograron a base de luchas gremialistas y que, en su momento, fueron una solución parcial a la falta de expectativas salariales decorosas para el Servidor Público. Estas Leyes Especiales han contribuido, sin ser ese su fin, a profundizar aún más la situación de inequidad imperante. También simbolizan el alto grado de individualismo y disociación social del panameño. Una Ley General de Salario contribuiría a unir, aún más, al pueblo panameño y a hacerlo sentirse orgulloso de ser parte de esta Nación.


Con estas dos leyes, el Sector Público panameño ganaría grandemente en estabilidad laboral y salarial. El país daría un gran salto en lo que a equidad respecta, poniéndose a la par de los países desarrollados. Ya no habría necesidad de que los distintos gremios o agrupaciones de servidores públicos estén cabildeando o midiendo fuerzas con los gobiernos de turno, comportándose como una oposición política. Tampoco sería necesario que estuvieran a la caza de eventos coyunturales, como es el caso actual con los educadores y el referendum por la ampliación del canal, que -a todas luces- es un vulgar chantaje que denota falta de calidad y deslealtad con la Nación pues a los temas de Estado no se les pone condición (la ciudadanía podría preguntarse cuál habría sido la intención de voto de los educadores, si el gobierno hubiera aprobado el incremento salarial que exigen). Los gremios o agrupaciones de servidores públicos concentrarían su acción en temas trascendentales como, en este caso, la mejora del sistema educativo, la formación de los docentes y la calidad de la educación. Los educadores estarían dedicados a la adecuación del sistema educativo panameño -de la mano con las autoridades del MEDUC- a las exigencias del entorno y muchos otros temas de importancia estratégica para la educación del país que desde hace mucho tiempo no se abordan.


Estas leyes son estratégicas para la institucionalidad, la paz social y el desarrollo de Panamá. Ojalá que el gobierno de turno y el que siga incluyan ambos temas como prioritarios en sus agendas de trabajo. Harían un gran servicio a la patria...

10 agosto 2006

Voluntarios para Apoyar al Hogar Divino Niño en Labor Humanitaria

Este anuncio va directo al corazón de personas caritativas que deseen regalar amor, ternura, atención, soporte espiritual y tiempo de calidad a bebés y niños pequeños del HOGAR DIVINO NIÑO (de la Fundación Ofrecer un Hogar, fundada por Monseñor Rómulo Emiliani), localizado en “Los Ríos”, en el área revertida de la Ciudad de Panamá. Se trata de niños y niñas sin hogar o sin una figura materna adecuada y, por ende, carentes de amor y ternura, dos elementos esenciales en la formación anímica, espiritual e intelectual del ser humano, así como de su futuro desempeño en la sociedad.

Devolvamos, con entusiasmo, algo de las muchas bendiciones con que Dios nos ha colmado durante nuestro paso por el mundo. Ayudemos al desarrollo espiritual y humanístico y a la educación de estos pequeñines que, en el futuro, serán ciudadanos modelo de las generaciones venideras. Hagamos de este un mundo más acogedor, solidario y sostenible y demos gracias al Señor por la oportunidad que nos brinda de contribuir a esta noble causa. Sentirá la enorme satisfacción del deber cumplido.

MÁS INFORMACIÓN:

Búsquela en el Sitio Web de la Fundación Ofrece un Hogar: http://www.fundacionofreceunhogar.org.

Para recibir el Formulario de Inscripción o información más detallada, comunicarse con:

Lizi Rodríguez, Coordinadora de Voluntarios del Hogar Divino Niño (lizirod@cableonda.net o lizirod@gmail.com).

Yolanda Carrasco, Directora del Hogar Divino Niño, Teléfono (507) 317 – 9054.

27 julio 2006

Surco Estéril (Segunda entrega de esta novela)

¿Cambio de época o época de cambios?

Finalmente, tal como había anticipado Sergio, al gobierno no le quedó otra salida que firmar, en septiembre de 1997, el vinculante documento de adhesión del país al Convenio de Marrakesh, que dio origen a la Organización Mundial del Comercio (OMC). Y los cambios, por presiones tanto internas como externas, no se hicieron esperar…

La primera acción obligada del gobierno fue, en efecto, el desmantelamiento progresivo del sistema arancelario que, por años, había protegido celosamente la producción nacional. Los países ricos impusieron su ley y, en flagrante y abierto desacato de la normativa de la OMC mantuvieron los megasubsidios a su producción, que representaban la más grande injusticia y distorsión en el escenario del comercio internacional.

Por un lado, los gobiernos no supieron guiar a los productores agropecuarios hacia la verdadera y permanente transformación y modernización de sus sistemas productivos. A lo interno, fue demasiado lento en introducir los cambios y adecuaciones que se imponían en sus servicios de apoyo al comercio de los alimentos, en la adecuación de sus infraestructuras y en la implementación de programas de fomento y apoyo a la transformación agropecuaria hacia cultivos y rubros con mayor potencial de competitividad.

Por otro lado, muchos pequeños y medianos agricultores continuaron ignorando las nuevas reglas del comercio internacional, como queriendo tapar el sol con las manos, sin organizarse en cooperativas o asociaciones de producción, con mayores posibilidades de adaptarse a los cambios del entorno para poder competir. Insistieron en sembrar los mismos cultivos tradicionales, con los cuales ya no podían ser competitivos en el nuevo orden mundial de las economías abiertas, utilizando tecnologías y sistemas de producción insostenibles, por lo anticuados y poco amigables a los agroecosistemas.

- ¿No se los había dicho? Ya el gobierno de turno firmó. Estamos dentro de la OMC. Tenemos que organizarnos e informarnos adecuadamente para implementar los cambios que se requerirán en nuestros sistemas de producción, si es que queremos mantenernos en el mercado. Tenemos que aprovechar las leyes e incentivos que el gobierno ha prometido para prepararnos bien para la dura competencia que se avecina. Dijo Sergio con mucha visión.

- Ojala que cumplan. Siempre prometen muchas cosas para tranquilizarnos y son pocas las que cumplen. Lo único que les interesa de nosotros a los partidos políticos es el voto, cada cinco años. Aseguró Eugenio con una expresión de desilusión en el rostro.

- Esperemos que el gobierno prepare un buen equipo de negociadores para negociar bien el asunto de los techos arancelarios por rubro, como le llaman. La desventaja es que estamos entre los últimos en ingresar a la famosa OMC y ahora nos toca negociar con base en lo que han logrado otros países que se nos adelantaron en el proceso. Manifestó Juan con incredulidad.

- Para qué lamentarse ya. Cuando debimos no lo hicimos y ya es pan comido. Ahora tenemos que ver como nos organizamos y salimos adelante. Espero que el gobierno tome en cuenta a los sectores productivos cuando empiece las negociaciones porque ellos sabrán mucho de leyes, de economía y otras cosas pero de agricultura nada o muy poco. Para que la negociación se encamine bien, o sea, para que podamos sacar el máximo beneficio posible, como país, tienen que tomarnos en cuenta. Señaló Eugenio con escepticismo.

- Yo, por lo pronto, trataré de formar una cooperativa de producción. Espero contar con mis colegas y amigos del sector avícola. Tendremos que aportar algunos recursos monetarios, como capital semilla, para iniciar operaciones y, también, hablar con los del INACOOP para que nos ayuden y capaciten en la filosofía y los procedimientos del cooperativismo. Así seremos sujetos a préstamos mayores para invertir en nuestro proceso de adaptación a los nuevos tiempos. Aconsejó Sergio.

- Y, ¿qué es eso del INACOOP? ¿Con qué se come eso? Dijo Juan.

- Es el Instituto Nacional de Cooperativismo. Con el primer préstamo tendremos que contratar los servicios de algún asesor en producción y comercialización de aves y huevos. Es obvio que necesitaremos ayuda. Requeriremos de un experto que nos ayude a actualizar nuestros sistemas de producción, nos enseñe su funcionamiento, nos acompañe durante nuestros primeros pininos, para asegurar el éxito, y nos enseñe a diseñar y establecer las mejores estrategias comerciales. Amplió Sergio.

- ¿De cuánto sería el aporte para el capital semilla? Estaría dispuesto a dejar la lechería por los pollos pero dependerá de cuanto me cueste la reconversión y de cuánto sea este monto. Indicó Eugenio.

- Yo también. Presiento que esta va a ser una época de muchos y grandes cambios…Dijo Juan.

- Esto dependerá de cuántos colegas agricultores logre interesar en esta iniciativa que tiene una relación directa con nuestra sobrevivencia misma como productores. Mientras más se afilien, más bajo será el aporte para el capital semilla. Es cierto, Juan, lo que viene, además de un cambio de época, es una época de grandes cambios que habrá que enfrentar con inteligencia y buenas estrategias para salir adelante juntos. Concluyó Sergio.

24 julio 2006

Consolidación de la Nación Panameña y de la Panameñidad

Aunque la nación panameña existe como tal desde antes de la llegada de los españoles al istmo, fue su “descubrimiento” (dependiendo del lado del que sea analizado) y conquista que la hizo trascender al resto del mundo conocido. Antes de la llegada de los europeos, el istmo poseía todas las características de una nación: su pequeño y angosto territorio estaba relativamente aislado del resto de los territorios continentales (quizás por haber sido el último eslabón de tierra firme en emerger del fondo del océano) y era cohabitado por un puñado de etnias que tenían muy poco en común entre si (racial y culturalmente) o con aquellas que habitaban los vecinos territorios hacia el norte o el sur del continente. Los indígenas del istmo no guardaban relación -genética, social o cultural- con los de los actuales Canadá o Estados Unidos. Tampoco estaban relacionados o emparentados con los Aztecas ni sus antecesores o con los Mayas de la actual Centroamérica. Mucho menos, con las etnias de los territorios de América del Sur, de las que los separaba una infranqueable barrera selvática natural. Es posible que haya habido comunicaciones y hasta pequeñas migraciones ocasionales entre las etnias de la América Indígena pero, al no existir el caballo en este continente, la capacidad de desplazarse grandes distancias era mínima pues los “amerindios” tampoco dominaban el mar. Tal vez fueron los mismos españoles quienes, por mar, transportaron indígenas del istmo hacia el sur (durante la conquista del Imperio Inca, planeada en Panamá) y viceversa (al transportar indígenas hacia España para mostrarlos a los reyes como novedosa curiosidad del, para ellos, “Nuevo Mundo”).

Desde la conquista y colonización de la Panamá Indígena, pasando por la génesis y desarrollo de la Panamá Mestiza que emergió vigorosa de ese primigenio y fecundo amalgamamiento de razas y culturas (aborígenes sometidos, europeos conquistadores y negros africanos esclavizados), continuando con la posterior y gloriosa independencia de España y la casi inmediata y sumisa unión a la Gran Colombia (siguiendo los sueños del Libertador Bolívar), llegando a la controvertida separación del coloso del sur después de más de ochenta años de indigno vasallaje, hasta los casi cien años de semi coloniaje y mestizaje propiciados por los Estados Unidos de América (entre los mestizos locales, estadounidenses, asiáticos y gentes traídas de todos los confines del mundo para trabajar en la construcción del Canal Interoceánico), la forja de la nación panameña y de la panameñidad (aunque esta palabra no aparece en el diccionario de la Real Academia Española, en el presente artículo se acuña como perteneciente o relativo a lo panameño) ha estado sujeta, por algo más de cuatrocientos cincuenta años, a influencias raciales y socioculturales prolongadas, variadas y -en no pocas ocasiones- contrastantes, que la han ido moldeando, fraguando y templando -a fuego muy lento- de manera tan traumática como dolorosa.

En síntesis, el istmo estuvo bajo dominación española poco más tres siglos, seguidamente bajo la bota militar de la Gran Colombia durante más de tres cuartos de siglo y luego, por casi un siglo, hasta años muy recientes, fue una especie de semicolonia estadounidense. Los habitantes del istmo, sometidos a tan largos períodos de dominación o coloniaje, a tanta inmigración y mezcla genética y a la interacción de tan diversas culturas, jamás tuvieron la oportunidad de consolidar una identidad propia, ni un sentido de unidad, de pertenencia, después de la llegada de los españoles. Con las etnias indígenas diezmadas y en franca minoría, la población istmeña predominante en el transcurso de los primeros siglos de formación de la actual nación panameña y la panameñidad era, sobre todo, un gran crisol de razas carente de todas las características básicas que identifican una nación: cultura, historia, tradiciones e intereses comunes. Era muy difícil integrar una población con estos rasgos y, mucho más aún, lograr que tuviera un espíritu de unión. También se debe recordar que los istmeños nunca tuvieron autoridad o jurisdicción total sobre sus territorios, desde los tiempos de la colonización española, hasta años muy recientes.

Quizás por estas razones, en la psiquis del panameño de los tiempos actuales, subsisten rezagos de los largos períodos de dependencia a que estuvo sometida constantemente la población. El panameño promedio espera que alguien tome las iniciativas y le indique la pauta a seguir (aunque la conoce o la puede deducir perfectamente) y actúa de manera reactiva (a la defensiva o al contragolpe) a pesar de que es un ser increíblemente talentoso, habilidoso, versátil y muy inteligente, por toda esa rica herencia genética de la que es recipiente. Esto no debe confundirse jamás con incapacidad, incompetencia o falta de liderazgo. Es una actitud negativa muy arraigada que debe ser corregida por medio de una campaña bien estructurada, organizada y liderada por el Estado. Por ejemplo, se sabe, desde hace mucho tiempo, que el mercado de consumo local es muy pequeño y que para dinamizar, sostener y desarrollar el Sector Agropecuario Nacional hay que apostar a las exportaciones, desarrollar la infraestructura necesaria, establecer o perfeccionar los debidos procedimientos fito y zoosanitarios (áreas o sitios libres de ciertas plagas, áreas de baja prevalencia, etc., etc.), reglamentar y adecuar las normas, implementar medidas de trazabilidad, rastreabilidad e inocuidad y realizar la prospección e investigación de mercados, entre otros temas. Sin embargo, no hay consenso ni compromiso entre los actores (gobierno, productores, importadores de alimentos, distribuidores), no se toma la iniciativa en firme y el sector productivo nacional está en una terrible encrucijada existencial. Tendrá que venir un gurú de las exportaciones (de Costa Rica, Colombia, Chile, Estados Unidos o Europa) a indicar lo que hay que hacer (que ya se sabe) y a tomar las decisiones por los panameños, para que se inicien los cambios necesarios. Otro ejemplo se observa en el transporte público: desde hace años los ciudadanos han tenido que soportar estoicamente el pésimo sistema existente y ya la red vial de la ciudad de Panamá colapsó debido a que, con todo y los altos costos del petróleo, son cada vez más y más los ciudadanos que prefieren adquirir un vehículo que someterse al peligro y la tortura diaria de los “Diablos Rojos”. En estos momentos ya hay empresas colombianas invirtiendo en este sector y pronto desplazarán a los transportistas nacionales, ofreciendo un servicio mucho mejor y a precios accesibles. La pregunta sería: las autoridades y los transportistas nacionales, ¿dónde están? Un último ejemplo lo constituye el problema de los medicamentos. Tras que las farmacias de Caja del Seguro Social nunca están bien abastecidas, el costo de los medicamentos en las farmacias privadas es prohibitivo y uno de los más altos o el más alto en Latinoamérica, al extremo que los pobres en Panamá no pueden adquirirlos para proteger o cuidar su salud. ¿Habrá una conexión entre estas dos situaciones? ¿Cómo es posible que las autoridades nacionales en la materia aún no hayan asumido de manera muy activa y enérgica su rol más importante de proteger la salud de todos los panameños, estableciendo y administrando un sistema regulatorio adecuado, en conjunto con las empresas abastecedoras y distribuidoras, para que los ciudadanos de este país -en especial los pobres- puedan adquirir los medicamentos a precios razonables? Este es un tema de Estado que debería atenderse con altísima prioridad, sin esperar a que haga crisis, pues incide directamente tanto en la salud como en el bolsillo del pueblo. Hay muchísimos otros ejemplos que son preocupantes (la mora judicial, entre ellos) y que dejan mucho que desear de esta deplorable actitud del panameño que debe ser erradicada cuanto antes si se quiere impulsar el país hacia su desarrollo (el desarrollo económico tiene que ir de la mano con el desarrollo de todos los sectores y estamentos de la sociedad, para que sea sostenible). Por este mecanismo mental es que hay tantos paros y huelgas en Panamá. Por esta razón, los distintos gremios de trabajadores se la pasan midiendo fuerzas con los gobiernos de turno, causando un gran desgaste social y enormes perjuicios económicos a la economía del país. Es la misma razón por la que los partidos políticos de oposición trabajan a la defensiva y al contragolpe oponiéndose a todas las propuestas del gobierno de turno, en vez de alcanzar consensos por el bien del país.

La actual República de Panamá está experimentando un desconocido sentimiento de verdadera independencia y consolidación territorial y nacional desde el 31 de diciembre de 1999 (hacen casi siete años), gracias al Tratado Torrijos - Carter, firmado veintidós años atrás, en 1977. Este tratado puso fin a un enclave colonialista de gran importancia estratégica, desde las ópticas geopolítica, militar y comercial y derogó el entreguista y nefasto Tratado Hay - Buneau Varilla, de 1903 (el que ningún panameño firmó), que otorgó a perpetuidad la jurisdicción de los territorios de la Zona del Canal a los Estados Unidos. También puso fin a los más de cuatro siglos y medio de dependencias y de condicionamientos a las decisiones nacionales. El Panamá de hoy está atravesando por un momento cúspide como nación al controlar -completamente y por primera vez en su historia- los hilos de su propio destino...

En el último lustro, el panameño moderno ha estado exhibiendo un despertar, cada vez más intenso, de su propia realidad como individuo y como nación, tomando plena conciencia de su rica herencia histórica, multicultural, multiétnica, social y natural. La tan largamente anhelada restauración de la unidad territorial del país ha contribuido, significativamente, a llenar un profundo y crónico vacío de identidad, logrando una maravillosa comunión de intereses y un -hasta ahora ausente- espíritu de unión que en este momento histórico trascendental de la vida nacional ha venido a rescatar el orgullo, la autoestima y la dignidad de todos los panameños. Se ha consolidado, finalmente, la nación panameña y la panameñidad.

Sin embargo, hay nubes espesas sobre el cielo panameño que no permiten ver con claridad el horizonte. La sociedad panameña y todos sus estamentos (civiles, políticos, privados y públicos) tienen que hacer un alto total y efectuar un ejercicio de recapitulación (un FODA nacional, una Asamblea Constituyente) para reorientar el derrotero de la nación, desde la célula más básica de la sociedad, la familia, hasta los administradores de justicia, los poderes del Estado, la clase política, los sectores empresariales y los asalariados. El tiempo y el mundo siguen su curso y no se detienen ni perdonan. Ahora que el panameño puede tomar sus propias decisiones sin tener que consultar a nadie, debe hacerlo sin temores, sin timidez, apuntando a lo infinito, pensando en el presente y futuro del país, fijando objetivos, metas, propósitos y fines elevados.

Por ejemplo, hay temas de urgencia notoria que atender como la erradicación de la pobreza, la reforma de la educación y la cultura a todos los niveles en función de las demandas del entorno global, la salud pública, la erradicación del desempleo, la inseguridad ciudadana, la inseguridad jurídica, la erradicación de la corrupción y la ampliación del canal interoceánico, entre otros, que deben ser meditados con profundidad por todos los estamentos de la sociedad y cuyo abordaje requiere de una acción integral inmediata y decidida para lograr el avance y desarrollo sostenible del país, a niveles nunca antes alcanzados ni sospechados y con el enfoque de hacerlo cada vez mejor...por Panamá y todos los panameños.

03 julio 2006

Surco Estéril (Primera entrega)

Primera entrega de esta novela sobre los impactos socioeconómicos del modelo económico neoliberal que ha sido impuesto a los países en desarrollo o en vías de desarrollo y del drama que viven los miles de pequeños productores de estos países en su lucha por sobrevivir, en medio de una realidad nacional que los asfixia.


El Paraíso Terrenal

Porvenir era uno de esos pueblos prósperos del interior de la república en los que se notaba una febril actividad día y noche. La fuente de toda esta prosperidad radicaba en la fuerte producción agropecuaria y en la agroindustria. Durante el día, los hombres trabajaban afanosamente en las labores agrícolas, ganaderas o de la floreciente agroindustria. Las mujeres se dedicaban a las duras labores domésticas y al cuidado de los niños, que asistían a la Escuela Primaria de Porvenir, único centro educativo de la comunidad.

En las tardes, se formaban grupos de tertulia en distintos puntos de la comunidad en los que se comentaban los últimos acontecimientos del pueblo. Los niños retozaban por los alrededores llenando el ambiente con sus gritos y risas alegres y diáfanas. Entre trago y trago o entre cerveza y cerveza, los hombres jugaban al tablero, al dominó o a las cartas, discutiendo sobre temas del deporte y la política. Las mujeres comentaban sobre el desarrollo de las telenovelas, la moda y muchas otras frivolidades.

Los fines de semana, luego de la media jornada de trabajo del sábado, los hombres se reunían en los jardines y jorones del pueblo para pasar unas horas de esparcimiento disfrutando de las frías cervezas y los tragos, mientras jugaban al billar y discutían sobre temas variados. Las mujeres aprovechaban para lavar la ropa, limpiar las casas y obligar a los niños a estudiar y a chapear los patios, antes de permitirles salir a jugar con sus amigos. El domingo era para estar en familia viendo la tele, remando los números de la lotería dominical, para visitar o recibir visitas, ir al río, pasear a caballo y para asistir a una de las dos misas que ofrecía el padre Francisco en la blanca y hermosa capilla lugareña, dedicada a San Antonio, pues casi todos los pobladores de Porvenir eran católicos y muy creyentes, como en la mayoría de los pueblos de las zonas rurales de América Latina. Al concluir el día, el astro rey iluminaba en lontananza las empinadas montañas del poniente resaltando su perfil mágico y majestuoso y tiñendo con intensos celajes rojizos el atardecer. Los sonidos de la noche se acrecentaban y los sabrosos olores de las cocinas torturaban los hambrientos estómagos luego de un agitado día festivo. Los jóvenes se acicalaban para ir al parque Los Guayacanes, ubicado en el centro del pueblo, a caminar por sus veredas, conversar en sus bancas, darse un furtivo y fugaz beso en un recodo solitario los enamorados y cantar hermosas y evocadoras canciones románticas, en el pabellón central, al son de melodiosas guitarras.

Los agricultores, grandes y pequeños, tenían asegurada la venta de sus productos agropecuarios. Por un lado, la compañía transnacional procesadora asignaba cuotas de producción a cada agricultor y compraba toda la producción de tomate industrial garantizando el precio acordado de antemano. Los excedentes de la producción de este cultivo eran vendidos a intermediarios que, a su vez, los vendían a las grandes cadenas de distribución de alimentos -los supermercados- y a las miles de abarroterías o tiendas detallistas ubicadas en todos los rincones de los distritos y corregimientos del país. Las lecherías de Porvenir, en su gran mayoría productoras de leche grado C, la de menor calidad para consumo fresco, también tenían asegurada la venta de su producto a grandes empresas nacionales que la industrializaban para producir quesos blancos, leche agria y otros derivados, exclusivamente para el mercado nacional. Todavía quedaba suficiente margen para la existencia de muchas pequeñas procesadoras artesanales o queserías que, dedicadas a este negocio en menor escala, adquirían todos los excedentes de leche haciendo de este ineficiente y obsoleto sistema de producción y comercialización, un negocio lucrativo. Por su parte, los ganaderos dedicados a la producción de carne bovina, los porcinocultores y los avicultores no se quejaban pues, en un mercado cerrado, protegido de las importaciones por los altos aranceles que el gobierno imponía a los productos extranjeros, su negocio siempre sería excelente.

Era tan alta la demanda de mano de obra permanente y temporal requerida por la compañía transnacional y los productores agropecuarios, que había necesidad de contratar trabajadores de las pequeñas comunidades aledañas que, también, se beneficiaban de la prosperidad de Porvenir. Los índices de desempleo, de desnutrición, de analfabetismo y de delincuencia eran prácticamente nulos, por lo que vivir en Porvenir era casi como estar en el propio Paraíso terrenal…

- ¡Eugenio!, ¡Eugenio!...Espera, hombre, que necesito hablar contigo algo importante sobre un comentario que escuché a un ingeniero del Ministerio de Agricultura.

- ¿De qué se trata, Sergio? ¿Por qué tan preocupado?

- Bueno, parece que, finalmente, el gobierno va a firmar la entrada a la OMC. Te lo había dicho, amigo. Te lo había dicho. Esto de la mentada globalización de las economías nos va a traer muchos dolores de cabeza. Dijo a Eugenio, en tono de lamentación.

- Hay mucha presión de las IFIS y de los países ricos del norte, según he oído. Yo no entiendo mucho de estos enredos pero presiento que vienen grandes cambios para nosotros, los productores, y que la cosa se va a poner bien dura, color de hormiga, compadre… Continuó Sergio con semblante contrito.

- Y ¿por qué no nos quedamos fuera y ya? ¿Cuál es el apuro de entrar en la tal OMC, si estamos bien como estamos? ¿Qué ventajas obtendrá el país de esto? No sé, pero todo esto me huele a podrido. Añadió Eugenio con desánimo.

- A mi me dijeron que la presión no es solo de afuera. También hay presión de parte de los importadores de alimentos que quieren autorización para importar productos frescos, de los mismos que ya estamos produciendo en todo el país. ¿Qué irá a pasar con nosotros, los productores, si esto es permitido? La cosa está fea, amigos. Terció pensativamente Juan, que se había unido al grupo.

- Miren, amigos, parece ser que la presión que tiene el gobierno es tan grande que es casi seguro que firmarán la entrada a la OMC. Nos podemos quedar fuera, hasta donde conozco, pero el país quedaría aislado de los demás, sin posibilidades de préstamos y donaciones por parte de las IFIS y los países ricos, sin ninguna posibilidad de exportar sus productos, sean o no agropecuarios. Dijo Sergio, en tono clarividente y con mucha autoridad.

- Esto me suena a un vulgar chantaje. ¿Donde está la Justicia? ¡Con razón dicen que es ciega! Dijo Eugenio con aire de rebeldía.

- Bueno, gústenos o no, ellos tienen el sartén caliente agarrado por el mango. Los expertos nacionales dicen que la cosa es buena pues nuestro consumidor dizque será beneficiado con productos más variados y de mejor calidad y precio. También dicen que los productores nacionales tendremos que modernizar nuestros sistemas productivos si queremos que nuestros productos puedan competir, de tú a tú, con los importados y poder, incluso, mantenernos en nuestro propio mercado. ¡Que Dios nos agarre confesados! Continuó Sergio.

- Y ¿cómo piensan nuestras autoridades que vamos a lograrlo? Esta llamada modernización de la agricultura va a requerir de grandes inversiones de dinero y los bancos no creen en nuestros productores, o sea, en los pequeños, que somos gran mayoría. Preguntó Juan, con escepticismo.

- Según dicen, el gobierno nos apoyará a través de unas leyes especiales y, también, una de estas Entidades Financieras financiará un enorme proyecto de modernización del sector agropecuario, tanto privado como oficial. Sentenció Sergio.

- Y, después de la entrada a la famosa OMC, ¿qué vendrá? Preguntó Juan, con gran duda en su semblante.

- Dicen que la eliminación sistemática, progresiva y total de los aranceles a los productos importados, que son, justamente, los que protegen la producción nacional. La OMC nos dará un plazo de diez o más años, creo. Habrá que negociar primero los “techos” arancelarios para cada rubro, incluyendo los productos frescos, así como los desgravámenes progresivos a los que serán sometidos hasta llegar a cero arancel, en el período de moratoria estipulado o antes. Afirmó Sergio, mostrando un amplio dominio del tema.

- Oye, Sergio, tú que eres Ingeniero Agrónomo, los países ricos, ¿eliminarán también los enormes subsidios a su producción? Si es así, la competencia sería más pareja aunque, todavía, a favor de ellos, por ser países con mercados mucho más grandes y mayores volúmenes para comprar o vender, lo que les da muchas ventajas para imponer las reglas del juego, ¿no? ¿Qué dicen de esto las IFIS y la OMC? Supongo que le siguen el juego a los países ricos, en detrimento de los pobres. Si es así, ¡son una partida de hipócritas, por decir lo mínimo! Irrumpió Juan.

- ¿Eliminar sus subsidios? ¡No me hagas reir, Juan! Por supuesto que la competencia no va a ser nada justa. ¡Será como una pelea de tigre suelto con burro amarrado! Las IFIS se harán de la vista gorda, como siempre, pues ellas responden a los intereses de los ricos, ¿no lo sabías, muchacho? Por supuesto, los países ricos se las arreglarán para hacer lo que les venga en gana y utilizar las ventajas de sus economías de escala, que es a lo que te referías hace un momento. Bueno, creo que ya esta conversación se ha complicando demasiado, muchachos. Mejor vamos a dormir porque mañana es lunes y hay que madrugar para cuidar las finquitas…Sentenció Sergio.

26 junio 2006

Palabras al Viento

(Relato que se origina en el Evangelio de San Juan, Capítulo 8)

Jesús había permanecido en Galilea un largo período pues era riesgoso ir a Judea, donde los judíos lo esperaban para matarlo, por afirmar que Él era el Mesías, el Hijo de Dios, y porque sus acciones -según ellos- se apartaban de la Ley de Moisés. Transcurría el mes de Tischri (septiembre - octubre) y la Fiesta de los Tabernáculos (de siete días de duración, del 15 al 21), estaba por iniciarse. En esta fiesta todos los varones adultos debían participar, en recordación del peregrinaje del pueblo judío por el desierto, con Moisés como guía. Jesús tomó la decisión de ir a Jerusalén pues, por ser una ciudad tan importante, allí se congregarían, por motivo de la fiesta, miles de peregrinos judíos de todo Israel e, incluso, gran cantidad de paganos que llegarían atraídos por el esplendor de las festividades. Aprovecharía la oportunidad para predicar y enseñar la Palabra de Dios y lograr la conversión de muchos.

El Maestro llegó a Jerusalén, de incógnito. No deseaba ser reconocido durante los primeros días de la fiesta, que había reservado para reunirse en secreto con los discípulos que residían en la ciudad, para ayudarles a perfeccionar su conocimiento de la palabra de Dios, afianzando su fe.

Al dar inicio las festividades, los judíos lo buscaban acuciosamente en todos los rincones y preguntaban por Él, para atraparlo. El origen de Jesús era el tema cotidiano obligado en todo Jerusalén. Unos decían que era un profeta y algunos, incluso, que era el Cristo. Otros, aún, lo acusaban de engañar al pueblo con Su doctrina. La confusión era grande entre la población pues muchos creían que Él era galileo de nacimiento ya que había vivido y predicado por largo tiempo en esa región, donde había realizado muchísimos y fantásticos milagros. <<Este, decían, no puede ser el Mesías pues los profetas señalaron que será del linaje de David y nacerá en su ciudad, Belén de Judea. Seguro que es otro gran profeta.>>

A mediados de la semana, desde horas muy tempranas, Jesús había regresado del Monte de los Olivos y predicaba en el Templo, a todo pulmón, enseñando Su doctrina, rodeado de una gran multitud. Su imponente presencia, por si sola, atraía la atención de los presentes, como un potente imán. Su larga túnica blanca sin costuras, su impresionante talla de armónica y felina corpulencia (poco común entre los judíos de la época), su largo cabello castaño de abundantes bucles dorados, su tupida y oscura barba, su fino y largo rostro bronceado de estrecha nariz recta, su boca de labios finos bien delineados y blanquísimos dientes, su potente mentón cuadrado y su cálida y vibrante voz, producían, en conjunto, un efecto subyugante que cautivaba e hipnotizaba la masa humana que lo rodeaba. Algo en Él lo hacía, particularmente, irresistible: era su indescriptible mirada, capaz de penetrar hasta los más recónditos rincones del alma y derretir o traspasar el más duro acero, todo al mismo tiempo. Provenía de unos grandes ojos dorados incrustados en unas cuencas hondas y alargadas y enmarcados por oscuras y largas pestañas, al abrigo de unas cejas largas y espesas. Pero, lo más extraordinario de este ser excepcional era Su Palabra, Su Doctrina, Su Filosofía. El poder de Su Palabra era tal que todos -al escucharlo- quedaban en trance y anonadados ante la magnitud de su alcance que, en no pocas ocasiones, hacía temblar los cimientos de la religión judía...

Los policías del Templo tenían órdenes de prenderlo pero no se atrevían porque el pueblo lo escuchaba con gran vehemencia. Secretamente, muchos de ellos habían sucumbido a sus palabras maravillosas…al igual que algunos Maestros de la Ley, algunos escribas y fariseos y muchos judíos, lo mismo que gran cantidad de paganos residentes o que visitaban Jerusalén por esos días.

Interrumpiendo a Jesús, un grupo numeroso de Maestros de la Ley y fariseos empujaron al centro del ruedo a una mujer joven y hermosa, sorprendida en flagrante adulterio. Con el oculto propósito de hacerlo cometer un error y acusarlo para poder prenderlo, lo tentaron diciéndole:

- Maestro, esta mujer ha sido sorprendida cometiendo adulterio. La Ley de Moisés indica, claramente, que debe morir apedreada. Tú, ¿qué dices al respecto?

Jesús, conociendo sus verdaderas intenciones, se agachó recogiéndose la túnica con ambas manos y, de cuclillas, callado y con displicencia, se puso a escribir sobre el suelo suelto del pavimento, con su dedo índice derecho. Al ver que los ignoraba, los integrantes de la comitiva insistieron, presionando a Jesús.

- ¿Qué dices, Maestro? Sabemos que eres un profundo conocedor de la Ley Mosaica. ¿Cuál es tu respuesta? ¿Debemos cumplir la Ley de Moisés o perdonarle la vida a esta pecadora dando un mal ejemplo a la comunidad?

Jesús, dejando de escribir, levantó el rostro iluminado y lanzó a los judíos una intensa y dura mirada cargada de crítica, que no pudieron sostener.

- El que, de ustedes, esté libre de pecado, que lance la primera piedra - sentenció el divino Maestro, continuando, cabizbajo, con su escritura.

Su respuesta no violaba, en lo más mínimo, la Ley de Moisés; más bien, la complementaba y daba un aldabonazo a la conciencia de aquellos hombres miserables que pretendían aplicarla sin tener autoridad moral ni espiritual…Ninguno de los presentes intentó hacer cumplir la Ley. Las piedras fueron cayendo de sus manos, una tras otra…Poco a poco, los miembros de la comitiva se fueron dispersando, avergonzados, comenzando por los más viejos.

Jesús, absorto, quedó solo con la mujer que lloraba en silencio, con la cabeza baja, sin poder moverse de donde la habían colocado.

- Mujer, ¿dónde están los que te acusan? - inquirió Jesús, traspasándola con Su áurea mirada.
- Se han marchado, Señor - contestó la mujer, en una voz temblorosa, casi inaudible, sin atreverse a mirar a Jesús.
- ¿Ninguno te ha condenado, mujer? - preguntó Jesús como asombrándose del hecho.
- No, mi Señor, no me han condenado - dijo la mujer rompiendo a llorar desconsoladamente y cubriéndose el rostro con las manos.
- Pues,…Yo tampoco te condeno. Vete en paz, hija mía, y no vuelvas a pecar…

El Maestro se incorporó, abandonando lentamente el solitario lugar, dejando tras Él, un alma renovada y agradecida. Un viento gélido soplaba y las palabras que había escrito en el suelo, comenzaron a desvanecerse: Hipócritas, no solo esta pobre mujer cometió adulterio…Yo fui enviado por Mi Padre Celestial para el perdón de los pecados y para perfeccionar la Ley de Moisés mediante una alianza nueva con todos los hombres y mujeres que crean en Mi como Hijo del Altísimo...

18 junio 2006

Paradigmas de la Sociedad Panameña

Hace unos tres y medio millones de años surgió, del fondo del mar, el istmo de Panamá. Este hecho tan notorio, además de cambiar la geografía y la climatología de todo el planeta, tuvo impactos significativos en la biodiversidad del Continente Americano, al permitir el intercambio de especies animales y vegetales entre el norte y el sur y al crear los océanos Atlántico y Pacífico, promoviendo la especiación en estas dos enormes masas marinas, por efecto de su separación... Pero la emergencia del istmo de Panamá no solo propició el intercambio de especies de los dos Reinos: Animal y Vegetal. Sin duda, también hizo posible la migración de grupos humanos, de norte a sur y viceversa, así como el intercambio cultural...

Por estas y otras razones, Panamá es un país maravilloso y muy especial…Cuenta con una posición geográfica estratégica, en la cintura de América, siendo el punto más angosto de este Continente. No existía un sitio mejor dotado por la naturaleza para que Vasco Núñez de Balboa, guiado por los indígenas panameños, descubriera el Mar del Sur (océano Pacífico). Por su posición geográfica y su angostura, fue el punto de concentración de las tropas españolas en la conquista del Nuevo Mundo. De aquí partió Francisco Pizarro, en el primer tercio del siglo XVI, para iniciar la campaña que culminaría con la conquista del Imperio Inca (actual Perú), en el Pacífico suramericano. Durante y después de la conquista, el codiciado oro del Imperio del Tihuantisuyo (Perú, Ecuador y Bolivia) recorría el camino a la inversa: desde el sur, era transportado por barco hasta la ciudad de Panamá; desde este punto, a lomo de mulas, hasta la ciudad atlántica de Nombre de Dios (fundada por los españoles en 1509) y de ahí a España (años después, en 1597, se utilizó la ciudad de Portobelo para este propósito). Fueron, los Hispanos, los primeros en tomar conciencia del inmenso potencial estratégico -desde los puntos de vista geopolítico, militar y comercial- de este angosto territorio rodeado por dos inmensos océanos y que unía el norte con el sur de América… A partir de entonces, quedó sellado su destino como “…Puente del Mundo y Corazón del Universo”. El libertador Bolívar escribió, en la Convocatoria al Congreso de Panamá, el 7 de diciembre de 1824: "...Parece que si el mundo hubiese de elegir su capital, el Istmo de Panamá sería señalado para este augusto destino, colocado, como está, en el centro del globo..."

En la actualidad, la República de Panamá se ha convertido en un país de oportunidades y en el sitio preferido de gentes de muchos países para vivir, invertir, hacer negocios o, simplemente, visitar para admirar las múltiples e incomparables bellezas naturales con que Dios la ha bendecido… Muchas empresas y Bancos -nacionales e internacionales- han abierto sus puertas en el país, aprovechando sus ventajas comparativas (el canal interoceánico, el ferrocarril transístmico, la zona libre de Colón, los grandes puertos, las facilidades bancarias, etc.) y su economía dolarizada desde hace muchos años.

La inversión y el crecimiento económico de la nación se han catapultado al consolidarse el sistema democrático, luego de casi veinte años de la caída, en 1989, del que se espera haya sido el último gobierno dictatorial de la república y la eliminación del ejército. La reversión de la Zona del Canal (incluyendo el Canal Interoceánico), el 31 de diciembre del año 1999, marcó un hito en la historia de esta pequeña nación, al llegar a su fin un oprobioso enclave colonial de más de 90 años, ya que la República de Panamá pasó a ser la dueña absoluta y única responsable de la operación, mantenimiento, modernización y administración del pujante emporio canalero -principal empresa del país- y lo ha hecho extremadamente bien. El “secreto” de este éxito ha sido que la vía canalera se ha administrado y operado, hasta este momento, como una empresa privada, independiente de la política criolla...

El área metropolitana de la ciudad de Panamá, capital de la república, es una de las urbes más modernas y cosmopolitas de América Latina. Cuenta con todas las facilidades y comodidades de las grandes ciudades de los países desarrollados y con un perfil urbano que tiene una de las mayores concentraciones de rascacielos por kilómetro cuadrado, entre los países de Hispanoamérica y El Caribe, que está en permanente crecimiento (próximamente se iniciará la construcción de varias decenas de edificios que superan los ochenta pisos y algunos de ellos los cien). Sus puntos débiles son: la poco desarrollada red vial (saturada de cuellos de botella y de semáforos tontos que hacen necesaria la presencia de muchos policías dirigiendo el tránsito), la falta de un sistema de transporte masivo de pasajeros moderno y eficiente (el actual -dominado por los llamados Diablos Rojos- es arcaico, brutal, ineficiente, peligroso e indigno de una población y ciudad que, hoy por hoy, se merecen otro trato), la carencia de educación vial de conductores y transeúntes y la falta de funcionarios especializados en las técnicas modernas de organización, operación, administración y fiscalización del tránsito y los flujos vehiculares.

Sin embargo, no todo es color de rosa. Uno de los grandes atractivos de Panamá, como destino turístico y comercial, siempre ha sido su seguridad social. Todavía se puede decir que el país es seguro. Pero esta seguridad está siendo fuerte y peligrosamente socavada por un significativo incremento de la criminalidad -como nunca antes en la historia del istmo- y está a punto de colapsar. Ya son cosa del diario vivir las guerras urbanas y los tiroteos entre pandillas, los frecuentes ajusticiamientos en el sombrío mundo del narcotráfico y el lavado de dinero, el aumento de los crímenes pasionales y los asaltos a bancos, empresas y ciudadanos. Las abarroterías de los inmigrantes asiáticos son constantemente asaltadas y los dependientes heridos o asesinados por malhechores menores de edad. Pareciera que la Policía Nacional no se da abasto para combatir eficientemente la escalada criminal. Sin embargo, todavía se está a tiempo de frenar, antes de que la situación sea incontrolable y los ciudadanos comiencen a tomarse la justicia por sus propias manos, como ocurre en varios países latinoamericanos, al ver que los estamentos encargados de aplicar la justicia y el orden muestran total ineptitud e inoperancia… El gobierno de turno tiene que asignarle una alta prioridad a la solución integral de este problema que, sin duda, tendría repercusiones muy negativas en los planes y acciones que se están llevando a cabo para convertir a Panamá en uno de los principales destinos turísticos y comerciales de la región…

Un síntoma de la preocupante descomposición social que se apodera del país es el cambio en los valores sociales tradicionales hacia un modelo que exacerba el hedonismo y lo material. Los medios de comunicación masiva (especialmente los periódicos y la televisión) son, en parte, responsables de esta situación. Por ejemplo, un elevado porcentaje de las propagandas de la televisión comercial tienen alto contenido sensual. Además, se ha incrementado la oferta de telenovelas y programas de abierto contenido sexual e inmoral que promueven antivalores altamente nocivos a la sociedad en su conjunto (y que son, por desgracia, los que tienen mayor sintonía y más patrocinadores). Las Autoridades civiles tienen parte de la culpa, también, al eliminar la antigua Junta de Censura y hacerse de la vista gorda, en aras de un mal entendido fomento a la actividad comercial y a costa de los más altos valores morales y sociales del país. Como se escucha en los corrillos más populares, ya no hay hombres feos sino limpios (sin dinero), en fuerte alusión a la poca importancia que se asigna a los sentimientos y la exagerada valoración de lo material. Ya son frecuentes las denuncias de hombres en edad adulta (incluyendo “educadores”) que abusan sexualmente de niñas y adolescentes menores de edad. En contraposición, hay niñas y adolescentes que se están prostituyendo desde temprana edad para obtener atención, placer, dinero y cosas materiales. ¿Dónde están los padres de estas pobres criaturas? ¿Acaso algunos instan a sus hijas a prostituirse para obtener ventajas económicas? ¿Qué pasa con la familia en Panamá y con las instituciones encargadas de protegerla y consolidarla? Los casos de incesto son, también, cada vez más comunes, indicando que esta grave descomposición social tiene raíces muy profundas que hay que combatir con inmediatez y energía, antes que ocurra un desbordamiento social, con graves secuelas para la sociedad panameña.

La corrupción a todos los niveles (públicos y privados) y la falta de seguridad jurídica son otros de los grandes flagelos de la sociedad panameña. El "juega vivo" está, inconscientemente, en la mente de muchos panameños... El sonado caso de la sustracción millonaria de dineros del Banco Nacional en la que participó una amplia red de funcionarios de todos los niveles, es aún recordado tristemente. En los últimos años se han revelado a la luz pública diversos casos de títulos universitarios falsificados, tanto de universidades extranjeras como locales, en los que obviamente, han participado funcionarios del sistema educativo nacional. El escándalo más reciente es el de un ciudadano que durante muchos años ejerció como abogado con un título falso de una universidad extranjera y que aún tuvo la osadía de aspirar al cargo de Magistrado de la República y -para asombro tardío de toda la ciudadanía- lograrlo. ¿Cómo es posible que estas cosas ocurran? Solo con la aceptación de funcionarios corruptos que se prestan a estas ilegalidades e inmoralidades por el vil dinero u otra forma de pago. En este momento, hay varios casos de personajes notorios de la sociedad panameña que se creen que están por encima de la Ley y, por lo tanto, actúan como si gozaran de total impunidad, al punto de no aceptar sus responsabilidades legales y los errores cometidos en ciertos hechos acaecidos hace muy poco, en completa oposición a las leyes de la República. Famoso es también el reciente caso de jóvenes abogadas que se prostituyeron, durante los períodos de visita a sus clientes, reclusos del sistema penitenciario panameño vinculados al narcotráfico, por dinero y costosos regalos. ¿Cómo pudieron consumar estos actos libidinosos -tan bochornosos como inmorales- que no tienen parangón en los anales de la justicia panameña, sin contar con la colaboración de autoridades del sistema penitenciario? ¿Qué está pasando con el hombre y la mujer panameños? ¿Es tan fuerte el deseo de tener dinero y posesiones, para proveerse placer, que ya no se miden las consecuencias? Hay muchos otros casos que sería penoso citar. Lo peor de todo es que, raramente, alguien es castigado ejemplarmente para enviar un claro mensaje a la ciudadanía de que el crimen no paga.

Cada vez hay más casos de suicidios, muchos de los cuales son indicios de una población hastiada y frustrada por la falta de justicia, el alto nivel de desempleo, los salarios bajos que no aumentan jamás, el alto costo de la vida, los privilegios y la impunidad de los ciudadanos ricos o con poder político y el tráfico de influencia, entre muchos otros abusos. El país se está polarizando cada vez más. Paraciera que existen dos Panamá en dimensiones distintas pero paralelas: el Panamá de los ricos o con influencia y el de los demás. La sociedad panameña está en una triste encrucijada de la que solo podrá salir bien librada con el aporte de todos sus estamentos, principalmente la clase política que detenta el poder, para lograr los cambios que se requieren. No es tarde aún pero hay que iniciar acciones conjuntas inmediatamente y con energía para salvar el país del un desastre social y económico de grandes magnitudes y repercusiones. ¡Hagámoslo por Panamá!

13 junio 2006

Algunos Milagros de Jesús

Este pequeño extracto de la vida de Jesús, el Mesías, basado en los Evangelios Canónicos de la Sagrada Biblia, está dirigido a aquellos que dudan o no creen en el Hijo de Dios y -mucho menos- en sus milagros. Se presenta en la forma de un relato corto sin desviarse grandemente de los textos Bíblicos.

Jesús resucita a la hija de Jairo:

Al desembarcar en las cercanías de Gadara, ciudad gentil de los gadarenos considerada parte de la región de la Decápolis, Jesús enfrentó a un endemoniado que, hacía mucho tiempo, vagaba desnudo por los alrededores del cementerio, hostigando a todos los que se aventuraban por aquellos parajes solitarios. A la orden del Maestro, los espíritus malignos salieron de aquel pobre hombre, entrando en una piara de cerdos cercana que, al despeñarse, cayó al lago y se ahogó. El hombre recobró la conciencia y la cordura al instante y regresó mansamente a su casa, ante el asombro de los habitantes de la ciudad que -maravillados y asustados, al mismo tiempo- pidieron a Jesús que abandonara el lugar inmediatamente.

Embarcó nuevamente con sus discípulos y, atravesando el lago Tiberíades, regresó a Galilea, de donde había salido temprano. Lo esperaba una enorme multitud. Al dejar la embarcación, rodeado por sus discípulos y la masa humana que se agolpaba en torno suyo, Jesús casi no podía caminar ni respirar por el apretujamiento. En eso, se le presentó Jairo, el jefe de la sinagoga, jadeante por el esfuerzo realizado para llegar hasta Él y con el rostro compungido y desencajado.

- ¡Maestro, Maestro, ten piedad de mi y de mi familia, nuestra única hija se muere! Ven a casa y sálvala – dijo Jairo, postrándose a sus pies...

- Vamos… contestó Jesús, mirándolo con piedad, con sus ojos grandes, luminosos y profundos, llenos de una paz infinita.

- Sígueme, Maestro, antes que sea tarde y muera mi hija. Solo tiene doce años y es nuestra alegría…

La muchedumbre seguía de cerca a Jairo y a Jesús, pendiente de todo cuanto Él hacía o decía. Una mujer, que padecía de flujo de sangre desde hacía muchos años, se esforzaba por acercarse al Maestro. Pensaba que con solo tocar, aunque fuera su túnica, sería sanada. Lo creía firmemente pues había escuchado Su palabra divina y sido testigo de algunos de sus fantásticos milagros, sabiendo que Jesús era el Mesías por tanto tiempo esperado. Al aproximarse, le fue imposible tocar al Maestro, rodeado como estaba por sus discípulos, que lo protegían de los apretones y del acoso de la multitud. Perdiendo el equilibrio, la mujer se precipitó al suelo en medio de la turba y en el último momento logró asir, brevemente, la basta de la túnica de Jesús, en un esfuerzo supremo, cargado de fe. Al instante, quedó curada de su mal.

Jesús se detuvo, en seco, al sentir que de su cuerpo fluía una emanación de su Divina energía. Sabiendo perfectamente quién lo había tocado y con qué propósito, quiso señalar el incidente para demostrar que quienes creen en Él con fe ciega y siguen sus preceptos, siempre logran lo que piden, si sus fines son honestos.

- ¿Quién me ha tocado intencionalmente? He sentido una emanación de energía de mi cuerpo. ¿Quién fue?

- No fue ninguno de nosotros, Maestro. Seguramente, ha sido alguien de la multitud. Ellos creen que sus males serán curados con solo tocarte- dijo Pedro aborchornado.

- Y no se equivocan, si lo hacen con fe - contestó Jesús.

- Maestro, perdóname. Fui yo quien tocó la basta de tu túnica. Quería sanarme de un flujo sanguíneo que padecía desde hace doce años. Sabía que lo lograría pues tu eres el Mesías tan esperado por nosotros. De inmediato quedé sanada. Gracias, Jesús... - terció la mujer incorporándose lenta y tímidamente.

- Vete en paz hija mía, tu fe te ha sanado.

La muchedumbre quedó pasmada por el gran milagro. Conocían a esta mujer del pueblo y sabían de su padecimiento pues había utilizado gran parte de sus bienes para cubrir los gastos médicos, sin ningún resultado. Ella, con solo tocar la túnica de este carismático gigante de mirada serena e insondable, espesa barba y largo cabello castaño, había sido sanada al momento.

Jesús prosiguió su camino siguiendo a Jairo. En un recodo de la vía encontraron un pariente de Jairo que, con mirada triste, los esperaba.

- Jairo, tu hija ha muerto hace poco. No tiene caso que incomodes más al Maestro. Hay que hacer los arreglos para el funeral.

- ¡Oh, no! Mi hija querida. Maestro, si hubieras estado en mi casa, ella estaría aún con vida.

- Solo duerme, Jairo. Si tienes fe en mi, la despertaré. Prosigamos... - dijo Jesús con una mirada larga y dulce.

- No, Maestro, ha muerto. Yo la vi, al igual que todos en la casa - afirmó el recién llegado.

Jairo, lleno de dolor, apretó el paso, pues deseaba ver a su hija y consolar a su esposa. Al llegar, la casa estaba rodeada de parientes y amigos de la familia que se habían reunido para acompañar a los deudos y darles consuelo. Todos se aproximaron a Jairo para presentarle sus condolencias. Este abrazaba a su esposa que lloraba desconsoladamente.

- La niña solo duerme, entremos donde la tienen para que Yo la despierte. Solo los padres y mis discípulos Pedro, Juan y Santiago- pronunció Jesús con delicadeza y autoridad.

Los visitantes se le quedaron mirando, unos asombrados, otros indignados y otros incrédulos, pues habían ido junto a la niña muerta a orar por su alma. Incluso, ya estaba fría, con la frialdad de la muerte.

Entraron en el recinto donde la niña yacía acostada y cerraron la puerta para que nadie pudiera mirar. El cuerpo exánime, sin respiración, y el rostro pálido hacían parecer a la niña una estatua de mármol, en la penumbra de la habitación...Jesús, levantando su rostro, oró a Dios Padre, al tiempo que tomaba las manos frías de la niña muerta entre las suyas. El aire mortecino del habitáculo se estremeció súbitamente y un breve destello de luz iluminó las manos del divino Maestro...

- Niña...despierta, levántate, por la gracia y la gloria de Dios Padre... - dijo Jesús en una voz baja, cargada de intensidad.

La niña abrió sus ojos claros y sonrió al Maestro que la miraba con dulzura. Luego, bajando de la cama corrió hacia sus felices progenitores que la abrazaron tiernamente. Jesús dió gracias a Dios mientras contemplaba la escena con una leve sonrisa en los labios.

- Denle de comer y beber a la niña y que descanse un poco antes de permitirle salir a jugar - instruyó Jesús.

- Eres el Mesías, el Hijo de Dios - clamó Jairo, llorando de emoción. Tanto él como su esposa se postraron ante Él...

Jesús y sus discípulos se despidieron. Todos los que estaban presentes, incluyendo la turba que lo siguió desde el pueblo, quedaron de rodillas alabando al Señor...

07 junio 2006

Combate a la pobreza y el hambre

Durante muchos años, se ha escrito y hablado profusamente sobre estos temas pero la pobreza sigue rampante e incrementándose y los países en vías de desarrollo o en desarrollo continúan estancados en sus problemas socioeconómicos, sin esperanza de resolverlos y dar ese tan deseado salto a la autosuficiencia económica. ¿A qué se debe este fenómeno?


Préstamos, donaciones y condonaciones de deudas externas (¿o eternas?), por sumas astronómicas de dinero, han sido concedidos por los países ricos para apoyar el desarrollo de los países pobres. Sin embargo, estos últimos países son cada vez más pobres, sus pobladores se sumergen, cada vez más, en la ignorancia y los problemas socioeconómicos son, cada vez, más críticos. Por increíble que parezca, estos países invierten grandes sumas de dinero o asumen deudas enormes para comprar sofisticados armamentos y equipos bélicos (a los mismos países ricos con los que ya tienen empeñado su futuro) para protegerse de o agredir a sus vecinos por diferencias que, con buena voluntad, podrían resolver mediante el diálogo. De este modo, sus deudas externas continúan in crescendo, a niveles impagables, quedando a merced de los acreedores (países ricos y/o entidades financieras internacionales) que imponen, entonces, todo tipo de condiciones. Es triste y desesperante observar este círculo vicioso, este desarrollo insostenible, desequilibrado, que está llevando al mundo al despeñadero, a una crisis global de la que no será fácil salir.


Por un lado, la clase política de la mayoría de los países pobres es la responsable principal de esta situación, por muchas razones que no se discutirán en este escrito, pero que se relacionan, en términos generales, con una terrible falta de compromiso con el bienestar de sus países y sus conciudadanos. Solo se desea escalar a los más altos cargos políticos para tener acceso al poder y al dinero de las arcas públicas y amasar fortunas. Los partidos políticos, en muchos de estos países, se han convertido en un medio para lograr esto, al igual que los golpes de estado perpetrados por grupos que alegan fines nacionalistas pero que, en el fondo, desean lo mismo: dinero y poder. Hay una carencia absoluta de verdaderos y profundos ideales nacionalistas en la inmensa mayoría de estas agrupaciones políticas. Se escuchan los mismos y desgastados discursos, campaña tras campaña electoral, con la misma verborrea populista y demagógica. Los pueblos, en su falta de madurez política y muchos, también, en su ignorancia, caen en las redes una y otra vez, arrastrando pesadamente el fardo indigno y ominoso de la pobreza y el hambre. No hay un asomo de esperanza para cambiar esta situación.



Por otro lado, los países ricos tampoco cambian sus discursos, su estrategia (dividir, corromper, coaccionar, explotar) y su política exterior hegemónica. Si su objetivo verdadero hubiera sido acabar con la pobreza y el hambre en el mundo, ya lo habrían logrado hace mucho tiempo. Los préstamos, donaciones y condonaciones de deudas están todos condicionados al mantenimiento de sus intereses hegemónicos. Por eso se hacen de la vista gorda cuando los dineros son mal utilizados por los gobernantes de turno de esos pobres países pobres. ¿Cuándo abrirán los ojos para darse cuenta que esta política es el caldo nutritivo ideal para muchas formas de terrorismo y de guerrillas en contra de ellos mismos y sus intereses a escala mundial?



La erradicación de la pobreza y el hambre solo podrá lograrse cuando e